viernes, 22 de noviembre de 2019

Noviembre de 2019. Tertulia de "La cena"

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Los toreros no son capaces siempre de bordar una tarde taurina; muchas veces despachan al morlaco con una faena de aliño, vamos, que salvan los papeles y nada más. De modo semejante esta crónica que abordo desde Salamanca en una simple tableta creo que  no pasará como mucho de ser mero remedo de las que con tranquilidad y comodidad adecuadas acometo en mi casa madrileña frente al portátil que tanto quiero y al que debo no pocos momentos de placer lector y escritor.

Bueno, menos rollo, pimpollo. A lo que vamos, cuenta lo que sucediera el  pasado martes 19 de noviembre en el encuentro que tuvisteis los de la tertulia "... más que palabras" en el Hotel Ibis de la calle Manuela Malasaña y déjate de palabrería. Buff, vale, vale, menudo genio..., madre mía...

Pues sucedió que en torno a las inamovibles mesas del citado lugar nos reunimos 10 contertulios que animadamente intercambiamos opiniones suscitadas a raíz de la lectura de "La cena" del holandés afincado en España Herman Koch. Ya de entrada puedo decir que la conversación fue animadísima entrando y saliendo de la anécdota novelesca con una pasmosa facilidad, interrumpiéndonos (educadamente, eso sí) los unos a los otros por mor de la viveza de los diálogos que en ocasiones llegaban a cruzarse y amontonarse dificultando un tanto la debida comprensión. Pero todo debemos darlo por bueno dado que era el entusiasmo lo que provocaba una cierta precipitación a la hora de intervenir.

Como advierto al principio estoy en Salamanca y no tengo notas ante mí y noto que tampoco tengo la memoria que en mis años jóvenes me permitía salir de no pocos embrollos. Por ello estoy convencido de que obviaré bastantes cosas que en la reunión se expusieron. Procuraré hacer memoria y sin aclarar quien lo dijo señalar algunas ideas que se pusieron sobre la mesa.

Lo primero -expuso la proponente de la lectura, o sea, Mary Luz- es  que se parte de una situación muy cotidiana: una cena familiar en la que dos hermanos y sus respectivas esposas van a tratar sobre un incidente en el que  sus hijos se han visto involucrados. Hasta aquí todo parece lo más normal del mundo, pero ¡jolines! se trata de un asesinato, no de un asunto menor. Y aquí sobreviene nuestro primer sobresalto, el primer giro o vuelta de tuerca de los muchos que Herman Koch va a ir incorporando gradualmente a su relato que así irá ganando en intensidad e interés.

De lo apuntado por los tertulianos destacaría el asunto de si era una historia (dejando de lado, cielos, la cuestión del asesinato) reconocible por la mayoría como "normal" en cuanto a relaciones dentro del grupo familiar (envidias entre hermanos, exculpación de lo hecho por los hijos, discusiones matrimoniales, instigación por parte de algún miembro de la pareja para que el otro caiga o proceda de alguna manera, ocultaciones realizadas entre esposos, etc...) . Esto de si lo que se exponía era "real" fue materia que dio mucho juego y suscitó opiniones  varias por parte de unos y  otros.

Pero sin duda alguna el asunto nuclear, el que dio lugar a más debate fue el de responder a la siguiente cuestión: "Si hubiera sido un hijo tuyo quien hubiera realizado una acción semejante, ¿cómo habrías obrado: denunciándolo o tapándolo?" Esta cuestión, que en el fondo es la pregunta que nos lanza el autor a todos los lectores no es fácil de responder desde luego y menos, ¡afortunadamente!, sin encontrarnos inmersos en semejante problemón. Pero de cara a su funcionalidad dentro de la Tertulia fue una pregunta estupenda que dio para mucho debate y mucha conversación mientras degustábamos las consumiciones con sus respectivos pinchos que la chica que nos atendió fue trayéndonos a las mesas en torno a las que charlábamos.

Hubo más cosas, claro, porque la novela tiene muchos asuntos: la hipocresía social, la política, el racismo, la corrección política y su falsedad, la enfermedad mental, la bipolaridad, la estupidez gastronómica actual, el maltrato en el ámbito de la pareja, la maldad...

 Buff, es una novela que da para mucho mucho. Y esto sin meternos en aspectos más estructurales y narrativos: la división en apartados y el número de capítulos de cada, la figura del narrador, la configuración de los personajes y sobre todo del que cuenta la historia: Paul, el hermano menor, agresivo y con problemas mentales que toma o no toma su medicación con el beneplácito o la interesada permisividad de su mujer Claire, los 'niños', etc., etc.

Hasta aquí, por esta vez, la Crónica tertuliana. Como siempre en mi blog tengo desde hace más de un mes colgada mi reseña sobre esta entretenida novela.  Quién  quiera leerla no tiene más que pinchar aquí

La próxima lectura
Decidimos a propuesta de Margarita que leeríamos "La retornada" de Donatella di Pietrantonio, escritora italiana.


Dadas las fechas navideñas decidimos que estaría bien hacer en diciembre la tertulia en torno a la mesa de un Restaurante que tuviese un menú de precio módico. Ni  corta  ni perezosa Carmen tomó el teléfono y de los dos restaurantes que se había hablado llamó al Restaurante "Señora Smith" de c/ Barquillo, 10 donde en rápida y muy competente gestión reservó mesa para unos 12 comensales a  las 14'30 horas del próximo 16 de diciembre.

Dicho y hecho. Así da gusto, con  compañeras competentes como Carmen. Muchísimas gracias.

Bueno, pues, como dijo el poeta, "contad si son 14", en este caso mirad si falta algo, y ¡ya está hecha!


jueves, 24 de octubre de 2019

Octubre. Comentamos "Sólo las bestias" de Colin Niel

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Este cronista llevaba sin ver a los compañeros de tertulia por unas u otras cosas desde el pasado mes de junio. Nada más y nada menos que cuatro meses. Mucho tiempo, desde luego. Por ello mucho deseaba verlos a todos en una nueva cita lectora. Todo llega en esta vida, sólo basta con aguardar. Así, el pasado martes 22 me reencontré entre besos y saludos con los miembros de esta Tertulia de ya dos lustros de existencia. 

Salvo María Jesús y Margarita que no pudieron asistir, todos los asistentes, antes de la hora habitual -las 19:00 horas-, estábamos en amigable charla sentados en torno a las inamovibles mesas del Ibis de Manuela Malasaña. A la alegría del reencuentro se unía en esta ocasión la celebración del Santo de Teresa, señalada en el santoral el pasado 15 de octubre, día que, además -¡hay que ver, Teresa, lo unida a los libros que de siempre estás tú!- Planeta falla su celebrado Premio literario. Desde aquí de nuevo reitero mi felicitación a la amigable tertuliana, al tiempo que en nombre de todos le agradezco la invitación que nos hizo a unos pinchos fríos y calientes regados con un vino blanco que se bebía divinamente. ¡¡Gracias, Teresa!!

En seguida comenzamos a hablar de la novela que nos reunía. Tomó la palabra, Inma, que fue quien propuso su lectura. Habida cuenta de los whatsaps que unos y otros nos habíamos cruzado a propósito de la traducción al castellano de la obra, escrita originalmente en francés, quiso Inma señalar las numerosas y graves deficiencias cometidas en la traslación al castellano. Lo hizo con seriedad y una profusa documentación en la que comparaba algunos vocablos y/o frases del original francés y la traducción al español ofrecida por la traductora Isabel Fuentes García. Desde luego aunque algunos durante la lectura habíamos notado alguna deficiencia el hecho de  verla tan bien señalada por Inma nos hizo tomar conciencia del tremendo daño que a la novela, que en líneas generales había sido del agrado de todos, le había hecho semejante mastuerzo (permítaseme el calificativo que le aplico a la traductora).

Tras hablar de los problemas que a menudo ocasionan las traducciones deficientes como ésta unidos a las malas presentaciones de los textos que, también en ocasiones, conllevan los formatos digitales que cada vez con mayor frecuencia utilizamos los lectores, pasamos ya de lleno al comentario de la novela "Sólo las bestias" del francés Colin Niel.

Como ya he dicho, en líneas generales la novela fue objeto de buenas palabras por parte de la mayoría. Había agradado la presentación y distribución de la historia contada a través de cinco voces distintas que hablan desde su yo personal justificando cada una su actuación en lo sucedido y sus actitudes vitales. También la ubicación del relato en un medio rural apartado e inhóspito cual es la zona de "les Causses" franceses pareció a todos muy adecuado para entender el comportamiento de unos personajes que viven muy aislados y que arrastran de siempre agravios que se resisten a olvidar y que vienen a justificar en parte sus conductas.

En cuanto a los asuntos tocados en la novela, todos destacamos como nuclear el del abandono del medio rural que Colin Niel denuncia al presentar a esos seres solitarios, raros, un tanto asociales, capaces de realizar acciones que, si vivieran en circunstancias más favorecedoras de la comunicación interpersonal, sería poco probable que se produjeran. Además de este asunto esencial el novelista aborda otros colaterales o derivados del anterior como es el de la necesidad de afectividad, las ilusiones creadas e incluso mantenidas aun sabiendo de su inexistencia e inanidad, la dependencia afectiva, el asalto sexual, etc. Y luego hay otros que el autor va añadiendo aunque ya no estén tan directamente unidos al del vaciamiento rural. Me refiero a las extorsiones cibernéticas de todo tipo, el choque cultural en Francia entre población blanca y de color, la vida confortable de jóvenes de buenas familias que juguetean con la marginalidad gracias a las prestaciones ofrecidas por la sociedad del bienestar, etc.

También hubo lugar en la tertulia para señalar aspectos no tan positivos. Dejando a un lado los defectos de traducción señalados al inicio por Inma, sin lugar a dudas los más importantes, mucho hablamos todos de ciertas inverosimilitudes que dejan perplejo al lector de la novela: ¿Puede ser calificado de crío o niño un personaje que es un delincuente extorsionador a través de internet, y del que se dice que ha pasado por la universidad? ¿Puede ser creíble que un personaje no sea consciente de que le están rasurando con jabón y hojilla el vello de sus partes íntimas mientras duerme? ¿Es creíble el final que tiene la novela? En fin, a todos nos pareció que había demasiados interrogantes que nos hacían despertar de la sana ensoñación en que una novela -y más si es 'noir' como ésta- debería mantenernos inmersos.

Pero ya digo, la mayoría habíamos leído esta historia contada por Alice, Joseph, Marinbé, Armand y Michel con agrado y satisfacción. Pero eso no quita para que también señalásemos sus defectos y lamentásemos infinito el mucho daño que a la novela le hace la mala traducción de Isabel Fuentes García cuyo nombre debemos recordar a fin de evitarla en posibles futuras lecturas.
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Nota: [como otras veces en la reseña que en mi blog hago de la novela expongo mis opiniones personales. Quien quiera leerlas no tiene más que pinchar aquí].
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La próxima lectura
El blog de Juan Carlos, elblogdejcgc, elblogdejcgc.blogspot.com
Mary Luz y mía propia se decidió que en noviembre leeríamos la novela titulada "La cena" del autor holandés Herman Koch
En principio lo que se estableció en esta reunión de octubre fue la lectura para noviembre. A propuesta de

El lugar y la hora, los mismos de donde estábamos, o sea, Hotel Ibis en c/ Manuela Malasaña, 6; la hora, la habitual: 19:00. En cuanto a la fecha, el día elegido fue el martes 19 de noviembre

Al abordar la elección de nuestra próxima lectura, se puso sobre la mesa la posibilidad de celebrar de nuevo y con pleno de asistentes los dos lustros de existencia de nuestra Tertulia. De mano, y dado ya el poco tiempo que resta de 2019, quizás la celebración con comida incluida podríamos realizarla en diciembre en coincidencia con la lectura de dicho mes. Para ello y en previsión nos pusimos a buscar fechas y pensamos que el lunes 16 de diciembre sería buen día para comer, comentar y celebrar. Sólo resta elegir el lugar. Estaría bien que para la próxima reunión -día 19 de noviembre- ya llevásemos lugares donde realizar esta última reunión de 2019. ¿Os parece?

Un abrazo a todos y ¡¡buenas lecturas!!


miércoles, 2 de octubre de 2019

Crónica de la tertulia inaugural Curso 2019 - 2020

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El martes 23 de septiembre, día de la Merced, a las 7 de la tarde, nos reunimos los tertulianos en el kiosko Montserrat de Madrid Río, para inaugurar el curso lector y poner en común las opiniones que nos han suscitado dos libros, Léxico familiar de Natalia Ginzburg y La mujer de papel de Rabih Alameddine. Antes de comenzar las intervenciones de las participantes, -nuestros dos hombres no pudieron asistir-, y como hacía dos meses que no nos veíamos, nos pusimos al día de los viajes que cada una había realizado y seguidamente, se abrió el turno de palabra con Léxico familiar; fue Carmen Sánchez quien dio su primer beneplácito a la novela por describir la vida de una familia numerosa del norte de Italia, de principios del siglo XX, de clase media-alta, dominada por un padre intelectual, amante de las ciencias y la naturaleza, intransigente y autoritario; fue esta última constatación la que levantó las voces de las tertulianas que reconocieron en las actitudes del padre, las vividas en sus propias familias; las experiencias personales fueron brotando para terminar conviniendo que en la época era la situación más extendida y común.

Otro acierto señalado por las concurrentes, fue la relevancia del marco histórico y su discurrir en Italia desde finales de la primera guerra mundial, -Mussolini, el fascismo-, hasta el final de la segunda guerra mundial, paralelo al devenir de la familia. Tanto el padre como los hermanos de Natalia, antifascistas declarados, sufrieron prisión por su posicionamiento político así como su marido, Leone Ginzburg, encarcelado en la prisión romana de Regina Coeli, donde murió a consecuencia de las torturas infligidas por los nazis por sus ideas antifascistas y sus raíces judías; pero lo que más nos sorprendió fue el hecho de que el gobierno de Mussolini se deshiciese de algunos opositores al régimen, en los llamados “confinamientos”, pueblos del centro y sur de Italia, a los que eran desterrados y en la mayoría de los casos, acogidos e integrados entre sus habitantes.

En cuanto a la forma, algunas tertulianas coincidieron en la profusión de citas con las que la autora va salpicando el texto, fruto de sus lecturas y de su actividad en la famosa editorial Einaudi en la Avda. Re Umberto, círculo de trabajo y amistad en el que se reunían y publicaban los mejores escritores del momento. El gran poeta y narrador Cesare Pavese, Giulio Einaudi y Leone Ginzburg, ya había fundado la editorial en el 38 cuando Natalia se casa con Leone. Haber vivido en una familia de intelectuales rodeada de libros, la impulsa a destacar aquellas lecturas que alimentaron su infancia y juventud como De vulgari eloquentia de Dante, Herodoto, Homero, Zola, Baudelaire, Paul Verlaine, À la recherche du temp perdu de Marcel Proust, Croce, Leopardi, Carducci, Pascoli , Simenon y un largo etcétera, que hablan de su amplia cultura y del círculo en el que la autora se desenvolvía; Ana, aportó un artículo que hablaba de uno de los mejores amigos de la autora, Carlo Levi y de su maravilloso libro, Cristo si è fermato a Eboli , y al calor de los Levi, hablamos de otro gran amigo, que como Cesare Pavese acabaría suicidándose, Primo Levi, y su durísimo libro, Se questo è un uomo, en el que relata su experiencia en Auschwitz.

Se valoró muy positivamente la narración objetiva y auténtica en primera persona, con la que describe cómodamente lo que sucede en la casa familiar y su alternancia con la tercera persona omnisciente, para narrar hechos que ocurren en el exterior de ese ámbito; alguna de las asistentes señaló la ausencia de protagonismo de la autora, Natalia Ginzbur, coligiendo que ella se sitúa como una cámara fotográfica estanca en un rincón de su casa y desde allí, reproduce con total honestidad el comportamiento de los miembros de su familia, sin reprobaciones y sin juicios de valor sirviéndose para ello de múltiples formas del lenguaje, de diálogos, cartas, canciones, poemas, confesiones, que logran representar el mundo familiar de la autora.

Y lo que nos pareció más interesante fue la elección de un hilo conductor poco habitual pero muy cercano, rutinario, nada engolado, el léxico familiar, común a todas las familias y diferente en cada una de ellas, que llega a convertirse en seña de identidad de todos sus miembros; se aludió a la siguiente cita que resume y condensa el significado del léxico:
Cuando nos vemos, podemos estar indiferentes o distraídos los unos de los otros, pero basta que uno de nosotros diga una palabra, una frase, una de aquellas antiguas frases que hemos oído y repetido infinidad de veces en nuestra infancia, nos basta con decir: «No hemos venido a Bérgamo a hacer campamento» o «¿A qué apesta el ácido sulfhídrico?», para volver a recuperar de pronto nuestra antigua relación y nuestra infancia y juventud, unidas indisolublemente a aquellas frases, a aquellas palabras. Una de aquellas frases o palabras nos haría reconocernos los unos a los otros en la oscuridad de una gruta o entre millones de personas.
Cada una de las tertulianas fue recordando esos nexos de unión indisolubles y eternos, frases hechas repetidas y compartidas por la familia como… Natalia da poco cordel, Esta es la casa de tócame Roque…. ¡Eso son Vaniloquios¡ ¡Estoy harto de ese vaniloquio vuestro! No seáis palurdos! ¡No hagáis palurdeces!, ¡Nuevo astro que surge! o la frase de Mario, «El baco del calo del malo».

La verdad es que la novela autobiográfica, dio mucho de sí, en palabras de la madre de la autora, dio mucho cordel, por lo que hicimos un receso, antes de comenzar con el siguiente libro, en el que celebramos por todo lo alto, el santo de Mercedes y los cumpleaños de M. Jesús y de Ana; para la ocasión, Mercedes nos sorprendió con un estupendo queso de su tierra, que trajo partido y del que dimos buena cuenta; añadimos al queso una tortilla de patatas y un buen vino que hizo las delicias de todas las comensales (¿o comensalas?) ja, ja.
Cecilia Gómez Velasco


De la segunda novela que llevábamos para esta Tertulia, La mujer de papel de Rabih Alameddine, os invito a leer la reseña que sobre ella tengo publicada en "El blog de Juan Carlos" 

miércoles, 26 de junio de 2019

Despedida del curso lector 2018-2019. Residencia de Estudiantes

4 comentarios:
El encuentro del 24 de Junio de 2019 con el que cerrábamos el curso tertuliano y homenajeábamos desde nuestra humilde altura al genio y la persona de García Lorca fue una magnífica reunión. Al tiempo que íbamos a comentar la novela de junio quisimos rememorar que hacía 100 años que Federico asomó por la Residencia de Estudiantes. Almorzar donde él tantas veces lo hiciera nos supuso un acto de estética emoción.


Esta Crónica, por ello, será más extensa de lo habitual. La desglosaré en tres apartados: I. El Previo; II. Recordando a Federico; y III. La tertulia sobre “Juliet, desnuda”


I. El Previo

El finde anterior al 24 de junio, Mercedes y yo nos pusimos en comunicación para intentar dar forma a esta Reunión en la que no sólo íbamos a homenajear a Lorca y comentar lo que nos hubiera parecido la novela de Nick Hornby. No, también celebrábamos 10 años de existencia de nuestra tertulia "más que palabras...". Era evidente que estos tres hechos merecían un esfuerzo extra.

Mercedes y yo pergeñamos a vuela pluma el esquema de la Reunión: Llegados a la Residencia de Estudiantes a las 14'30 comeríamos; a continuación en la zona que antecede al Comedor haríamos nuestro Homenaje al poeta de Fuente Vaqueros para, acabado éste, comentar de la manera habitual la novela de "Juliet desnuda" que correspondía al mes de junio.

Para el Homenaje pensamos que bastaría con hacer un recordatorio de la llegada de Federico desde Granada a la Residencia, relatar algunas anécdotas de su estancia aquí e ilustrar las rememoraciones con textos originales: retazos de cartas escritas o recibidas por él y lectura, por nosotros mismos o por artistas de la época lorquiana o actual, de alguno de sus poemas.

Así lo dejamos establecido. El domingo por la tarde publiqué yo en este blog el germen de lo que sería el post que estáis en este preciso momento leyendo. Decía en él lo siguiente:

Dado que vamos a comer y recordar la llegada y estancia de García Lorca en la Residencia de Estudiantes de la calle Pinar, 4, en Madrid, voy a colocar a continuación el texto y el recitado de algunos poemas que sirvan para ilustrar siquiera de lejos la altura creadora del poeta.



SAN GABRIEL –SEVILLA-

(Romancero Gitano)
A D. Agustín Viñuales

[Recita el poema Margarita Xirgú]


I

Un bello niño de junco,
anchos hombros, fino talle,
piel de nocturna manzana,
boca triste y ojos grandes,
nervio de plata caliente,
ronda la desierta calle.
Sus zapatos de charol
rompen las dalias del aire,
con los dos ritmos que cantan
breves lutos celestiales.
En la ribera del mar
no hay palma que se le iguale,
ni emperador coronado,
ni lucero caminante.
Cuando la cabeza inclina
sobre su pecho de jaspe,
la noche busca llanuras
porque quiere arrodillarse.
Las guitarras suenan solas
para San Gabriel Arcángel,
domador de palomillas
y enemigo de los sauces.
San Gabriel: El niño llora
en el vientre de su madre.
No olvides que los gitanos
te regalaron el traje.

II

Anunciación de los Reyes,
bien lunada y mal vestida,
abre la puerta al lucero
que por la calle venía.
El Arcángel San Gabriel,
entre azucena y sonrisa,
biznieto de la Giralda,
se acercaba de visita.
En su chaleco bordado
grillos ocultos palpitan.
Las estrellas de la noche
se volvieron campanillas.
San Gabriel: Aquí me tienes
con tres clavos de alegría.
Tu fulgor abre jazmines
sobre mi cara encendida.
Dios te salve, Anunciación.
Morena de maravilla.
Tendrás un niño más bello
que los tallos de la brisa.
¡Ay, San Gabriel de mis ojos!
!Gabrielillo de mi vida!,
Para sentarte yo sueño
un sillón de clavellinas.
Dios te salve, Anunciación,
bien lunada y mal vestida.
Tu niño tendrá en el pecho
un lunar y tres heridas.
¡Ay, San Gabriel que reluces!
¡Gabrielillo de mi vidal!
En el fondo de mis pechos
ya nace la leche tibia.
Dios te salve, Anunciación.
Madre de cien dinastías.
Áridos lucen tus ojos,
paisajes de caballista.
El niño canta en el seno
de Anunciación sorprendida.
Tres balas de almendra verde
tiemblan en su vocecita.
Ya San Gabriel en el aire
por una escala subía.
Las estrellas de la noche
se volvieron siemprevivas.












Romance de la Guardia Civil

(Romancero Gitano)
A Juan Guerrero, cónsul general de la poesía
[Recita el poema Margarita Xirgú]


Los caballos negros son.
Las herraduras son negras.
Sobre las capas relucen
manchas de tinta y de cera.
Tienen, por eso no lloran,
de plomo las calaveras.
Con el alma de charol
vienen por la carretera.
Jorobados y nocturnos,
por donde animan ordenan
silencios de goma oscura
y miedos de fina arena.
Pasan, si quieren pasar,
y ocultan en la cabeza
una vaga astronomía
de pistolas inconcretas.

¡Oh ciudad de los gitanos!
En las esquinas, banderas.
La luna y la calabaza
con las guindas se conserva.
¡Oh ciudad de los gitanos!
Ciudad de dolor y almizcle,
con las torres de canela.

Cuando llegaba la noche,
noche que noche nochera,
los gitanos en sus fraguas
forjaban soles y flechas.
Un caballo malherido
llamaba a todas las puertas.
Gallos de vidrio cantaban
por Jerez de la Frontera.
El viento, vuelve desnudo
la esquina de la sorpresa,
en la noche platinoche,
noche, que noche nochera.

La Virgen y San José
perdieron sus castañuelas,
y buscan a los gitanos
para ver si las encuentran.
La Virgen viene vestida
con un traje de alcaldesa,
de papel de chocolate
con los collares de almendras.
San José mueve los brazos
bajo una capa de seda.
Detrás va Pedro Domecq
con tres sultanes de Persia.
La media luna soñaba
un éxtasis de cigüeña.
Estandartes y faroles
invaden las azoteas.
Por los espejos sollozan
bailarinas sin caderas.
Agua y sombra, sombra y agua
por Jerez de la Frontera.

¡Oh ciudad de los gitanos!
En las esquinas, banderas.
Apaga tus verdes luces
que viene la benemérita
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Dejadla lejos del mar,
sin peines para sus crenchas.

Avanzan de dos en fondo
a la ciudad de la fiesta.
Un rumor de siemprevivas
invade las cartucheras.
Avanzan de dos en fondo.
Doble nocturno de tela.
El cielo se les antoja
una vitrina de espuelas.

La ciudad, libre de miedo,
multiplicaba sus puertas.
Cuarenta guardias civiles
entraron a saco por ellas.
Los relojes se pararon,
y el coñac de las botellas
se disfrazó de noviembre
para no infundir sospechas.
Un vuelo de gritos largos
se levantó en las veletas.
Los sables cortan las brisas
que los cascos atropellan.
Por las calles de penumbra
huyen las gitanas viejas
con los caballos dormidos
y las orzas de moneda.
Por las calles empinadas
suben las capas siniestras,
dejando detrás fugaces
remolinos de tijeras.

En el portal de Belén
los gitanos se congregan.
San José, lleno de heridas,
amortaja a una doncella.
Tercos fusiles agudos
por toda la noche suenan.
La Virgen cura a los niños
con salivilla de estrella.
Pero la guardia civil
avanza sembrando hogueras,
donde joven y desnuda
la imaginación se quema.
Rosa la de los Camborios
gime sentada en su puerta
con sus dos pechos cortados
puestos en una bandeja.

Y otras muchachas corrían
perseguidas por sus trenzas;
en un aire donde estallan
rosas de pólvora negra.
Cuando todos los tejados
eran surcos en la tierra,
el alba meció sus hombros
en largo perfil de piedra.

¡Oh ciudad de los gitanos!
La guardia civil se aleja
por un túnel de silencio
mientras las llamas te cercan.

¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Que te busquen en mi frente.
Juego de luna y arena.
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Esta fue mi contribución al previo del Homenaje lorquiano. Mercedes por su parte el mismo lunes por la mañana grabó en su móvil -y me las envió por whatsapp- una serie de poemas que según discurriese la reunión podríamos escuchar todos gracias a un altavoz pequeño-pero-matón que iba a llevar a la Residencia. El tal altavoz fue mano de Santo y propiciaría una escucha excelente de algunos de los poemas.


Fin de “El Previo”



II. Recordando a Federico

Tras un entretenido almuerzo durante el cual nos hicimos fotografiar para dejar constancia del día, pasamos a la zona de la Residencia donde se realizan ciertos actos como presentaciones de libros, conferencias o audiciones musicales (el piano era testigo mudo de las mismas). Afortunadamente ese día y a esas horas (las 16:00) estaba desierto y completamente en silencio así que nos sentamos en unos sofas que por su disposición invitaban a la conversación y al intercambio de confidencias. Y es que en efecto casi casi lo que nos disponíamos a hacer era comunicarnos momentos que unían el edificio en el que nos encontrábamos con la vida de Lorca. Empezamos, pues, a recordar a Federico.

Al alimón y sin atropellarnos en ningún momento, Mercedes y yo comenzamos a desgranar curiosidades sobre la llegada  del poeta en septiembre de 1919 a la zona de los Altos del Hipódromo donde se encontraba el establecimiento dirigido por Alberto Jiménez Fraud en el que él, contra la voluntad paterna, quería residir. Mercedes leyó algunos fragmentos de las cartas que se cruzó Federico con sus padres quienes estaban algo quejosos ante los apremios monetarios que su hijo mostraba. En algunos momentos, sobre todo Francisco Gracía Rodríguez, el rico labrador granadino, hacía exigencias al hijo habida cuenta del escaso rendimiento académico que tenía. La madre, Vicenta Lorca, era mucho más comprensiva y deseaba ardientemente que Federico triunfase en el mundo de las Artes.

Mercedes manejó para entresacar estas cartas y algunas otras anécdotas  sobre el paso del poeta por la Residencia un libro de Andrés Soria Olmedo titulado "Una habitación propia", que está a la venta en la propia Residencia y que ella había adquirido cuando acudió a la misma para reservar la comida. El título hace referencia a la famosa frase con que Virginia Woolf tituló uno de los suyos en alusión a la independencia que como creadora exigía rebelándose contra el sitio que la sociedad victoriana británica tenía adscrito a las mujeres. También García Lorca frente a sus padres contraponía las ventajas de su individual habitación de la Residencia, que le permitía trabajar a su gusto, con otros alojamientos madrileños del momento en los que reinaba la confusión y el adocenamiento.

Al hablar de los compañeros de Lorca (Buñuel, José Moreno Villa, Pepín Bello, Dalí...) fuimos citando más y más anécdotas referidas a la homosexualidad del granadino, condición que en nada complacía a Luis Buñuel y que llegó a marcar entre ellos cierta distancia en algún momento como se ve en alguna carta cruzada entre Buñuel y Pepín Bello. El papel de Dalí, que llegó a la Residencia en 1922, y la relación fortísima que se estableció entre el poeta y el pintor tuvo mucho que ver en los ataques que el aragonés dirigiría a Lorca en 1927 a raíz del veraneo en Cadaqués de Lorca junto a Salvador.

En el recuerdo a Lorca fue muy interesante además de los documentos leídos y de las anécdotas relatadas el recitado de algunos poemas del poeta. Hubo recitaciones en la voz de Mercedes, alguna hecha por mí, y otras realizadas por Margarita Xirgú, la actriz preferida por Federico para llevar a las tablas la mayoría de sus tragedias teatrales. Escuchamos declamados por la Xirgú el "Romance del emplazado";  el "Soneto de la dulce queja" de sus Sonetos del amor oscuro lo canta y pone música Pablo Guerrero, ¡una preciosidad! [En I. El Previo se han podido escuchar los recitados de dos poemas del 'Romancero Gitano' en la voz de la actriz de La Barraca]


➤ Poemas pertenecientes a la década de los años veinte

Romance sonámbulo

(Romancero Gitano , 1928)

A Gloria Giner y Fernando de los Ríos

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde...?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.

Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando
desde los puertos de Cabra.

Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.

Compadre, quiero morir
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿ No veis la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?

Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo.
Ni mi casa es ya mi casa.

Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡Dejadme subir!, dejadme
hasta las altas barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.

Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal,
herían la madrugada.

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas. Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?

¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

Sobre el rostro del aljibe,
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña

Canción del mariquita

(“Canciones” 1921 – 1924)


El mariquita se peina
en su peinador de seda.

Los vecinos se sonríen
en sus ventanas postreras.

El mariquita organiza
los bucles de su cabeza.

Por los patios gritan loros,
surtidores de planetas.

El mariquita se adorna
con un jazmín sinvergüenza.

La tarde se pone extraña
de peines y enredaderas.

El escándalo temblaba
rayado como una cebra.

¡Los mariquitas del Sur
cantan en las azoteas!


LUCÍA MARTÍNEZ - EROS CON BASTÓN


(“Canciones” 1921 – 1924)




Lucía Martínez.
Umbría de seda roja.

Tus muslos como la tarde
van de la luz a la sombra.
Los azabaches recónditos
oscurecen tus magnolias.

Aquí estoy, Lucía Martínez.
Vengo a consumir tu boca
y a arrastrarle del cabello
en madrugada de conchas.

Porque quiero, y porque puedo.
Umbría de seda roja.






Romance del Emplazado 

(Romancero Gitano)

A Emilio Aladrén

[Recita el poema Margarita Xirgú]





¡Mi soledad sin descanso!
Ojos chicos de mi cuerpo
y grandes de mi caballo,
no se cierran por la noche
ni miran al otro lado,
donde se aleja tranquilo
un sueño de trece barcos.
Sino que, limpios y duros
escuderos desvelados,
mis ojos miran un norte
de metales y peñascos,
donde mi cuerpo sin venas
consulta naipes helados.

*

Los densos bueyes del agua
embisten a los muchachos
que se bañan en las lunas
de sus cuernos ondulados.
Y los martillos cantaban
sobre los yunques sonámbulos
, el insomnio del jinete
y el insomnio del caballo.

*

El veinticinco de junio
le dijeron a el Amargo:
Ya puedes cortar si gustas
las adelfas de tu patio.
Pinta una cruz en la puerta
y pon tu nombre debajo,
porque cicutas y ortigas
nacerán en tu costado,
y agujas de cal mojada
te morderán los zapatos.

*

Será de noche, en lo oscuro,
por los montes imantados,
donde los bueyes del agua
beben los juncos soñando.
Pide luces y campanas.
Aprende a cruzar las manos,
y gusta los aires fríos
de metales y peñascos.
Porque dentro de dos meses
yacerás amortajado.

*

Espadón de nebulosa
mueve en el aire Santiago.
Grave silencio, de espalda,
manaba el cielo combado.

*

El veinticinco de junio
abrió sus ojos Amargo,
y el veinticinco de agosto
se tendió para cerrarlos.
Hombres bajaban la calle
para ver al emplazado,
que fijaba sobre el muro
su soledad con descanso.
Y la sábana impecable,
de duro acento romano,
daba equilibrio a la muerte
con las rectas de sus paños.




➤ Poemas de los años treinta

Mercedes leyó con emoción la parte primera del "Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías" y el soneto del amor oscuro "El poeta pide a su amor que le escriba". Por mi parte yo leí otros dos sonetos del amor oscuro.  Aunque ambos los recité yo en este post me conformo con reproducir el bellísimo "Soneto de la dulce queja" musicado y cantado por Pablo Guerrero, mientras que el segundo, "Soneto de la guirnalda de rosas", ¡bellísimo y con un ritmo fantástico!, aparece en esta entrada sólo con  el texto a fin de agilizar la conclusión de esta extensísima Crónica

LA COGIDA Y LA MUERTE

(“Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías”, 1935)


A las cinco de la tarde.

Eran las cinco en punto de la tarde.

Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.

Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.

Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.

El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.

Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.

Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.

Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.

Comenzaron los sones del bordón
a las cinco de la tarde.

Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.

En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.

¡Y el toro, solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.

Cuando el sudor de nieve fue llegando
a las cinco de la tarde,

cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde,

la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.

A las cinco de la tarde.

A las cinco en punto de la tarde.

Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.

Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde.

El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.

El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.

A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.

Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde,

y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.

A las cinco de la tarde.

¡Ay qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!


SONETO DE LA GUIRNALDA DE ROSAS  

("Sonetos del amor oscuro", 1936)

¡Esa guirnalda! ¡pronto! ¡que me muero!
¡Teje deprisa! ¡canta! ¡gime! ¡canta!
que la sombra me enturbia la garganta
y otra vez y mil la luz de enero.

Entre lo que me quieres y te quiero,
aire de estrellas y temblor de planta,
espesura de anémonas levanta
con oscuro gemir un año entero.

Goza el fresco paisaje de mi herida,
quiebra juncos y arroyos delicados.
Bebe en muslo de miel sangre vertida.

Pero ¡pronto! Que unidos, enlazados,
boca rota de amor y alma mordida,
el tiempo nos encuentre destrozados.


El poeta pide a su amor que le escriba 

(“Sonetos del amor oscuro”, 1936)



Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte
Ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura






SONETO DE LA DULCE QUEJA

("Sonetos del amor oscuro", 1936)
[recitado cantado por Pablo Guerrero]



Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.
El homenaje que hicimos al gran poeta granadino transcurrió así, escuchando el recitado de los poemas elegidos al tiempo que entre unos y otros enhebrábamos anécdotas diversas,  comentábamos algunas de las dedicatorias, opinábamos sobre las circunstancias particulares de la orientación sexual del poeta reflejadas en su Obra poética, así como sobre los grandes desengaños amorosos que sufrió al enamorarse siempre de hombres heterosexuales como el escultor Emilio Aladrén que tras estar con él varios años lo plantaría en 1928 para casarse con una bella y adinerada inglesa que había llegado a Madrid para abrir en España el primer establecimiento de los cosméticos Elizabeth Arden. Nos demoramos y disfrutamos mucho de los Sonetos del Amor oscuro, escritos en un estado de exaltado enamoramiento y éxtasis erótica debido -dijimos entre nosotros- al enamoramiento que Federico vivió en esos años treinta con Rafael Rodríguez Rapún, secretario de la compañía teatral de La Barraca, por el que también sería plantado al contraer éste de la noche a la mañana matrimonio.

En fin, ya digo, este segundo apartado de la Jornada en la Residencia de Estudiantes fue placentera, ilustrativa, y plena de disfrute estético. ¡Una maravilla!


III. La tertulia sobre “Juliet, desnuda

La tarde se nos echaba encima y era tiempo de realizar, siquiera fuese de pasada, la tertulia sobre la novela de Nick Hornby, "Juliet, desnuda". Como la Crónica se está alargando en demasía intentaré ser breve y escueto en lo referido al comentario sobre la novela. Además tengo en mi blog ya preparada la reseña sobre ella [dicha reseña se puede leer aquí] y no quiero ser redundante .

El proponente del título leído había sido yo mismo. Comencé, pues, a exponer mi opinión sobre la misma justificando el motivo de la elección. Este no había sido otro que la lectura en El País de la crítica que Carlos Boyero había hecho a la película "Juliet, desnuda" estrenada en España el 4 de enero de este mismo año. Boyero hablaba con mucho gusto de las novelas de Nick Hornby cuyas historias le divertían y -decía- presentaban de una manera amable la sociedad actual. Fueron estas opiniones del duro, cáustico y difícil de contentar Boyero las que me animaron a indagar en la obra del escritor británico. 

A mí la novela al princicipio me desilusionó un poco pero según avanzaba en su lectura me iba reconciliando con la historia que el autor envuelta en un fino humor nos ofrece. Apunté que la novela pertenece a ese subgénero tan de moda últimamente conocido como 'feelgood' ('buen rollito') que plantea conflictos amables que provocan un agradable discurrir del tiempo que dura la lectura. Aunque también añadí -y aquí ya comenzó el animado debate que sostuvimos entre unos y otros- se tocan asuntos y aspectos que no son para nada baladíes. Entre todos fuimos apuntándolos: la relación de pareja que entra en vía muerta, el frikismo, el famoso: mito y realidad, la relación familiar, la necesidad del padre, la necesidad de los hijos, el provincianismo, ese micromachismo que anula a la mujer minusvalorando siempre sus opiniones, las falsedades construidas por la prensa, etc., etc.

Muchas cosas nos habían agradado de este relato que en su lectura e intelección no presenta ninguna  dificultad, y entre ellas se contaba por encima de todo el humor, ese humor inglés, fino, que parece que no dice nada pero que corta críticamente como si fuera un escalpelo. A mí, además, todo ese recorrido por un período musical (los años 60, 70 y 80) me había gustado mucho.

También las compañeras de tertulia comentaron que se veía que la elección de la novela la había hecho un hombre. ¿Por qué?, dije yo. Y ahí aparecieron un sinfin de razones: que todo gira en torno al personaje principal, Tucker Crowe, un inútil y vago redomado pero al que todas las mujeres inexplicablemente arropan y cuidan, incluso alguna hija que lleva sin ver los 20 años de vida de la misma; también -se apuntó allí- es más masculino que femenino ese frikismo, esa mitificación de una leyenda de la música pop, así como ese comportamiento de no abandonar el nido hasta que no se encuentra otro semejante, etc., etc.  Sí, sí, puede ser... Pero que conste que cuando propuse la novela, aún sin haberla leído, lo único que buscaba era abandonar los temas crudos y terribles que últimamente habían formado nuestro manjar tertuliano. Y esto creo que sí lo logra este relato que aborda asuntos que están ahí, y lo hace de manera amable, sin violencia ni crudeza alguna.


La próxima Tertulia

Como el verano es largo, y según habíamos hablado en alguna de las tertulias anteriores, decidimos elegir dos títulos para nuestro próximo encuentro. Uno de ellos lo propuso Carmen, es el titulado "Léxico familiar" de Natalia Ginzburg; el otro, lo había puesto sobre el tapete en la tertulia de mayo Ana, me refiero al titulado "La mujer de papel" de Rabih Alameddine. Estos son los dos libros que comentaremos en la Tertulia de septiembre que como ya es tradicional realizaremos el 24 de dicho mes en el kiosko "Montserrat" de Madrid-Río. La hora..., pues también como siempre, a las 19:00

Hasta entonces, os deseo a todas (la mayoría se impone, Juan Dionisio. Es evidente que estamos en minoría, qué le vamos a hacer) un buen verano: pasadlo bien, escapad del calor como podáis y leed libros que os encanten.


miércoles, 22 de mayo de 2019

Mayo de 2019: "Cárdeno adorno" de Katharina Winkler

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Como golondrinas de primavera retornamos al Ibis, el pájaro-hotel que desde hace unas tertulias nos acoge, su staff nos atiende con amabilidad y relativa abundancia, y la ausencia de música y de otros clientes nos permite intercambiar opiniones entre nosotros sin agobio alguno. Si, además, como en esta ocasión, en la segunda ronda el vino de Rueda está en su justo punto de frescor (¡muchas gracias, Guida!) entonces, como comprenderéis para qué queremos más, ¿no?

Pero vayamos a lo nuestro. Salvo dos, todos los tertulianos asistimos a la convocatoria de mayo. Hubo hasta una abuela en ejercicio que logró fugarse unos minutos de la obligación para dejar en la reunión su opinión sobre este relato que a nadie deja indiferente. Está claro que la abuelía es un grado que impone deberes que no perdonan. Dada la edad en que nos encontramos todos entendemos estas contingencias, y más que habrá en un futuro próximo pues por lo que se comentó en la reunión varios miembros van a alcanzar dicho grado próximamente: ¡¡Enhorabuena a quienes se encuentran en tal expectante situación!!

La Tertulia
Fue Guida quien tomó la palabra en primer lugar dado que fue ella la que propuso leer este libro. Dijo muchas cosas y todas ellas interesantes: cómo llegó a sus oídos el título y cómo tras leerlo investigó algo sobre la escritora fue lo primero que nos trasladó. Luego prosiguió aportando datos importantes que con cierto ordenado desorden en las intervenciones -fue un debate vivo y muy espontáneo- fuimos unos y otros apostillando, amplificando, comentando, en esta primera intervención y en las que se sucedieron a continuación. Naturalmente habló Guida del lenguaje que envuelve poéticamente, con una gran belleza, la terrible historia de maltrato que se relata. [Por poner cierto orden en la Crónica dejo los aspectos más literarios de uso del idioma y de sus recursos para después de comentar los hechos que se relatan]

Lo que se cuenta
Todos, -la unanimidad fue total-, dimos un sobresaliente a la novela. A todos nos había parecido una historia muy dura, una historia terrible. No podíamos entender cómo un hombre joven (Yunus en el momento de sacar a Filiz de su casa tiene sólo 17 años) puede ser tan brutal, estar tan carente de sentimientos. La pregunta que surgió en seguida fue la de si estábamos ante un hombre enfermo, un sicópata, un sádico que disfruta haciendo sufrir a otros, o si lo que se nos presentaba era un modelo común de comportamiento masculino en una determinada cultura. Debatir sobre este punto nos pareció de interés: ¿sí, no, sólo en las zonas rurales o en cualquier lugar de Turquía? En fin, aquí hubo un enjundioso intercambio de opiniones. Y es que el comportamiento de este hombre es llamativo por demás: ¿Cómo es posible la existencia de hombres que no sientan amor hacia ninguna persona? Esta falta de afecto tan bestial fue resaltada por muchos. Un hombre que no es humano, que es un auténtico animal, para quien la joven a la que él ilusionó sólo es un agujero, una esclava, una provocadora de hombres que merece todos los golpes que le propina y más, según su criterio.

Si el hombre es importante en esta novela por su negatividad y antagonismo frente a la mujer, es evidente -todos convinimos en ello- que es Filiz, la protagonista fundamental. Frente a la maldad y brutalidad de Yunus, de su propio padre y de otros hombres que aparecen muy secundariamente en esta historia, esta chica a todos nos pareció digna de conmiseración. La pobre cree a pies juntillas en los preceptos que rigen la vida del "rebaño" humano en el que nace: el papel superior del hombre frente a ella, la importancia del amor representado en ese 'árbol sagrado' al que acude con ilusión, el miedo a perder la 'virgen', la ignorancia frente a todo lo sexual en la que ha crecido, la aceptación de los castigos que su marido le propina por cualquier cosa, el amor por sus hijos que la ata aún más a la familia de su marido pese a los maltratos que sufre en esa casa... Necesitará sufrir mucho, mucho, y la ayuda de personas ajenas a su cultura para tomar conciencia de su terrible situación, dar un paso al frente, pedir ayuda y escapar del zulo emocional en que lleva viviendo una serie de años.

Sobre las mujeres en esta cultura asiática varias tertulianas se preguntaron cómo era posible el comportamiento, por ejemplo, de la "araña", la suegra de Filiz. Si antes de ser suegra fue nuera de otra semejante a lo que ahora es ella, ¿por qué es tan mala persona? ¿No recuerda por lo que ella pasó de nuera?  Y una pregunta más importante aún, ésta formulada por un tertuliano: ¿por qué las niñas ansían llegar a mayores para portar en sus cuerpos esos cárdenos adornos? Aunque parezca algo incomprensible todos entendimos el comportamiento de esta mujer que, durante los largos períodos en que su suegra y su marido la condenan al silencio, añora los golpes que él la propinaba con regularidad y sin motivo alguno. No hay cosa peor que no ser tenida en cuenta para nada; mejor un golpe que ignorar que se está vivo. Del mismo modo vinimos a caer en la cuenta de por qué Filiz no lleva mal las infidelidades continuas de su esposo. Mientras se entretenga con otras no vendrá por la noche a violentarla con el sadismo acostumbrado.

Al hilo de tan terrible historia muchas cosas fueron surgiendo. Una de ellas fue la de que no hace tanto el sometimiento de la mujer al hombre se daba también por estos lares. También -esto lo dijo Ana- existía una palabra para designar a las mujeres que decidían contraer matrimonio sin la aquiescencia paterna. Nos dijo que eran conocidas como mujeres "depositadas" porque debían de abandonar la casa paterna y esperar en una residencia temporal, donde quedaban depositadas, el día del matrimonio con ese hombre no aceptado por su familia. ¡Curioso!

Hubo quien -en este caso me atribuyo yo la puesta sobre la mesa de esta cuestión- tras alabar la historia que se presenta no pudo por menos que creer ver en la misma un cierto maniqueísmo de buenos y malos: Occidente, bueno, versus Oriente, malos; austriacos, buenos, versus turcos, malos; cristianos, buenos, versus musulmanes, malos; y así [en la reseña que tengo publicada en mi blog lo comento algo más por extenso]. Fue un pequeño 'pero' que fue poco compartido dado que según declara la misma escritora -dijeron varios tertulianos- ella intenta ser neutral y no posicionarse, dejar fuera de la historia las religiones, etc., etc.


Cómo se cuenta
En opinión de todos aquí reside lo mejor de la novela. La historia que se relata, todo hay que decirlo, no es muy novedosa. Penosamente todos los días y en todos los lugares suceden comportamientos así. ¿Por qué entonces esta historia se lee bien y se disfruta tanto con su lectura? Pues precisamente por el lenguaje que utiliza. Estamos ante auténtica Poesía, concretamente prosa poética. Para muchos según la leíamos nos parecía estar ante textos de los poetas del 27. Muchos recursos literarios aparecen utilizados. Quizás el más sugerente, el más poético de todos, sea esa economía de medios que lleva a la autora a emplear con profusión la elisión con el poder sugerente que siempre tiene. También las repeticiones (de términos, de sintagmas, de frases completas...) crean un ritmo poético subyugante. Y naturalmente las imágenes y metáforas utilizadas revisten el texto de una gran belleza. La mera disposición del texto en las páginas con esos espacios entre párrafos o con esas sólo cuatro o cinco líneas (auténticos versículos) ocupando el centro de la misma es ya una decisión estética que favorece la deglución de los agrios bocados que componen esta historia terrible.

Muy interesante es la primera persona narrativa que hace que la historia sea vista desde el interior de quien la sufre. En esa reminiscencia de la literatura de nuestra generación del 27 a Mercedes, -nos dijo-, durante la lectura del relato, le venía a la mente con frecuencia el poema "El tío-vivo" de Federico García Lorca. Yo lo he buscado y lo reproduzco al final de esta Crónica en un video que he encontrado. He pensado que como se nos pasó el apartado de recitado poético con que solemos acabar nuestras tertulias este poema lorquiano podría servir también para amortiguar algo esta carencia.



Durante la tertulia se leyeron también algunos fragmentos de la novela para ver en ellos la belleza del lenguaje y los recursos utilizados. [En la reseña de la novela en "El blog de Juan Carlos" se pueden leer varios de los textos escuchados en la reunión].


La próxima tertulia
Como este año se cumplen los diez años de existencia de nuestro grupo de lectura, tal y como habíamos ya quedado en reuniones anteriores decidimos que la Tertulia con que cerraríamos el curso la celebraríamos con una comida en la Residencia de Estudiantes. En la elección del lugar, además de celebrar debidamente nuestra década, pesó el centenario que este año se cumple de la llegada del poeta granadino a la misma. Quedamos en que comeríamos el día 24 de junio, lunes, a las 14:30 en el Restaurante de la Residencia.

Antes, durante o después de la comida haremos tertulia de la novela elegida de las que entre otras muchas se pusieron sobre la mesa. Hago relación de los títulos que se citaron a fin de que quien quiera leerlos lo haga pues muchos días tiene el verano y más largo parece aún si se pasa de calor como últimamente está sucediendo.

Estos fueron los títulos y sus proponentes:

  • "La mujer de papel" de Rabih Alameddine, citado por Ana
  • "El espía del Rey" de José Poyato, citado por Teresa
  • "Ángeles custodios" de Almudena Arteaga, citado por Teresa
  • "Juliet, desnuda" de Nick Hornby, citado por Juan Carlos
  • "Océano, mar" de Alessandro Baricco, citado por Guida
  • "Largo invierno en París" de Luis Vilchez, citado por Ana
  • "Violetas de marzo" de Philip Kerr (ahora no recuerdo al proponente) 
Procedimos a realizar votación sobre estos seis títulos y resultó elegida por mayoría la novela de Nick Hornby, "Juliet, desnuda". De esta novela existe versión fílmica que actualmente se está pasando en varias plataformas televisivas. 

Para acabar sólo resta señalar al encargado de aportar un poema a la reunión. Como desconozco el orden que se sigue, pido a Mercedes que señale el nombre de la persona a la que correspondería hacerlo. 

miércoles, 1 de mayo de 2019

"El círculo de los escritores asesinos" (abril de 2019) o cómo lograr pasar de la página 172

4 comentarios:
Lleno rotundo en esta tertulia abrileña. Todos los miembros activos de la Tertulia acudimos a la convocatoria en el Hotel Ibis de la calle Manuela Malasaña. Antes de pasar a hablar del desarrollo de la misma simplemente quisiera declarar mi satisfacción con este espacio que nos permite escucharnos y vernos con facilidad sea cual sea el número de asistentes; al tiempo también doy un bravo a la atención que el staff del local nos dio el pasado 29 de abril: las bebidas solicitadas siempre se vieron acompañadas de sus adecuados aperitivos. Creo que están logrando fidelizarnos. ¡Bien!

Ya de lleno en el comentario del libro del peruano Diego Trelles Paz pronto se vio cómo la obra había tenido distinta recpción y valoración por parte de unos y otros tertulianos. Mientras para éstos era una excelente muestra literaria que jugaba con la literatura como pocos saben hacerlo, para aquéllos era un libro de difícil digestión pues abrumaba con la profusión de información literaria que poco o nada añadía a la anécdota del endeble argumento. Bien, ¡bravo!, el debate estaba servido. Para esto sirve una tertulia para mostrar distintos juicios sobre un mismo producto. A modo de resumen, intentaré sintetizar los argumentos de los unos, los satisfechos, y de los otros, los no satisfechos.

Para los satisfechos es un compendio de literatura hispanoamericana con especial atención a la peruana, pero también de literatura española e incluso, tirando por lo alto, de la universal. En especial hay un claro homenaje en la ejecución y diseño de la novela a dos grandes escritores latinoamericanos: el chileno Roberto Bolaño de quien Trelles es experto conocedor al ser autor en 2003 de una tesis sobre la novela "Los detectives salvajes" de este escritor, justamente dos años antes de la aparición de la novela que nos convocaba; el segundo escritor al que se rinde explícita pleitesía es al argentino Julio Cortázar en su conocidísima novela "Rayuela". El novedoso estilo policíaco o detectivesco inaugurado por Bolaño en "Los detectives..." se evidencia aquí en una investigación atípica sobre un crimen del que todos dicen saber pero nadie señala con inequívoca certeza a su autor. De Cortázar toma la posibilidad dada al lector de elegir un orden y/o manera de leer: saltándose las notas, yendo de ésta en concreto a aquella otra, esperando o no a que llegue páginas más adelante una reflexión sobre algo, volviendo hacia atrás... En fin jugando con el texto, con su estructura, rompiendo el confort del lector. Por si esto fuera poco todos los actores del relato son seres muy relacionados con la literatura, seres que más que otra cosa viven en un mundo ajeno al de los demás, viven en Literatura. De aquí sus apodos, sus citas de obras y autores, sus comparaciones, metáforas, los intertextos, las alusiones... Todo, pero todo todo está en relación con la literatura, desde la de Cervantes a quien se homenajea en especial en la primera parte, 'Manuscrito G', donde uno de los miembros del Círculo que está en prisión lee a sus compañeros de encierro "El Quijote" demorando todo cuando puede el final del mismo a fin de evitar lo que pueda sucederle al acabarlo, o sea, es una especie de Sherezade en "Las Mil y una noches" (esta demora en la finalización de los relatos es visible también en otras partes del libro). Y por si esto fuera poco, hay un editor de estos 'manuscritos encontrados', de nombre Alejandro Sawa (¡oh, la inspiración valleinclanesca para el enorme ciego que todo lo ve, Max Estrella!), que se preocupa de desvelar al lector todas las referencias nominales que los diversos personajes vierten en sus intervenciones. Pero como ya hiciera el gran 'Micky Cervantes' (así con humor aparece a veces nombrado el manco de Lepanto) en su obra genial este Sawa que está editando los manuscritos que han llegado a su poder o que incluso, el último de ellos, él ha escrito, opina, desdice lo dicho por alguien, le corrige, minusvalora algo o a alguien... en fin juega y juega siempre con elementos literarios.

Otros aspectos positivos señalados por los defensores del relato es el del innegable Humor y la profusión de información que da al lector, si es que éste lo desea, claro, como consecuencia de la misma un aprendizaje increíble. Como ejemplo de esto una tertuliana investigó ciertas alusiones a la 'mafia literaria' de la que se habla en el texto y nos ilustró sobre la lucha entre dos enfrentados grupos literarios peruanos: los serranos y los de las zonas del mar (limeños).  Es tal la vorágine de datos y más datos aportados por el autor que al decir de muchos la novela exige más de una lectura para poder aprehender todo lo que allí se expone. Y es que esta novela es casi más un manual atípico de literatura que otra cosa. También se habló de la infinidad de referencias al mundo del Cine que se vierten en el relato. Y es que Trelles es experto en este campo donde ha realizado distintos guiones e incluso firmado un cortometraje.

Para finalizar, incluyéndolo en el grupo de los aspectos a favor del relato, estaría este ir 'in crescendo' del interés del lector. En efecto a la mayoría de los tertulianos de las distintas partes en que se estructura la obra costó un mundo superar la parte escrita por el personaje Ganivet, o sea, pasar de la página 172. Sin embargo a partir del manuscrito Ch y luego ya los siguientes, el L y el C, la lectura fue ganando en agilidad al producirse una variación importantísima del estilo en que cada uno de los distintos escritos que llegan a manos del editor tiene. A los cuatro manuscritos referidos habría que añadir un quinto escrito final más realizado por el propio compilador o editor de todos, Alejandro Sawa.

Los peros puestos sobre la mesa por parte de los no satisfechos con el relato podrían resumirse en los siguientes términos: pesadez, obra dirigida a un lector muy determinado conocedor de la mayoría de los elementos literarios allí expuestos, la historia no te  capta por ser ciertamente inverosímil, se empatiza mal con los personajes que son algo indeseables y que caen mal al lector, la situación que presenta parece no adecuarse al momento en que se sitúa la acción, finales de los años 90 pareciendo más ochentera que otra cosa, la ingente anotación a pie de página es agotadora por sobreabundante y estar algo de más en ocasiones, la novela parece sólo un vehículo donde verter todo lo mucho que sabe el autor, es una copia bastante fiel de "Los detectives..." a quien intenta superar sin lograrlo porque la calidad de escritura de uno y otro escritor es dispar siempre a favor de Bolaño, hay cierta incoherencia en la leve anécdota que sostiene la narración, hay cierta prepotencia en el autor que parece decir a los lectores. si no entendéis lo que aquí aparece, ¡ah, se siente!, es culpa del poco nivel que tenéis...

Como se ve la culminación de esta novela del peruano Trelles supuso para algunos un esfuerzo importante. No todos lograron pasar del punto crucial del relato, o sea, de la ya famosa desde hoy y para siempre página 172. Algunos tertulianos confesaron haber abandonado la novela por habérseles hecho lenta, confusa, pesada, inabordable. Y también hubo algunos, varios, mejor sería decir bastantes, que se empeñaron en no ser derrotados por esta narración y casi casi por rebeldía, a pesar del manifiesto disgusto que el libro les estaba causando decidieron no caer en el abandono y seguir seguir seguir para así acumular elementos que aportar a la tertulia en apoyo a su disgusto lector. Muchos de estos elementos aparecen señalados en el apartado dedicado en esta Crónica a los peros puestos sobre la mesa por parte de los no satisfechos.
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[Nota: Aunque colgada algo más tarde que otras veces, también para esta novela tengo hecha reseña en mi blog. Si se desea leerla basta con hacer clic en el enlace siguiente: http://bit.ly/2VfR2Et]

Próxima lectura y fecha de la tertulia
Hubo en la reunión diferentes aproximaciones a la fecha de la próxima tertulia. Hubo cierta confusión al respecto, No fue hasta el día siguiente que, a través del whatsapp y en fluida conversación, se logró alcanzar un acuerdo satisfactorio para todos (¡luego diremos que si los pactos poselectorales son fáciles o no!) que fue el siguiente:
Día: 21 de mayo
Hora: 19:00
Lugar: Hotel Ibis de c/ Manuela Malasaña

En cuanto a la lectura elegida también en esta ocasión han surgido ciertas dificultades pese a tener tres títulos que ordenados de mayor a menor deseo por parte de los tertulianos son los siguientes:
  • "El último gin-tónic" de Rafael Soler
  • "Cárdeno adorno" de Katharina Winkler
  • "El impostor" de Javier Cercas.
Dado el deseo de la mayoría de que el libro elegido esté disponible en bibliotecas públicas a fin de que el mismo no suponga desembolso alguno, decidimos mirar en los catálogos de las de Madrid (tanto del Ayuntamiento como de la Comunidad) y elegir aquel que esté en el fondo de las mismas. Pero hete aquí que desde este lunes pasado el Sistema Informático de las Bibliotecas ha estado caído o fuera de servicio. Cada vez que intentaba hacer una consulta sobre un título o autor tanto en las bibliotecas de la Comunidad como del Ayuntamiento el único resultado alcanzado era el texto siguiente: "Service temporaly unavailable". Sin embargo hoy por la mañana cuando me disponía a cerrar la Crónica el Catálogo ha vuelto por fin a su ser. He consultado los tres títulos que habíamos seleccionado y el resultado de mis pesquisas ha sido el siguiente:

El de Rafael Soler ("El último gin-tónic") no está en los fondos de ninguna; el de Katharina Winkler ("Cárdeno adorno") está prácticamente en todas las bibliotecas si bien es muy solicitado y en este momento está disponioble en 6 bibliotecas aunque en muchas otras lo estará el día 3, el 6, el 9, el 12... y así; y el de Javier Cercas ("El impostor") sólo está en tres bibliotecas.

Según lo anterior y dado lo acordado es evidente que la novela de Rafael Soler quedaría descartada como lectura de mayo. Sí cumplen el requisito de presencia en bibliotecas los otros dos, con más ejemplares el de Katharina Winkler que el de Javier Cercas. A esto cabe añadir otro aspecto, el número de páginas de uno y otro ("Cárdeno adorno", 256 páginas muy muy oxigenadas; "El impostor", 456 páginas, y desconozco su nivel de oxigenación), cuestión que creo que es importante en esta ocasión dadas las pocas fechas de que disponemos al ser la reunión el próximo día 21 de mayo. Así que, siempre que no haya opiniones en contra apoyadas en sólidos argumentos, creo que debemos elegir como libro de lectura para este mes de mayo el de 

Katharina Winkler, "Cárdeno adorno"

Otro dato imteresante a favor de esta elección es que Guida lo está leyendo. y yo, gracias a mi amiga invisible, lo tengo en casa, así que Mary Luz y yo no somos competencia alguna para sacar los ejemplares disponibles en las biblioteca públicas. Además en cuanto los dos finalicemos su lectura (que, por lo poquísimo que he leído, se hace a gran velocidad y con facilidad) si alguien nos lo pide se lo cederemos gentilmente.

Rincón poético
Por último diré que en esta sesión de abril se nos pasó, se nos olvidó, se hizo ya tarde..., el caso es que no hubo recitado poético alguno. Correspondía en esta ocasión la vez a Teresa, así que, entiendo, que ella será la encargada de, en la próxima reunión, deleitarnos con su elección.