miércoles, 23 de junio de 2021

Con "El verano sin hombres" de Siri Hustvedt pusimos fin a 16 meses de tertulias online

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Durante dieciséis largos meses nos hemos reunido telemáticamente. Infinidad de veces en nuestros encuentros online declarábamos el ansia de ver llegado el día que pusiese fin a los temores víricos. En mayo, entusiasmados por el buen ritmo que llevaba la vacunación, decidimos que la tertulia sobre "El verano sin hombres" de Siri Hustvedt fuese al aire libre. Pero, ¡ay!, en la primera quincena de junio se desató un inmenso calor que provocó que quien más quien menos buscase refugio lejos de Madrid. Es por eso que, pese al inesperado giro meteorológico de los últimos días, cuando nos plantamos en el día fijado para la tertulia, tan sólo cinco tertulianos -algo así como los "cinco Cisnes" de la novela- estuviésemos en la capital el 22 de junio, martes, a las 19:00 horas.

A esa hora, con el cielo encapotado, lloviznaba en Rosales. Perfectamente refugiados bajo el toldo de la Cervecería "La Perla", ahí que nos encontramos los cinco asistentes -MargaAnaMercedesMary Luz Juan Carlos- contentos y emocionados tras tanto tiempo de no vernos físicamente las caras. Nos embargaba la alegría por vernos y podernos abrazar aunque fuera de esa manera rara que ahora se estila: chocando el puñito  o tocándonos con los antebrazos. ¡O tempora, o mores!, que decían los clásicos. En fin, chicas, es lo que toca. 

Tras ponernos más o menos al día de nuestras cuitas, en especial tras que Marga nos trasladase sus muy buenas vibraciones respecto a su intervención quirúrgica y la estupenda recuperación en la que se encuentra, que va sobre ruedas, pasamos a hablar un poquito sobre la novela de Siri Hustvedt. La verdad es que la impresión sobre la misma fue, como si de un resultado de la actual Eurocopa de fútbol se tratase, de 4-2 (cuatro opiniones muy favorables y dos que manifestaron que durante la lectura les acometía en ocasiones un cierto tedio). Sí, sí, ya sé, alguna estará diciendo aquello de cómo si eran cinco, el resultado de satisfacción lectora fue de 4-2. Ja, ja..., pues sencillamente, amigas mías, porque a lo largo de la conversación al wasap del grupo entró un mensaje de Guida recién arribada a la ciudad que en muy pocas líneas vino a coincidir plenamente con lo que hasta el momento los favorables habíamos expuesto. Coloco a continuación la textualidad del wasap porque en su brevedad coincide en lo esencial con lo que hasta ese momento los Cinco habíamos ido poniendo sobre el tapete:
«Me ha gustado, enternecido y divertido.
Cómo pasa con enorme naturalidad de unos temas relacionados con su infancia, sexualidad, etc...a su problema con el callado Boris y su Pausa. Que aunque dramático el episodio tiene toques de humor y cercanía.. Me encanta su relación con su grupo de jóvenes poetas y a su vez con las divinas,. "Cisnes".
Cómo analiza la relación real con sus vecinos y al tiempo la extrasensorial presencia y su otra voz con Don Nadie. . La página 86 donde nos dice a los lectores que tengamos paciencia que algo va a ocurrir.... Esto son unas pinceladas... Gracias por escogerlo.
»

Efectivamente, más o menos, eso fue lo que yo expuse en la intervención que realicé dado que fui quien  propuso la novela. Al asunto que presenta (la inclinación de un hombre mayor por una jovencita) añadí que me había gustado especialmente la manera de presentar la historia por parte de la escritora: con mezcla de géneros (narración, poesía, teatro...), de subgéneros (tragedia, comedia...) y de formatos (escritura, visual [incluye tres o cuatro dibujitos], guion cinematográfico...); con innovaciones tipográficas; con un fuerte culturalismo (literatura sobre todo, pero también Cine, y mucha mucha filosofía [el Maestro Eckhart, Schelling, Hegel, Heidegger)... No dije más dado que a finales del mes de mayo en mi blog publiqué una extensa reseña sobre la novela y no quería extenderme en exceso. [Si  desearais leer la reseña de la que os hablo no tenéis más que pinchar aquí].

Las compañeras tertulianas resaltaron el feminismo incruento de la Hustvedt dado que no va contra el varón para demonizarlo, castigarlo, eliminarlo... No, ella se considera aliada del sexo contrario y hasta llega a entender el comportamiento de su marido Boris dado que la vida es finita y da justito para lo que da. Por eso Mia, la protagonista, una vez superado su dolor y tras ese mes en la clínica mental llega a  entender que Boris, su marido, se hubiera echado una 'Pausa' de veintitantos añitos.

También se resaltó en la conversación tertuliana el recorrido que con personajes distintos (la niña de 5 años de Lola, el grupo de niñas adolescentes, la misma Lola, la mismísima Mía que es la protagonista del relato, su hija Daisy, su madre Laura y el grupo de los 'Cinco Cisnes' en la Residencia de ancianos) la autora realiza por las distintas etapas vitales de la mujer. Cierto es que la inexorabilidad del final está ahí, claro, pero es que eso es la vida. Y pese a eso, hay humor, hay simpatía, hay ternura... en el relato.


La próxima lectura
Y así transcurrió la tarde, entre anécdotas que surgían al hilo del comentario literario; entre referencias a otros libros como por ejemplo el de "Feria" de Ana Iris Simón que nos ocupó unos minutos, el de "Malva" de Hagar Peeters sobre la hija hidrocefálica que tuviera y medio (o completamente) abandonara el magnífico poeta chileno Pablo Neruda, los del griego exiliado en Suecia Theodor Kallifatides "Otra vida por vivir" o "Madres e hijos", y alguno más como el de Guzel Yájina titulado "Zuleijá abre los ojos" que sacó a colación Margarita y que curiosamente coincidió con que precisamente el día anterior yo lo había sacado de la biblioteca para leerlo llevado de algunas buenas reseñas que sobre la novela había leído. Dado que además de su interesante temática, su extensión -unas 500 páginas- lo hacía propicio para el verano, de común acuerdo los asistentes decidimos proponerlo como lectura para el próximo mes de septiembre.

La fecha en que nos reencontraremos físicamente, a no ser que la variante India nos volviera a recluir en casa, será el día 28 de septiembre, martes, a las 19:00 horas. El lugar, el ya acostumbrado de Madrid Río. La terraza, la también habitual del antiguo "Montserrat Café" que hoy ha pasado a denominarse de otro modo.



Cuidaos mucho y evitad a los indios, en especial las cepas.

¡¡Feliz verano a todas!!

jueves, 27 de mayo de 2021

Mayo. Homenajeamos a Emilia Pardo Bazán leyendo "La tribuna"

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¡Ojalá!─exclamamos casi al unísono mientras cerrábamos cada uno Skype al finalizar, a eso de las 8 de la tarde, la tertulia sobre "La tribuna". 

Tan ansiado deseo venía a cuento de la posibilidad más que cierta de realizar 'in praesentia' la próxima tertulia. El calorcito, la extensión de las tardes que a esas alturas del año penetran en la noche con pasmosa claridad, la vacunación -¡por supuesto!-... todo nos llevaba en el fuero interno a soñar con vernos de nuevo físicamente y no virtualmente, evitando así los problemas que la tecnología conlleva y que impide un intercambio de opiniones vivo y auténtico, como a todos nos gusta. Pero no adelantemos acontecimientos, paremos el reloj, volvamos atrás y comencemos de nuevo.

oooOooo

La tertulia
A las 18:30, la hora convenida para vernos las caras, contestamos la llamada que Marga realizó desde la habitación del hospital donde convalecía de una operación. Estaba radiante, cualquiera diría que hacía nada la habían intervenido quitándole no sé cuantas cosas pero dejándola como nueva, sana y salva. ¡Ánimo, Marga, que ya ha pasado todo! Seguro que mientras escribo esto, tú ya te encuentras a gustito en tu casa, que, como todo el mundo sabe, es donde mejor se está, ¿a que sí? Bueno, pues como digo, a esa hora más o menos, después de algunos problemillas técnicos sufridos por Ana pero solventados con cierta rapidez, ahí que estábamos Mercedes, Marga, Mary Luz, Guida, Inma, Ana y un servidor con ganitas de ir largando sobre la galleguiña. 

Comenzó hablando Mercedes por haber sido ella quien propuso la lectura de "La tribuna". Nos dijo que la idea le sobrevino tras asistir a una conferencia médica en la que se habló de las muchas enfermedades que asediaban a los trabajadores de las tabacaleras cuando las labores se realizaban manualmente; en esa conferencia fue citada, entre otras, esta novela. Además, el título ya había sido puesto sobre la mesa tertuliana meses atrás, así que podía ser una buena ocasión para hacerlo dado que ahora en el mes de mayo se cumplían (de hecho ya se han cumplido) cien años del fallecimiento de la escritora.

Sobre la novela en sí dijo Mercedes cómo leyéndola le parecía ver a Galdós por todas partes; que le parecía exagerado el calificativo dado a la gallega de la naturalista española, algo que ella a lo sumo dejaría en realista y punto. También comentó lo mucho que le había agradado el lenguaje utilizado, un lenguaje que la había llevado mentalmente hasta el Valle Inclán de "Divinas Palabras" pues había entrevisto descripciones muy semejantes en ambas obras; y luego la belleza poética plasmada en esa adecuación entre la expresión y el estado emocional del personaje le había encantado. Es tal la maestría con la que esta escritora utiliza el idioma que -dijo Mercedes- el mismísimo Cervantes se vislumbra en el escrito. ¡Madre mía lo que habrá disfrutado Cecilia! Hizo Mercedes, para finalizar su atinada intervención, una alusión a esos Carnavales que celebran las cigarreras disfrazándose y tal. Los disfraces y caretas que se colocan le recordaron vivamente al Corpus de Camuñas (Toledo), festividad arcaica y curiosa donde las haya.

Y como siempre tras la introducción y primeras palabras de quien hizo la propuesta se pasó a la tertulia más o menos ordenada que habitualmente realizamos. El contexto social, político y laboral era lo que a muchos había interesado más. Ese período convulso de la historia de España que llevaría a la proclamación de la Primera República con que se cierra el relato es el marco en el que se realiza la historia sentimental entre Amparo y Baltasar. A muchos esa relación nos pareció muy trillada, aunque escondía aspectos sociales y de clase más que interesantes por la mezcla inevitable entre el puro enamoramiento y el interés material que el mismo puede acarrear o hacer perder. Aquí hubo un ameno intercambio de opiniones.

Destacamos la belleza del idioma empleado, esas descripciones tan minuciosas (algunas asistentes las consideraron algo pesadas), ese vocabulario tan preciso y que hoy apenas si conocemos, la reproducción del habla popular que da viveza a la novela y que en definitiva es el principal recurso naturalista utilizado por la Pardo Bazán. Aquí dialogamos un poquito sobre el Naturalismo, 'La cuestión palpitante', Emilio Zola y todo eso.

Muy importante, claro, fue lo que comentamos a propósito de la protagonista de la novela. Amparo es sincera en sus manifestaciones amorosas, es una mujer que se echa el mundo a la espalda, una mujer que afronta el resultado de sus actos, una mujer que se revela como una líder natural incluso para su sorpresa, es también una mujer anárquica pero que busca seguridades para dar el paso que Baltasar le pide... 

Todo esto y mucho más se dijo en la tertulia del martes 25 de mayo sobre "La tribuna" de Emilia Pardo Bazán. Muchas de mis personales opiniones sobre la novela son compartidas con las  expuestas hasta aquí vertidas por mí y mis compañeras durante la tertulia.  Pero al haber leído la novela dos meses antes de la realización de la reunión es seguro que algunas otras se habrán quedado en el tintero. Quien quiera buscarlas no tiene más que darse un garbeo por mi blog y si quiere perder poco tiempo le bastará con pinchar aquí.


Nuestra próxima lectura
Junio será el mes en que realicemos el último encuentro del curso. Es el mes que abre la puerta del verano, quizás por ello -y también porque acababa de leerlo- se me ocurrió proponer a las compañeras la lectura para nuestra próxima tertulia de "El verano sin hombres" de la norteamericana Siri Hustvedt, novela publicada en 2011 tres años antes de aquella otra, "El mundo deslumbrante" que en 2018 leímos y comentamos con agrado en este grupo de lectura [si pincháis en el título podréis leer la crónica correspondiente a la tertulia que tuvimos sobre ella].

Como decía al inicio, muchas ganas tenemos de vernos en persona, y por eso decidimos que, salvo circunstancias adversas, nos reuniríamos el próximo día 22 de junio a las 19:00 horas en la terraza de la cervecería La Perla. Ya sólo pensar en la cervecita junto a tan buenas tertulianas se me hace la boca agua.


Un abrazo y muchos besos, amigas.


miércoles, 28 de abril de 2021

Sara Mesa y su "Un amor", protagonistas de la tertulia de abril

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18:30 de la tarde. Excepto Inma que avisó de su inasistencia, todos -Mª Luz se incorporó algo más tarde- estábamos al pie del ratón dispuestos para comentar la última novela de Sara Mesa.

Comenzó Guida, que fue quien en la tertulia anterior hizo la propuesta de esta lectura. "Un amor " ya había saltado al tapete del qué leemos el mes próximo en varias ocasiones, pero por fin esta vez recibió el plácet. Así que, como acostumbramos, fue ella quien rompió el fuego explicando los motivos que la llevaron a efectuar esta proposición, entre otros, el hecho de haber sido un libro muy elogiado y alabado por otros novelistas y haber ella leído u oído a la propia escritora cosas sabrosísimas sobre este relato. Nos habló de los inicios de Sara Mesa en los terrenos de la Poesía, ¡y eso se nota para bien!, es más, hay quienes sostienen que los buenos narradores son aquellos que probaron primero en el campo de Erato y Terpsícore. Muy interesante en mi opinión fue la información que Guida transmitió sobre que la protagonista Natalia está traduciendo un libro de breves piezas teatrales de Agota Kristof, escritora exiliada de su país e idioma que escribió en francés con las dificultades que ello le producía; esta necesidad de encontrar el término exacto se percibe en Natalia y es trasunto del propósito que la autora persigue cuando escribe. También destacó Guida como elemento esencial de esta novela los silencios, el inteligente uso de las elipsis que realiza, que utiliza para presentar la historia. Y en el campo de lo narrado muchas cosas destacó, y que yo recuerde ahora, especialmente esa opresión que los núcleos poblacionales pequeños ejercen sobre aquellos vecinos que viven a su aire, que no participan de los ritos comunitarios, y más si son mujeres. 

Muchas otras cosas comentó con acierto Guida. Lo importante fue que a partir de ella, como si del corte de una cinta inaugural se tratase, el resto de tertulianos fuimos entrando en la conversación desgranando opiniones y realizando aportaciones muy interesantes. Como es lógico y normal las hubo para todos los gustos, aunque si en algo, pienso, todos coincidimos fue que en el aspecto formal Sara Mesa era una artista consumada: lenguaje cargado de intención poética que bebe, perfectamente asimilado, en la  tradición española (Juan Ramón aletea en algunos momentos en la novela, dijo alguien); pero también la literatura en prosa, ciertamente muy poética, respira en el fondo de esta narración ubicada en un pueblo de nombre simbólico -La Escapa- que a alguna tertuliana, y en mi humilde consideración, con acierto, le recordó mucho mucho al Obabakoak de Bernardo Atxaga. 

Respecto de las influencias literarias que cabe ver en "Un amor" tanto formales como de fondo muchos hicimos alusión a la autora francesa Annie Ernaux cuya novela "Pura pasión" leímos hace varios meses y que, creo recordar, generó también un apasionado debate entre nosotros. En la reseña que tengo hecha sobre "Un amor" en mi blog señalo algún otro 'hipotexto' (perdón por la cursilería, pero no encuentro otro sinónimo para influencia literaria de obra anterior en una posterior a ella). Varias tertulianas consideraron muy destacables en la novela los recursos formales frente a una cierta inverosimilitud de la historia. 

Esa posible inverosimilitud de lo narrado fue lo que levantó más apasionadas intervenciones, Sí, no; no, sí; Depende...; Acordaos de que...; Pero, bueno, eso es absurdo...; A mí desde luego no me lo parece en absoluto...; etc. Las actitudes de los cuatro personajes masculinos y la de los femeninos, en especial Natalia, naturalmente, fueron el centro del rico debate que se produjo.

Una crónica es lo que es, breve por definición y ésta ya se me está haciendo algo larga. Concluyo rápido diciendo que el grupo de lectura se escindió en dos: Aquellos a quienes en general el relato  había satisfecho mucho y aquellos otros a quienes les había satisfecho menos. Todos coincidimos en la calidad formal y la mayoría señalaron que el final les había parecido algo brusco y sobrevenido sin mucha explicación causal. Sobre la historia principal y las distintas llamadas a otros asuntos que se hacen, así como ese abanico de personajes que aparece llenando todo el espectro de lo que suele haber en un pueblo, en esto ya no hubo consenso. Gracias a esto último, en mi opinión, la Tertulia fue animada y muy constructiva. 


Próxima lectura

Llevamos ya tiempo citando a la Pardo Bazán en su año conmemorativo. Esta vez parece que la propuesta que hizo Mercedes de leer "La tribuna" no cayó en saco roto. Todos dimos el 'Sí' y decidimos que esta novela sería la protagonista de la tertulia próxima que celebraríamos por el mismo procedimiento de  comunicación a distancia el día 25 de mayo, martes, a la hora acostumbrada últimamente: las 18:30.


Hasta entonces, amigas, muy buenas lecturas. Sed buenas


domingo, 28 de marzo de 2021

Rosa Montero y su libro "La ridícula idea de no volver a verte". Tertulia de marzo de 2021

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El pasado martes 23 de marzo, salvo Ana que no pudo asistir, hubo pleno en el encuentro telemático. Comenzamos a las 18:00 y durante cerca de una hora y media hablamos largo y tendido sobre el libro de Rosa Montero que habíamos elegido para la tertulia.

Rompió el fuego Mamen que había sido quien en febrero propuso este libro. Explicó que lo propuso porque su hija le había hablado muy bien de él y confesó que la obra le había gustado mucho. Destacó especialmente las barbaridades que el matrimonio Curie cometía manipulando el radio; que los descubridores de este material desconociesen su enorme peligrosidad le había sorprendido muchísimo. 

Tras haber comentado Mamen lo curioso que le había resultado esa conexión que la autora realiza entre la experiencia personal vivida por Mme Curie y la suya propia, el resto de integrantes de la tertulia iniciamos una ordenada ronda de intervenciones en las que con brevedad (creo que esta vez lo hicimos bien de verdad: con brevedad y escuchándonos sin atropellarnos ni interrumpirnos) expusimos nuestras opiniones sobre la lectura realizada. A todos había gustado aunque en general no era la obra de la Montero que más nos había llenado. A unas les pareció que la biografía que se mostraba de Marie Curie no era otra cosa que la disculpa que Rosa Montero había hallado para hablar de sí misma por lo que les parecía un ejercicio de autoexhibición algo excesivo. A otras tertulianas la novela (o lo que en realidad sea porque sobre su género hubo sus más y sus menos) les impresionó por haberles hecho revivir la penosa experiencia de la pérdida de un ser próximo si bien no hallaron en lo contado por Rosa Montero respuestas que les sirvieran para superar o ayudar a quienes se encuentren en ésta o semejantes situaciones.

Hubo un numeroso grupo a quienes leer este libro había satisfecho en grado sumo por muchas razones. La primera sin duda alguna porque el Diario de la Curie les pareció un texto impresionante. A este respecto la mayoría destacamos el muy alto grado de intimidad que muestra lo que incide en la cercanía emocional por parte del lector habida cuenta de que el asunto de las desapariciones definitivas de seres queridos es común a todos.

Dejo para el final de esta crónica la reiterada alusión por parte de casi todos a lo bien que está escrito el libro. Se puso en valor la técnica que utiliza para enhebrar debidamente lo leído en las biografías sobre la Curie y en el Diario de ella con los recuerdos de su propia experiencia vital a propósito de la muerte de su marido Pablo Lizcano. También gustó mucho lo bien que presenta la dualidad de Mme Curie, una mujer dulce en el amor conyugal y dura ante los demás. En este capítulo de la forma también se señaló la facilidad con la que se lee seguramente debido al tono periodístico que Rosa Montero da a  la obra; un tono y un tema -el de la mujer brillante y algo, o mucho, ninguneada o minusvalorada en un mundo de hombres- que ella ha tratado con asiduidad en varios de sus artículos periodísticos, incluso dando lugar a libros como el titulado "Historias de mujeres", recopilación de las historias de mujeres que ella publicó en el suplemento del diario "El País" durante una serie de años.

No gustó el que, tras elevaciones literarias interesantes de carácter casi lírico, inopinadamente cambie de registro y liquide una secuencia o un capítulo con un coloquialismo que parece inoportuno. También a varias tertulianas -no es mi caso como comento en la reseña que sobre esta lectura tengo hecha en mi blog- no les agradó la reiterada utilización de la almohadilla (#), o sea, de los hashtags tan empleados en las redes sociales como manera de introducir un debate. Si bien este elemento innovador no fue del agrado de muchas, la inclusión de fotografías de miembros de la familia de los Curie o de la propia Rosa Montero sí que gustó mucho. 

Con todo lo expuesto hasta aquí se hace difícil considerar el libro perteneciente a un género literario concreto. Este asunto dio lugar a un animado intercambio de opiniones entre todos sobre si ensayo, novela de no-ficción, biografía, autobiografía, crónica periodística, etc. Lo que sí nos quedó a todos claro es que se trata de un género híbrido y que la Novela todo lo admite como tantos teóricos de la cosa han venido a decir reiteradamente.

La próxima lectura

A la hora de elegir libro para la tertulia del mes de abril varios títulos se pusieron sobre la mesa. Si mal no recuerdo algunos de ellos fueron: "La tribuna" de Emilia Pardo Bazán, "El olor del bosque" de Hlne Gestern, "El encaje roto" (colección de cuentos) de Emilia Pardo Bazán, "Un amor" de Sara Mesa... Por unanimidad elegimos este último título propuesto por Guida

El día elegido para realizar el debate sobre "Un amor" de Sara Mesa fue el 27 de abril. La hora en esta ocasión, las 18:30. El lugar: seguimos viéndonos por Skype.  

Saludos a todas

 

martes, 2 de marzo de 2021

Tertulia de febrero de 2021. "El tiempo es un canalla" de Jennifer Egan

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Este cronista llevaba tiempo deseando comentar en el grupo tertuliano "El tiempo es un canalla", novela de Jennifer Egan que mereció ser premiada con el Pulitzer en 2011, el año de su publicación. Quizá por esto, llevado de mi entusiasmo, el pasado jueves 25 de febrero me extralimitase en mi intervención que a algunas amigas les pareció que se dilataba ya en exceso. Es verdad que cuando algo entusiasma no siente uno el paso de los minutos y quisiera seguir hablando de ello por los siglos de los siglos (ja, ja...). A todos nos ha ocurrido tal cosa y todos hemos tenido que ser reconvenidos en algún momento, A mí me sucedió el jueves pasado.

Lo que también ocurrió ese día es que -hablo por mí solamente- la conexión telemática a través de una tableta utilizando como router el móvil resultó ser de escasa calidad, lo que producía dilaciones en la transmisión de la imagen y su debida coordinación con el sonido; un sonido que se entrecortaba, se iba y se venía. En fin, un pequeño caos que evidentemente no hacía apetecible oír las alabanzas que la novela en mi opinión y en la de muchas otras tertulianas bien se merece.

Por lo anterior bien comprenderéis que esta ´crónica se me hace difícil pues aparte de mis problemas de hacerme oír estaban los que tuve respecto a escucharos debidamente. ¿Quoi faire? Pues en lo que a mí respecta sólo me queda, si es que queréis conocer mi positiva y laudatoria opinión sobre esta novela, recomendaros la lectura de la reseña que en el mes de octubre del año pasado publiqué en mi blog [si hacéis clic en la frase resaltada anterior accederéis a la misma]. Ahí expongo una serie de ideas sobre esta novela que, insisto, a mí me parece buena e interesante.

Por lo que pude malamente escuchar de vuestras intervenciones parece que la novela a muchas se os presentó en principio algo tediosa principalmente por el contexto musical en que se desarrollaba la historia, pero según ibais avanzando en su lectura se os fue haciendo más y más interesante. Todos insistimos en tener la sensación de que la novela parecía estar construida a base de relatos cortos independientes que podrían leerse como tales, aislados de la misma, pero al aparecer en ellos personajes relacionados entre sí, si bien en distintos momentos e incluso espacios geográficos diferentes, iban conformando una creación cuando menos de una gran originalidad.

Quienes gustaron de la narración destacamos especialmente la manera de estar construida la novela con ese juego de narradores diversos, esos cambios de espacio y tiempo, esa rapidez en el ritmo de construcción, la multiplicidad de relatos y la variabilidad de registros usados para construirlos llegando incluso a narrar a base de diapositivas de power point. Increíble.

Sobre los asuntos planteados se erige de manera principal sobre todos ellos el que ya va explicitado en el título, el machaque que supone el paso del tiempo para los seres humanos. Pero no es el único, muchos asuntos más, y de toda índole, surcan las páginas de esta novela. Yo destacaría por encima de todos, la función del arte en la vida, la búsqueda de la belleza en la vida para regocijarse con ella, el rock y su devenir según cumplen años esos ejecutantes que un día fueron jóvenes, la nostalgia del pasado (sentimiento inútil pues el tiempo nunca se detiene y el pasado jamás volverá), el sexo, los hijos, etc., etc.

Poco más puedo decir de lo que en la tertulia unas u otras comunicarais pues en un momento dado mi tableta entró en barrena: la imagen se me congelaba, el sonido se dilataba e independizaba de las imágenes, no hacía más que escuchar acoplamientos estridentes... Estas cuestiones telemáticas unidas a obligaciones personales me hicieron abandonar la tertulia antes de que ésta finalizara con lo que, seguro, me perdería intervenciones sabrosas que habréis intercambiado entre vosotras y que desgraciadamente no pude escuchar. 


La próxima tertulia

Aunque como digo no asistí a la última parte del encuentro dejo por escrito el título de la novela elegida para nuestra próxima tertulia gracias a que a través de wasap me lo habéis comunicado. Leeremos "La ridícula idea de no volver a verte" de Rosa Montero. También a través del chat grupal conocí el día que elegisteis para reunirnos virtualmente: el 23 de marzo a las 18:00 horas. Gracias Cecilia y Mercedes por la información.







domingo, 31 de enero de 2021

"La España vacía" de Sergio del Molino. Primera tertulia de 2021

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Nuestra tertuliana Carmen, proponente de la lectura del libro de Sergio del Molino, fue la encargada de iniciar el debate sobre el mismo. Pronto todos vimos que la obra del escritor, aragonés por filiación, había sido muy de su agrado. Carmen entre las razones que expuso habló del profundo trabajo que se reflejaba en la obra, del inmenso placer que experimentó durante su lectura al encontrarse ante un libro de geografía humana al tiempo que libro de viajes, repaso literario e histórico. Un ensayo, dijo, con el que había aprendido mucho aunque no estuviese de acuerdo con todo lo que en él se dice; por ejemplo eso de que los españoles no escriben de España es algo que ella pondría en cuestión actualmente. Por contra el 'gran trauma' de la emigración campo-ciudad durante los años 1950-1970 lo reconocía como auténtico y le parecía similar al proceso de llegada de emigrantes del continente africano a Europa. Quizás echó en falta en el análisis de Del Molino una alusión al caciquismo. 

En definitiva, Carmen se mostró la mar de satisfecha con esta obra que le había hecho disfrutar no sólo por lo que dice sino también por cómo lo dice, ese lenguaje pleno de metáforas, símiles, imágenes, etc. que procuran placer durante su lectura. Aunque no fuese este el orden que ella siguió en su exposición también comentó que "La España vacía" le había hecho recordar, pese a ser ella madrileña de nacimiento, la procedencia de Íscar (Valladolid) de su familia paterna y también reflexionar sobre esas tierras de Aragón a las que en estos momentos por razones personales ella tan unida se siente. Piensa Carmen que quizás debido a la pandemia que estamos sufriendo y a la extensión del teletrabajo se está produciendo una cierta vuelta al campo.

La alusión a la vuelta al campo dio pie para realizar entre todos un ameno intercambio de ideas sobre la cuestión. Hubo quienes pensaban que este retorno sería flor de un día, que no era un auténtico retorno al mundo rural tradicional. Quizás por eso el autor utiliza la expresión de "neorrurales" que no a todos satisfizo. En este punto hubo comentarios sobre cómo es la vida en una localidad pequeña, que no siempre es muy entendible por parte de los urbanitas que acuden a vivir en ella al sentirse como invadidos en su intimidad por la curiosidad de los autóctonos. Todos concluimos en que para que de verdad se vuelva a un equilibrio campo-ciudad hay que dotar al campo de Servicios aunque si la población es escasa en esas localidades es complicado que todos los servicios se puedan hacer llegar allá.

Ha sido un libro que en general ha gustado aunque casi todos le señalaron algún pero, alguna laguna, algún error de bulto. Por ejemplo se citaron errores gruesos al hablar de Portugal, se echó en falta que no señalase la importancia de los ríos a la hora de hablar de la distribución poblacional... Muchas intervinientes señalaron como demérito que el libro les había parecido un pequeño batiburrillo, que les parecía algo falto de unidad, como si más que un ensayo fuese una colección de ensayos dispersos que el autor había agavillado con un acierto cuando menos cuestionable. Otras personas difirieron de esta idea. Y casi todas expresaron su sorpresa al ver que la obra no tocaba aspectos que pudieran explicar desde una perspectiva económica las causas o razones de este vaciamiento. Tampoco se decía nada en el libro, se apuntó al respecto, sobre lo mucho que últimamente se ha hecho en el medio rural por parte de diversas instituciones públicas para mejorar las condiciones de vida en el mismo.

En lo que en general todos coincidimos positivamente fue en alabar el estilo cargado de buen humor que el autor utiliza con acierto en buena parte del libro. Un libro que ya lo advierte el escritor en varias ocasiones es un ensayo literario; y los tertulianos corroboramos esto además de en el cuidado lenguaje empleado en las muchas alusiones a obras y autores, haciendo una especial parada en el capítulo de 'Maritornes' por parte de la tertuliana que más amor y admiración demuestra por la obra cumbre de nuestra literatura. 

Y junto al paseo por la literatura de nuestro país con incursiones acertadas o no tanto en la de los vecinos, se puso muy en valor por parte de todos la desmitificación que Sergio del Molino realiza de no pocos asuntos, productos, personas y cosas de nuestro país que casi nadie se atreve a tocar. Productos como el documental que Buñuel hizo sobre "Las Hurdes"; asuntos como el Carlismo y su repercusión en el choque campo-ciudad; personas como algunos relevantes políticos de nuestra primera Democracia; cosas como la protección interesada de las provincias de poca población realizada en la Constitución del 78 para conseguir disimulados réditos políticos. Pero, se insistió con acierto por parte de todos, estamos ante un ensayo y ya sabemos que un ensayo es algo muy personal, muy sugerente, muy subjetivo, que más que dar en la verdad lo que hace es presentar una explicación plausible de algo, en este caso de eso que desde que apareció este libro se ha venido en llamar "La España vacía".

El libro es tan animado, toca tantos palos, habla de tantas cosas, es tan divulgativo, que aunque se lee con mucha facilidad su contenido no se agota en una única tertulia pues no hay página que no tenga su aquel, discutible o no. No es posible en una crónica como ésta dar entrada a todo cuanto se habló en la animada tertulia de ese día 28 de enero. Por mi parte y como siempre sobre la obra tengo hecha reseña en mi blog que invito a leer a quien quiera [para acceder a la misma basta con hacer clic aquí].


Próxima lectura

El tiempo se nos fue en un vuelo. Ya casi eran las ocho de la tarde cuando algunas tertulianas anunciaron que debían marchar. Se imponía elegir lectura y fijar día para hablar de ella. En esta ocasión yo propuse la lectura de una novela que leí hace cosa de cuatro o cinco meses y que me dejó un muy buen sabor de boca. Se trata de "El tiempo es un canalla" de la autora norteamericana Jennifer Egan, una novela de 2011 que se alzó con el Pullitzer de ese año. Una novela que creo gustará o al menos no dejará indiferente. A ver qué os parece, amigas.

Como fecha del encuentro decidimos que fuera el próximo jueves 25 de febrero a la hora acostumbrada, las 18:00.

Hasta entonces, amigas. ¡¡Buenas lecturas!!



martes, 5 de enero de 2021

Diciembre. Tertulia. "Olga" de Bernhard Schlink

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Cuando uno acostumbra hacer algo de determinada manera siempre, suele haber algún motivo, aunque sea difícil de aprehender. Viene esto a cuenta del hábito que tengo de escribir la Crónica de la reunión lectora a continuación del final de la misma. ¿Por qué lo hago así? A ciencia cierta no sabría decirlo. Sin embargo hoy, 8 días después de haber tenido lugar la Tertulia de diciembre con la que dábamos carpetazo a este año infausto, de amargo recuerdo, al volver de unas visitas familiares que me han tenido fuera de casa unos días, me caigo del guindo y constato que mi mala cabeza me ha hecho despistar el papel en el que tomé alguna nota de las intervenciones de mis compañeras tertulianas. Creía tenerlo todo atado y bien atado, que dijo aquel, pero no, va a ser que no. No encuentro mis anotaciones, así que, queridas amigas,  desde ya pido disculpas pues he de tirar de memoria y si pierdo papeles que dejo sobre la mesa, ni pensar quiero en qué será lo que ocurra en mi desordenada cabeza. Pero, vaya, venga, allá va, chicas.

Fue el lunes 28 de diciembre, día de la matanza de los Santos Inocentes, cuando a las 18:00 horas fuimos abriendo nuestras pantallas para irnos saludando. En esta ocasión asistimos a este encuentro virtual Margarita, Mercedes, Ana, Guida, Cecilia, Inma, María Jesús, Mari Luz, Carmen y Juan Carlos, quien esto escribe. Por fin, tras unas cuantas sesiones fallidas, Inma pudo participar en el encuentro. En esta ocasión las conexiones funcionaron debidamente; tan sólo la de Mercedes en algún momento se resintió y al entrecortarse sus palabras en algunos momentos resultaban ininteligibles para el resto. Una lástima. Por lo demás todo marchó a las mil maravillas.

Rompió el fuego Cecilia, la postulante de esta novela del alemán Bernhard Schlink. Fue breve en su exposición pues, nos comunicó, el día anterior había colgado en su blog [leer su entrada aquí] sus opiniones sobre esta obra y nos invitaba a todos a pasarnos por allí. En síntesis explicó que había disfrutado con esta novela corta por varias razones: su estructura, sus figuras del narrador distintas para cada una de las tres partes que la constituyen, el perspectivismo utilizado para la conformación del personaje central, la belleza de sus descripciones y diálogos, un estilo periodístico claro en algunos momentos (en este punto no todos coincidimos con ella). Si lo anterior pertenece al campo de la forma, en cuanto a la historia relatada, Cecilia introdujo la idea de la Historia de Alemania contada desde la intrahistoria de Olga, un ser insignificante dentro de la gran Alemania que desde Bismarck se estaba construyendo o, al menos, ideando. Junto a ella aparece su enamorado Herbert que se ve cautivado por esos ideales colonialistas de su país a los que contribuirá personalmente. Tras ello Herbert, enamorado de los espacios abiertos (llanuras inmensas, desiertos inacabables y/o hielos infinitos), emprenderá una serie de viajes y desplazamientos hasta extinguirse o subsumirse en ellos. Esta pareja tan distinta es sin embargo el objeto de un amor inquebrantable por parte de Olga, quien sin saber ya de él y temiendo (teniendo conciencia casi cierta, más bien) que hubiera muerto, pese a ello le escribe cartas a una lista de correos de una localidad noruega próxima al Ártico y a la zona que él pretendía explorar. Estas cartas forman la 3ª parte de la novela. Además, vino a concluir Cecilia, hay una gran cantidad de asuntos o temas que afloran en el relato como sin querer a base de pequeñas pinceladas.

Tras Cecilia y su favorable opinión se sucedieron intervenciones de compañeras a las que no gustó este relato o no satisfizo lo suficiente por razones variadas: excesivamente amplio el período histórico abarcado (desde Bismarck hasta la década de los 90 del siglo pasado) con información escasa para un lector no alemán; el tipo de mujer que es Olga no era muy creíble para algunas o al menos no quedaba bien explicada esa dependencia tan fuerte respecto de un hombre que hacía su vida sin importarle lo que ella sintiera u opinara, la inverosimilitud que algunas vieron en la historia del hijo Eik y su relación con Olga; ciertas incoherencias como los estudios que Eik hacía o había hecho y su dedicación posterior a las SS; el aburrimiento que a algunas la lectura les había producido; etc.

Pero tras la intervención del grupo de las no favorables se produjo la entrada en el debate de las personas a las que la novela había gustado mucho. Las razones, además de las expuestas por Cecilia, hacían referencia a las informaciones desconocidas como todo lo referido al colonialismo alemán en África de finales del XIX e inicios del XX; pero sobre todo los que apoyamos sin fisuras la novela fijamos nuestra atención en el personaje que da título al relato, Olga, una mujer la mar de interesante y compleja que se enamora de alguien muy distinto al que pese a todo ella ama sinceramente; para muchos la novela es una historia de amor conmovedora por su credibilidad; también en la conformación del personaje de Olga había que fijarse -se dijo- en esos tres seres que se mueven a su alrededor: Viktoria, Herbert y Eik; y para otras tertulianas quizás lo que más les había atrapado de esta novela era esa mujer sencilla, cabal, que sabe hacerse a sí misma pese a las dificultades del momento en un mundo de hombres, una mujer que busca la felicidad en las cosas pequeñas y no en los grandes ideales como hace su amado Herbert, una mujer en definitiva con la que en cierta manera alguna tertuliana se sentía identificada. Se señaló también que el aprecio sentido hacia esta obra de  Bernhard Schlink venía dado por el estilo: esos tres narradores diferentes, el estilo epistolar de la tercera parte, la sencillez con la que expone lo difícil haciendo que la lectura sea sumamente fácil pese a la extensión y profundidad del período tocado, esa manera de presentar la información no toda de una vez sino por capas, como por arrimadas o por suaves oleadas, de manera que no es hasta el sorpresivo final que podemos tener completo en nuestra cabeza al personaje protagonista de "Olga".

Dejo para desarrollarlo más por extenso en mi blog la idea que apunté en la tertulia de que el autor, al igual que hiciera en la otra novela que de él he leído, "El lector", lo que hace en "Olga" es dar un repaso a la historia de su país, una nación que durante el siglo XX pero ya desde la época de Bismarck venía anunciando lo que luego en la década de los 30 y mitad de los 40 del siglo pasado practicaría: el exterminio, el genocidio, el nazismo... Schlink viene a decir a sus compatriotas que deben asumir su responsabilidad y no evadirla escondiéndose en un 'no sabía, yo creía que...' pues todos fueron partícipes en mayor o menor grado de esa barbarie. [como siempre esta y otras consideraciones expongo en la reseña de "Olga" que  hago en mi blog].

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Nota bene: Algunas diréis "pues para haber perdido sus notas y tirar sólo de memoria, se acuerda de muchas cosas". No, no os quiero engañar. Resulta que hacia la mitad de esta Crónica por arte de birlibirloque levanté un papel que sobre mi mesa estaba y... ¡zás!, aparecieron las susodichas anotaciones que me han ayudado a corregir alguna que otra cosa. Jé, jé...

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Próxima lectura, próxima tertulia

Y así se nos fue agradablemente pasando el tiempo. Llegó el momento de proponer lectura para el mes siguiente. Sobre la mesa se pusieron, que yo recuerde, dos títulos: "El tiempo es un canalla" de Jennifer Egan, a propuesta mía; y "La España vacía" de Sergio del Molino, a propuesta de Carmen Sánchez. Estimamos que el de Sergio del Molino, un ensayo sobre el despoblamiento del mundo rural sufrido en nuestro país, daría pie a un buen intercambio de opiniones sobre un tema candente y más en este momento aciago de lucha contra el Coronavirus. Y en eso quedamos, leeríamos "La España vacía" de Sergio del Molino. La reunión virtual la realizaremos el próximo día 28 de enero a la hora acostumbrada, las 18:00.

Hasta entonces, queridas amigas, deseo que hayáis pasado unas Fiestas lo más felices posible, y que Sus Majestades, los Reyes Magos de Oriente, se porten o se hayan portado con vosotras como os merecéis, es decir, fantásticamente bien. 

¡Ea!, lo dicho, hasta el 28 de enero a las 18:00 por Skype. Bye, bye.







jueves, 3 de diciembre de 2020

Colson Whitehead y Miguel Delibes protagonizaron la tertulia de noviembre

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 "Los chicos de la Nickel" y "El disputado voto del señor Cayo" fueron las novelas de Colson Whitehead y de Miguel Delibes, respectivamente, que comentamos en nuestra última tertulia.

Poco más y se nos escapa el mes. El día de san Andrés que cierra noviembre era el día establecido para esta tertulia en forma de doblete. Doblete por parecernos que los días transcurridos desde la anterior de octubre y ésta -32 jornadas, concretamente- eran más que suficientes; a esto cabía añadir la brevedad de los libros elegidos (214 y 190 páginas, respectivamente). 

Quizás el lapso de tiempo transcurrido desde que no nos veíamos o las ganas de departir sobre la negritud en la sociedad norteamericana  y sobre el abandono pertinaz que en España hacemos del mundo rural y de su cultura, el caso es que minutos antes de las 18:00 ya repicaron en nuestros ordenadores los avisos de videollamada. Prestos respondimos a la llamada seis tertulianos (Mercedes, Ana, Guida, Mª Jesús, Cecilia y este escribano); poco más tarde se incorporó Mª Luz y todos estuvimos atentos a la aparición en pantalla de Inma que en esta ocasión tampoco participó en la conversación, aunque no por problemas técnicos sino por mero despiste.


La tertulia sobre
"Los chicos de la Nickel"

La exposición inicial en esta ocasión corrió de mi cuenta al haber sido yo quien propuso el título. Como ya dijera en la reseña que en mi blog realicé de "El ferrocarril subterráneo" del novelista afroamericano, fue por puro azar, como tantas veces en la vida, que conocí la existencia de esta novela, premio Pulitzer 2020. Oír por televisión  el nombre del autor y el título de la obra me llevó a buscar información sobre Colson Whitehead y a indagar por las bibliotecas que frecuento la existencia del libro citado. No lo encontré y hube de contentarme entonces con leer su anterior publicación, del año 2017, premio Pulitzer también, "El ferrocarril subterráneo". Esta novela me encantó y fue la que motivó que propusiera leer "Los chicos de la Nickel" al tratarse de un título de plena actualidad.

Tras la anterior exposición de motivos pasé a dar mi opinión que con la del resto de comparecientes vino a conformar la del grupo tertuliano que en resumidas cuentas es la que sigue. La novela fue del agrado de todos y todos también destacamos en mayor o menor grado la enorme dureza del relato hasta el punto de que hubo tertulianas que, según confesaron, debieron en algunos momentos pausar la lectura a fin de poder sobrellevar sin sufrimiento la misma. Pero, en fin, vayamos, por orden.

El asunto del racismo y de la consiguiente segregación racial que se toca en la novela parte de un hecho real acaecido en Florida el año 2014: el descubrimiento de un cementerio clandestino en los terrenos de lo que hasta 2011 fue la institución educativa Escuela Dozier para chicos. Este hecho fue sonadísimo y es a partir de él que Colson Whitehead decidió ficcionalizarlo creando este relato. Un relato que parte de este macabro hallazgo y pasa a centrarse en las vicisitudes vividas en esa institución, con claras referencias a lo sucedido antes de entrar en ella y después de haberla abandonado, por el protagonista de la novela llamado Elwood Curtis

La historia del personaje central la presenta en tres partes que con un comienzo lineal en la primera centrado en los años 60 va complicando su estructura en la segunda -la estancia en la Escuela Nickel de Elwood- hasta, definitivamente en la tercera, ganar en complejidad formal jugando con las ubicaciones espacio-temporales: en Nueva York actualmente, con continuos flashbacks a la terrible experiencia vivida por el ficticio protagonista junto a su amigo Turner y otros chicos en la terrorífica escuela. 

Lógicamente en el curso de la tertulia el asunto del racismo nos llevó a hablar de casos recientes sucedidos en USA como el de la muerte por asfixia de George Floyd; pero se apuntó que entre nosotros, en nuestra sociedad, también existe esta segregación y se habló de los gitanos y también de marroquíes. De los gitanos, dada la experiencia educativa de algunos de nosotros con ellos, contamos algunas anécdotas y comportamientos peculiares de ellos, con ellos y hacia ellos por parte de la comunidad educativa (alumnos, padres y ellos mismos). Fue interesante y, como creo que Mª Jesús comentó, lo positivamente más llamativo de esta novela es que fijándose en un asunto particular (la historia de un chico cruelmente tratado por la sociedad por encontrarse en el lugar inadecuado en el momento inadecuado) logra trascenderlo llevándolo hasta lo universal: la denuncia del Racismo en Estados Unidos pero también en el resto del mundo.

Formalmente destacamos el estilo ágil, fresco y el ritmo vivo del relato que algunos consideraron periodístico calificando la novela de especie de crónica periodística, algo con lo que no todos estuvieron de acuerdo por considerar que había mucha literatura en la novela si bien menos elevación imaginativa que en "El ferrocarril subterráneo" que varios de los intervinientes en la tertulia habíamos leído. Quizás sea por ello que el relato, al estar más pegado a una realidad cierta, resulte sobrecogedor en muchos momentos por su extrema violencia. La unión volencia e institución "educativa" recordó a alguna tertuliana -creo que a Mercedes- "La ciudad y los perros" de Vargas Llosa. Las descripciones fueron admirativamente destacadas por varias tertulianas. Y luego están -aquí la coincidencia casi fue total- los giros argumentales, las sorpresas narrativas, algo muy literario. 

Finalizamos la Tertulia comentando que Colson Whitehead con esta novela rinde homenaje a Martin Luther King que en la ficción es la luz y guía del protagonista cuya senda sigue desde su más tierna infancia. Frente a la paz, reconciliación y equidad siempre buscadas por el Premio de la Paz 1964, se encuentra la maldad humana. Los miembros de la tertulia pensamos que la novela "Los chicos de la Nickel" es un aldabonazo a nuestras conciencias, un recordatorio de que la maldad humana verdaderamente existe, algo que solemos olvidar u obviar pensando que hemos alcanzado un nivel cívico tal que esto ya no está en el mundo. Sí, penosamente, sí que está ahí y hay que estar vigilantes siempre.

[Nota: En su blog, Cecilia ha reseñado la novela. Incluye citas textuales muy clarificadoras. También en mi blog, "El blog de Juan Carlos", tengo reseñada la novela]


La tertulia sobre "El disputado voto del señor Cayo"

Tras una novela tan angustiosa, tan tremenda, tan fuerte en contenido, llegó el turno de decir algo sobre la novela que como homenaje a Miguel Delibes en el año de su centenario habíamos leído, "El disputado voto del señor Cayo"

Inició la ronda de opiniones Mercedes que había sido la proponente de la lectura. Dijo que ella habría preferido otro título de Delibes que contuviese más innovaciones literarias, un mayor experimentalismo, pues creía que esta novela junto a "Los santos inocentes" eran inferiores a las versiones cinematográficas que de las mismas se habían hecho. No todos estuvimos de acuerdo con esta afirmación respecto a la versión fílmica del relato que teníamos entre manos que nos parecía bastante flojita.

Lo que sí enseguida se puso sobre la mesa ya por parte de la misma Mercedes es la magnífica mostración que en la novela se realiza de la España vaciada, algo en lo que todos estuvimos de acuerdo. A Mercedes y a muchos otros integrantes del grupo lector "El disputado voto del señor Cayo" había gustado bastante y en esta valoración positiva destacaba sobre cualquier otra cosa la riqueza léxica, el vocabulario manejado por el escritor, presente en el señor Cayo, representante del agónico mundo rural. En el asunto de la política -no se puede olvidar que, como revela el título, estamos ante una campaña electoral- Mercedes quiso ver las dos Españas de Machado allí presentes. Otras voces se alzaron para comentar que más que ésas las dos Españas que de verdad se muestran son la España rural frente a la España urbana. Y de esas dos, mucho más la rural que la urbana.

Varias tertulianas introdujeron el asunto del machismo que habían querido ver en el trato recibido por Laly de parte del inculto Rafa y del intelectual Víctor. Incluso la actitud de ella hacia ellos en algún momento, cual si de una amorosa madre se tratara, no gustó. Aquí sí que hubo disparidad de opiniones pues algunos consideramos que Delibes lo que está presentando es una realidad muy presente en la España de 1978, año en que apareció la novela. El trato condescendiente hacia la mujer siempre considerada desde un aspecto más o menos sexualizado era más que frecuente en esos años que ahora y era visto como algo 'normal' por los dos sexos. Al respecto Laly se muestra como una mujer avanzada que se rebela frente a las frases insinuantes de Rafa con cierta brusquedad ("Cacho puto" es una de sus expresiones favoritas) quizás para poner límites a esa invasión que el otro realiza. 

Pero lo esencial, recalcamos todos, es ver cómo, a través de esa tarde pasada en animada conversación entre este trío mitinero y el señor Cayo, hombre sabio donde los haya, queda expuesta con claridad meridiana la existencia de dos culturas (rural y urbana) y la, si no nos damos prisa, anunciada muerte de la más rica: la que Cayo no sólo conoce por haberla estudiado sino que la vive de manera cotidiana en perfecta comunión con el mundo natural en que se halla perfectamente integrado. No hay más que un hombre cabal (el señor Cayo) frente a un trío que viene a "redimir al redentor"; un trío (el simplón, la chica espabilada y el profesor intelectual) que se reconocen ignorantes y hueros frente a este "cateto" del que en una tarde han aprendido más que en sus muchos años de urbanitas. 

A mí, dije en la tertulia, la novela me parece fresca y aplicable a nuestra actualidad. Una novela que [esto más por extenso lo digo en la reseña que tengo hecha en mi blog] no ha perdido lustre con el paso de los años y que hoy se puede leer con mucho gusto. 


La próxima tertulia

Y así en animada conversación transcurrió la tarde. Era momento de marchar pero no antes de elegir fecha y título para nuestra siguiente reunión. El día pronto lo establecimos: 28 de diciembre a las 18:00. Es el Día de los Santos Inocentes, pero la fecha va en serio.


En cuanto a títulos, como siempre algunos saltaron al tapete: "Un amor" de Sara Mesa, "El viajero sedentario" de Rafael Chirbes y, a propuesta de Cecilia, "Olga" de Bernhard Schlink. Elegimos esta última sugerencia pues varios conocíamos la novela "El lector" del autor así como la magnífica versión fílmica de ella protagonizada por una magnífica Kate Winslet.


Resumiendo, pues, la cosa quedó así:

Lectura"Olga" de Bernhard Schlink.

Fecha: 28 de diciembre a las 18:00

Lugar: Videollamada a través de Skype



sábado, 31 de octubre de 2020

En octubre comentamos "La romana" de Alberto Moravia

2 comentarios:

El Previo

El pasado jueves 29 de octubre nos conectamos los tertulianos por Skype para departir sobre "La romana" de Alberto Moravia. Bueno, nos conectamos los que pudimos porque desde hace algunas sesiones el programa o nosotros, sus usuarios, estamos teniendo problemillas con este software; problemas que son bastante irritantes pues hacen que tardemos en iniciar las sesiones o como ya le ha ocurrido a Inma en dos ocasiones que algún participante quede fuera de la reunión. 

Mientras a través de mensajes de wasap intentábamos unos y otros en la medida de nuestras posibilidades que todos nos incorporásemos -lamentablemente Inma de nuevo quedó fuera- el tiempo se nos fue yendo echando denuestos contra Skype y alabanzas hacia Zoom, otro software para videoconferencias que según quienes lo han usado es más práctico, permite más partícipes en él con todos los rostros en pantalla, etc., etc. Quedamos, para no demorar mucho más el inicio de la tertulia, en irnos bajando cada uno la app a nuestros dispositivos para un día del próximo mes de noviembre que ya consensuaríamos hacer una prueba con él. Y aquí dejo, por ahora, el asunto tecnología, no sin antes recordar que el susodicho programa Zoom en su versión gratuita no permite videoconferencias de más de 40' de duración, tiempo que a mí se me antoja escaso. Pero, en fin, ya veremos y hablaremos sobre el asunto con antelación al día de nuestro próximo encuentro literario.


La Tertulia sobre "La romana" de Alberto Moravia

Como digo, poco a poco, nos fuimos incorporando quienes esa soleada tarde de 'veroño' queríamos departir sobre esta novela. En total fuimos nueve comentaristas las personas que a las 18:00 desde la residencia habitual, unos, desde la residencia de Confinamiento, otros, e incluso desde el asiento de copiloto, alguna, deseábamos hablar de las vicisitudes de la joven Adriana.

Rompió el fuego Ana que fue quien había propuesto la lectura. Como tantos otros, ella a pesar de conocer el libro y de verlo habitualmente en casa no lo había leído. La verdad es que con algunos clásicos que de siempre hemos visto por casa, incluso en las de nuestros padres, sucede muchas veces esto, que no los leemos por no se sabe bien por qué hasta que algo, otra lectura, un comentario o lo que sea, nos hace reparar en ellos, tomarlos en nuestras manos y sorprendernos positivamente, o no. Así inicio Ana su exposición que se centró especialmente en la figura de la protagonista y del oficio que practica, la prostitución, que en aquella época desde luego -al menos por lo que Moravia expone en la novela- no tenía para nada esos ribetes de explotación mafiosa que hoy día en nuestra sociedad tiene. De todos los personajes, el de la madre, le resultó especialmente repulsivo. La verdad es que a la mayoría esa mujer camisera no nos cayó nada bien. Y también, como a la gran mayoría de participantes en la reunión de octubre, la novela le había agradado bastante.

A partir de su intervención fuimos el resto de los miembros de "más que palabras..." exponiendo nuestra impresión sobre la obra e intercambiando unas y otras opiniones en animada conversación. Prácticamente a todos la novela había gustado mucho. Y esto pese a -o a lo mejor por eso, ya no sé-  estar realizada de una manera tradicional dentro de ese realismo social típico del momento que en Italia, en especial en el ámbito cinematográfico, se denominó 'Neorrealismo'. Sí, muy pronto el Cine y la versión de "La romana" realizada en 1954 salió a escena. En general quienes tras la lectura vimos la película dijimos que ésta queda muy por debajo en calidad de la obra literaria y que los personajes no responden al tipo con que están caracterizados en la novela. A propósito del film se hizo hincapié en que el marco socio-político del fascismo mussoliniano en que la historia se encuadra es más visible en la película que en la novela donde se percibe en leves rasgos como la caracterización de Astarita, miembro de la policía política que persigue a la disidencia, y poco más; por contra, en la adaptación cinematográfica hay escenas en las que se muestra a las tropas italianas desfilando tras su victoria en Abisinia o tras su entrada en Albania.

A todos, los personajes nos parecieron muy creíbles, muy reales. Sí, quizás, muy angustiados algunos como ese Giacomo que se revela como el más complejo y para algunas más incomprensible por su manera de afrontar las situaciones yendo hacia ellas al tiempo que las rechaza hasta llegar a su decisión final. Al respecto de Giacomo se comentó que el mismo, junto con el de  Adriana, es el alter ego del propio escritor quien de seguro se debatía también íntimamente en un mar de contradicciones internas derivadas de su confortable origen familiar y el rostro que ante sus amigos y sociedad ofrecía. En su problemática existencial y personal que arrastra sólo la muerte le queda como salida digna.

En cuanto a Adriana, la protagonista y personaje en torno al que orbita el resto, se dijo que también es un poco, o un mucho, Moravia por eso del disfrute de la vida, de su optimismo dentro de un mundo gris y lleno de dificultades. Es ella quien está contando la historia en primera persona desde sus 22 años, tras cinco años de 'carrera', en un momento en el que parece haber dado a su vida un giro de 180º. Adriana es una mujer lista, que sabe acudir a la persona adecuada en el momento adecuado; es una mujer vitalista que disfruta del sexo y del oficio que, aunque ha sido conducida hasta él de manera algo artera, practica con pleno conocimiento de causa disfrutando a tope del mismo como le sucede con Santogno o realizando cual matador de toros faenas de oficio como con Astarita y aquellos a quienes seduce por la calle. Ella, pese a todo, es una mujer buena que cree en el amor como lo demuestra con Gino y con Mino, su gran amor; ella no se derrumba ni cae en el hastío existencial por tener el asidero de la religión en el que se refugia. "El amor y la religión son el opio del pueblo", recordamos que se dice en la novela en un momento dado. Adriana puede vivir gracias a su adicción a ambos estupefacientes.

Pese a todo lo dicho sobre Adriana, a varias tertulianas no les pareció muy verosímil que una persona con la base social y cultural que tiene por origen sin embargo sea capaz de hacer elevadas reflexiones de corte filosófico sobre la vida, la existencia, el ser humano...; se diría que quien habla en estas ocasiones por boca de la narradora fuera el mismísimo Alberto Moravia. Más verosímil sin duda, aunque odiosa por su comportamiento y actitudes, es el personaje de la madre al que la Tertulia en pleno coincidió en aplicarle calificativos como amoral, asquerosa, equivocada, por ese deseo de progresar aprovechando la belleza de su hija y que como a la postre se viene a comprobar apenas si logran un mejor pasar, pero ninguna clase de ascenso social.

En cuanto a resonancias o semejanzas con autores españoles se habló de que había cierto parecido entre el realismo de Moravia y el de nuestro Galdós. Aquí hubo sus más y sus menos y la coincidencia no fue total; sin embargo algunos pensamos que cada uno en su momento de escritura y en su circunstancia nacional sí que hacen de modo similar una presentación real de sus sociedades respectivas; un ejemplo de esto podría ser ese personaje de familia vergonzante formado por la Sra. Medolaghi e hija. Y al hilo de la referencia a Galdós hablamos por último de la facilidad de lectura que tiene la novela junto a su indiscutible calidad. En mi opinión y en la de otras compañeras cuando tal cosa ocurre se juntan como dice el dicho 'el hambre con las ganas de comer', o sea, no puede darse circunstancia mejor: la calidad de la obra artística unida a la facilidad de su degustación [en la reseña que de la novela hago en mi blog hablo algo más por extenso de ésta y otras cuestiones]


Nuestras próximas lecturas y el Día de la Cita

Dado el fantástico día que hacía y los compromisos ineludibles de cada cual se fueron produciendo despedidas con lo que se demostró que convenía abreviar. Así lo hicimos procediendo a elegir lecturas. Tras una pequeña prospección la mayoría expresó su deseo de retomar algo más de hoy, algo más actual dado que nuestras dos últimas tertulias habían ido por la senda de los clásicos. Elegimos una novela muy actual, "Los chicos de la Nickel" del escritor afroamericano Colson Whitehead, una novela ganadora del Premio Pullitzer de este año. 

Colson Whitehead, El blog de Juan Carlos,


Pero no nos olvidamos de que Miguel Delibes habría cumplido este 2020 los 100 años de edad. Cumplía rendirle homenaje. Buscamos un título cuyo número de páginas no fuese grande. Tras barajar varios nos inclinamos por "El disputado voto del señor Cayo" de tan sólo 170 págs. Habida cuenta de que la novela de Colson Whitehead tiene 213, la suma de ambas no es excesiva para personas amantes de la lectura como nosotros.

O sea, en definitiva, que para nuestro próximo encuentro llevamos dos títulos: 

  1. "Los chicos de la Nickel" de Colson Whitehead
  2. "El disputado voto del señor Cayo" de Miguel Delibes
La cita la fijamos para el día 30 de noviembre. La hora, la habitual últimamente: las 18:00. El lugar: Videollamada bien por Skype o bien por Zoom. Iremos aclarando la cuestión según vaya transcurriendo el mes de noviembre. Seguiremos informando, amigas.

Un abrazo a todas y buenas lecturas confitadas, ¡perdón, confinadas!

martes, 29 de septiembre de 2020

La tertulia sobee "Jude el oscuro" de Thomas Hardy

1 comentario:

 

Tras un verano socialmente calamitoso en casi todo por culpa de la pandemia que desde hace más de medio año asola España, la Tertulia "más que palabras..." volvió a donde solía, o sea, a sus reuniones periódicas. Por tradición nuestros cursos lectores los iniciamos el 24 de septiembre por celebrarse ese día la Fiesta de la Merced, onomástica de quienes se llaman 'Mercedes' como nuestra tertuliana. Pero este año un enemigo invisible de nombre COVID o Coronavirus nos ha obligado a recluirmos en casa y a hacer el encuentro de manera virtual a través de Skype, aplicación que manejamos ya con una soltura envidiable.

Nos conectamos a las 6 de la tarde 8 miembros de la Tertulia. Algo más tarde se incorporó Inma quien aunque nos oía perfectamente no logró hacerse escuchar por ninguno de nosotros de manera que, como quien dice, asistió en calidad de 'oyente'. Con interés, pues, y tras los saludos pertinentes y deseos de buena salud por parte de todos, dimos inicio a la primera tertulia de la temporada 2020-2021.

En esta ocasión me correspondió a mí tomar la palabra en primer lugar por haber sido yo quien propuso esta lectura. Comenté que desde hacía años -muchos años, verdaderamente- tenía este título del inglés Thomas Hardy entre los libros que deseaba leer por haber escuchado muy buenas opiniones de boca de comentaristas literarios que me merecen mucha confianza, pero por unas cosas u otras había ido posponiendo ponerme con ella; por ello y por ser considerado como un clásico es por lo que realicé la propuesta.

Tras decir que en líneas generales la novela fue de mi agrado, también hice hincapié en la cierta pesadez que algunas partes de esta larga narración -casi 600 páginas- representó para mí, en especial aquellos fragmentos en que los personajes se enfrascaban en disquisiciones de índole teológico-filosóficas de las que yo, y pienso que la contemporaneidad, nos encontramos algo alejados. Sin embargo sí que puse en valor la valentía y anticipación respecto a su época con que plantea el asunto de la unión hombre - mujer de manera legal y de manera natural. Este asunto es muy interesante aunque los tiras y aflojas que en la relación mantienen Jude y Sue, los protagonistas, me pareció reiterativa por demás en varios momentos de la narración. Al respecto, dije que creía que a la novela le sobraban fácilmente unos cientos de páginas. También cité el escándalo que el relato había provocado entre los lectores del momento por poner en cuestión las bases sociales al cuestionar la institución matrimonial y postular una mujer independiente realizada a través del trabajo personal y no sólo a través de su papel en el interior del hogar con un esposo y unos hijos a los que atender... Y sin más pasé la palabra a mis compañeras tertulianas para que entre todos fuéramos comentando la novela [en mi blog expongo mucho más por extenso mis impresiones sobre "Jude el oscuro"].

Se inició así el intercambio de opiniones entre todos. De manera relajada y animada fue saliendo a la palestra lo que a cada uno le había suscitado la lectura. En general una impresión mayoritaria había sido la de la inmensa dureza de la historia relatada. Muchas compañeras manifestaron que en algunos momentos la lectura les había hecho pasar un mal rato. Otra impresión bastante compartida fue la de ser una lectura profunda e instructiva pero en ocasiones también algo tediosa; quizás el gran número de años transcurridos desde su escritura hace que a la luz de hoy varios de sus asuntos suenen como algo antiguos. Sin embargo también se señaló la enorme actualidad de otros como considerar a la mujer -desgraciadamente aún muy presente- inferior al hombre, y cuando como en el caso de Sue es evidente que no es así tildarla de enferma, neurótica, histérica, loca, u otras lindezas parecidas. En este punto sí que hubo intervenciones variadas sobre los distintos tipos de mujer que en la novela aparecen: Arabella, el contrapunto de Sue, es presentada como -en palabras de una tertuliana- 'un putón verbenero'; Sue, por el contrario, es reacia al encuentro físico con el hombre y se refugia en su intelectualidad e igualdad natural hombre-mujer al inicio, para luego evolucionar a una espiritualidad quizás sorprendente, aunque bien mirado no lo sea tanto dado el palo tremendo que lo ocurrido a sus hijos produce en ella. Hubo unanimidad en considerar a la viuda Edlin como el personaje femenino más equilibrado. De los hombres también comentamos lo suyo, naturalmente.

Y así fueron saliendo temas diversos: la culpa y el pecado, los anglicanos y los católicos, el trabajo manual versus el trabajo intelectual, los convencionalismos, la amistad hombre-mujer, la sociedad clasista, etc. Un asunto sobre el que nos detuvimos fue el de aquellos niños que se sienten no queridos y que, por ello, se convierten en viejos prematuros. Aquí el autor da el nombre de 'Viejecito tiempo' a ese hijo de Jude y Arabella que nadie quería y que será factor determinante en el desencadenamiento de la tragedia que sucederá.

Naturalmente también hablamos de la manera como la historia se presenta. Quizás fue Cecilia quien más hincapié hizo en ella señalando que la novela era casi una obra teatral, una tragedia, que conducía a una catarsis final. [Cecilia habla mucho más por extenso de esto y otros aspectos en el comentario que sobre "Jude el oscuro" tiene hecho en su blog

Hablamos de la estructura, del narrador, y de la gran cantidad de literatura que la novela contiene en sí misma, bien creándola o bien introduciéndola en su interior. A este respecto señalamos el inmenso número de nombres de escritores y pensadores que Hardy cita, y resaltamos que algunas situaciones vividas por los personajes que Hardy presenta son análogas a otras existentes en grandes textos de la historia de la Literatura universal (la Biblia, Shakespeare, El Quijote, Shelley, etc.). También hubo quienes vinimos a concluir que "Jude el oscuro" era una auténtica novela de tesis que nos había hecho recordar -cada una a su manera, claro-, 'Dª Perfecta' de Benito Pérez Galdós y a otras como "El árbol de la ciencia" de Baroja o "La voluntad" de Azorín; estas últimas especialmente por el enorme pesimismo que también contienen al insistir igualmente en la imposibilidad de vencer las imposiciones del mundo por mucha voluntad que se ponga en ello.

Y así fue transcurriendo y transcurrió una animada e interesante tertulia sobre una novela que en líneas generales había gustado aunque a veces hubiese resultado dura, algo pesada y repetitiva, quizás, dijo alguien con acierto, por su carácter folletinesco y de novela por entregas que fue como apareció publicada en su momento.


La próxima Tertulia 

Tras casi dos horas de charla pasamos a la elección de lectura para octubre. Como ya habíamos casi establecido en la reunión anterior decidimos leer "La Romana" de Alberto Moravia, otro gran clásico contemporáneo al que muchos teníamos ganas desde hacía tiempo. 

Dadas las inmisericordes circunstancias pandémicas en que estamos inmersos vimos que los encuentros presenciales están aún lejos de poderse realizar con seguridad, así que de nuevo nos veremos telemáticamente. Tras barajar varias fechas la que quedó como definitiva fue la del día 29 de octubre a las 18:00 horas.

Y despedimos el encuentro felicitando a nuestra contertulia Mercedes por su santo y brindando con ella con esa copa de vino Ribera de Duero 'Altos de Tamarón' que Cecilia levantó en nombre de todos. Lástima que aún no haya llegado el día en que podamos pasarnos a través de la pantalla objetos, líquidos y saludos corporales. Pero con la intención basta: 

¡¡¡MUCHAS FELICIDADES, MERCEDES!!!