jueves, 23 de noviembre de 2017

Jhumpa Lahiri: "El buen nombre". La Tertulia

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Martes 21, 18:30 de la tarde.
Mercedes, Ana y Guida ya están en Viena Capellanes de la calle Luisa Fernanda. Quieren conseguir una mesa con buena ubicación que acoja a los tertulianos que en esa tarde-noche de este 'veroño' madrileño nos desplacemos hasta allí para departir sobre la primera novela escrita por Jhumpa Lahiri, una guapa estadounidense de origen bengalí nacida en Londres en 1967. Nuestras tres amigas logran su propósito, vaya si lo lograron. Ubicación perfecta, sin interferencias sonoras desagradables que nos permitieron un más que agradable intercambio de opiniones y pareceres entre los diez asistentes que a las 19:00, con puntualidad soviética, allí nos congregamos.


"El buen nombre"
Como proponente de la lectura me tocó a mi abrir el fuego tertuliano. Expliqué la razón de mi propuesta: En primer lugar, no reincidir en el agobio y dureza experimentados con la novela de la Atwood que a todos nos pareció fuerte en exceso; pero a renglón seguido -dije- está el placer que esta liviana y nada pesada lectura me produjo cuando la leí; y también, claro, el asunto que plantea de la difícil convivencia e integración de identidades culturales tan diversas como la bengalí de los personajes protagonistas con la norteamericana, mucho más abierta y menos atada a la tradición.

Cerré la introducción aludiendo a la manera de escribir de la novelista que usa con preferencia el presente de indicativo en un afán de marcar de intemporalidad al relato para así trascender la inmediatez temporal y elevarse a la esfera más propia del mito, leyenda o cuento. Además -añadí- el estilo es ciertamente muy cinematográfico (hay versión fílmica de la misma) destacando el gusto por la elisión de elementos lo que hace que el lector deba implicarse activamente en la novela localizando esos elementos que la autora no nos ha ofrecido explícitamente. Y me callé, ¡ya estaba bien! Quien quiera conocer más opiniones mías sobre esta novela puede pasarse por mi blog [leer reseña aquí]

Tras mi presentación las tertulianas que me acompañaban (en esta ocasión fui el único representante masculino dado que el otro 50% de la representación no pudo acudir por tener que pasar al día siguiente por "el taller de reparaciones". ¡Ánimo, Juan Dionisio, cuando leas esto espero que ya estés en franca mejoría!). Ana fue quien con más entusiasmo tomó el tema de la identidad que aparece en el relato. Contó su experiencia personal vivida con parejas amigas marroquíes, bien posicionadas socio-culturalmente como las de la novela, que contraían matrimonios concertados durante sus vacaciones en Marruecos y las tremendas dificultades que las mujeres tenían para integrarse entre nosotros por culpa de su apego tremendo a sus costumbres y tradiciones. Este asunto de la identidad -central en el relato- le pareció a algunas tertulianas no de tanto interés dado que es tema archisabido, dijeron. Maria Jesús echó mano de experiencia familiar y comentó la desubicación identitaria que los niños suelen sufrir al ser vistos por los de aquí y los de allí siempre como ajenos al ámbito cultural en que en ese momento se encuentren.

Guida incidió en el aspecto cinematográfico del relato; Marga dijo que le parecían mejores los relatos cortos de la escritora, pero que en ellos también el asunto de los trasterrados es nuclear; y la mayoría de los allí presentes comentamos la verosimilitud de los personajes. A este respecto surgieron comentarios sobre si Gogol es coherente o no en su relación con Max, su novia americana; a Inma y aTeresa la mujer de Gogol, Moushumi, les pareció un tanto desequilibrada, si bien para otros su desapego hacia todo lo que oliera a bengalí viene a representar el polo opuesto de la recién llegada a USA, Ashima. No obstante esta última a todos nos parece al final bastante equilibrada dado que abandona su cerrilismo bengalí y opta por un fifty-fifty temporal (seis meses en USA y otros seis en Calcuta). Quizás las principales diferencias de apreciación entre quienes nos congregamos en Viena Capellanes vinieron dadas por si era verosímil o no esa fácil integración en Estados Unidos: unos que sí (Mª Luz, Carmen...); otros que no (Mª Jesús, Mercedes...).

Y cerramos -o al menos así voy a cerrar yo esta crónica- hablando de los apodos, de los sobrenombres, de los hipocorísticos, que en cualquier cultura existen. Sobre la mesa se pusieron una serie de anécdotas que nos hicieron pasar un buen rato  y de paso entender cómo asunto aparentemente tan banal como ser llamado de una u otra forma por unos u otros no lo es tanto. Carmen Sánchez contó anécdotas como la de un alumno que se llamaba Lenin Stalin y deseaba ser llamado así o aquella niña -muy querida por ella- que volvía triste a casa del colegio porque al pasar lista nunca la nombraban; claro, el profesor leía Carmen y a la niña en casa siempre la llamaban Menchu. Marga y Mercedes pusieron sobre la mesa nombres que pedían a gritos hipocorísticos (Emerenciana, es el único que ahora mismo recuerdo con seguridad); Inma comentó algún caso de nombre rarísimo de algún alumno sudamericano.... En fin, hay que ver la de asunto que puede dar un sobrenombre que no se desea que sea el oficial, como le ocurrió a Gogol.

La próxima lectura
El mes próximo es diciembre. Como ya es costumbre en lugar de despedir el año, este grupo tertuliano lo que hará será recibir a 2018 como se merece. O sea que la tertulia-cena, o lo que sea que decidamos hacer, la realizaremos en enero y no en diciembre. En diciembre sólo haremos tertulia, como un mes corriente más.

¿Dónde la haremos? Pues en principio en el mismo Viena Capellanes de la calle Luisa Fernanda. El día elegido, el jueves 21 de diciembre. Como son fechas de mucha celebración gastronómica, a fin de poder tener tranquilidad conversacional decidimos adelantar la hora de reunión para no coincidir con las cenas de empresa que en esas fechas tanto abundan. Nos reuniremos a las 18:00, o sea, una hora antes de lo que en nosotros es habitual.


¿Qué leeremos? Pues como perfecto cierre de año optamos por homenajear al Nobel de Literatura 2017 Kazúo Ishiguro, de quien elegimos uno de los siete u ocho títulos que ha publicado, concretamente su novela "Un artista del mundo flotante" del año  1986.

La lectura poética corresponderá en esta ocasión a Mª Luz.

Rincón poético
Como es habitual, al acabar todo lo anterior llegó el turno del poema elegido. En esta ocasión el encargado era yo, Juan Carlos. El poema que elegí es el de Vicente Aleixandre titulado "Entre dos oscuridades, un relámpago". Es un poema contenido en el libro "Historia del corazón" que el poeta publicara en 1955 y que supuso una rehumanización y socialización de su poesía. Además -expliqué- el poema siempre me ha gustado por comenzar con una cita tomada del final del poema de Rubén Darío, "Lo fatal"; precisamente el poema que en la tertulia del mes de octubre leyó Mercedes [se puede leer su texto y escuchar el recitado en boca de Javier Cercas en la reseña de esa tertulia].

Además ese poema de Aleixandre me parece una clara demostración de cómo la literatura se alimenta de la obra de los creadores anteriores vivificándose y amplificándose ésta en la que se realiza en ese momento. En el poema elegido Vicente Aleixandre habla de la VIDA, y en él resuenan los ecos de "Lo fatal" de Rubén Darío, de la Rima LXIX de Gustavo Adolfo Bécquer e incluso del Antonio Machado de Proverbios y Cantares.

Por ello antes del poema elegido leí esos otros textos. Y aquí en esta crónica voy a hacerlo de la misma manera. Aquí van en primer lugar los poemas de Bécquer y de Machado, y luego el de Vicente Aleixandre. Espero que os gusten.
Rima LXIX
(Gustavo Adolfo Bécquer)


Al brillar un relámpago nacemos
y aún dura su fulgor cuando morimos;
¡tan corto es el vivir!

La Gloria y el Amor tras que corremos
sombras de un sueño son que perseguimos;
¡despertar es morir!
PROVERBIOS Y CANTARES - XV,
(Antonio Machado)


Cantad conmigo a coro: Saber, nada sabemos,
de arcano mar venimos, a ignota mar iremos...
Y entre los dos misterios está el enigma grave;
tres arcas cierra una desconocida llave.
La luz nada ilumina y el sabio nada enseña.
¿Qué dice la palabra? ¿Qué el agua de la peña?

Entre dos oscuridades, un relámpago
Vicente Aleixandre
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...
RUBÉN DARÍO
Sabemos adónde vamos y de dónde venimos.
Entre dos oscuridades, un relámpago.
Y allí, en la súbita iluminación, un gesto, un único gesto,
una mueca más bien, iluminada por una luz de estertor.
Pero no nos engañemos, no nos crezcamos. Con humildad,
con tristeza, con aceptación, con ternura,
acojamos esto que llega. La conciencia súbita de una compañía, allí en el desierto.
Bajo una gran luna colgada que dura lo que la vida, el instante del darse cuenta entre dos infinitas oscuridades,
miremos este rostro triste que alza hacia nosotros sus grandes ojos humanos,
y que tiene miedo, y que nos ama.
Y pongamos los labios sobre la tibia frente y rodeemos
con nuestros brazos el cuerpo débil, y temblemos,
temblemos sobre la vasta llanura sin término donde sólo brilla la luna del estertor.

Como en una tienda de campaña
que el viento furioso muerde, viento que viene de las hondas profundidades de un caos,
aquí la pareja humana, tú y yo, amada, sentimos las arenas largas que nos esperan.
No acaban nunca, ¿verdad ? En una larga noche, sin saberlo, las hemos recorrido;
quizá juntos, oh, no, quizá solos, seguramente solos, con un invisible rostro cansado desde el origen, las hemos recorrido.
Y después, cuando esta súbita luna colgada bajo la que nos hemos reconocido se apague,
echaremos de nuevo a andar. No sé si solos, no sé si acompañados.
No sé si por estas mismas arenas que en una noche hacia atrás de nuevo recorreremos.

Pero ahora la luna colgada, la luna como estrangulada, un momento brilla.
Y te miro. Y déjame que te reconozca.
A ti, mi compañía, mi sola seguridad, mi reposo instantáneo, mi reconocimiento expreso donde yo me siento y me soy.
Y déjame poner mis labios sobre tu frente tibia - oh, cómo la siento -.
Y un momento dormir sobre tu pecho, como tú sobre el mío,
mientras la instantánea luna larga nos mira y con piadosa luz nos cierra los ojos.

(Poema perteneciente a “Historia del Corazón” publicado en 1955)

jueves, 26 de octubre de 2017

"El cuento de la criada" de Margaret Atwood

2 comentarios:

En esta ocasión no hablaré de las bondades del local pues, pese a la buena voluntad que Cecilia y Teresa pusieron en buscar un espacio tranquilo que permitiese el diálogo sin necesidad de alzar la voz, la mala suerte se cebó con todos nosotros y en el 'Babel Pub-Bar' al lado de donde el camarero nos había ubicado nos tocó una estrepitosa reunión de personas con edad semejante a la nuestra quienes a las consumiciones que con fruición bebían -predominaban los combinados alcohólicos- unían en lógica consecuencia una cada vez mayor estridente algarabía. En fin, otro espacio público tachado para hacer tertulia, y esto a pesar de que las cañas de cerveza Ámbar a las que gentilmente Teresa nos invitó estaban buenísimas. ¡Gracias, Teresa!

La Tertulia
Margaret Atwood, El blog de Juan Carlos
Como ya es habitual -y me parece muy bien esta costumbre- quien propuso la lectura fue el [en esta ocasión 'la', -Guida-] encargado de abrir la tertulia. Habló Guida de lo que le llevó a proponerla (feminismo de la autora, éxito de la novela al poco de publicarse en forma de películas, seriales y hasta óperas, anticipación socio-política... También la situó en el tiempo y luego ya como una tertuliana más manifestó su opinión.

Bueno, en esta ocasión el grupo de lectura sufrió una escisión crítica de las que gustan cuando se habla, se dice, se debate, se comenta, sobre un libro. De las dos secciones resultantes -gustó / no gustó la novela de Margaret Atwood- el primero fue con mucho el menos numeroso. De los trece asistentes (quizás una de las tertulias con más asistencia) ocho manifestaron su disgusto con la novela frente a cinco que se esforzaron por exponer sus virtudes y convencer a los otros. Pero fue esfuerzo vano. En esta ocasión la toma de postura ante el relato era muy sólida.

Los negativistas adujeron el desagrado que su lectura a algunos supuso, el escaso avance temático, la difícil intelección muchas veces de si estábamos ante el antes o el ahora, la solución final más que dudosa, la increíble y poco verosímil muestra de la práctica sexual en las llamadas Ceremonias, algunos anacronismos, la sorpresa ante el capítulo final que no se sabe bien a cuento de qué viene, etc. Incluso hubo quienes manifestaron que por vez primera se habían visto abocados a abandonar la lectura de la novela por poco satisfactoria.

Los positivistas hablamos de feminismo, de maternidad, de distopía política, de indagación sobre géneros literarios, de homenaje a Geoffrey Chaucer, de contextualización en un momento de la historia de USA muy concreto (la crisis de los rehenes en Irán), del hipócrita puritanismo religioso anglosajón, de la importancia de la verbalidad (las palabras, el relatar, el contar, etc.), de la dificultad que tiene hacer una narración en presente actual y conseguir sacarla adelante [esta idea la manifestó Mamen, que en términos generales se había posicionado frente a la novela], la anulación de la noción temporal para crear esa sensación asfixiante que a muchos desagradó sin embargo a los que estábamos a favor nos pareció mérito, el apoyo bíblico para justificar sociedad tan desasosegante y tan bestial, al igual que -esto creo que no salió en la tertulia dado el follón ambiental del local- la justificación de todas estas bestialidades que una serie de años más tarde se hace en un congreso típico de profesores e intelectuales quienes, abstraídos del dolor y humillación sufridos por esas mujeres vienen a teorizar y amablemente hablar sobre ello [en la reseña que hace unos días hice en mi blog entre otras cosas hablo también de esto].

Rincón poético
Tras una hora larga de intercambio de opiniones, a voz en grito en ocasiones, decidimos pasar a lo que yo llamo el "Rincón poético". ¡Madre mía, con este follón! Casi mejor sería no hacerlo -dijeron algunos- pues la poesía reclama atención y respeto. Mamen, la encargada de la declamación en esta reunión, no quiso dejarnos con la miel lírica en los labios y de los poemas que había buscado eligió uno de la escritora Marta Sanz [de ella leímos hace ya más de un año su novela "Farándula" (pinchando en el título se accede a la Crónica de la tertulia que hicimos sobre ella)]. El poema en cuestión es el que en letra y en mi voz aparece a continuación 

¿TE BAÑAS CONMIGO EN ESTE MAR...?
(Marta Sanz)


¿Te bañas conmigo en este mar
ahora que es de noche
y el agua está furiosa
y es muy probable
que tengamos que abrazarnos
para sobrevivir a la galerna?


Me lo pregunta
un hombre borracho
que lleva sobre el pelo
una cresta de gallina.
(“Hardcore”, 2010)

Lectura de Noviembre
"El buen nombre", El blog de Juan Carlos
El tiempo se nos había echado encima. No quedaba ya otra cosa que elegir lectura para el próximo mes de noviembre. Como siempre se barajaron varios títulos. Dos fueron los que al final contendieron para ser elegidos: "La larga marcha" de Rafael Chirbes, una novela social-realista excelente y "El buen nombre" de la bengalí Jhumpa Lahiri, una novela más liviana que la de Chirbes pero que quizás venga bien para contrarrestar la dureza de la canadiense Margaret Atwood que hemos leído este mes. Dado que el proponente fui yo os dejo aquí el enlace con la entrevista que la revista "El País Semanal" dedicó a la escritora el pasado día 18 de septiembre; entrevista que fue la que me impulsó a leer la novela elegida.

Sólo faltaba ya fijar el día y el lugar donde pondríamos nuestras impresiones en común. El día lo fijamos el martes 21 de noviembre. En cuanto al lugar, dada la experiencia reciente, decidimos ir sobre seguro y elegimos el "Viena Capellanes" de la calle Luisa Fernanda, 23, 28008 Madrid. Ana que es quien vive más próxima al lugar quedó -creo recordar- en, con antelación suficiente, hacer la oportuna reserva. La hora, la habitual, las 19:00.

Si hay errores, omisiones o atribuciones indebidas en esta crónica ruego clemencia.  Un fuerte abrazo a todos.


sábado, 30 de septiembre de 2017

La tertulia sobre "Tú no eres como otras madres"

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Algo tarde, pero todo llega si se es paciente, voy a contar lo que dio de sí la tertulia que sobre la novela de Angelika Schrobsdorff hicimos el pasado lunes 25 de septiembre.

La temperatura a las 19:00 horas en el kiosko Montserrat de Madrid-Río donde habíamos quedado citados desde el mes de junio pasado era fantástica, agradable tirando a calor, e incitaba a tomar algo fresquito; más tarde, pasando las horas, apareció  el frescor (sólo un puntito, ¡eh!) que nos llevó a ponernos esa ligera prenda de abrigo que todos llevábamos en prevención. Como todos los septiembres la festa de la Mercé la celebramos por todo lo alto con Mercedes. Pero este año la celebración no iba a ser sólo por esta onomástica pues al Santo de Mercedes se unía el júbilo con que Ana quiso hacernos partícipes de su recién adquirida condición de Jubilada; así que tras la primera y refrescante consumición decidimos pasar a mayores y, cortando por lo sano, pedir botella de vino blanco para una gran mayoría y copas de vino tinto o clara con limón para quienes en esta ocasión optamos por la discrepancia. En fin que si a las bebidas unimos las aceitunitas, las patatas fritas y la hermosa tortilla de papas con que Ana y Mercedes nos obsequiaron, la tarde, en este aspecto, se desarrolló a las mil maravillas.

La tertulia
Entrando ya en materia literaria, quien esto escribe, por haber sido quien propuso la lectura, dio inicio al comentario de "Tú no eres como otras madres" de Angelika Schrobsdorff. Lo primero que hice fue ponerme la venda antes de la herida pues tenía la ligera sospecha de que quizá la obra no habría sido del gusto de todos. Comenté que a mí no me había gustado mucho, aunque daba informaciones de la época terrible de los años 30 y 40 del siglo pasado en Centroeuropa que me eran desconocidos y que me había agradado conocer; pero muchas páginas del resto en que comenta la vida de su madre Else respecto a sus tres maridos y sus tres hijos me aburrieron y estuve en no pocos momentos a un tris de abandonar la lectura por otra más de mi gusto. No lo hice y no me arrepiento pues siempre de toda lectura se saca algo bueno.

Tras esta entrada un poco desalentadora los contertulios se lanzaron al ruedo y hubo interesantes aportaciones sobre la lectura. Mercedes llamó la atención sobre la narración en 1ª y en 3ª, mezcladas sin aviso previo en ocasiones.  Cecilia, ¡claro que sí!, habló de cómo el Quijote se cita en la obra y quiso señalar cómo la autora utiliza el estilo indirecto de una manera muy conversacional al omitir el verbo dicendi dejando sólo el nexo conjuntivo introductor lo que da frescura y espontaneidad -como de cosa no muy preparada- a la escritura.

Ana fue quizás quien introdujo un poco de controversia en la tertulia cuando dijo que la tal Else si algo tenía era que había sido una buena madre. ¡Madre mía la que se armó! Saltaron todas las alarmas pues la mayoría de las contertulias pensaban que de buena madre nada de nada, que sólo pensaba en su diversión, que era una egoísta, que qué sé yo qué cosas más era la tal señora... Fue un momento vivo e interesante que en parte vino a sosegarse cuando alguien o algunos llamaron la atención sobre la necesidad de no perder la perspectiva: estamos en los años 20, 30 y 40..., en una familia acomodada que nunca ha pasado penurias económicas y cuyos miembros nada se ocupaban de las faenas domésticas inmediatas y los hijos para esta mujer habían sido una buena inversión que le había permitido atar a ella la economía de los padres, en especial de Hans y de Erich

Otra aportación interesante sobre la lectura fue la de quienes (muchos, bastantes) creyeron ver poca oposición crítica a las barbaridades que se estaban cometiendo contra la población judía de la que Else formaba parte. Como en todo hubo dimes y diretes sobre la cuestión, aunque, quizás, aquí la mayoría reconocimos la buena manera de presentar una época que si bien en un libro de historia se despacha en unas líneas en la realidad histórica es un proceso lento que va penetrando la sociedad de manera casi imperceptible hasta que llega el momento en que ya se encuentra toda ella invadida por la bicha sin posibilidad alguna de dar marcha atrás. La autora plasma muy bien en el relato la incredulidad de la población judía de la que Else formaba parte sobre lo que se les venía encima. Ella, judía por origen familiar, antes que nada se sentía alemana por lengua, vida y costumbres, y jamás ni en sus más remotas pesadillas había pensado que sus propios conciudadanos le fueran a ocasionar  a ella sufrimiento y muerte a miembros de su familia. 

Por último (creo que fue Guida quien lo comentó) se puso sobre el tapete la sorpresa del éxito editorial de la novela así como que los propios alemanes se mostrasen tan críticos consigo mismos. Muchos de los que allí estábamos comentamos como plausible explicación la cercanía de su primera salida editorial (1992) a la caída del muro y el momento de revisión histórica que se inició en la Alemania reunificada, proceso que sigue aún en marcha. En España, sale la novela en 2016 al morir su autora y el éxito -aquí lanzo yo una opinión personal que también sostengo en la reseña que hice en mi blog- se debe en gran parte a una excelente campaña de marketing dirigida al principal destinatario de la novela, ese público femenino que se puede sentir identificado en esos roles de madre y/o hija. 

La verdad es que al hacer memoria para hacer esta crónica creo que quizás me pasé un poco en mi apreciación inicial. Está claro que no se puede ser tajante en casi nada, pues al ir escribiendo veo que la novela, crónica, memoria autobiográfica o lo que sea, si como lectura no es gran cosa como material para una tertulia da mucho juego.


Rincón poético
En esta ocasión el rincón quedó desierto por falta de comparecientes. Mercedes quiso arreglar un poco la situación -¡y qué bien la arregló!- y repentizó el precioso poema "Lo fatal" de Rubén Darío. La memoria ya no es lo que era en casi ninguno de nosotros pero Google tiene poderes increíbles y suplió con su técnica nuestras deficiencias. Y aquí está este poema que el poeta escribió en 1905 dentro del volumen "Cantos de vida y esperanza" que supuso un cambio en su trayectoria poética evolucionando del modernismo intrascendente anterior a una poesía más social y filosófica. 

He buscado algún recitado convincente y todos o la mayoría me parecían impostados y falsos. En el video que pongo a continuación del texto poético el declamador es el escritor Javier Cercas. Me ha gustado su naturalidad libre de tonos impostados y simulados

Lo fatal

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,

¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...



 

La próxima tertulia
Como lectura para el mes de octubre que mañana comienza decidimos echar un vistazo a la canadiense Margaret Atwood cuyo nombre está muy de actualidad por ser eterna candidata al Nobel de Literatura y por estar su novela "El cuento de la criada", escrita en la década de los 80 del siglo pasado, teniendo gran éxito en parte por haberse hecho realidad ciertas anticipaciones que en la novela incluía y por la excelente recepción que la serie televisiva de mismo título está teniendo actualmente en HBO España. En síntesis éstas fueron las razones que nos movieron a elegir la lectura de Octubre.

Lugar, Día y Hora de la cita
Cecilia y Teresa propusieron citarnos en La Jaima, un local situado en la c/ Alfredo Marqueríe (zona norte madrileña), pero a falta de conocer la idoneidad del lugar para una tertulia quedamos en que ellas harían las comprobaciones necesarias y lo ratificarían o no. Si no fuese un espacio adecuado para intercambiar opiniones y escucharnos debidamente propusieron Viena Capellanes. Quedamos pues a la espera de sus oportunas comprobaciones.

La reunión será el próximo día 24 de octubre, martes, a las 19:00 horas. Hasta entonces, feliz mes a todos.




martes, 4 de julio de 2017

Despedida del año lector. La tertulia de "Plegarias nocturnas"

2 comentarios:
Parecía que la fecha -3 de julio- no iba a favorecer la asistencia a la tertulia, pero se trataba de la Tertulia con mayúscula no de una más entre otras muchas. En esta ocaión íbamos a cerrar el Curso Lector (¡sí, también con mayúsculas, por qué no!) como debe cerrarse algo que ha satisfecho a todos y que ha cumplido sobradamente todas las expectativas, lo cerrábamos con una Cena de clausura en el "Metro Bistro" de la C/ Evaristo San Miguel, 21 . Y, claro, allí que nos fuimos la decena de contertulios que aún aguantamos en Madrid por estas fechas.

La idea con la que fuimos llegando a eso de las 20:00 era, como en otras ocasiones, la de comentar durante 30 ó 45 minutos la novela de Santiago Gamboa para luego cenar distendidamente. Pero desde un primer momento el local, que comenzaba a ver ocupadas sus mesas por otros clientes, y los camareros, que con presteza pasaron a ofrecernos la carta de platos y entrantes, nos hizo pensar que en esta ocasión el colombiano de marras y su octava novela deberían aguantarse y pasar a un segundo plano pues la gastronomía parecía pedir paso con sobrados ímpetus. Sin embargo -¡madre mía, lo que son las cosas!- los diez comensales (Ana, Inma, Guida, Marga, Maru, un servidor, Mercedes, Teresa, Carmen Sánchez y Carmen Alonso [Mamen]) comenzamos, sin posiblidad de moderación alguna, a dar nuestras impresiones sobre "Plegarias nocturnas", la novela que habíamos leído durante el mes de junio. En tiempos de diversidad y fusión también nosotros el lunes 3 de julio creamos la nuestra, había nacido la gastrotertulia. Un acierto en toda regla.

⇛ El primer formante del palabro, 'gastro', se concretó en una serie de platos y entrantes a compartir que fueron todo un acierto: croquetas artesanales, ceviche de vieira patagónica, tacos de gallina campera, guacamole con chips, y raíces nativas. Estos platos los regamos tras la caña de cerveza primera con un vino blanco de uva Chardonnay procedente de La Mancha llamado "Blas Muñoz". La responsable de tan sabia elección fue Maru quien, natural de Villatobas, conocía el producto por estar las bodegas Muñoz en la localidad de Noblejas, próxima a la suya. Un acierto completo, Maru. Lástima que el local sólo contase con dos botellas y tuviésemos que completar con un Rueda verdejo de nombre "El perro verde" que no le llega al Chardonnay manchego a la suela del zapato. La magnífica serie de platos anterior decidimos cerrarla por todo lo alto compartiendo dos 'Homenajes al chocolate de Trufa “Bombón”, semi-frío con pimienta Sansho-Ko, ganache Peta Z y mousse de cacao'.

La parte propiamente de Tertulia fue surgiendo de manera natural y sosegada al hilo de la ingesta y trasiego de vinos y viandas. Intentaré resumir un poco lo que allí se puso -nunca mejor dicho- sobre la mesa:

En general la novela había agradado a casi todos, aunque hubo a quienes nada gustó y otros que manifestaron cierto desapego hacia el autor por la suficiencia que el mismo mostraba en algunas entrevistas que cuando la novela apareció había concedido; diríase -dijeron quienes le habían visto y oído hablar- que su manera de estar en el mundo literario fuese la del gran autor colombiano émulo de García Márquez. Pero ¿por qué en esta ocasión no sólo Guida quiso indagar en la personalidad y biografía del autor sino también otros tertulianos como la misma Mercedes? Pues simple y sencillamente porque en la novela hay una sección titulada "MONÓLOGOS DE INTER-NETA" que a todos nos sorprendió mucho y no sabíamos a ciencia cierta interpretar. Buscando alguna explicación a la misma Guida y Mercedes se zambulleron en las aguas de Internet y de palabras del propio autor obtuvieron una interpretación que las satisfizo plenamente: "Es una anticipación de lo que sucederá", "Cumple el mismo papel que el Coro en la Tragedia Griega". Tales explicaciones aunque comprensibles sin embargo no nos parecieron pertinentes a todos, y, al decir de algunos (Mamen, por ejemplo), el autor se comportaba con trampa al velar de tal manera el sentido como si quisiera mostrar a los lectores su bajo nivel respecto a la gran inteligencia suya que eran incapaces de penetrar. Y es que para la mayoría, entre los que me cuento esta sección era el futuro, sí, pero no en plan Coro Griego sino el futuro que Juana, uno de los personajes, estaba viviendo una vez que se deshizo el lío de la madeja que la novela había planteado. En fin, teorías e interpretaciones. Yo en este punto [como siempre suelo hacer quien quiera saber todas mis opiniones sobre la novela puede entrar en mi blog] me pongo de parte de aquellos que dicen que el texto literario pasa a ser propiedad del lector cuando sale a la luz y que no pocas veces el propio autor descubre cosas que ni él había imaginado durante las fases de escritura.

En lo que todos, incluso los defensores del relato, coincidimos fue en la grisura de la historia, en el repaso que da a los años oscuros vividos por Colombia durante la presidencia de Álvaro Uribe, en la 'peculiar' relación que existe entre los dos hermanos, en el difuminado papel dado a los padres de Manuel y de Juana, en el cosmopolitismo de la historia que sucede en no pocos países, en el exceso de sexo -innecesario, por redundante- contenido en la confesión de Juana al cónsul...; y, sobre todo, en lo inverosímil que a todos nos pareció la facilidad con que Juana sale de Teherán acompañada por su hijo de pocos años. En fin, vamos, que aunque Santiago Gamboa escribe bien, con agilidad y tal, deja en esta novelas algunos cabos sueltos de entidad. A lo mejor es que la historia de naufragio/s que la novela es en parte también lo incluye a él (no sé esto que acabo de escribir es una mera aportación de quien hace esta crónica).

La próxima Tertulia
⇛ Iniciamos ahora las vacaciones de Verano y no nos volveremos a encontrar hasta el mes de septiembre cuando, como ya es tradición en este grupo lector, nos veremos en el Kiosko Montserrat de Madrid Río. La fecha acordada, 25 de septiembre. La hora, la de siempre: las 19:00. 



⇛ ¿La lectura? Tras un intercambio de opiniones decidimos que la novela que leeríamos sería "Tú no eres como otras madres" de Angelika Schrobsdorff que parece contar con críticas favorables en muchos blogs y tener un éxito popular innegable.

⇛ Para el Rincón poético de la tertulia setembrina, siguiendo el orden establecido, el próximo vate será Mary Luz, y como reserva por lo que pudiera pasar el turno corresponde a quien Mercedes diga pues es ella quien lleva el orden como buena secretaria de esta Tertulia que es. 

Rincón poético
En esta ocasión tocaba elegir y recitar poema a Maru que cumplió una parte del encargo, elegir poema, pero que como su tocaya María Jesús declinó leer el poema de su elección. Así que fue otro, -yo, el escribano-, quien lo recitó. Y desde aquí pido disculpas por los errores en que pudiera haber incurrido. El poema es de Wislawa Szymborska, escritora polaca (Prowent, actual Kórnik, 2 de julio de 1923 - Cracovia, 1 de febrero de 2012) ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1996. El poema tiene un título muy matemático -no podemos olvidar que Maru ha sido durante su larga vida laboral profesora de esta materia-: El número Pi .
Acontinuación, como habitualmente suelo hacer, incluyo el texto y el poema recitado por mí mismo. Ruego benevolencia.

El número Pi
(Wislawa Szymborska)


El número Pi es digno de admiración
tres coma uno cuatro uno,
todas sus cifras siguientes también son iniciales,
cinco nueve dos, porque nunca se termina.
No permite abarcarlo con la mirada seis cinco tres cinco,
con un cálculo ocho nueve,
con la imaginación siete nueve
o en broma tres dos tres, es decir, por comparación
ocho cuatro seis con cualquier otra cosa
dos seis cuatro tres en el mundo.
La más larga serpiente después de varios metros se interrumpe,
Igualmente hacen, aunque un poco más tarde, las serpientes fabulosas.
El cortejo de cifras que forman el número Pi
no se detiene en el margen de un folio,
es capaz de prolongarse por la mesa, a través del aire,
a través del muro, de una hoja, del nido de un pajaro,
de las nubes, directamente al cielo
a través de la total hinchazón e inmensidad del cielo.
¡Oh, que corta es la cola del cometa, como la de un raton!
¡Que frágil el rayo de la estrella que se encorva en cualquier espacio!
Pero aquí dos tres quince trescientos noventa
mi número de télefono la talla de tu camisa,
año mil novecientos setenta y tres sexto piso
número de habitantes sesenta y cinco céntimos
la medida de la cadera dos dedos la charada y el código
en el que mi ruiseñor vuela y canta
y pide un comportamiento tranquilo,
tambien transcurren la tierra y el cielo
pero no el numero Pi, este no,
el es todavia un buen cinco,
no es un ocho cualquiera,
ni el último siete
metiendo prisa, oh, metiendo prisa a la perezosa eternidad
para la permanencia.

miércoles, 31 de mayo de 2017

"Cabaret Biarritz" de José C. Vales. La tertulia

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El pasado 30 de mayo inauguramos la temporada de tertulias estivales. Quiero decir que por vez primera en este 2017 la reunión la hicimos al aire libre. Concretamente regresamos al kiosko "La Perla" del Paseo de Rosales. Hacía tiempo que no nos sentábamos en su terraza, que, en principio, encontramos  algo más agradable que antaño -la amabilidad del camarero tuvo mucho que ver en esta apreciación-, aunque al final, a la hora de pagar las consumiciones, nos pareció algo más cara que antes. Pero, insisto, el lugar de reunión elegido, es francamente idóneo para una relajada y desenfadada tertulia.

De los tertulianos, en esta ocasión, estuvimos diez. Un buen número, un número perfecto, una cifra redonda. Los que faltaron fue por razones de salud (¡ay, los años!) o por lo viajeros que en esta etapa feliz de la jubilación nos volvemos todos. Pero paso ya a hablar de la tertulia.

Ana dio inicio a la la misma al haber sido ella la proponente de la novela que nos convocaba. Las razones de su propuesta, a mí al menos, me convencieron en su totalidad: En primer lugar, la casualidad y la afición que tiene de consultar en prensa los listados que aparecen sobre los mejores libros de un año, de un momento, de una revista cultural, -en este caso "Babelia"-, le dieron a conocer el nombre del autor y el título de la novela. En segundo lugar, le atrajo la personalidad del escritor: zamorano, nacido en 1965, licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca, traductor, con una sola novela en su haber antes de ésta que ganó, nada más y nada menos, que el Premio Nadal en su edición 2015. Todo esto la llevó a buscarla en la biblioteca y a leerla. De la experiencia lectora salió encantada y ella, excelente amiga y compañera, decidió (¡muchas gracias, Ana, por ello!) compartirla con todos nosotros. Dio luego su valoración sobre la obra, que fue positiva, como la de todos los allí presentes.

Nos gustó la 'trampa' que el autor tiende a los lectores. Juan Dionisio preguntó en qué momento cada uno nos percatamos de la impostura de toda esa bibliografía. Fue divertido ese momento tertuliano. El capítulo de los parabienes hacia el autor y su obra fue largo: Nos gustó toda la literatura que la novela contiene en su interior (literatura clásica española y extranjera). Nos agradaron las técnicas narrativas empleadas, exhibidas y hasta justificadas por el autor a través de los distintos narradores que, en el juego de 'cajas chinas' que la novela es, aparecen. Disfrutamos mucho, mucho, con las abundantes notas de humor que en "Cabaret Biarritz" existen, muchas de ellas literarias. El estilo paródico tan parecido al de "El Quijote" aunque apuntando esta vez hacia el gremio profesoral y erudito-académico en el que el propio autor está incluido es un punto -bueno, al menos, a mí me lo pareció- muy a su favor. Pero lo que casi nos gustó  más fue esa galería de personajes ("es una novela de personajes", vinimos a concluir) cada uno con su registro idiomático, con su punto de vista sobre unos mismos hechos (técnicas de "perspectivismo" o "focalización múltiple")... Y muchas cosas más que en una crónica breve y rápida no tienen cabida [como acostumbro, en mi blog señalo aspectos de este relato que me han llamado mucho la atención. Si la queréis leer pinchad aquí].

En los elementos negativos también hubo bastante coincidencia. A la mayoría disgustó el excesivo número de notas por la dificultad añadida que impone a la lectura del relato. Aquí, de nuevo Juan Dionisio aportó un dato interesante al decirnos a aquellos que lo habíamos leído en versión digital que en el formato papel estas anotaciones se leen estupendamente ya que la disposición tipográfica de las mismas en la página no desanima de su lectura. Mamen destacó como fallo, error o inverosimilitud que se omitieran alusiones a una época tan convulsa en Europa como fueron los últimos años 30 y primeros 40 del siglo pasado, momento en que tienen lugar las entrevistas que constituyen el relato. Yo, Mª Jesús y algún otro apoyamos esta idea. Sin embargo, en mi caso, quiero corregir esta apreciación pues si se lee de nuevo la introducción -como yo he hecho para hacer mi reseña- se ve que sí hay, si no bastantes, sí suficientes referencias a esos años terribles.

Próxima lectura y próximos juglares
Margarita propuso la lectura de la novela "Plegarias nocturnas" del colombiano Santiago Gamboa para el mes próximo. También se puso sobre la mesa otro título: "Póstumo, el transmigrado" del puertorriqueño y español Alejandro Tapia y Rivera, que aquí anoto para que no se nos olvide.
 Sobre cuándo reunirnos y despedirnos hasta septiembre, nuestra condición diletante y de desocupados provoca que las fechas gratas a la mayoría sean, debido a nuestros viajes y compromisos diversos, con frecuencia excasas. En esta ocasión los 30 días de junio han sido pocos días para nosotros. Total que la reunión de junio la haremos en julio, concretamente el 3 de julio a la hora que indicaremos oportunamente dado que en esta última reunión solemos irnos de merienda-cena para cerrar el curso tertuliano 'comme il faut'. Solemos quedar a eso de las 20:15 o así para primero comentar la novela y luego comenzar a cenar. Pero como todavía no sabemos con exactitud dónde iremos o, al menos, yo no me enteré bien diremos oportunamente ambos extremos: Lugar y Hora.

En cuanto a los juglares de Junio, el turno corresponde a Maru pues en mayo ha sido Juan Carlos (¡vamos, yo mismo!) quien cubrió esta parcela por anunciada y justificada incomparecencia de la misma. Como vate reserva estaría Mary Luz, aunque no sabe si podrá ese día, parece que me dice. Bueno, la cosa queda así.

Rincón poético
Como acabo de decir ante la ausencia de Maru que se encontraba por donde los del Brexit fui yo quien hizo el recitado. Para esta ocasión elegí tres poemas de tres poetas vivos de nuestra aproximada generación: José Luis Puerto, un poeta compañero mío de Facultad y colega de profesión; Luis García Montero, afamado poeta que últimamente se ha pasado a la novela pues su compañera Almudena aporta más a casa con sus novelas que él con sus poemas y... ¡¡ya está bien, Luis!!; y, por último, Luis Alberto de Cuenca, un poeta que me agrada porque en su poesía mezcla lo transcendental con lo cotidiano creando interesantes efectos poéticos: irónicos y divertidos.

Como siempre os coloco los poemas en letra y recitado de viva voz. Perdón por los defectos que en la declamación podáis apreciar. Y sin más allá van:

Caballos
(José Luis Puerto)


Que vuelvan los caballos
Del tiempo a mi jardín,
Que pasten en las hondas
Praderas de mi pecho.
Nutre como la sangre
La roja hierba de mi corazón
. Siento aún el galope velocísimo
De esos latidos que me llevan siempre
A aquel jardín lejano,
A aquel espacio virgen
Lleno de castañares, de granito
De enciclopedias que atesoran
Los enigmas del tiempo.
Que vuelvan los caballos,
Tengo caminos para su galope
Que llevan a un jardín, a mi jardín
Con rosas de inocencia, con aromas
Que atraen las caracolas del recuerdo,
Tengo praderas en el mapa mudo
De la niñez,
Allí qué pastos hallarán, qué arroyos
En que abrevar felices,
En que calmar la sed
Del pasado, tan lejos;
Aún tienen hierba mis laderas prístinas
Y el agua de la vida aún las riega.
Que vuelvan los caballos
Del tiempo a mi memoria,
Que traigan los recuerdos
En alforjas de magia;
Hace tiempo que espero su galope
Por las secretas vías de mi infancia,
Hace tiempo que esperan mis oídos
Escuchar su galope;
Están de mi jardín las puertas bien abiertas
Y en las altas planicies de mi pecho
No existe ningún muro
Para impedir su paso.
Si vienen les daré las rosas de mi sangre.
(“Un jardín al olvido”, 1987)
Life vest under your seat,
(Luis García Montero)


Señores pasajeros buenas tardes
y Nueva York al fondo todavía,
delicadas las torres de Manhattan
con la luz sumergida en una muchacha
triste,
buenas tardes señores pasajeros,
mantendremos en vuelo doce mil pies de
altura,
altos como su cuerpo en el pasillo
de la Universidad, una pregunta,
podría repetirme el título del libro,
cumpliendo normas internacionales,
las cuatro ventanillas de emergencia,
pero habrá que cenar, tal vez alguna copa,
casi vivir sin vínculo y sin límites,
modos de ver la noche y estar en los
cristales
del alba, regresando,
y muchas otras noches regresando
bajo edificios de temblor acuático,
a una velocidad de novecientos
kilómetros, te dije
que nunca resistí las despedidas,
al aeropuerto no,
prefiero tu recuerdo por mi casa,
apoyado en el piano del Bar Andalucía,
bajo el cielo violeta
de los amaneceres de Manhattan,
igual que dos desnudos en penumbra
con Nueva Cork al fondo, todavía
al aeropuerto no,
rogamos hagan uso
del cinturón, no fumen
hasta que despeguemos,
cuiden que estén derechos los respaldos,
me tienes que llamar, de sus asientos.
(“Habitaciones separadas”, 1994)
El desayuno
(Luis Alberto de Cuenca)

Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».
(De “El hacha y la rosa”, 1993)

Hasta la próxima crónica

lunes, 1 de mayo de 2017

"Las chicas" de Emma Cline. Crónica de la tertulia

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El jueves 27 por la tarde hacía fresco. En "El Café del Rey" nos habían anunciado que en cuanto colocasen la terraza -¡estaba colocada la terraza!- cerrarían o no atenderían la parte trasera del local donde solemos celebrar nuestras tertulias. Pero ya digo, hacía fresco; afortunadamente para nosotros, pues hablar junto al tráfago del tráfico de esa zona exige de buenos pulmones y cuando hace frío todos deseamos dar por concluído lo que apenas ha comenzado. Pero ya digo: hacía fresco.

El amable camarero que nos suele atender lo fue aún más aún si cabe en esta ocasión: nos abrió la sala, nos sirvió con diligencia y nos quitó la música que sonaba briosa cuando entramos y de la que nos temíamos lo peor. Pero ya digo, quizás el frío exterior contribuyó a la calidez interior. En el local apenas si había alguien más que nosotros mismos. Bueno, la tertulia tenía todos los requisitos ambientales para un buen desarrollo. Y así fue.

A las siete de la tarde ya estábamos presentes una decena de asistentes. Como el día siguiente era la víspera del largo puente del 1 de mayo y muchos iban a emprender viaje a lejanos destinos decidimos no demorar el inicio de la sesión. Así que rápidamente nos lanzamos sobre "Las chicas" que en esta ocasión, ¡las pobres!, no salieron muy bien paradas en opinión de muchos de los que allí estábamos que en general manifestamos nuestra desafección para con la novela por varios motivos: la historia relatada no logra enganchar, los personajes resultan vacíos y evanescentes, hay un grado de inverosimilitud grande en el relato, no aguanta la novela ni siquiera unos buenos trayectos en metro, las historias de adolescencia por reiteradas ya resultan cansinas, es un relato plagado de tópicos, no hay ninguna crítica ni enjuiciamiento alguno sobre los hechos que se novelan...

Pero también hubo compañeras (en esta ocasión paso decididamente al género femenino dada la minoría de 9/1 en que me encontraba) que salvaron la novela por razones varias: estudio psicológico interesante de los diversos personajes y, en especial, de Evie Boyd, la protagonista; relato muy, muy duro; la manera de escribir es amena y engancha; hay descripciones francamente hermosas; es más que salvable la velada alusión al demonio, a la fiera interior, que anida dentro de nosotros y que en cualquier momento puede despertar de manera terrible; la ausencia de referencias explícitas a los hechos reales que se ficcionalizan es oportuna porque están en la mente de los lectores (esta afirmación y su argumentación fue muy cuestionada por varios de los que allí estábamos); etc.

En lo que vinimos a coinicidir todos fue en que formalmente la novela es, salvando algunas descripciones logradas y poco más, un producto plano. Es más, la estructura del contenido en dos historias, una próxima a nuestro hoy y otra situada en 1969, se ve algo forzada y como único recurso para justificar hablar del pasado. Pero falta la debida fluidez. [De esto y de alguna cosilla más sobre la autora y su novela hablo en mi blog. Pinchar aquí]. También hubo unanimidad al hablar de la bisoñez de la escritora y su espectacular salto al Parnaso literario con una única obra valorada ya, así de primeras, en dos millones de euros y con los derechos cinematográficos vendidos (¡Madre mía. Tendrá buenos padrinos esta chiquilla!)

En fin, así, entre dimes y diretes, entre sorbo y sorbo de las bebidas y refrescos consumidos, y entre bocado y bocado de los canapés que "El Café del Rey" tuvo a bien poner sobre la mesa, fue discurriendo la tertulia que resultó agradable y animada. A veces, vinimos a concluir, novelas que no alcanzan la excelencia dan más juego que otras en las que, por lo que sea, la coincidencia y unanimidad es total.

Próxima lectura
Ana propuso leer para  la tertulia correspondiente al mes de mayo la novela del zamorano José C. Vales, "Cabaret Biarritz". Esta novela ganó el Premio Nadal en 2015. Todos aceptamos la propuesta y decidimos citarnos, para hablar sobre ella, el próximo día 30 de mayo, martes, a las 19:00 horas. Como esperamos que para esas fechas el tiempo se haya tranquilizado nos desplazaremos hasta la terraza "La Perla" en el Pº de Rosales y allí, a la vera del Parque del Oeste, ajustaremos cuentas con este zamorano. Hasta entonces, pues.

Antes de pasar a escuchar el poema elegido para esta fecha, recordamos el nombre del tertuliano al que corresponde elegir y recitar poema durante la tertulia del mes de mayo. Por turno es Maru la tertuliana que nos traerá un poema a la tertulia. Como reserva, por si acaso Maru no pudiese acudir, queda Juan Carlos, o sea, yo.

Rincón poético
En esta ocasión correspondía ocupar este rincón a Mamen que trajo a la tertulia -y declamó a las mil maravillas- un hermoso poema de Max Aub escrito o publicado el 8 de agosto de 1941. Se titula "Cuestión bizantina".

Junto al poema escogido por Mamen he colocado otro que leyó Cecilia perteneciente a Felipe Benítez Reyes. Se titula "El dibujo en el agua" y también es muy hermoso.
 [Ruego a ambas recitadoras disculpen -si así lo consideran- el recitado que hago e incorporo en audio a la letra de sus respectivos poemas]

“Cuestión bizantina”
(Max Aub)


La playa ¿es orilla
de la mar o de la tierra?
Conseja bizantina.
La orilla del bosque
¿es su límite o del llano borde?
¿Qué frontera separa
lo tuyo de lo mío?
¿Quién acota la vida?
¿Vives hoy o mañana?
Raíz, tallo, flor y fruto
¿dónde empiezan y acaban?
El mantillo
¿es orillo
del ramaje muerto,
del renuevo
o del retorcido
helecho nuevo?
Cuestión bizantina.
Importa la orilla,
dormir limpio en ella.
(No somos tú y yo,
sino el hilo impalpable
que va de tu presencia
a la mía.)
Límites y fronteras
se agostarán un día.
Sin orillo ni orilla
¿qué más da de quién sean
los cachones, la arena?
La playa es orilla
de la mar y de la tierra,
nunca frontera:
Nada separa,
Nada se para.
Palabra.
"El dibujo en el agua"
(Felipe Benítez Reyes)


Bien sabes que estos años pasarán,
que todo acabará en literatura:
la imagen de las noches, la leyenda
de la triunfante juventud y las ciudades
vividas como cuerpos.

Que estos años
pasarán ya lo sabes, pues son tuyos
como una posesión de nieve y niebla,
como es del mar la bruma o es del aire
el color de la tarde fugitivo:
pertenencias de nadie y de la nada
surgidas, que hacia la nada van:
ni el mismo mar, ni el aire, ni esa bruma,
ni un crepúsculo igual verán tus ojos.

Un dibujo en el agua es la memoria,
y en sus ondas se expresa el cadáver del tiempo.

Tú harás ese dibujo.

Y de repente
tendrás la sombra muerta
del tiempo junto a ti.



domingo, 2 de abril de 2017

Edna O'Brien: "Las chicas de campo" (vol. 1). La tertulia. Esbozo de normas para la Tertulia

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La tertulia
La tarde era excelente. A la hora habitual llegamos puntuales al Café del Rey donde, todo hay que decirlo, nos encontramos muy a nuestro gusto pues hasta los camareros, al menos en esta ocasión, respetaron -y favorecieron- nuestro diálogo anulando para la zona que ocupábamos el molesto sonido de la música que otras veces dificultaba el escucharnos debidamente los unos a los otros.

En este propicio ambiente la decena de tertulianos que en esta ocasión acudimos a la cita comenzamos, bajo la dirección moderadora de Guida [aplicamos así una de las Normas para el buen desarrollo de la Tertulia. Acceder al esbozo de las mismas pinchando en esta Página], a dar nuestro parecer sobre la primera novela de Edna O'Brien, "Las chicas de campo", que es asimismo la primera entrega de la trilogía que se acoge al intitulado genérico de "Trilogía de Kate y Baba".

En general, salvo a quien propuso el título, la novela no gustó. Antes de pasar a señalar los principales motivos aducidos por los tertulianos diré que el proponente fui yo que, algo corrido (já, já...) al ver coincidencia tan unánime en los demás, hube de echar mano de ciertas disculpas previas: que si era una lectura que me había recomendado un amigo, que si la propuse en contraposición a la de Felipe Benítez Reyes de la tertulia anterior que alguien calificó de lectura dirigida a lectores masculinos, y ésta -dije yo- busca sus lectores en el sector femenino, que si... En fin, no cabe decir más como disculpa. Fue mi propuesta, y las cualidades (no muchas, eso es verdad) que en ella vi las expongo más por extenso  en la reseña que de ella hice en mi blog el pasado mes de febrero [leerla aquí]. Luego, en mi turno, comenté alguna de las cualidades que en ella vi.

Así pues, como digo, la novela no gustó a los compañeros de Tertulia. ¿Por qué? El rosario de motivos aducidos fue largo y numeroso: que no enganchaba; que, en ocasiones, era algo surrealista y por ende poco creíble; que era muy poco original; que era muy aburrida; que si tal y que si cual. Pese a todo este cúmulo de tachas alguna tertuliana resaltó la facilidad de su lectura, lo que la hacía muy adecuada para leer en los desplazamientos en metro. Y también otros tertulianos destacaron situaciones presentes en el relato (la vida en el internado de monjas, la maldad de una de las niñas respecto a la otra, el peso tremendo de la religión, las canas echadas al aire por esos caballeros de ciudad que se quieren beneficiar a unas muchachitas...); situaciones que sirvieron para emprender un animado debate en el que se las comparó con las existentes en España en esa época. De esta comparación salió que también aquí ocurrían cosas semejantes, ¿sí?, ¿no? Bueno, en fin, lo que en el fondo interesa de una lectura colectiva, es que suscite ideas, recuerdos, alusiones...

La lectura para el mes de abril
Tras una hora y pico de agradable tertulia, pasamos a establecer el título de la novela que leeríamos durante el mes de abril. Elegimos un título que en una tertulia anterior puso sobre la mesa Teresa Tena, "Las chicas" de Emma Cline. Resulta, además, que esta novela la estaba leyendo en este momento Guida y comentó que le estaba gustando bastante. Pues dicho y hecho, amigas. Y así fue como realizamos la elección. Pese a ser un título reciente, existe en prácticamente todas las bibliotecas madrileñas (yo he mirado en Internet y sólo en las de la Comunidad de Madrid hay 18 ejemplares disponibles. Alguno menos ya, porque ayer mismo me hice yo con uno de ellos.).
Señalamos como fecha de reunión el día 27 de abril, jueves, a la hora habitual, las 19:00, y en el lugar habitual, el Café del Rey en el Paseo del Rey, 22.

Para la lectura poética se decidió que  en el futuro sólo fuese uno el encargado de la misma, quedando el segundo nombre como reserva por si fallase el titular. Al haberse completado ya la lista alfabética, corresponde a Mamen Alonso elegir el poema que nos ofrecerá, y Maru será la lectora reserva.

Rincón poético
El recitado poético esta vez corría de cuenta de Teresa Tena y de Guida. Primero fue Teresa quien nos ofreció dos poemas de un familiar suyo, un tío abuelo, fallecido en 1940, Juan José llovet Soriano que llegó a ver incluido un poema (el titulado "Rimas") entre "Las mil mejores poesías de la lengua castellana".  El segundo poema que nos leyó es el titulado 'La espada de mi abuelo', poema juvenil y muy inocente, que escribiera Juan José antes de los 16 años, edad en la que dio recitales de su primera obra poética titulada "El rosal de la leyenda" donde va incluído el mismo.



Rimas

El tiempo es oro, mujer;
yo no lo puedo perder
en pedir ni en esperar.
Sé mía si lo has de ser;
si no, déjame marchar,
que el tiempo es oro, mujer.
¡El sol baja tan a prisa!
¡Llega tan pronto a su ocaso!
Hay que caminar de prisa,
hay que aligerar el paso.
¡El sol baja tan a prisa!
Me queda tanto que andar
y tanto por qué reír
y tanto por qué llorar.
¡Para lo que he de vivir,
me queda tanto que andar!
No te arrepientas después.
Piensa de qué vivirás
si dejas morir la mies.
¡Yo no ando nunca hacia atrás!
¡No te arrepientas después!

LA ESPADA DE MI ABUELO
(Á Enrique Reoyo)


Yo nací en una casa de portalón sombroso,
donde antafío habitara un hidalgo señor,
que murió coronado por el nimbo glorioso
de una noble leyenda de aventuras de amor.

En la ciudad aún corre en boca de las gentes
la historia de su vida: Se llamaba don Luis,
y lucía en sus armas, limpias y refulgentes,
sobre campo de gules, cuatro flores de lis.

En una de las salas de mi vieja casona,
donde el silencio tiene hueca sonoridad,
pendiente de un testero, se pudre una tizona
que supo hacer un día ley de una volun tad

Aquella vieja espada perteneció á mi abuelo,
aquel valiente hidalgo, poeta y segundón,
que durmió muchas noches bajo el palio del [cielo,
por ju garse á una carta su postrero doblón.

Hace ya mucho tiempo, siendo yo todavía
un muchacho travieso, revoltoso y jovial,
uno de mis mayores placeres consistía
en con aquella espada fingirme general.

General de un ejército de bravos paladines,
general que tenía un bastón por corcel,
y que cuando corría por los bellos jardines
se figuraba hallarse en la torna de Argel.

y cuando en las eternas veladas ínvernales
se rezaba el monótono rosario familiar,
y mi madre clavaba sus ojos celestiales
en los añosos troncos que ardían en el llar;

y sus pálidos labios decían suavemente:
“Por el descanso eterno del difunto don [Luis”,
yo elevaba la vista, casi inconscientemente,
á la espada exornada por las flores de lis.


Luego fue el turno poético de Guida quien nos declamó dos poemas de una poeta portorriqueña desconocida para todos nosotros. Se trata de Julia de Burgos cuya foto y breve biografía aparecen en la foto que antecede a los dos poemas elegidos por nuestra amiga.
[Como en los de Teresa, los poemas se pueden escuchar en audio]



INTIMA


1

Se recogió la vida para verme pasar.
Me fui perdiendo átomo por átomo de mi carne
y fui resbalándome poco a poco al alma.

Peregrina en mí misma, me anduve un largo instante.
Me prolongué en el rumbo de aquel camino errante
que se abría en mi interior,
y me llegué hasta mí, íntima.

Conmigo cabalgando seguí por la sombra 
[del tiempo
y me hice paisaje lejos de mi visión.

Me conocí mensaje lejos de la palabra.
Me sentí vida al reverso de una superficie 
[de colores y formas.
Y me vi claridad ahuyentando la sombra vaciada en la tierra desde el
hombre.


2

Ha sonado un reloj la hora escogida de todos.
¿La hora? Cualquiera. Todas en una misma.
Las cosas circundantes reconquistan color y forma.
Los hombres se mueven ajenos a sí mismos
para agarrar ese minuto índice
que los conduce por varias direcciones estáticas.

Siempre la misma carne apretándose muda 
[a lo ya hecho.
Me busco. Estoy aún en el paisaje lejos 
[de mi visión.
Sigo siendo mensaje lejos de la palabra.

La forma que se aleja y que fue mía un instante
me ha dejado íntima.
Y me veo claridad ahuyentando la sombra
vaciada en la tierra desde el hombre.


NADA


Como la vida es nada en tu filosofía,
brindemos por el cierto no ser de nuestros 
[cuerpos.

Brindemos por la nada de tus sensuales labios
que son ceros sensuales en tus azules besos;
como todo azul, quimérica mentira
de los blandos océanos y de los blancos cielos.

Brindemos por la nada del material reclamo
que se hunde y se levanta en tu carnal deseo;
como todo lo carne, relámpago, chispazo,
en la verdad mentira sin fin del Universo.
Brindemos por la nada, bien nada de tu alma,
que corre su mentira en un potro sin freno;
como todo lo nada, buen nada, ni siquiera
se asoma de repente en un breve destello.

Brindemos por nosotros, por ellos, por ninguno;
por esta siempre nada de nuestros nunca 
[cuerpos;
por todos, por los menos; por tantos y tan nada;
por esas sombras huecas de vivos que son 
[muertos.

Si del no ser venimos y hacia el no ser 
[marchamos,
nada entre nada y nada, cero entre cero y cero,
y si entre nada y nada no puede existir nada,
brindemos por el bello no ser de nuestros 
[cuerpos.