jueves, 25 de enero de 2018

Comida de año Nuevo, Tertulia literaria y Amigo Invisible

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La Comida y el Amigo Invisible
El martes 23 de enero los 14 integrantes de 'más que palabras...' celebramos una comida con la que dimos la bienvenida como se merece al Año Nuevo. Como ya digo asistimos todos y ya sólo eso nos llenó de alegría. Margarita había reservado en el Restaurante myVeg de la calle Valverde, 28 (Madrid). El local era agradable y a pesar del día entre semana y la hora, las 14:30, estaba bastante concurrido. Junto a nuestra larga mesa había otra ocupada por un grupo de al menos 10 personas. Dada la mala acústica que, pronto percibimos, había en el establecimiento nos temimos lo peor de cara a la tertulia literaria que pensábamos realizar al finalizar la comida. Pero, afortunadamente, no fue así.

Para aprovechar el tiempo, puesto que a las 17:00 cerraba el restaurante, una vez que hicimos la comanda procedimos a la entrega de los libros del Amigo Invisible. Fue un momento de alborozo y felicidad pues a cualquiera le gusta recibir un obsequio y aunque ignorábamos de qué persona exacta procedía ya saber que venía de uno de los nuestros -¡oh, qué frase tan peliculera tipo Martin Scorsese me ha salido!- nos llenaba de satisfacción.

Tras los regalos comimos con agrado por parte de la mayoría. Optamos por el menú del día; un menú que regamos debidamente con vinos denominación Madrid que, bueeeno, no estuvieron mal del todo. El conjunto -platos, postre y bebidas- resultó muy del gusto de todos. Ya metidos en celebración -la del Año Nuevo- Margarita y quien esto escribe, o sea, Juan Carlos, quisimos compartir nuestros pasados y recientes cumpleaños con todos y así lo hicimos: ¡bebidas para todos, chef!

Mientras la comida transcurría la mala acústica de la sala donde estaba nuestra mesa nos hacía pensar, como ya he dicho antes, que iba a impedir cualquier intercambio de opiniones sobre la novela que nos proponíamos comentar. Pero los dioses se apiadaron de nosotros y los comensales de la mesa que compartía sala con nosotros se levantaron poco antes de finalizar nosotros los cafés y las tisanas pedidos tras el postre. ¡Fantástico, qué gran suerte la nuestra!

La tertulia
Como Juan Dionisio tenía cierta prisa decidimos comenzar la tertulia sobre "Media vida", la novela de Care Santos que habíamos leído para esta reunión, enseguida, incluso antes de dar cima a los cafés. Como siempre, quienes propusieron la lectura, en esta ocasión Teresa y Ana, fueron las primeras en intervenir. Ambas vinieron a decir que la novela, que, reconocían, no era una maravilla, les había entretenido y despertado en ellas no pocos recuerdos de su época adolescente en colegios de religiosas en los que, una sí y otra no,  habían hecho sus primeros estudios. En concreto Ana nos dijo que su propuesta nació a raíz de la lectura que hicimos de la novela "Las chicas de campo" escrita por la irlandesa Edna O'Brien. Si en ella la O'Brien contaba su experiencia colegial en una institución religiosa de su país natal, en "Media Vida", pensó Ana, teníamos lo mismo que allí pero en un contexto más reconocible, el nuestro, España.

En general todos manifestamos nuestra sorpresa por que una novela como la leída hubiese sido galardonada con el Premio Nadal 2017. Y es que aunque contase cosas propias de los internados de chicas en colegios de monjas -y muy reales según Mary Luz, la única de los 14 que estudió interna en un colegio de monjas-: asearse con el camisón siempre puesto,  jugar en el dormitorio corrido a espaldas de las monjas, reírse de algún chico o chica deficiente acogido por las religiosas como manifestación de esa caridad cristiana entendida de esa manera tan hiriente, el diferente trato dado a unas u otras niñas según la clase social de procedencia... Sí, vale, todo eso estaba bien, pero desde luego originalidad cero. Hartos estamos desde hace años de leer y/o asistir a representaciones teatrales en los que se pone en solfa la educación recibida por las generaciones de los españoles y españolas que fuimos niños y adolescentes durante el franquismo.

Comentamos con sorpresa la buena recepción que la novela ha tenido y sigue teniendo en un sector de lectores (lectoras sobre todo) que están en una edad comprendida entre los 45 y 50 años. ¿Cómo se explica esto cuando las cinco niñas que componen el cuadro de personajes (Julia, Nina, Loli, Marta y Olga) tienen 14 años en 1950? Como bien dijo Mamen ni siquiera las madres de estas lectoras cuarentonas pudieron tener esa edad por esos años. Casi todos consideramos al respecto que la novela parece fruto de un encargo editorial en el que la autora ha pergeñado una obra con la vista puesta en el lector que la iba a leer, un lector al que, aunque hayan pasado ya 43 años desde que Franco murió en la cama -¡y 68 desde 1950!-, le encanta escuchar el relato de las penurias  y miserias vividas durante ese tiempo quizás para así justificarse mejor en su confortable posición actual y evitar la mala conciencia que pudiera asaltarle. Si además, como se ve en la novela, alguna de las 5 chicas está en la actualidad realizando una magnífica labor socio-política pese a la difícil infancia vivida, el relato pierde la minúscula y asciende varios peldaños en su consideración.

En fin, "Media vida" es una novela que se lee muy bien porque la autora tiene oficio y sabe excitar la curiosidad del lector con esos capítulos en cuyo final introduce un nuevo elemento que nos fuerza a seguir leyendo para satisfacer nuestra curiosidad. Esto es un mérito indudable. Y hay algunos otros, sin lugar a dudas. Pero el grueso de la narración centrado en cinco mujeres arquetípicas -la mala, la buena buenísima, la engañada que por fin se rebela contra su situación, la amante silenciosa que espera durante años su oportunidad, y la atrevida que purga su atrevimiento durante toda su vida pero que se venga de los hombres tratándoles como ellos hicieron con ella en su primera juventud- es una historia que no nos dice nada nuevo, nada interesante, nada rompedor, nada de nada.

Quizás se pueda ver -yo diría casi mejor, vender- la novela como una novela feminista. Pero primero habríamos de ponernos de acuerdo en el concepto. Feminismo, ¿qué feminismo: el igualitario o el supremacista? De los dos hay en la novela: uno o dos personajes viven más el asunto por el lado de la igualdad entre los sexos; otros se decantan más por el supremacismo, si bien no siempre por el de la mujer sobre el hombre sino por el contrario, deleznables ambos, sin lugar a dudas. 

Las frases que ahora recuerdo se pusieron sobre la mesa fueron muchas, variadas y concluyentes:
  • Una novela de metro (Mercedes)
  • La autora desperdicia personajes que podrían tener mucha chicha y centra su atención en otros poco interesantes (Mamen)
  • Muchas inverosimilitudes (Mary Luz)
  • La narradora es la propia autora. Habla de ella misma (Cecilia)
  • Hay frases interesantes que provocan reflexiones, que hacen pensar (Juan Dionisio)
  • Es una novela plana (Inma)
  • Me ha hecho recordar la educación que viví en el colegio de monjas (Maru, Mercedes, Mª Jesús, Mary Luz...)
  • Desde luego en esta novela no hay nada de "El Quijote" de Cervantes (Margarita)
  • Una novela maniquea (Guida)
  • Tiene algunos méritos literarios, cierto es (Juan Carlos)
  • El cúmulo de casualidades a fin de dar redondez al relato y no dejar cabos sueltos es excesivo (Todos) 
Y así, entre unas cosas y otras, la hora de las cinco de la tarde, ¡las cinco en punto de la tarde!, se iba acercando imperturbable y amenazaba con dejarnos sin escuchar el poema y sin hacer la propuesta de lectura para la tertulia del mes de febrero.
Aunque primero escuchamos el recitado del poema y luego fijamos el título, la fecha y hora para la tertulia de febrero, en esta crónica por cuestiones prácticas alteraré el orden colocando la lectura de la próxima reunión antes de la sección poética.

La tertulia de Febrero
Como siempre se pidieron propuestas de títulos a los tertulianos. En esta ocasión Mamen puso sobre la mesa dos: "El amigo invisible" de Guillermo Fesser y "El cuaderno dorado" de Doris Lessing. Dos títulos muy distintos entre sí: uno, cuyo autor confesaba hace poco que no perseguía otra cosa que mostrar en clave de humor la soledad sufrida en sus propias carnes cuando pasó a vivir en USA, un país de lengua y cultura distintas a la suya; el otro, el de la Nobel Lessing, de más enjundia pero también más voluminoso, más denso, más reflexivo, más profundo...  También Margarita lanzó un título que le había gustado mucho: "El tren de la última noche" de Dacia Mariani, una novela dura que se sitúa en esa Europa surgida tras el final de la II Guerra Mundial. Por último, Cecilia propuso "Apegos feroces" de Vivien Gornick, las memorias de la autora que camina por la calles de Manhattan junto a su madre, ya anciana. 
Tras la habitual votación, la mayoría optamos por la obra propuesta por Cecilia, "Apegos feroces" de Vivien Gornick, un libro que, publicado en 1987, aparece ahora por primera vez traducido al español. 

El día de reunión elegido fue el del lunes 26 de febrero
La hora, las 19:15
El lugar, un pub que no hace mucho descubrieron, creo recordar, Teresa y Mercedes. El nombre no se dijo pero sí que estaba en la calle O'Donnell a la altura del número 4. Teresa se comprometió a reservar y a decirnos con exactitud el nombre del local.
La lectura poética corresponde, según el orden que llevamos, a Cecilia. En reserva, María Jesús

Rincón poético
Mary Luz fue la encargada en esta ocasión del recitado. Escogió un poema de Emily Dickinson, poeta estadounidense del siglo XIX cuya obra, al ser ella mujer, se gestó en soledad y quedó silenciada en casi su totalidad pues en vida de la escritora apenas si siete ú ocho poemas vieron la luz.

Mary Luz procedió a leerlo. Lo hizo en castellano y logró transmitir la sencillez y al tiempo la profundidad que la escritora expresa en el poema, aparentemente mera expresión de su experiencia como mujer pero que esconde más, mucho más.

[Nota: Los guiones que figuran en el texto del poema son los que ponía la escritora en el manuscrito. Ella solía prescindir de signos de puntuación y quizás con estas señales -como con ciertas letras mayúsculas que utiliza indebidamente- quería transmitir significaciones importantes]


I tie my Hat—I crease my Shawl / Me ato el Sombrero – doblo el Chal
Emily Dickinson, 1830 - 1886

(En Inglés)
I tie my Hat—I crease my Shawl—
Life’s little duties do—precisely—
As the very least
Were infinite—to me—

I put new Blossoms in the Glass—
And throw the old—away—
I push a petal from my gown
That anchored there—I weigh
The time ‘twill be till six o’clock
I have so much to do—
And yet—Existence—some way back—
Stopped—struck—my ticking—through—

We cannot put Ourself away
As a completed Man
Or Woman—When the errand’s done
We came to Flesh—upon—
There may be—Miles on Miles of Nought—
Of Action—sicker far—
To simulate—is stinging work—
To cover what we are
From Science—and from Surgery—
Too Telescopic Eyes
To bear on us unshaded—
For their—sake—not for Ours—

Therefore—we do life’s labor—
Though life’s Reward—be done—
With scrupulous exactness—
To hold our Senses—on—
(En castellano)
Me ato el Sombrero - doblo el Chal –
Hago los pequeños deberes de la Vida - con precisión –
Como si el más mínimo
Fuera infinito - para mí –

Cambio las Flores del Jarrón –
Y tiro las Viejas –
Quito un pétalo de mi vestido
Que ancló allí – Sopeso
El tiempo hasta que sean las seis –
Tengo tanto que hacer –
Y sin embargo - la existencia - tiempo atrás –
Se paró – atravesó - mi tic-tac –

No podemos apartarNos –
Como Hombre consumado
O Mujer - Cuando está hecho el recado
Con el que nos Encarnamos –
Puede haber - Millas sobre Millas de Nada –
De Acción - con mucho más enferma –
Que simular - es trabajo punzante –
Encubrir lo que somos
De la Ciencia - y de la Cirugía –
Ojos Demasiado Telescópicos
Para apuntarnos al descubierto –
Por Su - bien - No por el Nuestro –

Por eso - hacemos la labor de la vida –
Aunque la Recompensa de la vida - haya terminado –
Con escrupulosa exactitud –
Para - mantener - nuestros Sentidos

viernes, 22 de diciembre de 2017

La última tertulia del año 2017. Kazúo Ishiguro

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Previsores como pocas veces el jueves 21 habíamos quedado a las 18:00 en el Viena Capellanes de la calle Luisa Fernanda. El motivo del adelanto horario fue para evitar los grupos que por estas fechas prenavideñas suelen darse cita en bares y restaurantes para celebrar (?) que se va un año más. Al ser hora de merienda más que de vermú, pedimos al camarero fundamentalmente bebidas calientes como tisanas, cafés y chocolates en taza que os lo puedo asegurar estaba buenísimo.

Kazúo Ishiguro, Premio Nobel, Japón, Segunda Guerra Mundial
La Sala bullía, fundamentalmente por las mesas de juego en torno a las que, con gesto distendido y conversación fluida, se congregaban un buen número de mujeres que procuraban al local un sonoro ambiente. En fin, vamos, que no era muy fácil escucharse, aunque con todo y con ello al no ser la mesa muy larga los diez contertulios que en esta ocasión acudimos a la reunión pudimos  hacernos oír de manera razonable.

La novela "Un artista del mundo flotante" del Premio Nobel de este año 2017, Kazúo Ishiguro, fue del gusto de la mayoría de tertulianos si bien a algunos les había resultado algo prolijo y excesivo ese querer dejar siempre todo atado y bien atado; e incluso a otros los nombres japoneses de los personajes así como las localizaciones tokiotas les habían hecho despistarse un tanto y, en consecuencia, estos pequeños detalles habían perturbado su goce lector. Pero pese a pegas menores de este tipo en líneas generales todos habíamos salido bastante satisfechos de la lectura.

Hecha esta primera valoración rápidamente hablamos del protagonista del relato, ese yo narrador que en 1949 ó 1950 bajo ocupación americana está intentando solucionar un problema familiar: casar a su hija Noriko que viene ya de una experiencia fallida al respecto. Toda la novela es, pues, una especie de justificación del narrador, Masuji Ono, ante un auditorio sin rostro -los lectores, seguramente- a quienes se dirige e interpela directamente.

El personaje de Masuji Ono dio pie -y ¡cómo se lo agradecimos a ambas!- a que Guida y Carmen nos hablasen un poquito de la historia de Japón. Fue muy interesante conocer que entre 1867 y 1912 tuvo lugar en Japón la época Meiji en la que se desarrolló un Japón nuevo abierto al mundo, que, guardando sus tradiciones esenciales, puso fin a la época feudal y convirtió a Japón en el primer país no occidental que desarrolla las técnicas de la Primera Revolución Industrial. Estos años de expansión y crecimiento económico llevan a Japón al imperialismo y militarismo (Guida nos dijo que el modelo que eligieron fue el prusiano). En este contexto cultural en el que se mantienen la tradición junto a la expansión colonial por Asia la mujer tiene un importante papel pero sólo como reposo del guerrero en que, en definitiva, se había transformado el país entero. Carmen, al hablar del papel de la mujer en la cultura japonesa nos contó algunas anécdotas personales vividas con una chica japonesa a la que había dado clases particulares y que se transformaba radicalmente cuando llegaba el marido a la casa.

En la novela se observa con claridad la añoranza de ese mundo de antes vivido por el personaje y el choque cultural con el mundo posterior a la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial. El Nuevo Japón que está surgiendo bajo el influjo americano queda representado en el relato en la figura de Ichiro, el nieto del narrador al que éste ya no entiende ni comprende pues, entre otras cosas, ha cambiado los héroes que para la tradición japonesa eran los guerreros feudales por los que los americanos traían envueltos en la leche en polvo, los alimentos y los materiales de reconstrucción del país que había quedado masacrado. Estos héroes nuevos son Popeye el Marino, El Llanero Solitario y otros por el estilo que los niños ven en películas y en restaurantes de fast food que comienzan a prodigarse por Tokyo y a los que el abuelo lleva a su nieto a pasar la tarde.

Junto a estos aspectos temáticos también remarcamos la magnífica ejecución técnica:
  • Narrador subjetivo que recuerda de manera desordenada, ajeno ya casi al mundo que le rodea, la época en que él fue un importante Sensei (Maestro) de pintura con una cohorte de discípulos y el salto que dio de una pintura de motivos japoneses tradicionales, que encontraban en el mundo nocturno que él y sus colegas y discípulos visitaban y en el que se emborrachaban, a otra pintura más patriótica que incitaba a seguir consignas militaristas que al fin y a la postre llevaron al Japón al estado de postración en que ese momento se encontraba.
  • Desconfianza en la memoria propia y disolución de la misma en el colectivo (¿para escapar así de las propias responsabilidades o para marcar el contexto general de la sociedad?): "es posible que las palabras que dije aquella tarde en el templo de Tamagawa no fueran exactamente estas, ya que he contado esa escena en otras ocasiones, y cuando una historia se repite varias veces, empieza a adquirir vida propia.".
  • Avances y retrocesos dentro de la linealidad del discurso en el que entra y sale de manera deliciosa, con la suavidad y delicadeza japonesas que se aprecian en el papel de arroz sobre el que hacían bellas acuarelas de ese mundo flotante. El personaje protagonista se disculpa por esas ausencias:  "En fin, veo que me estoy desviando del tema. Mi propósito no era otro que relatarles la conversación que tuve con Setsuko el mes pasado".
  • También son interesantes esas interpelaciones al propio lector (Juan Dionisio al hablar de lo mucho que había disfrutado con la novela destacó este hecho): "No vayan a pensar"; "Y si al llegar al pie de la colina que sube hasta mi casa todavía no se ha puesto el sol, deténganse en el Puente de las Vacilaciones"; y otras más.
  • Por último la integración del asunto con la forma explícita frecuentemente en la metaforización que hace de los edificios antaño elegantes y firmes (la casa de su maestro Mori-san en el pasado y ahora cuando lo visita y el Sensei de antaño está ya viejo y sin vista: "Cuando ahora intento evocar la casa de Mori-san me viene a la mente una perspectiva especialmente grata de ella [...] En nuestros días, sin embargo, la casa se encuentra en estado ruinoso").
En fin, amigos, el libro da para mucho mucho. Para finalizar sólo recordar lo que Mamen nos preguntó: ¿Qué pretende decirnos el escritor con esta novela? La pregunta es difícil de contestar pues la novela presenta seres tan complejos y es de tal sutileza que no se puede despachar con una frase rotunda, lapidaria. Alguno dijo que contraponer el viejo y el nuevo Japón que surge tras la derrota; otro que denunciar a aquellos que realizaron acciones indignas en el pasado y que se han ido de rositas; aquel que este hombre lleva agazapada en su alma una tremenda carga por sus acciones del pasado de la que por mucho que lo intenta no puede escapar; etc., etc.
Es una novela magnífica y como tal no admite ser encerrada en un parquecito de palabras, ¿no os parece?


Próxima lectura, comida, tertulia, recitado poético y  Amigo Invisible. 
 
Tras barajar varios títulos, optamos por la novela de Care Santos "Media Vida", ganadora del Premio Nadal 2017. Según quienes ya la han leído es una novela que promete darámucho juego en la Tertulia que haremos sobre ella.

¿Cuándo la haremos? Pues quedamos en el día 23 de enero.

¿Dónde la haremos? Bueno, aquí es en lo que hay variaciones importantes. Pensamos que ese día, martes, lo mejor sería quedar primero para comer a las 15:00 horas en el lugar que Margarita, nuestra representante en el mundo del trabajo, elija dado que ella es la única que tiene obligaciones laborales. Marga nos lo dirá próximamente.

Tras la comida haremos la tertulia sobre el libro de Care Santos y el recitado poético que en esta ocasión corresponde a Mary Luz quedando en condición de suplente Cecilia.

Finalizada la comida y/o la tertulia y el recitado poético nos haremos entrega del libro que hayamos elegido para el Amigo Invisible que nos haya correspondido según el azar que depare el programa que utilizo para confeccionarlo. La semana próxima como muy tarde os llegará a cada uno un correo con la indicación de la persona que os haya caído en suerte.

Y nada más, amigos contertulios, sólo desearos a todos una muy

¡¡Feliz Navidad y una magnífica Salida y Entrada de Año!!

jueves, 23 de noviembre de 2017

Jhumpa Lahiri: "El buen nombre". La Tertulia

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Martes 21, 18:30 de la tarde.
Mercedes, Ana y Guida ya están en Viena Capellanes de la calle Luisa Fernanda. Quieren conseguir una mesa con buena ubicación que acoja a los tertulianos que en esa tarde-noche de este 'veroño' madrileño nos desplacemos hasta allí para departir sobre la primera novela escrita por Jhumpa Lahiri, una guapa estadounidense de origen bengalí nacida en Londres en 1967. Nuestras tres amigas logran su propósito, vaya si lo lograron. Ubicación perfecta, sin interferencias sonoras desagradables que nos permitieron un más que agradable intercambio de opiniones y pareceres entre los diez asistentes que a las 19:00, con puntualidad soviética, allí nos congregamos.


"El buen nombre"
Como proponente de la lectura me tocó a mi abrir el fuego tertuliano. Expliqué la razón de mi propuesta: En primer lugar, no reincidir en el agobio y dureza experimentados con la novela de la Atwood que a todos nos pareció fuerte en exceso; pero a renglón seguido -dije- está el placer que esta liviana y nada pesada lectura me produjo cuando la leí; y también, claro, el asunto que plantea de la difícil convivencia e integración de identidades culturales tan diversas como la bengalí de los personajes protagonistas con la norteamericana, mucho más abierta y menos atada a la tradición.

Cerré la introducción aludiendo a la manera de escribir de la novelista que usa con preferencia el presente de indicativo en un afán de marcar de intemporalidad al relato para así trascender la inmediatez temporal y elevarse a la esfera más propia del mito, leyenda o cuento. Además -añadí- el estilo es ciertamente muy cinematográfico (hay versión fílmica de la misma) destacando el gusto por la elisión de elementos lo que hace que el lector deba implicarse activamente en la novela localizando esos elementos que la autora no nos ha ofrecido explícitamente. Y me callé, ¡ya estaba bien! Quien quiera conocer más opiniones mías sobre esta novela puede pasarse por mi blog [leer reseña aquí]

Tras mi presentación las tertulianas que me acompañaban (en esta ocasión fui el único representante masculino dado que el otro 50% de la representación no pudo acudir por tener que pasar al día siguiente por "el taller de reparaciones". ¡Ánimo, Juan Dionisio, cuando leas esto espero que ya estés en franca mejoría!). Ana fue quien con más entusiasmo tomó el tema de la identidad que aparece en el relato. Contó su experiencia personal vivida con parejas amigas marroquíes, bien posicionadas socio-culturalmente como las de la novela, que contraían matrimonios concertados durante sus vacaciones en Marruecos y las tremendas dificultades que las mujeres tenían para integrarse entre nosotros por culpa de su apego tremendo a sus costumbres y tradiciones. Este asunto de la identidad -central en el relato- le pareció a algunas tertulianas no de tanto interés dado que es tema archisabido, dijeron. Maria Jesús echó mano de experiencia familiar y comentó la desubicación identitaria que los niños suelen sufrir al ser vistos por los de aquí y los de allí siempre como ajenos al ámbito cultural en que en ese momento se encuentren.

Guida incidió en el aspecto cinematográfico del relato; Marga dijo que le parecían mejores los relatos cortos de la escritora, pero que en ellos también el asunto de los trasterrados es nuclear; y la mayoría de los allí presentes comentamos la verosimilitud de los personajes. A este respecto surgieron comentarios sobre si Gogol es coherente o no en su relación con Max, su novia americana; a Inma y aTeresa la mujer de Gogol, Moushumi, les pareció un tanto desequilibrada, si bien para otros su desapego hacia todo lo que oliera a bengalí viene a representar el polo opuesto de la recién llegada a USA, Ashima. No obstante esta última a todos nos parece al final bastante equilibrada dado que abandona su cerrilismo bengalí y opta por un fifty-fifty temporal (seis meses en USA y otros seis en Calcuta). Quizás las principales diferencias de apreciación entre quienes nos congregamos en Viena Capellanes vinieron dadas por si era verosímil o no esa fácil integración en Estados Unidos: unos que sí (Mª Luz, Carmen...); otros que no (Mª Jesús, Mercedes...).

Y cerramos -o al menos así voy a cerrar yo esta crónica- hablando de los apodos, de los sobrenombres, de los hipocorísticos, que en cualquier cultura existen. Sobre la mesa se pusieron una serie de anécdotas que nos hicieron pasar un buen rato  y de paso entender cómo asunto aparentemente tan banal como ser llamado de una u otra forma por unos u otros no lo es tanto. Carmen Sánchez contó anécdotas como la de un alumno que se llamaba Lenin Stalin y deseaba ser llamado así o aquella niña -muy querida por ella- que volvía triste a casa del colegio porque al pasar lista nunca la nombraban; claro, el profesor leía Carmen y a la niña en casa siempre la llamaban Menchu. Marga y Mercedes pusieron sobre la mesa nombres que pedían a gritos hipocorísticos (Emerenciana, es el único que ahora mismo recuerdo con seguridad); Inma comentó algún caso de nombre rarísimo de algún alumno sudamericano.... En fin, hay que ver la de asunto que puede dar un sobrenombre que no se desea que sea el oficial, como le ocurrió a Gogol.

La próxima lectura
El mes próximo es diciembre. Como ya es costumbre en lugar de despedir el año, este grupo tertuliano lo que hará será recibir a 2018 como se merece. O sea que la tertulia-cena, o lo que sea que decidamos hacer, la realizaremos en enero y no en diciembre. En diciembre sólo haremos tertulia, como un mes corriente más.

¿Dónde la haremos? Pues en principio en el mismo Viena Capellanes de la calle Luisa Fernanda. El día elegido, el jueves 21 de diciembre. Como son fechas de mucha celebración gastronómica, a fin de poder tener tranquilidad conversacional decidimos adelantar la hora de reunión para no coincidir con las cenas de empresa que en esas fechas tanto abundan. Nos reuniremos a las 18:00, o sea, una hora antes de lo que en nosotros es habitual.


¿Qué leeremos? Pues como perfecto cierre de año optamos por homenajear al Nobel de Literatura 2017 Kazúo Ishiguro, de quien elegimos uno de los siete u ocho títulos que ha publicado, concretamente su novela "Un artista del mundo flotante" del año  1986.

La lectura poética corresponderá en esta ocasión a Mª Luz.

Rincón poético
Como es habitual, al acabar todo lo anterior llegó el turno del poema elegido. En esta ocasión el encargado era yo, Juan Carlos. El poema que elegí es el de Vicente Aleixandre titulado "Entre dos oscuridades, un relámpago". Es un poema contenido en el libro "Historia del corazón" que el poeta publicara en 1955 y que supuso una rehumanización y socialización de su poesía. Además -expliqué- el poema siempre me ha gustado por comenzar con una cita tomada del final del poema de Rubén Darío, "Lo fatal"; precisamente el poema que en la tertulia del mes de octubre leyó Mercedes [se puede leer su texto y escuchar el recitado en boca de Javier Cercas en la reseña de esa tertulia].

Además ese poema de Aleixandre me parece una clara demostración de cómo la literatura se alimenta de la obra de los creadores anteriores vivificándose y amplificándose ésta en la que se realiza en ese momento. En el poema elegido Vicente Aleixandre habla de la VIDA, y en él resuenan los ecos de "Lo fatal" de Rubén Darío, de la Rima LXIX de Gustavo Adolfo Bécquer e incluso del Antonio Machado de Proverbios y Cantares.

Por ello antes del poema elegido leí esos otros textos. Y aquí en esta crónica voy a hacerlo de la misma manera. Aquí van en primer lugar los poemas de Bécquer y de Machado, y luego el de Vicente Aleixandre. Espero que os gusten.
Rima LXIX
(Gustavo Adolfo Bécquer)


Al brillar un relámpago nacemos
y aún dura su fulgor cuando morimos;
¡tan corto es el vivir!

La Gloria y el Amor tras que corremos
sombras de un sueño son que perseguimos;
¡despertar es morir!
PROVERBIOS Y CANTARES - XV,
(Antonio Machado)


Cantad conmigo a coro: Saber, nada sabemos,
de arcano mar venimos, a ignota mar iremos...
Y entre los dos misterios está el enigma grave;
tres arcas cierra una desconocida llave.
La luz nada ilumina y el sabio nada enseña.
¿Qué dice la palabra? ¿Qué el agua de la peña?

Entre dos oscuridades, un relámpago
Vicente Aleixandre
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...
RUBÉN DARÍO
Sabemos adónde vamos y de dónde venimos.
Entre dos oscuridades, un relámpago.
Y allí, en la súbita iluminación, un gesto, un único gesto,
una mueca más bien, iluminada por una luz de estertor.
Pero no nos engañemos, no nos crezcamos. Con humildad,
con tristeza, con aceptación, con ternura,
acojamos esto que llega. La conciencia súbita de una compañía, allí en el desierto.
Bajo una gran luna colgada que dura lo que la vida, el instante del darse cuenta entre dos infinitas oscuridades,
miremos este rostro triste que alza hacia nosotros sus grandes ojos humanos,
y que tiene miedo, y que nos ama.
Y pongamos los labios sobre la tibia frente y rodeemos
con nuestros brazos el cuerpo débil, y temblemos,
temblemos sobre la vasta llanura sin término donde sólo brilla la luna del estertor.

Como en una tienda de campaña
que el viento furioso muerde, viento que viene de las hondas profundidades de un caos,
aquí la pareja humana, tú y yo, amada, sentimos las arenas largas que nos esperan.
No acaban nunca, ¿verdad ? En una larga noche, sin saberlo, las hemos recorrido;
quizá juntos, oh, no, quizá solos, seguramente solos, con un invisible rostro cansado desde el origen, las hemos recorrido.
Y después, cuando esta súbita luna colgada bajo la que nos hemos reconocido se apague,
echaremos de nuevo a andar. No sé si solos, no sé si acompañados.
No sé si por estas mismas arenas que en una noche hacia atrás de nuevo recorreremos.

Pero ahora la luna colgada, la luna como estrangulada, un momento brilla.
Y te miro. Y déjame que te reconozca.
A ti, mi compañía, mi sola seguridad, mi reposo instantáneo, mi reconocimiento expreso donde yo me siento y me soy.
Y déjame poner mis labios sobre tu frente tibia - oh, cómo la siento -.
Y un momento dormir sobre tu pecho, como tú sobre el mío,
mientras la instantánea luna larga nos mira y con piadosa luz nos cierra los ojos.

(Poema perteneciente a “Historia del Corazón” publicado en 1955)

jueves, 26 de octubre de 2017

"El cuento de la criada" de Margaret Atwood

2 comentarios:

En esta ocasión no hablaré de las bondades del local pues, pese a la buena voluntad que Cecilia y Teresa pusieron en buscar un espacio tranquilo que permitiese el diálogo sin necesidad de alzar la voz, la mala suerte se cebó con todos nosotros y en el 'Babel Pub-Bar' al lado de donde el camarero nos había ubicado nos tocó una estrepitosa reunión de personas con edad semejante a la nuestra quienes a las consumiciones que con fruición bebían -predominaban los combinados alcohólicos- unían en lógica consecuencia una cada vez mayor estridente algarabía. En fin, otro espacio público tachado para hacer tertulia, y esto a pesar de que las cañas de cerveza Ámbar a las que gentilmente Teresa nos invitó estaban buenísimas. ¡Gracias, Teresa!

La Tertulia
Margaret Atwood, El blog de Juan Carlos
Como ya es habitual -y me parece muy bien esta costumbre- quien propuso la lectura fue el [en esta ocasión 'la', -Guida-] encargado de abrir la tertulia. Habló Guida de lo que le llevó a proponerla (feminismo de la autora, éxito de la novela al poco de publicarse en forma de películas, seriales y hasta óperas, anticipación socio-política... También la situó en el tiempo y luego ya como una tertuliana más manifestó su opinión.

Bueno, en esta ocasión el grupo de lectura sufrió una escisión crítica de las que gustan cuando se habla, se dice, se debate, se comenta, sobre un libro. De las dos secciones resultantes -gustó / no gustó la novela de Margaret Atwood- el primero fue con mucho el menos numeroso. De los trece asistentes (quizás una de las tertulias con más asistencia) ocho manifestaron su disgusto con la novela frente a cinco que se esforzaron por exponer sus virtudes y convencer a los otros. Pero fue esfuerzo vano. En esta ocasión la toma de postura ante el relato era muy sólida.

Los negativistas adujeron el desagrado que su lectura a algunos supuso, el escaso avance temático, la difícil intelección muchas veces de si estábamos ante el antes o el ahora, la solución final más que dudosa, la increíble y poco verosímil muestra de la práctica sexual en las llamadas Ceremonias, algunos anacronismos, la sorpresa ante el capítulo final que no se sabe bien a cuento de qué viene, etc. Incluso hubo quienes manifestaron que por vez primera se habían visto abocados a abandonar la lectura de la novela por poco satisfactoria.

Los positivistas hablamos de feminismo, de maternidad, de distopía política, de indagación sobre géneros literarios, de homenaje a Geoffrey Chaucer, de contextualización en un momento de la historia de USA muy concreto (la crisis de los rehenes en Irán), del hipócrita puritanismo religioso anglosajón, de la importancia de la verbalidad (las palabras, el relatar, el contar, etc.), de la dificultad que tiene hacer una narración en presente actual y conseguir sacarla adelante [esta idea la manifestó Mamen, que en términos generales se había posicionado frente a la novela], la anulación de la noción temporal para crear esa sensación asfixiante que a muchos desagradó sin embargo a los que estábamos a favor nos pareció mérito, el apoyo bíblico para justificar sociedad tan desasosegante y tan bestial, al igual que -esto creo que no salió en la tertulia dado el follón ambiental del local- la justificación de todas estas bestialidades que una serie de años más tarde se hace en un congreso típico de profesores e intelectuales quienes, abstraídos del dolor y humillación sufridos por esas mujeres vienen a teorizar y amablemente hablar sobre ello [en la reseña que hace unos días hice en mi blog entre otras cosas hablo también de esto].

Rincón poético
Tras una hora larga de intercambio de opiniones, a voz en grito en ocasiones, decidimos pasar a lo que yo llamo el "Rincón poético". ¡Madre mía, con este follón! Casi mejor sería no hacerlo -dijeron algunos- pues la poesía reclama atención y respeto. Mamen, la encargada de la declamación en esta reunión, no quiso dejarnos con la miel lírica en los labios y de los poemas que había buscado eligió uno de la escritora Marta Sanz [de ella leímos hace ya más de un año su novela "Farándula" (pinchando en el título se accede a la Crónica de la tertulia que hicimos sobre ella)]. El poema en cuestión es el que en letra y en mi voz aparece a continuación 

¿TE BAÑAS CONMIGO EN ESTE MAR...?
(Marta Sanz)


¿Te bañas conmigo en este mar
ahora que es de noche
y el agua está furiosa
y es muy probable
que tengamos que abrazarnos
para sobrevivir a la galerna?


Me lo pregunta
un hombre borracho
que lleva sobre el pelo
una cresta de gallina.
(“Hardcore”, 2010)

Lectura de Noviembre
"El buen nombre", El blog de Juan Carlos
El tiempo se nos había echado encima. No quedaba ya otra cosa que elegir lectura para el próximo mes de noviembre. Como siempre se barajaron varios títulos. Dos fueron los que al final contendieron para ser elegidos: "La larga marcha" de Rafael Chirbes, una novela social-realista excelente y "El buen nombre" de la bengalí Jhumpa Lahiri, una novela más liviana que la de Chirbes pero que quizás venga bien para contrarrestar la dureza de la canadiense Margaret Atwood que hemos leído este mes. Dado que el proponente fui yo os dejo aquí el enlace con la entrevista que la revista "El País Semanal" dedicó a la escritora el pasado día 18 de septiembre; entrevista que fue la que me impulsó a leer la novela elegida.

Sólo faltaba ya fijar el día y el lugar donde pondríamos nuestras impresiones en común. El día lo fijamos el martes 21 de noviembre. En cuanto al lugar, dada la experiencia reciente, decidimos ir sobre seguro y elegimos el "Viena Capellanes" de la calle Luisa Fernanda, 23, 28008 Madrid. Ana que es quien vive más próxima al lugar quedó -creo recordar- en, con antelación suficiente, hacer la oportuna reserva. La hora, la habitual, las 19:00.

Si hay errores, omisiones o atribuciones indebidas en esta crónica ruego clemencia.  Un fuerte abrazo a todos.


sábado, 30 de septiembre de 2017

La tertulia sobre "Tú no eres como otras madres"

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Algo tarde, pero todo llega si se es paciente, voy a contar lo que dio de sí la tertulia que sobre la novela de Angelika Schrobsdorff hicimos el pasado lunes 25 de septiembre.

La temperatura a las 19:00 horas en el kiosko Montserrat de Madrid-Río donde habíamos quedado citados desde el mes de junio pasado era fantástica, agradable tirando a calor, e incitaba a tomar algo fresquito; más tarde, pasando las horas, apareció  el frescor (sólo un puntito, ¡eh!) que nos llevó a ponernos esa ligera prenda de abrigo que todos llevábamos en prevención. Como todos los septiembres la festa de la Mercé la celebramos por todo lo alto con Mercedes. Pero este año la celebración no iba a ser sólo por esta onomástica pues al Santo de Mercedes se unía el júbilo con que Ana quiso hacernos partícipes de su recién adquirida condición de Jubilada; así que tras la primera y refrescante consumición decidimos pasar a mayores y, cortando por lo sano, pedir botella de vino blanco para una gran mayoría y copas de vino tinto o clara con limón para quienes en esta ocasión optamos por la discrepancia. En fin que si a las bebidas unimos las aceitunitas, las patatas fritas y la hermosa tortilla de papas con que Ana y Mercedes nos obsequiaron, la tarde, en este aspecto, se desarrolló a las mil maravillas.

La tertulia
Entrando ya en materia literaria, quien esto escribe, por haber sido quien propuso la lectura, dio inicio al comentario de "Tú no eres como otras madres" de Angelika Schrobsdorff. Lo primero que hice fue ponerme la venda antes de la herida pues tenía la ligera sospecha de que quizá la obra no habría sido del gusto de todos. Comenté que a mí no me había gustado mucho, aunque daba informaciones de la época terrible de los años 30 y 40 del siglo pasado en Centroeuropa que me eran desconocidos y que me había agradado conocer; pero muchas páginas del resto en que comenta la vida de su madre Else respecto a sus tres maridos y sus tres hijos me aburrieron y estuve en no pocos momentos a un tris de abandonar la lectura por otra más de mi gusto. No lo hice y no me arrepiento pues siempre de toda lectura se saca algo bueno.

Tras esta entrada un poco desalentadora los contertulios se lanzaron al ruedo y hubo interesantes aportaciones sobre la lectura. Mercedes llamó la atención sobre la narración en 1ª y en 3ª, mezcladas sin aviso previo en ocasiones.  Cecilia, ¡claro que sí!, habló de cómo el Quijote se cita en la obra y quiso señalar cómo la autora utiliza el estilo indirecto de una manera muy conversacional al omitir el verbo dicendi dejando sólo el nexo conjuntivo introductor lo que da frescura y espontaneidad -como de cosa no muy preparada- a la escritura.

Ana fue quizás quien introdujo un poco de controversia en la tertulia cuando dijo que la tal Else si algo tenía era que había sido una buena madre. ¡Madre mía la que se armó! Saltaron todas las alarmas pues la mayoría de las contertulias pensaban que de buena madre nada de nada, que sólo pensaba en su diversión, que era una egoísta, que qué sé yo qué cosas más era la tal señora... Fue un momento vivo e interesante que en parte vino a sosegarse cuando alguien o algunos llamaron la atención sobre la necesidad de no perder la perspectiva: estamos en los años 20, 30 y 40..., en una familia acomodada que nunca ha pasado penurias económicas y cuyos miembros nada se ocupaban de las faenas domésticas inmediatas y los hijos para esta mujer habían sido una buena inversión que le había permitido atar a ella la economía de los padres, en especial de Hans y de Erich

Otra aportación interesante sobre la lectura fue la de quienes (muchos, bastantes) creyeron ver poca oposición crítica a las barbaridades que se estaban cometiendo contra la población judía de la que Else formaba parte. Como en todo hubo dimes y diretes sobre la cuestión, aunque, quizás, aquí la mayoría reconocimos la buena manera de presentar una época que si bien en un libro de historia se despacha en unas líneas en la realidad histórica es un proceso lento que va penetrando la sociedad de manera casi imperceptible hasta que llega el momento en que ya se encuentra toda ella invadida por la bicha sin posibilidad alguna de dar marcha atrás. La autora plasma muy bien en el relato la incredulidad de la población judía de la que Else formaba parte sobre lo que se les venía encima. Ella, judía por origen familiar, antes que nada se sentía alemana por lengua, vida y costumbres, y jamás ni en sus más remotas pesadillas había pensado que sus propios conciudadanos le fueran a ocasionar  a ella sufrimiento y muerte a miembros de su familia. 

Por último (creo que fue Guida quien lo comentó) se puso sobre el tapete la sorpresa del éxito editorial de la novela así como que los propios alemanes se mostrasen tan críticos consigo mismos. Muchos de los que allí estábamos comentamos como plausible explicación la cercanía de su primera salida editorial (1992) a la caída del muro y el momento de revisión histórica que se inició en la Alemania reunificada, proceso que sigue aún en marcha. En España, sale la novela en 2016 al morir su autora y el éxito -aquí lanzo yo una opinión personal que también sostengo en la reseña que hice en mi blog- se debe en gran parte a una excelente campaña de marketing dirigida al principal destinatario de la novela, ese público femenino que se puede sentir identificado en esos roles de madre y/o hija. 

La verdad es que al hacer memoria para hacer esta crónica creo que quizás me pasé un poco en mi apreciación inicial. Está claro que no se puede ser tajante en casi nada, pues al ir escribiendo veo que la novela, crónica, memoria autobiográfica o lo que sea, si como lectura no es gran cosa como material para una tertulia da mucho juego.


Rincón poético
En esta ocasión el rincón quedó desierto por falta de comparecientes. Mercedes quiso arreglar un poco la situación -¡y qué bien la arregló!- y repentizó el precioso poema "Lo fatal" de Rubén Darío. La memoria ya no es lo que era en casi ninguno de nosotros pero Google tiene poderes increíbles y suplió con su técnica nuestras deficiencias. Y aquí está este poema que el poeta escribió en 1905 dentro del volumen "Cantos de vida y esperanza" que supuso un cambio en su trayectoria poética evolucionando del modernismo intrascendente anterior a una poesía más social y filosófica. 

He buscado algún recitado convincente y todos o la mayoría me parecían impostados y falsos. En el video que pongo a continuación del texto poético el declamador es el escritor Javier Cercas. Me ha gustado su naturalidad libre de tonos impostados y simulados

Lo fatal

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,

¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...



 

La próxima tertulia
Como lectura para el mes de octubre que mañana comienza decidimos echar un vistazo a la canadiense Margaret Atwood cuyo nombre está muy de actualidad por ser eterna candidata al Nobel de Literatura y por estar su novela "El cuento de la criada", escrita en la década de los 80 del siglo pasado, teniendo gran éxito en parte por haberse hecho realidad ciertas anticipaciones que en la novela incluía y por la excelente recepción que la serie televisiva de mismo título está teniendo actualmente en HBO España. En síntesis éstas fueron las razones que nos movieron a elegir la lectura de Octubre.

Lugar, Día y Hora de la cita
Cecilia y Teresa propusieron citarnos en La Jaima, un local situado en la c/ Alfredo Marqueríe (zona norte madrileña), pero a falta de conocer la idoneidad del lugar para una tertulia quedamos en que ellas harían las comprobaciones necesarias y lo ratificarían o no. Si no fuese un espacio adecuado para intercambiar opiniones y escucharnos debidamente propusieron Viena Capellanes. Quedamos pues a la espera de sus oportunas comprobaciones.

La reunión será el próximo día 24 de octubre, martes, a las 19:00 horas. Hasta entonces, feliz mes a todos.




martes, 4 de julio de 2017

Despedida del año lector. La tertulia de "Plegarias nocturnas"

2 comentarios:
Parecía que la fecha -3 de julio- no iba a favorecer la asistencia a la tertulia, pero se trataba de la Tertulia con mayúscula no de una más entre otras muchas. En esta ocaión íbamos a cerrar el Curso Lector (¡sí, también con mayúsculas, por qué no!) como debe cerrarse algo que ha satisfecho a todos y que ha cumplido sobradamente todas las expectativas, lo cerrábamos con una Cena de clausura en el "Metro Bistro" de la C/ Evaristo San Miguel, 21 . Y, claro, allí que nos fuimos la decena de contertulios que aún aguantamos en Madrid por estas fechas.

La idea con la que fuimos llegando a eso de las 20:00 era, como en otras ocasiones, la de comentar durante 30 ó 45 minutos la novela de Santiago Gamboa para luego cenar distendidamente. Pero desde un primer momento el local, que comenzaba a ver ocupadas sus mesas por otros clientes, y los camareros, que con presteza pasaron a ofrecernos la carta de platos y entrantes, nos hizo pensar que en esta ocasión el colombiano de marras y su octava novela deberían aguantarse y pasar a un segundo plano pues la gastronomía parecía pedir paso con sobrados ímpetus. Sin embargo -¡madre mía, lo que son las cosas!- los diez comensales (Ana, Inma, Guida, Marga, Maru, un servidor, Mercedes, Teresa, Carmen Sánchez y Carmen Alonso [Mamen]) comenzamos, sin posiblidad de moderación alguna, a dar nuestras impresiones sobre "Plegarias nocturnas", la novela que habíamos leído durante el mes de junio. En tiempos de diversidad y fusión también nosotros el lunes 3 de julio creamos la nuestra, había nacido la gastrotertulia. Un acierto en toda regla.

⇛ El primer formante del palabro, 'gastro', se concretó en una serie de platos y entrantes a compartir que fueron todo un acierto: croquetas artesanales, ceviche de vieira patagónica, tacos de gallina campera, guacamole con chips, y raíces nativas. Estos platos los regamos tras la caña de cerveza primera con un vino blanco de uva Chardonnay procedente de La Mancha llamado "Blas Muñoz". La responsable de tan sabia elección fue Maru quien, natural de Villatobas, conocía el producto por estar las bodegas Muñoz en la localidad de Noblejas, próxima a la suya. Un acierto completo, Maru. Lástima que el local sólo contase con dos botellas y tuviésemos que completar con un Rueda verdejo de nombre "El perro verde" que no le llega al Chardonnay manchego a la suela del zapato. La magnífica serie de platos anterior decidimos cerrarla por todo lo alto compartiendo dos 'Homenajes al chocolate de Trufa “Bombón”, semi-frío con pimienta Sansho-Ko, ganache Peta Z y mousse de cacao'.

La parte propiamente de Tertulia fue surgiendo de manera natural y sosegada al hilo de la ingesta y trasiego de vinos y viandas. Intentaré resumir un poco lo que allí se puso -nunca mejor dicho- sobre la mesa:

En general la novela había agradado a casi todos, aunque hubo a quienes nada gustó y otros que manifestaron cierto desapego hacia el autor por la suficiencia que el mismo mostraba en algunas entrevistas que cuando la novela apareció había concedido; diríase -dijeron quienes le habían visto y oído hablar- que su manera de estar en el mundo literario fuese la del gran autor colombiano émulo de García Márquez. Pero ¿por qué en esta ocasión no sólo Guida quiso indagar en la personalidad y biografía del autor sino también otros tertulianos como la misma Mercedes? Pues simple y sencillamente porque en la novela hay una sección titulada "MONÓLOGOS DE INTER-NETA" que a todos nos sorprendió mucho y no sabíamos a ciencia cierta interpretar. Buscando alguna explicación a la misma Guida y Mercedes se zambulleron en las aguas de Internet y de palabras del propio autor obtuvieron una interpretación que las satisfizo plenamente: "Es una anticipación de lo que sucederá", "Cumple el mismo papel que el Coro en la Tragedia Griega". Tales explicaciones aunque comprensibles sin embargo no nos parecieron pertinentes a todos, y, al decir de algunos (Mamen, por ejemplo), el autor se comportaba con trampa al velar de tal manera el sentido como si quisiera mostrar a los lectores su bajo nivel respecto a la gran inteligencia suya que eran incapaces de penetrar. Y es que para la mayoría, entre los que me cuento esta sección era el futuro, sí, pero no en plan Coro Griego sino el futuro que Juana, uno de los personajes, estaba viviendo una vez que se deshizo el lío de la madeja que la novela había planteado. En fin, teorías e interpretaciones. Yo en este punto [como siempre suelo hacer quien quiera saber todas mis opiniones sobre la novela puede entrar en mi blog] me pongo de parte de aquellos que dicen que el texto literario pasa a ser propiedad del lector cuando sale a la luz y que no pocas veces el propio autor descubre cosas que ni él había imaginado durante las fases de escritura.

En lo que todos, incluso los defensores del relato, coincidimos fue en la grisura de la historia, en el repaso que da a los años oscuros vividos por Colombia durante la presidencia de Álvaro Uribe, en la 'peculiar' relación que existe entre los dos hermanos, en el difuminado papel dado a los padres de Manuel y de Juana, en el cosmopolitismo de la historia que sucede en no pocos países, en el exceso de sexo -innecesario, por redundante- contenido en la confesión de Juana al cónsul...; y, sobre todo, en lo inverosímil que a todos nos pareció la facilidad con que Juana sale de Teherán acompañada por su hijo de pocos años. En fin, vamos, que aunque Santiago Gamboa escribe bien, con agilidad y tal, deja en esta novelas algunos cabos sueltos de entidad. A lo mejor es que la historia de naufragio/s que la novela es en parte también lo incluye a él (no sé esto que acabo de escribir es una mera aportación de quien hace esta crónica).

La próxima Tertulia
⇛ Iniciamos ahora las vacaciones de Verano y no nos volveremos a encontrar hasta el mes de septiembre cuando, como ya es tradición en este grupo lector, nos veremos en el Kiosko Montserrat de Madrid Río. La fecha acordada, 25 de septiembre. La hora, la de siempre: las 19:00. 



⇛ ¿La lectura? Tras un intercambio de opiniones decidimos que la novela que leeríamos sería "Tú no eres como otras madres" de Angelika Schrobsdorff que parece contar con críticas favorables en muchos blogs y tener un éxito popular innegable.

⇛ Para el Rincón poético de la tertulia setembrina, siguiendo el orden establecido, el próximo vate será Mary Luz, y como reserva por lo que pudiera pasar el turno corresponde a quien Mercedes diga pues es ella quien lleva el orden como buena secretaria de esta Tertulia que es. 

Rincón poético
En esta ocasión tocaba elegir y recitar poema a Maru que cumplió una parte del encargo, elegir poema, pero que como su tocaya María Jesús declinó leer el poema de su elección. Así que fue otro, -yo, el escribano-, quien lo recitó. Y desde aquí pido disculpas por los errores en que pudiera haber incurrido. El poema es de Wislawa Szymborska, escritora polaca (Prowent, actual Kórnik, 2 de julio de 1923 - Cracovia, 1 de febrero de 2012) ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1996. El poema tiene un título muy matemático -no podemos olvidar que Maru ha sido durante su larga vida laboral profesora de esta materia-: El número Pi .
Acontinuación, como habitualmente suelo hacer, incluyo el texto y el poema recitado por mí mismo. Ruego benevolencia.

El número Pi
(Wislawa Szymborska)


El número Pi es digno de admiración
tres coma uno cuatro uno,
todas sus cifras siguientes también son iniciales,
cinco nueve dos, porque nunca se termina.
No permite abarcarlo con la mirada seis cinco tres cinco,
con un cálculo ocho nueve,
con la imaginación siete nueve
o en broma tres dos tres, es decir, por comparación
ocho cuatro seis con cualquier otra cosa
dos seis cuatro tres en el mundo.
La más larga serpiente después de varios metros se interrumpe,
Igualmente hacen, aunque un poco más tarde, las serpientes fabulosas.
El cortejo de cifras que forman el número Pi
no se detiene en el margen de un folio,
es capaz de prolongarse por la mesa, a través del aire,
a través del muro, de una hoja, del nido de un pajaro,
de las nubes, directamente al cielo
a través de la total hinchazón e inmensidad del cielo.
¡Oh, que corta es la cola del cometa, como la de un raton!
¡Que frágil el rayo de la estrella que se encorva en cualquier espacio!
Pero aquí dos tres quince trescientos noventa
mi número de télefono la talla de tu camisa,
año mil novecientos setenta y tres sexto piso
número de habitantes sesenta y cinco céntimos
la medida de la cadera dos dedos la charada y el código
en el que mi ruiseñor vuela y canta
y pide un comportamiento tranquilo,
tambien transcurren la tierra y el cielo
pero no el numero Pi, este no,
el es todavia un buen cinco,
no es un ocho cualquiera,
ni el último siete
metiendo prisa, oh, metiendo prisa a la perezosa eternidad
para la permanencia.