jueves, 21 de febrero de 2019

La tertulia de febrero: NoViolet Bulawayo

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La tertulia de este mes la hemos hecho en un bar-restaurante situado en la Plaza de Santa Ana. Precisamente es de ella de quien toma el nombre si bien cambiando el orden de las palabras: en vez de Santa Ana el local se hace llamar "Ana la Santa". Es un espacio amplio y muy agradable para conversar, sobre todo cuando aún no hay muchos parroquianos en el lugar, pues fue patente que según pasaban los minutos y aumentaba el número de clientes el ruido ambiente en forma de conversaciones cruzadas y música ascendía en idéntica proporción. En cuanto al aspecto puramente de restauración, en mi opinión dejó algo-bastante de desear pues al precio -lógico por otra parte al encontrarnos en plena zona turística- vino a unirse una ratonería excesiva en el aperitivo de compañía: escaso y monotemático.

Pero vayamos a lo que allí nos convocaba que no era otra cosa que pasar un agradable rato con la zimbabuense NoViolet Bulawayo y su ópera prima "Necesitamos nombres nuevos". Ana fue la proponente y en consecuencia ella abrió la tertulia. Nos contó que a ella, por razones biográficas, le atrae la literatura que tiene por tema el continente africano habida cuenta del desconocimiento que en Occidente se tiene de él. A Ana el libro le había agradado bastante. Ella fue la primera del amplísimo grupo de tertulianos que lo alabaron. La verdad es que prácticamente todos confesamos haber disfrutado con la lectura de esta novela, si bien algunos -pocos, la verdad sea dicha- pusimos algunos peros y rebajamos así un poco el entusiasmo que existía en el grupo.

Los puntos señalados a favor más relevantes fueron los siguientes: aporta un información de una zona de África muy desconocida para la mayoría; a pesar de las duras circunstancias en que se desarrolla la vida de los personajes hay una vitalidad y un optimismo sorprendentes al menos para los lectores de por aquí; los niños protagonistas desprenden una sinceridad y frescura que encandilan al lector; claramente de las dos partes que forman el relato (en Zimbabue, primera parte; y en América, segunda parte) la de África supera en todo a la otra; importancia de las mujeres en estos países que pese a haber ganado la independencia repiten, muchas veces agrandados, los vicios y errores de la época colonial; la problemática de la emigración para el país de salida y para los emigrados en el país de llegada; hay momentos de auténtica literatura, de cierto lirismo encantador; etc., etc.

Sin llegar a ser aspectos negativos a algunos sí que hay en el libro de la Bulawayo cosillas que a algunos no nos habían gustado en demasía. Entre éstos se contarían los siguientes: más que una novela en sentido clásico se diría que son un conjunto de relatos distintos que versan sobre un mismo asunto y en los que la autora realiza o ensaya procedimientos narrativos diversos; la perfecta división en dos apartados (África y América) de casi la misma extensión se diría que responde a la aplicación exacta y correcta de lo dictado en un hipotético Taller de Escritura Creativa; tópicos en la parte referenciada a Estados Unidos; un número excesivo de asuntos tocados (bullying infantil,el sida, las minas de oro, el black power, el animismo, las ONG, el desencanto tras la consecución de la independencia,la desculturización del emigrado forzoso, la anorexia y la bulimia en las chicas jóvenes occidentales...) cuya abundancia hace imposible profundizar en los mismos;escritura poco atrevida efectuada fundamentalmente en primera persona siguiendo normalmente la linealidad discursiva; etc. Es evidente que estos 'peros' señalados no echan por tierra el libro pero sí que lo colocan, dijimos algunos, en su debido lugar.

Hubo en la Tertulia un animado intercambio y cruce de opiniones sobre lo mejor y lo menos bueno de esta novela. Al decir de algunas -y tenías razón en ello, Inma- para decir que la novela no nos había aportado a algunos gran cosa, paradójicamente eran innumerables los aciertos que en ella encontrábamos en coincidencia con los demás: la persona narrativa, la reproducción del lenguaje infantil, el uso y variación en los tiempos verbales, los nombres simbólicos de los personajes, algunos personajes concretos además del de Darling que es trasunto de la propia novelista, la crítica al papel de Occidente (las ONG) en su relación con África, etc., etc.

Como digo fue una tertulia animada, relajada, llena de aportaciones y testimonios personales por parte de varios tertulianos que enriquecieron y nos sirvieron a todos para entender mejor la disparidad cultural entre Europa o América con los países africanos y también para comprender la emotividad y sublimación del recuerdo que se da en quienes ausentes del lugar de su niñez lo evocan cual si las vivencias allí tenidas hubiesen estado en todo muy por encima de la realidad actualmente vivida ya lejos geográfica y temporalmente. Como digo, una tertulia entretenida e interesante más por los asuntos tocados en la novela que por otra cosa.
[como siempre, en mi blog tengo hecha reseña de esta novela]

Rincón poético
Por unas u otras cosas llevábamos ya varios meses sin la recitación poética con que cerramos las tertulias. Este febrero no nos cogió el toro. Fue Mercedes la que realizó el recitado. Para el mismo eligió el poema "Lluvia" que Federico García Lorca escribió precisamente el año que llegó a Madrid para residir en la Residencia de Estudiantes y del que exactamente se acaba de cumplir un siglo. A este respecto comentamos lo oportuno que sería celebrar el décimo aniversario que este año cumple la Tertulia unido a ese Siglo de la llegada de García Lorca a Madrid. Una comida en el Restaurante de la Residencia de Estudiantes vendría a ser un magnífico colofón del curso tertuliano 2018-2019, del 10º aniversario de "más que palabras..." y de los 100 años de García Lorca y la Residencia de Estudiantes. En fin, habrá que madurar y perfeccionar esta propuesta.

A continuación coloco el texto del poema lorquiano seguido de un video en el que un recitador sudamericano del que sólo sé que atiende por Paco declama de esa manera algo engolada que a veces practican por allá este hermoso poema. He buscado recitaciones y ésta es la que me ha parecido menos afectada (¡cómo serían las otras! -diréis). Sí, sí, es así, aunque no lo creáis. Bueno allá va.



La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentágrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!



La próxima tertulia
Como siempre cerramos la reunión  proponiendo la lectura para la Tertulia de marzo. Decidimos tras  una breve tormenta de títulos elegir el propuesto por Margarita Tena titulado "Una temporada en el purgatorio" de Dominick Dunne. Imagino que ya todos lo tenéis en vuestro poder.
Quedamos en hacer la reunión el día 26 de marzo, martes, a la hora acostumbrada: las 19:00. Como lugar, en nuestro deambular por la geografía madrileña, elegimos el propuesto por Guida -a quien, además, corresponde la lectura poética- que fue el Hotel Ibis situado en la C/Manuela Malasaña, 6, próximo al Teatro Maravillas. Allí, pues, nos veremos, queridos contertulios 'másquepalabrereros...'

miércoles, 23 de enero de 2019

Comida de Año Nuevo, Tertulia sobre "Ayer", y Amigo Invisible

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Hacía exactamente dos meses que no nos veíamos y los once tertulianos que a las 14:45 de la tarde nos sentamos alrededor de una bien preparada mesa en el Restaurante Piscomar íbamos a demostrar la apetencia que teníamos de conversar en el curso de las cerca de tres horas siguientes.

El frío que hacía en Madrid hizo que la entrada en el local de comida peruana fuera un alivio para los rostros helados de los que allí llegamos caminando y que provocase entre unos y otros un clamoroso estallido de saludos y felicitaciones. Y es que, amigos, desde el año 2018 que no nos veíamos. Demasiado. Nos prometimos que en próximas añadas intentaríamos evitar separaciones tan dilatadas y que el reencuentro de Año Nuevo nunca más lo llevaremos a fecha tan entrada en el mes de enero como en esta ocasión.

La Comida
La comida fue espectacular por su calidad y lo bien servida que estuvo. Comimos a base de, podríamos decir, diversos platos compartidos entre todos habida cuenta de que la metre [admitido por la RAE, ¡increíble!] del restaurante nos avisó de que si cada uno pedía plato principal por su cuenta habría una dilación importante en la llegada de estos a la mesa pues todo en el restaurante se realizaba al momento. Llegó a hablarnos de hasta 40' de diferencia y, naturalmente, nos asustó un poco esa idea por lo que decidimos ir todos a la par para así llevar todos los platos en orden y sin molestas demoras entre unos y otros. No puedo nombrar aquí, por desconocimiento y falta de atención, las denominaciones de las exquisitas bandejas que fueron llegando a la mesa. Sólo diré que todo me pareció delicioso. La comida la regamos con un buen vino blanco escogido por nuestra experta sumiller Mercedes; además antes de empezar la comida e incluso en mitad de la misma la mayoría de comensales tomaron cócteles pisco sour que, según manifestaron todos, estaban de morirse.

La tertulia
Fotocomposición tomada de "El blog de Juan Carlos"
En esta ocasión y para evitar ser pillados por el reloj iniciamos el comentario sobre la novela leída antes de que llegasen los primeros platos. Fue una tertulia algo discontinua al ir como entreverada entre la pitanza pero en mi opinión fue surgiendo de una manera natural y fue atendida debidamente por todos los participantes en ella. Como siempre el proponente del título fue el encargado de romper el fuego discursivo. Me correspondía esta vez a mí por ser yo quien puso el título de "Ayer" sobre la mesa de propuestas. Como suelo hacer sólo puse dos o tres ideas sobre el tablero discutidor a fin de promover y provocar el debate. La primera fue la razón de haberla propuesto: la gratísima impresión que "Claus y Lucas", pese a su dureza, había dejado en todos nosotros. "Ayer" -dije- es la novela más autobiográfica en opinión de su autora, incluso por encima de "La analfabeta", siempre considerada la que más. La segunda idea que lancé fue la de la inmensa belleza que esconden las páginas de este relato de apenas 80 páginas en edición e-book. Es una belleza que se suele reservar para la poesía; y es que, en efecto, cabría hablar de prosa poética. Y, creo recordar, cerré mi intervención aludiendo al protagonista, Sandor Lester, quien para sobrellevar la dura vida de exiliado, refugiado o emigrante, se crea un mundo interior imaginativo, de ensoñación, fantasía e irrealidad donde aparece la ideal Lina, plasmación del Amor que él busca y está aguardando siempre; nada que ver, pues, con la real Lina con la que mantiene una relación en el relato. Y nada más dije dando así paso al resto de tertulianos. No obstante y como siempre suelo hacer tengo la novela reseñada en mi blog [dejo aquí el enlace por si alguien quisiera echarle un vistazo].

Tras ésta, quizás algo extensa introducción por mi parte, los demás tertulianos procedieron a exponer sus opiniones sobre "Ayer". Podría decirse que el comentario unánime fue el de la terrible dureza del relato. Pero la mayoría comentó que es una dureza envuelta en belleza y esta belleza provoca que leamos el relato hasta su final. Y no sólo eso sino que incluso -su brevedad lo facilita, bien es cierto- muchos la hayamos leído más de una vez. A propósito de la vida dura que se expone, en especial el repudio de que es objeto el niño Tobías de pequeño en su pueblo, surgieron recuerdos (Juan Dionisio, Ana, Inma) de episodios parecidos conocidos y/o vividos en propia carne, e incluso haber participado durante nuestra niñez en acciones que en su momento no nos parecían cosa ilógica o disparatada. En el capítulo de los personajes unos y otros tertulianos fuimos sacándolos a la palestra y, la verdad sea dicha, prácticamente ninguno de ellos quedaba en muy buen lugar. Quizás Jean fuera el único que se había ganado nuestro aprecio, pero sólo él y sólo por la extrema necesidad en la que vive; la auténtica Lina se nos revelaba como un ser odioso y clasista a más no poder; Yolanda quedaba ahí como el prototipo de mujer a la que Sandor recurre porque no hay nada mejor; Vera engaña a su hermana; Eva sólo busca sexo; y Sandor -este fue el calificativo unánime- es un auténtico cabronazo.

Hubo un simpático momento en la tertulia de discusión conceptual que, afortunadamnte (ja, ja, ja...), duró poco. Me refiero a cuando al hablar de la extrema belleza del texto Mercedes habló de prosa poética y tras leer un fragmento de la novela alguien habló de monólogo interior, ella -Mercedes- dijo que no había tal cosa, Cecilia entró en la liza, yo dije ya no recuerdo qué..., y se estableció un breve pero cómico por el, en mi opinión, absurdo afán de demostrar el dominio de tecnicismos y conceptos literarios. Mucho más interés tuvo hablar de la gran cantidad de literatura contenida en tan pocas páginas. Los asistentes hablaron de Lázaro de Tormes, de Quevedo, y de otros libros y autores.  Naturalmente, vinimos a concluir, la maravilla que escribe Agota Kristóf no es que esté influida por los autores españoles (a lo mejor sí; a lo menor, no) dadas las muchas literaturas que hay en Europa, sino que logra despertar en los lectores evocaciones, relaciones o reminiscencias de textos de otros escritores (nosotros, por españoles, lógicamente más de españoles que de otras nacionalidades). Se demuestra así la unidad de sentido y comportamientos del ser humano sea de donde sea, o sea, la universalidad de esta novela. Y esto ya por sí solo es un mérito importantísimo al alcance de pocos.

Así fue discurriendo la tertulia. Ya para finalizar, y que recuerde ahora, Mamen habló de la dureza de la emigración preguntándose si ahora será igual el sentimiento de soledad y desarraigo en ellos. Cecilia, partícipe en ameno diálogo en algunas intervenciones de otros tertuliano, llegado su turno resaltó la idea de joya literaria apoyándola con argumentos y señaló la mezcla de géneros que hay en la novela, una novela en la que hay mucho de psicoanálisis, surrealismo, mundo onírico, etc. María Jesús e Inma señalaron que el tiempo pasado desde que la leyeron les había hecho olvidar no pocas cosas de la novela, pero que gracias a la tertulia las volvían a recordar y a disfrutar con tan hermosa -¡y dura!- narración, llena toda ella de poesía. Mª Luz habló de que la historia le había impactado, que era una novela de las que dejan poso, que no se olvida fácilmente, lo que demuestra su enorme calidad. Y cerró el turno Guida, que como suele suceder a los tertulianos que se encuentran al otro extremo de la mesa no pudo por menos que decir que todas nuestras anteriores intervenciones habían tenido el efecto de dejarla a ella seca porque allí había ido saliendo todo lo que ella consideraba.

En definitiva una novela que es demostración práctica del proverbio gracianesco de lo bueno si breve, dos veces bueno. Dos, tres o cuatro veces, Baltasar, ¿por qué sólo van a ser dos? Una novela que dio muchísimo juego. Creo que disfrutamos mucho durante la tertulia, ¿no os parece?

El Amigo Invisible
Los empleados del Restaurante a eso de las 17:15 mostraban cierto nerviosismo que revelaba su deseo de abandonar el local. Fue por eso que rápidamente procedimos, mientras hacíamos las cuentas para pagar la comida, al reparto de los libros que nuestros amigos invisibles nos habían regalado. ¡Buááá, buááá..., a mí no me regalaron nada, buááá, buááá...! (es broma, claro).

La comida como digo la pagamos a pachas con la salvedad de que las bebidas espirituosas a las que Margarita y Juan Carlos, -quien esto firma-, invitaron dada la cercanía de sus respectivos cumpleaños.

La próxima tertulia
Ya los tertulianos comenzaban a preparar su marcha. Se imponía elegir lectura, marcar fecha y lugar de la tertulia del próximo mes de febrero. Los títulos que se sacaron a colación fueron: "El salvaje" de Guillermo Arriaga (propuesto por Inma); "El último Gin-tónic" de Rafael Soler (propuesto por Mary Luz); algún título de la última Premio Princesa de Asturias, Fred Vargas (¿propuesta de Mamen?); "Necesitamos nombres nuevos" de Noviolet Bulawayo (propuesto por Ana); y algún otro que ahora mismo se escapa por la gatera de mi memoria. En rápida votación decidimos que fuera el que había propuesto Ana el que leeríamos para la tertulia de febrero. O sea que la lectura para febrero es: "Necesitamos nombres nuevos" de Noviolet Bulawayo

En cuanto a día y lugar, decidimos que fuera el martes 19 de febrero a la hora acostumbrada, las 19:00.  

Sobre dónde reunirnos creo que se decidió que fuera en "Ana la Santa", un local que se encuentra en la zona de la Plaza de Santa Ana. Espero que quienes propusieron el local contacten con el mismo con la suficiente antelación a fin de reservar el espacio.

Y nada más, queridos amigos, cierro aquí esta Crónica tertuliana que imagino dada la velocidad con la que la he escrito contendrá más de un error, equivocación, desliz, falta, gazapo, omisión imperdonable (espero que no), despropósito, desatino o disparate. Si así fuera, solicito de vuesas mercedes mil perdones y prometo enmendarme y prestar mayor atención en próximas convenciones librescas.

Bye
 

viernes, 23 de noviembre de 2018

En casa de Teresa con la novela de Carson McCullers

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La merienda
El pasado jueves 22 de noviembre lo pasamos estupendamente. Teresa, convaleciente aún de su operación ósea, había ofrecido su casa para celebrar la tertulia de este mes de noviembre. Como siempre la hora de reunión estaba fijada para las siete de la tarde. Y a esa hora, cuarto de hora arriba o abajo, allá que nos personamos once tertulianos. En seguida echamos en falta a Mercedes que no pudo asistir por un luctuoso asunto familiar, lo que todos sentimos mucho. A esta sorpresa vino a sumarse otra: suena el timbre de la puerta y al abrir es Lourdes Gambel, antigua compañera tertuliana, quien está allí; viene a saludar a Teresa y de paso se queda a la tertulia. Por todos fue bienvenida y bien recibida.

Como el plan era merendar con las aportaciones que cada tertuliano hubiera realizado, iniciamos la soirée con la degustación de los productos traídos: salmón marinado, tortilla de patatas, hornazo salmantino, trenza de Huesca, tarta Selva Negra, jamón y lomo, queso, vino blanco de Alsacia y tinto de la Vega del Guadiana, cerveza, pinchos de aceituna y boquerones, Pez segoviano, y seguramente alguna cosa más que se me queda en el tintero. Todo estaba buenísimo y la merienda transcurrió entre relatos por parte de algunos de los comensales de sus últimas correrías y sucedidos: Ana nos habló de Etiopía, Guida contó su entrada subrepticia a una sala de cine para recuperar unos efectos que se le habían caído u olvidado..., incluso Lourdes nos animó a viajar a Dubai. Como veis el comer y el trasegar no fue para nada aburrido.

La tertulia
Habíamos decidido dejar el comentario de la novela que habíamos leído para cuando las ansias alimenticias hubieran desaparecido. Alcanzada esa meta sólo quedaba iniciar la Tertulia. El libro leído era el de la novelista norteamericana Carson McCullers, "El corazón es un cazador solitario". Como ya es norma fue quien lo propuso, en esta ocasión Mary Luz, la que inició el debate. Nos dijo que su propuesta se debió a haber leído en algún lugar que había diez libros cuya lectura era ineludible, y entre ellos estaba éste. Además le había atraído la personalidad y vida de la propia autora que, según sus biógrafos, se reflejaba con bastante fidelidad en sus obras. Tras esta comunicación ella fue la primera en integrar el grupo de aquellos a quienes su lectura había agradado. Y es que pronto se vio que Carson McCullers había sido recibida de modo bien distinto por unos u otros tertulianos. Mientras que algunos como Mary Luz, Inma, Cecilia o Juan Carlos se posicionaron del lado de quienes vertían alabanzas sobre la novela, otros como Ana, Guida y creo recordar que también Magdalena declararon sin tapujos que el libro les había aburrido soberanamente. Entre medias hubo un 'grupetto' que a pesar de haber sentido en algún momento el deseo de abandonar la lectura, su carácter disciplinado les hizo persistir en la misma y afirmaron -con no oculta satisfacción- que habían encontrado elementos muy interesantes en la obra que justificaban el esfuerzo realizado; esfuerzo que, por ello, no había sido tal.

Los satisfechos alabaron el estilo de la novela, en especial esos párrafos construidos con frases cortas y la utilización de la técnica impresionista para organizarla; se sorprendieron de la edad de la novelista; hablaron de la dureza de las historias mostradas, con alusión especial a la brutalidad que sobre la población de color ejercen los blancos; establecieron en el amor y la ternura el nexo de unión entre las cuatro o cinco historias presentadas, aparentemente deslavazadas e inconexas entre sí; y ensalzaron la maestría de la escritora en la conformación de los personajes en especial el de Singer, verdadera referencia de los demás y razón de su existir.

Los insatisfechos criticaron el exceso de verborrea; no les agradaron las descripciones que consideraron abundantes y tediosas; no encontraban motor alguno que diese sentido al relato; reprochaban a la novelista que dejase las historias sin rematar; les parecieron inverosímiles los comportamientos de algunos personajes; les resultaron irritantes algunas de las expresiones empleadas ('ijadas', por ejemplo, para referirse a una carne) y hasta detectaron errores lingüísticos que achacaron, quizás, a la traducción.

El 'grupetto' vino a reconocer tanto los méritos señalados por unos así como en parte los defectos especificados por los otros. Ellos resaltaron con admiración varios momentos: la fuerza de la música para sobrellevar una penosa existencia; los magníficos argumentos que exhiben el doctor Copeland y Jake Blount en su debate de ideas que al fin y a la postre demuestra que ambos participan de los mismos ideales aunque difieran en los medios para alcanzarlos; la elegancia y sutileza que la novelista muestra al dejar los asuntos inconclusos con lo que es el lector quien ha de completarlos en su mente; la brutalidad de la segregación racial y la, desgraciadamente, total actualidad de la misma;  etc., etc.

Fue muy interesante este fraccionamiento en grupos porque ello dio viveza al debate. Al final hay que decir que prácticamente todos los tertulianos vinimos a coincidir en muchas cosas, especialmente en lo que los indecisos (el 'grupetto') habían resaltado.
[En "El blog de Juan Carlos" tengo hecha reseña 
sobre la novela. Para leerla, pinchar aquí]

Rincón poético
En esta ocasión no hubo recitado poético al ser Mercedes la encargada en esta ocasión y no haber podido asistir a la reunión. Decidimos que fuera ella misma la rapsoda en el próximo encuentro.

La próxima tertulia
Al estar próximas las Navidades y tener muchos de los contertulios viajes y compromisos durante el mes de diciembre, decidimos cerrar este año 2018 con la que estábamos realizando y en enero de 2019, concretamente el día 22 de ese mes, hacer una Comida-Tertulia de Año Nuevo tal y como hicimos en enero de 2018. Es decir, en esa Comida-Tertulia comeremos juntos en el Restaurante que a su debido tiempo se elija (se barajaron nombres pero no se decidió ninguno aún dejando encargada a Margarita de esta gestión) y nos regalaremos un libro los unos a los otros según establezca el sorteo secreto del juego del Amigo Invisible (quien esto escribe quedó encargado de la mecánica del Juego).

¿Qué leeremos?
Como siempre se pusieron varios títulos sobre la mesa: Mamen lanzó el de "La catadora" de  Rosella Postorino, Cecilia citó el de "El último de los nuestros" de Adelaide de Clermont, Ana habló de "La casa y la isla" del cubano Ronaldo Menéndez, yo mismo dije si no estaría bien leer algo de la que fuera Premio Nobel Toni Morrison... Finalmente todos recordamos lo mucho que nos satisfizo en su día la lectura de "Claus y Lucas" de Agota Kristof y decidimos volver a ella leyendo en esta ocasión su novela "Ayer".

Despedida
No resta, pues, otra cosa que desearos a todos unas muy felices fiestas navideñas y que la salida y entrada de año os sea dichosa. Que 2019 nos traiga felicidad y tan buenas lecturas como las realizadas durante 2018 que en un mes o poco más se marchará. Sobre lecturas hechas y el próximo 2019 os diré que "más que palabras...", nuestra Tertulia, cumplirá una década en octubre de 2019. Han sido diez años plenos de libros sabrosos, casi 100 obras cuyos títulos y autores podéis consultar en la pestaña 'Lista de Libros leídos' de este blog. He organizado el listado por títulos (listado A) y por autores (listado B). Espero que os agrade y sobre todo que os sirva.



¡¡Feliz Navidad a todos!!

miércoles, 24 de octubre de 2018

"La liebre con ojos de ámbar" de Edmund de Waal. Crónica de la Tertulia

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Una magnífica tarde de otoño, la del pasado martes 23 de octubre, nos arropó en el Café del Rey adonde acudimos con mucha antelación, y es que la temperatura y la luminosidad invitaban a echarse a la calle. Con más de media hora de antelación ya Inma y Guida disfrutaban de un refrigerio en la terraza del local; al poco llegamos Mary Luz y este cronista quienes tras saludar a las tertulianas más tempraneras proseguimos nuestro paseo por Senda del Rey en dirección a la Cuesta de San Vicente donde el tráfago del tráfico nos hizo volver grupas hacia la serenidad del Café donde a las siete de la tarde estábamos citados. Al llegar al local ya Inma y Guida habían abandonado la terraza igual que Mamen y Ana con quienes en nuestro sosegado deambular nos habíamos encontrado previamente.

Dentro de la sala del Café antes de las siete de la tarde ya estábamos casi todos. En esta ocasión, salvo una despistada (jo, jo…) que equivocó el día y Cecilia que por culpa del transporte llegó con 10 minutos de retraso, pudimos comenzar la conversación con puntualidad soviética que se decía antes. De lo que allí se trató intentaré dar cuenta a continuación.

La Crónica 
Inició la ronda de intervenciones Ana que fue quien con el apoyo de Cecilia había propuesto el título. Manifestó que era una obrita curiosa que le había hecho recordar no pocos momentos de su vida tangerina donde convivían tres culturas diferentes (cristiana, judía y musulmana) y en la que los judíos eran ciertamente peculiares y poco proclives a la integración. Este recuerdo y la lectura de la obra le llevó a reflexionar que el odio que sobre ellos recayó quizás se debiera a la opulencia con que vivían fruto de la enorme riqueza acumulada. También comentó que pese al título, los objetos -los 'netsuke'- son sólo una disculpa del escritor para escribir sobre su familia.

Tras Ana intervine yo, Juan Carlos, para decir que a mí la obra me había gustado por esa peculiar manera de recorrer los últimos 150 años de historia europea. Que, en efecto, no era exactamente una novela, sino más bien una investigación siguiendo el rastro de unos objetos que le llevan a hablar de los custodios de los netsuke durante ese largo período. También comenté lo mucho que me había agradado el modo de actualizar algunos momentos del pasado a través del empleo del presente de indicativo transmitiendo así la sensación de estar 'viendo' en ese preciso instante la acción que se nos narra. Por último llamé la atención sobre la transformación ya no sólo de Europa sino también de Japón país de donde proceden esos 'bibelots' que llegaron a manos de la familia Efrussi como consecuencia de la apertura del país nipón a Occidente en la segunda mitad del XIX; una apertura transformadora semejante -pero para nada equivalente- a la realizada por los japoneses al estilo de vida americana como consecuencia de haber sido derrotados en la IIª Guerra Mundial. [en mi blog tengo reseña hecha de la novela donde presento mejor esta opinión]

A partir de aquí la Tertulia derivó como es natural a hablar más de los judíos que de la obra en sí en la que no se aprecian características literarias muy destacables. A este respecto, Mamen manifestó su disgusto con el libro que le había parecido muy pesado y en el que echaba en falta un mejor aprovechamiento de ciertos personajes, fundamentalmente del de Anna, la empleada que con riesgo para su vida salvó con ingenio las 264 piececillas de la colección. El exceso de erudición y de referencias a autores, pintores, pensadores, y tal pareció a muchos tertulianos algo abrumador haciéndoles considerar al libro más como un catálogo que otra cosa.

A Inma, a quien sí le había agradado en líneas generales, la obra le había parecido más una Crónica de la familia del escritor que otra cosa. Juan Dionisio confesó que se había saltado algunas partes porque le parecían en exceso descriptivas (el vestidor de Emmy con sus numerosísimos trajes para cualesquiera circunstancia, por ejemplo) y de una pesadez suprema. Fue él quien vino a coincidir con Guida en la apreciación de que eran sólo la primera parte (la historia de Charles) y la última (la de Iggie y Jiro en Japón) las que tenían interés novelesco.

La mayoría de contertulios venían a convenir que nada nuevo por desconocido les había aportado el libro. A este respecto yo comenté que dadas nuestras numerosísimas lecturas y nuestro conocimiento del mundo es normal que no nos sorprendiese la  historia de los sufrimientos de los judíos en la época nazi, pero que con todo y con eso a mí sí me había sorprendido ver que el tratamiento racista del nazismo fue el mismo con aquellos judíos menos pudientes que con los pudientes a pesar de que habían intentado asimilarse y confundirse con la cultura del país donde vivían (Austria; en seguida Alemania) a quien incluso habían hecho préstamos para que no naufragase en las épocas de crisis. A este respecto, Cecilia habló de comportamiento teatral de esta familia que defendía una actuación en casa y otra de puertas hacia afuera

Lo que más nos había agradado a todos fue comprobar que muchos de los personajes que aparecen en pinturas y obras literarias que nos encantan o han encantado desde siempre son seres 'reales': el Charles Swan de Marcel Proust que bebe en Charles Efrussi, o en "La marcha Radetzki" (novela que deberíamos de comentar en alguna de nuestras tertulias) de Joseph Roth el Banco donde el millonario Trotta mete todos sus caudales durante la depresión alemana y que no es otro que la Banca Efrussi. Y lo mismo sucede con esos cuadros de los pintores impresionistas que compran estos personajes y en los que a veces aparecen representados.

Pintores impresionistas, Renoir, Manet, Monet, Degas, Marais, París

Por último una entretenida parte de la tertulia se nos fue en comentar que en esta ocasión estamos ante una obra que relata hechos reales como la mayoría habíamos comprobado. Juan Dionisio, muy escamado por vicisitudes pasadas, lo subrayó (ja, ja...). También Cecilia dijo haber comprobado algunos extremos, concretamente había seguido en especial la pista a Gisele y Bauer que se habían venido a España; en la Granja de San Ildefonso (Segovia) se conserva a día de hoy un edificio algo abandonado denominado 'Palacete Bauer'.

En lo que todos coincidimos fue en señalar la enorme sensibilidad que tiene Edmund de Waal y cómo logra transmitir la emoción que le produce la contemplación de las obras artísticas. No en balde él es un artista ceramista y concede a los objetos creados un valor supremo. Y es que de eso va este libro, de objetos, y más concretamente de lo que hay detrás de estos objetos.

Rincón poético
Carmen Sánchez era la encargada en esta sesión de deleitarnos con el recitado del poema elegido por ella. Su elección fue "Valgo", un poema en prosa atribuido a Jorge Luis Borges. Digo atribuido porque según lo buscaba por Internet para incluirlo en esta crónica he visto que no hay seguridad absoluta sobre su autoría. Quienes dudan de la misma suelen atribuírsela a la poeta norteamericana Nadine Stair quien lo publicó en 1978 dentro de su poemario "Instantes". Sea como fuere lo que sí es cierto es que el poema transmite un interesante mensaje que logró emocionarnos a todos.

"VALGO"
De tanto perder aprendí a ganar; de tanto llorar se me dibujó la sonrisa que tengo. Conozco tanto el piso que sólo miro el cielo. Toqué tantas veces fondo que, cada vez que bajo, ya sé que mañana subiré. Me asombro tanto como es el ser humano, que aprendí a ser yo mismo. Tuve que sentir la soledad para aprender a estar conmigo mismo y saber que soy buena compañía. Intenté ayudar tantas veces a los demás, que aprendí a que me pidieran ayuda. Trate siempre que todo fuese perfecto y comprendí que realmente todo es tan imperfecto como debe ser (incluyéndome). Hago solo lo que debo, de la mejor forma que puedo y los demás que hagan lo que quieran. Vi tantos perros correr sin sentido, que aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido. Aprendí que en esta vida nada es seguro, solo la muerte… por eso disfruto el momento y lo que tengo. Aprendí que nadie me pertenece, y aprendí que estarán conmigo el tiempo que quieran y deban estar, y quien realmente está interesado en mi me lo hará saber a cada momento y contra lo que sea. Que la verdadera amistad si existe, pero no es fácil encontrarla. Que quien te ama te lo demostrará siempre sin necesidad de que se lo pidas. Que ser fiel no es una obligación sino un verdadero placer cuando el amor es el dueño de ti. Eso es vivir…La vida es bella con su ir y venir, con sus sabores y sin sabores… aprendí a vivir y disfrutar cada detalle, aprendí de los errores pero no vivo pensando en ellos, pues siempre suelen ser un recuerdo amargo que te impide seguir adelante, pues, hay errores irremediables. Las heridas fuertes nunca se borran de tu corazón pero siempre hay alguien realmente a dispuesto a sanarlas con la ayuda de Dios. Camina de la mano de Dios, todo mejora siempre. Y no te esfuerces demasiado que las mejores cosas de la vida suceden cuando menos te las esperas. No las busques, ellas te buscan. Lo mejor está por venir.


La Próxima Tertulia
Mercedes comentó el deseo manifestado por Teresa -a quien desde aquí deseamos una pronta y completa recuperación de su operación de rodilla- de celebrar la tertulia del próximo mes de noviembre en su domicilio madrileño.  A todos nos pareció una agradable posibilidad y de inmediato la aceptamos, y comenzamos a barajar posibles fechas para realizarla. Decidimos que si a Teresa le venía bien y estaba de acuerdo nos reuniríamos en su casa el próximo día 22 de noviembre, jueves, a la hora acostumbrada, las siete de la tarde.

La lectura que elegimos vino propuesta en esta ocasión por Mary Luz. Se trata de la novela "El corazón es un cazador solitario" que escribiera a mediados del siglo pasado la escritora norteamericana Carson McCullers. Esta autora murió tempranamente en 1967 de una hemorragia cerebral; está considerada como pionera en el tratamiento de temas como el adulterio, la homosexualidad y el racismo. Además -y esto ya sólo es una opinión mía- escribe de manera deliciosa. De la novelita en cuestión dice su sinopsis lo siguiente:
Escrita con tan sólo veintitrés años, El corazón es un cazador solitano (The Heart is a Lonely Hunter, 1940) fue la primera novela de Carson McCullers y dio a conocer la magnitud de su talento. Centrada en el ambiente de una pequeña ciudad sureña y en un grupo de personas que -en torno a la figura emblemática del sordomundo John Singer, el personaje más conseguido de esta genial autora- tienen en común la esencial soledad, su marginalidad y el rechazo de una sociedad que les ignora, El corazón es un cazador solitario es ya un clásico de la narrativa contemporánea. Leyendo El corazón es un cazador solitario el lector no puede evitar implicarse con cada uno de sus personajes y vibra ante la experiencia de seguir a Carson McCullers en su viaje por las profundidades del alma humana. Esta pieza maestra justifica sobradamente las palabras que Graham Greene escribió acerca de su autora: «Carson McCullers y quizá William Faulkner son, tras la muerte de D. H. Lawrence, los únicos escritores con una sensibilidad poética original. Prefiero Carson McCullers a William Faulkner porque escribe de modo más claro; la prefiero a D. H. Lawrence porque no tiene mensaje.»

domingo, 30 de septiembre de 2018

Almudena Grandes: "Las tres bodas de Manolita". Tertulia inaugural del período 2018-2019

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Calor durante este final de septiembre. Como ya va siendo norma, todos decimos no recordar un inicio de otoño tan veraniego, un lugar común como tantos otros. Lo cierto es que el pasado día 24, lunes, como solemos hacer todos los septiembres los tertulianos nos acercamos al kiosko "Montserrat" de Madrid-Río y en torno a una mesa bien surtida de tapas y bebidas a las que amablemente nos invitaron Ana y Mercedes por sus respectivos cumpleaños y onomástica, hablamos sobre lo que nos había parecido el libro que allí nos convocaba.

Como ya es costumbre abrió la serie de opiniones sobre la novela de Almudena Grandes quien propuso su lectura, en esta ocasión quien esto escribe, o sea, yo mismo. Comencé explicando el motivo por el que tras muchos años de alejamiento de la escritora madrileña decidí acercarme de nuevo a ella. Este no era otro que ver cómo en blogs amigos sus últimas producciones eran muy alabadas. Leí, antes que "Las tres bodas de Manolita", "Los besos en el pan", precisamente la novela siguiente a la que llevábamos de lectura; y como me había gustado bastante al poco me puse con éste que compré en formato de bolsillo el 23 de abril pasado. 

Muchas cosas me gustan de "Las tres bodas de Manolita" como hace ya meses señalé en mi blog [reseña aquí] pero esencialmente son tres o cuatro las más relevantes: primero, el costumbrismo historicista tan galdosiano de que hace gala la autora en esta tercera entrega de lo que ella significativamente denomina "Episodios de una guerra interminable"; en segundo lugar, esa manera de narrar que a mí me ha captado por completo con esos avances y retrocesos en el relato, especialmente cuando realiza sin previo aviso anticipaciones de lo que ya pasó pero los lectores aún no sabemos por lo que hemos de apresurarnos a leer para poder comprender del todo lo sucedido; en tercer lugar -señalé- me ha gustado ver cómo Almudena da voz en esta novela, y en muchas otras suyas también, al pueblo anónimo, protagonista auténtico de la marcha histórica aunque sus nombres particulares nunca pasen a los libros de historia, especialmente a mujeres como Manolita, Isabel, Eladia y otras muchas más que con esfuerzo y entrega desmedida lograron sacar adelante a los suyos y mantener también la esperanza de esos hombres salvajemente condenados a muerte o a trabajos forzados. Y aquí me paré para dar paso al resto de contertulios y que el intercambio de opiniones y participación en el debate resultase más fluido.

Mary Luz añadió a estas consideraciones la de que esta novela le había mostrado cosas que ella desconocía y de éstas la que sin lugar a dudas más le había impresionado era la del internado de chicas, hijas de republicanos presos, que regentado por monjas se servían de ellas para la realización de trabajos de lavandería en un régimen laboral que sólo cabría calificar de esclavista. Este asunto y el de la manera que tenían de sobrevivir los presos condenados a trabajar en Cuelgamuros fue lo que junto al innegable atractivo de la lectura más la habían impresionado. 

Por su parte Mamen comentó que la historia le había resultado muy interesante aunque, sin lugar a dudas, a la misma le sobraban varios cientos de páginas, razón por la que en ocasiones -el último capítulo especialmente- le había resultado muy pesada. Con todo y con ello conocer aspectos como el sobrecogedor de Cuelgamuros le había hecho proseguir y no desfallecer en la lectura hasta finalmente culminarla.

Fue Mercedes la que con más entusiasmo abordó su turno. Nos dijo que, aunque el grosor del libro la asustaba un poco y tenía ciertas reticencias al comenzar la novela, fue aparecer en el relato la figura del Marqués de Hoyos y quedar ya del todo atrapada en su lectura. Y es que -nos explicó- su tesis doctoral iba sobre la figura de este anarquista decadentista, noble y homosexual, escritor prolífico de novela erótica sicalíptica. Es precisamente el tipo de erotismo suave exhibido en sus novelas el que puede verse en el personaje de Eladia, la folklórica enamorada y protectora de 'su' Antoñito el Guapo, que se reserva para quien ella quiere y no para cualquiera. Además Mercedes comentó lo mucho que le había agradado la técnica empleada en ocasiones de narrar al tiempo dos acciones distintas. Puso como ejemplo la manera de entreverar la acción de la construcción por parte de Silverio de la cabaña en Cuelgamuros con el recuerdo del texto análogo en  la historia de Robinson Crusoe escrita por Daniel Defoe. Este homenaje a la literatura (Defoe, Galdós, Unamuno...) fue reconocido por todos los que allí estábamos.

Tras Mercedes, Cecilia expresó que, pese a las cosas que la novela le había desvelado: la manera de sobrevivir los presos en la construcción del Valle de los Caídos, la historia de la fábrica de armas en el mismo Madrid asediado o la del internado de chicas, la novela no le había agradado. Echaba en cara a la autora lo abigarrado de su escritura que hacía -afirmó- que el lector se perdiese en un sinfín de subordinadas que apenas si concluían adecuadamente. Además, dijo, del amplio número de personajes apenas si había alguno verdaderamente creíble; y es que ¿acaso la pareja formada por Eladia y Toñito era verosímil? Más bien le parecía algo propio de folletín.

Al resto de contertulios la novela en líneas generales sí les satisfizo. Así a Juan Dionisio, aunque le pareció algo tediosa y reiterativa la abundante inclusión de incisos que cortan la linealidad narrativa, en general la novela le entretuvo y le había gustado mucho. Guida, por su parte manifestó que le había agradado sobre todo por hablar de aspectos que durante décadas nos habían sido vedados a los españoles. A este respecto se abrió un animado comentario entre todos sobre cómo la enseñanza y la censura de ciertos contenidos conforma el pensamiento de las generaciones siguientes; en el caso de la guerra civil y su posguerra nosotros mismos éramos, por nuestro desconocimiento, claro ejemplo de ello. Siguió Guida hablando y dijo que era una novela en la que la historia estaba por encima de los personajes, a diferencia -afirmó- de sus cuatro primeras obras, más libros de personajes, mientras que aquí estábamos fundamentalmente ante una novela coral en la que la historia, la sociedad, el grupo de seres humanos, primaban sobre las anécdotas de los particulares. Cerró su intervención Guida comentando la cuidadosa y pertinaz técnica de trabajo que acomete la autora en sus novelas documentándose ad infinitum, algo que en "Las tres bodas de Manolita" es muy perceptible.

Ana dijo que le había gustado mucho. Que la manera de mostrar cómo se vivió la posguerra la había impactado y le había hecho recordar un libro de Arturo Barea que la había impresionado, "La raíz rota", una novela también de tono costumbrista como la de la Grandes que ella había leído hacía ya tiempo. Margarita comentó que se le habían hecho algo pesados el principio y el final, pero que en líneas generales le había gustado mucho. Dijo que le apetecía mucho al salir del trabajo llegar pronto a casa para tras comer ponerse de nuevo a leer la novela. A mí me hizo mucha gracia escucharle decir esto porque es una sensación semejante la que a mí también se me aparece cuando algo que estoy leyendo me encanta. Concluyó Margarita diciendo que de toda esa amplia galería de personajes que aparecen en la novela quizás el que más le había gustado por todo (simpatía, bondad, compromiso, amor, etc.) era Silverio.

Y la ronda de intervenciones la cerró Inma quien abundó en varios de los aspectos ya señalados y manifestó, tras decir que la novela sí le había gustado, que el costumbrismo que la autora presentaba a veces le había resultado falso. Concretamente dijo que esa lengua castiza que exhibía la escritora para crear color local le había parecido en ocasiones inventada por inexistente.

Una novela extensa que dio por resultado, como habréis visto, una tertulia animada y extensa pero para nada aburrida.

El libro de nuestro próximo encuentro
En esta ocasión decidimos tirar de listados anteriores y elegimos como novela para la próxima tertulia la de Edmund de Waal, "La liebre con ojos de ámbar" que ya todos en este momento debemos de tener en nuestro poder. La reunión la haremos el próximo martes día 23 de octubre en el Café del Rey en calle Paseo del Rey 22, lugar al que ya hemos acudido varias veces y que resulta del agrado de casi todos. La hora, como siempre a las 19:00.
En cuanto a quién corresponde en esa próxima reunión recitar el poema que sea de su elección, esta vez es Carmen Sánchez la responsable de hacerlo.

Rincón poético
Fue Juan Dionisio el encargado en esta tertulia de halagarnos el oído y el alma con su selección poética y el recitado correspondiente. Como no cabía esperar otra cosa de él, nos entregó antes de declamar los poemas el texto escrito de los mismos a fin de procurar que no perdeiéramos detalle. Se trata de dos poemas de dos autores muy diferentes entre sí. El primero es de Angel González, poeta muy querido por quien esto escribe y me parece recordar que ya hubo algún poema suyo en este Rincón Poético, pero mi memoria es frágil y no sabría concretar ni el cuándo ni el por quién. El segundo, pertenece a Angela Figuera Aymerich, poeta cuyo nombre algunos habíamos oído o leído alguna vez pero nada conocíamos de su quehacer poético. Los dos poemas elegidos tienen ese punto de gracia tan exigible a la creación literaria aunque el de Angel González poetice un momento muy entendible por los adultos y el de Figuera Aymerich lo sea de un juego infantil.


Angel González
'Inventario de lugares propicios al amor'
(de “Tratado de Urbanismo”, 1967)


Son pocos.
La primavera está muy prestigiada, pero
Es mejor el verano.
Y también esas grietas que el otoño
Forma al interceder con los domingos
En algunas ciudades
Ya de por sí amarillas como plátanos
El invierno elimina muchos sitios:
Quicios de puertas orientadas al Norte,
Orillas de los ríos,
Bancos públicos.
Los contrafuertes exteriores
De las viejas iglesias
Dejan a veces huecos
Utilizables aunque caiga nieve.
Pero desengañémonos: las bajas
Temperaturas y los vientos húmedos
Lo dificultan todo.
Las ordenanzas, además, proscriben
La caricia (con exenciones
Para determinadas zonas epidérmicas
-sin interés alguno-
En niños, perros y otros animales)
Y el “no tocar, peligro de ignominia”
Puede leerse en miles de miradas.
¿A dónde huir, entonces?
Por todas partes ojos bizcos,
Córneas torturadas,
Implacables pupilas,
Retinas reticentes,
Vigilan, desconfían amenazan.
Queda quizá el recurso de andar solo,
De vaciar el alma de ternura
Y llenarla de hastío e indiferencia,
En este tiempo hostil, propicio al odio.

Ángela Figuera Aymerich
'JUGANDO'
(“Cuentos tontos para niños listos”)

-¿Redonda?
- La Luna.
-¿Y redondo?
- El Sol
-¿Redonda?
- La bola.
-¿Redondo?
- El balón
-¿Redonda?
- La fresa.
-¿Redondo?
- El fresón
-¿Redonda?
- La rosca.
-¿Redondo?
- El roscón
-¿Redonda?
- La lima.
-¿Redondo?
- El limón
-¿Redonda?
- La plaza.
-¿Redondo?
- El balcón
-¿Redonda?
- La torre.
-¿Redondo?
- El reloj
-¿Redonda?
- Tu cara.
-¿Redondo?
- Mi corazón
-Tu corazón no es redondo
-Tú ¿lo ves?
- ¡Claro que no! 
-Entonces, ¿cómo lo sabes?
-Porque sí.
- ¡Vaya razón!
-Es mío y sé que es redondo.

- Pues ya no juego.
- Ni yo.



martes, 19 de junio de 2018

Última tertulia del curso 17-18 con Cena de despedida

3 comentarios:
Quizás haya sido, que yo recuerde, la reunión más numerosa en tiempos. Sólo faltó Maru por unas ineludibles obras en su pueblo (¡ánimo, Maru, no desesperes, que ya están más cerca de su final!).  La cita era en "Metro Bistro" de la calle Imperial, cerquita de la Plaza Mayor y de la Puerta del Sol; la hora, la de las ocho de la tarde por eso de dedicar un tiempo al espíritu comentando el libro que llevábamos antes de darle al cuerpo lo que el calor y el momento del día demandaban: saciar la sed y el hambre.

La tertulia sobre "El mundo deslumbrante" de Siri Hustvedt
Todo discurrió como la seda. Las intervenciones en esta ocasión hubieron de ser más concisas a fin de dar oportunidad de decir algo sobre la obra leída a todos los asistentes antes de que la elección de platos y bebidas del menú vinieran a cambiarnos el chip.

Como ya es norma entre nosotros la salida la dio la proponente de la lectura que en esta ocasión había sido Mamen. Dijo que ella se la había leído ya dos veces pues su propuesta primera fue hacía ya algún tiempo. Le había parecido una novela muy interesante por el asunto de discriminación de la mujer que denunciaba, porque era sobre todo un magnífico estudio psicológico sobre el asunto de la identidad y porque estaba muy bien escrita; además, dijo que la imagen que ofrecía de Nueva York le parecía cautivadora y le había hecho revivir sus estancias y conocimiento de esa ciudad.

Por turno de proximidad a Mamen, habló a continuación Guida quien señaló que en la novela había más de lo aparente, que en ella existían dos o tres niveles y que no cabía pensar que sólo fuera una reivindicación de la desigualdad entre hombre y mujer en el mundo del Arte. Estimaba Guida que los conocimientos filosóficos, psicológicos, artísticos... que demuestra la escritora en este libro eran impresionantes y de profundizar en ellos (algo que por su enormidad y falta de tiempo ninguno de los asistentes habíamos hecho) se entraría en otra dimensión lectora, sería como 'jugar en otra liga'.

Ana, Margarita de Tena y Mary Luz expusieron a continuación su pensamiento sobre esta novela. Ana dijo que la había leído hacía ya tiempo y que sin desagradarle lo más mínimo no era la obra de la escritora norteamericana que más le había gustado. Margarita dijo que sí le había agradado pero que había en ella tal cúmulo de información, citas y demás que en ciertos momentos le había resultado abrumadora. Mary Luz declaró que sin haberla acabado aún le parecía una novela que no engancha y que ella en muchos momentos no había conectado con la misma; sin embargo tras haber escuchado a las anteriores participantes que el final era soberbio y que hacía ganar muchos enteros al relato, se proponía culminar la lectura.

Cecilia habló del contento que la lectura de esta obra le había supuesto y, con cierto pícaro guiño de ojos, dijo que Cervantes y "El Quijote" se vislumbraban claramente en ella. Y lo fundamentó en el juego de máscaras, los heterónimos, los textos encontrados, la extensa confesión realizada por un segundo y falso narrador, etc., etc. Además añadió el enciclopedismo contenido en la novela con citaciones a pie de página que provocaban que la lectura fuese híbrida igual que la propia obra de creación que es al tiempo novela, ensayo, tesis doctoral... En cuanto a la protagonista, Harriet Burden, manifestó Cecilia un cierto disgusto con ella pues consideró que no luchó lo suficiente para salir del yugo machista bajo el que decía estar, que no tomó decisiones valientes, que no fue Ulises nunca sino siempre Penélope.

Inma dijo que le había gustado la obra sobre todo por los personajes que le parecieron todos ellos, excepto Clammy que creía que no encajaba debidamente en la narración, bien diseñados. Quizás, por poner un pero al relato, dijo que el hincapié que la Hustvedt hace en el psicoanálisis le pareció algo fuera de lugar por pasado. Aquí el resto de tertulianos intervinimos para apoyar o contradecir esta opinión con argumentos varios.

Fue simpática la intervención de Juan Dionisio que comentó que si durante la lectura de -creo recordar- "Cabaret Biarritz", la novela de José C. Vales, incurrió en la confusión de creer real lo que no lo era, en ésta eso no le iba a pasar y que desde luego ese investigador, I. V. Hees, lo había visto citado en internet con lo que sus dudas sobre si real o no habían desaparecido. Qué sorpresa cuando entre todos aclaramos que el tal Hees no es más que un ser ficticio y que las apariciones en Internet siempre son de la mano de Siri Hustvedt, su creadora. Por lo demás JD expresó que la obra le había resultado algo pesada.

A Carmen que dijo no haber acabado la novela el asunto tratado no le pareció para nada novedoso y la profusión de datos y citas le resultó algo pesado y abrumador. A este respecto María Jesús apoyó a Carmen en la poca novedad de la anécdota; y por su parte quiso resaltar lo bien escrito que está el momento de la enfermedad y desenlace de la personaje protagonista. Sin embargo María Jesús fue dura con la autora a la que acusó de cierto esnobismo por la exhibición de datos, citas, teorías filosóficas, psicológicas y tal que en la obra realiza. En cuanto a lo apuntado por Cecilia sobre el cervantismo contenido en el relato, María Jesús dijo que 'Cervantes, sí; pero en malo'.

Ya tocaba la ronda a su fin con los últimos dos intervinientes en ella: Mercedes y quien firma esta crónica. Mercedes manifestó su contento y disfrute con la novela en especial con esa técnica narrativa que le permite a la autora con acierto y maestría cambiar en una misma página de persona narrativa usando la 1ª, 2ª y 3ª según quién habla, cuándo habla y por qué. El perspectivismo es constante en la novela. Respecto a lo dicho por Inma sobre los personajes dijo que la hippie Clammy le había encantado por lo bien que la autora lograba introducirla en la anécdota en especial durante el desenlace de la enfermedad de Harriet. Y en cuanto a lo sostenido por Cecilia sobre que Harriet es siempre Penélope y no Ulises, su discrepancia era absoluta pues la novela es demostración de que en la medida de sus fuerzas esta mujer se levantó contra su condición como un auténtico coloso, quiero decir, Ulises.

Me tocaba cerrar a mí el círculo y poco podía añadir ya en jornada tan festiva. Sólo alcancé a resaltar el hibridismo de la narración y la importancia de las citaciones que realiza. Señalé que estas citas a pie de página no cabe dejarlas sin leer dado que las mismas forman parte de la propia novela y no siempre se refieren a obras existentes realmente sino que muchas veces continúan -¡y explican!- lo ficcionalizado en el texto principal. Me uní a la opinión de Guida sobre los diversos niveles de lectura contenidos en la obra; y ante la pregunta de Mercedes de a qué niveles me estaba refiriendo, contesté que todo dependía del nivel de intelección del lector, así habría uno básico: el de la anécdota principal, y otros secundarios no menos importantes de los que cada lector entendería o no según sus intereses como el referido a la filosofía de la percepción, el psicoanálisis, el elitismo de los círculos artísticos y/o la falsedad, engaño e impostura que en ocasiones existe en estos mismos círculos. Pero como siempre hago mi opinión más reposadamente la dejo expresada en la reseña que tengo publicada en mi blog [se puede leer aquí].

La próxima lectura
Tras la tertulia, algo presurosa en esta ocasión, realizamos la elección del vino (un verdejo blanco magnífico el elegido de nombre "El perro verde") y de platos a compartir (dos por cada cuatro comensales) e individuales. Todos los elegidos resultaron excelentes de sabor y presentación, pero no quisiera pararme en ellos al no tener plena constancia de los que fueron; sólo diré que en líneas generales tanto de ellos como de los postres saboreados, también compartidos, sólo se oyeron más que alabanzas.

Mientras aguardábamos que los camareros atendiesen nuestra comanda y nos sirviesen los platos realizamos la elección de la obra que leeríamos para la próxima cita, ésta ya setembrina. Muchos títulos se pusieron sobre la mesa y a riesgo de olvidar o confundir alguno intentaré citar todos a continuación:
  • "Las tres bodas de Manolita" de Almudena Grandes
  • "La primera mano que sostuvo la mía" y "Instrucciones para una ola de calor" de Maggie O'Farrell
  • "La liebre con los ojos de ámbar" de Edmund de Waal
  • "Lejos de Ghana" de Taiye Slasie
  • "TRILOGÍA DEL MUCHACHO" formada por los títulos siguientes: "Entre cielo y tierra", "La tristeza de los ángeles" y "El corazón del hombre" del islandés Jón Kalman Stefánsson
Realizada una votación sobre los títulos aportados por todos resultó elegida como lectura veraniega "Las tres bodas de Manolita" de Almudena Grandes

Quedamos en vernos el próximo 24 de septiembre en el acostumbrado kiosko "Montserrat" de Madrid Río.

Hasta ese día os deseo a todos un más que muy buen verano. ¡Cuidado con el sol que este año viene fuerte!

sábado, 19 de mayo de 2018

De tertulia con Pedro Mairal y "La uruguaya"

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Por fin parece que la primavera se ha dejado ver. Al menos el otro jueves en el Paseo de Rosales el sol lucía, entreverado, eso sí, de nubarrones de tormenta, que afortunadamente no vertieron gota alguna sobre la terraza de 'La Perla' donde a las siete de la tarde nos habíamos citado los integrantes de "más que palabras...".

Como clavos a la hora fijada ocho tertulianos saboreábamos cervezas y refrescos al tiempo que iniciábamos el intercambio de impresiones sobre el libro que el grupo de lectura habíamos decidido leer y comentar durante este mes de mayo: la novelita del argentino Pedro Mairal, "La uruguaya".

Rompió el fuego Margarita Tena al haber sido ella quien hizo la propuesta lectora. Dijo que lo había leído hacía ya tiempo y que al oír en la anterior reunión que Juan Carlos lo citó como posible novela para leer, se animó y ni corta ni perezosa lo propuso. Siguió diciendo que aunque era obra de no muchas pretensiones la novelita le había gustado porque reflejaba bien esa crisis que a los hombres les suele acometer cuando cursan la década de los cuarenta y ven que la juventud se aleja y las responsabilidades paternas crecen, pues un mocoso al que sí, claro, se le quiere mucho, centra la vida de la pareja que lo ha engendrado. Cuando tal cosa sucede la mente de Lucas Pereyra, nuestro hombre en Buenos Aires, comienza a rememorar, fantasear e imaginar una serie de no sé cuantas aventuras que tuvo o no, realmente, y otras que sí anhela tener. Entre estas últimas está la que constituye el núcleo de la trama  de este relato, la imaginada y constantemente frustrada canita al aire con esta uruguaya joven y guapa que le tiene absorbido el seso desde que la conoció hará cosa de un año. El humor, dijo Marga, es importante y la novela le hizo reír en no pocas ocasiones.

Tras la exposición de Marga, el resto de contertulios nos lanzamos a comentar la novela de una manera más interactiva que en otras ocasiones. El intercambio de opiniones y de participación en la conversación fue fluido y natural si bien en algún momento algún tertuliano no supo esperar a que otro acabara lo que estaba diciendo e intervino cortando la intervención de éste. Quizás se echó en falta la figura del moderador que como ya señalé en otra crónica anterior debería de recaer en quien abre la tertulia de manera que sea él/ella quien dirija el debate. Siempre buscando mejoras, como podéis comprobar.

Pero dejemos estas cuestiones y pasemos a dar cuenta de las ideas que nos suscitó Pedro Mairal. Inma dijo que el libro le había gustado pues era una novelita muy entretenida y con toques de humor innegables. Al hablar del humor muchos entramos a comentar diversos momentos hilarantes del relato. Uno de esos momentos graciosos -señaló Marga- es ese giro final que rompe la cintura del lector cuando Lucas descubre que Cata, su mujer, le ha sido infiel ¡con otra mujer! A raíz de esto -añadió Guida- el personaje masculino se viene a replantear todo el funcionamiento de la institución familiar. Ana, por su parte, comentó que la novela no le había resultado muy de su gusto pues estimaba que había otras escritas también por autores del cono sur americano mucho mejores y como con más chicha. Concluyó diciendo que era eso, una novelita sin pretensiones.

Antes de proseguir con la crónica voy a hacer un inciso para introducir las interesantísimas aportaciones que tanto Ana como Guida nos hicieron llegar antes de iniciar la tertulia propiamente dicha, mientras aguardábamos la llegada de los asistentes a la misma. A preguntas de Mary Luz sobre qué les había parecido a ambas la mesa redonda sobre literatura testimonial a la que habían asistido el pasado jueves 10 de mayo en la Biblioteca Nacional nos respondieron con todo lujo de detalles dándonos una serie de autores que uno de los participantes en esa mesa, Marcos Giralt Torrente, había dado como influencias directas sobre él. No tomé nota de estos nombres y quedó Guida en que nos los haría llegar. Por contra sí que tomé los de algunos escritores latinoamericanos a los que se refirieron y que surgieron un poco al hilo de esa afirmación de Ana de que en Sudamérica hay autores mucho mejores que Pedro Mairal.  Ambas compañeras citaron, entre otros muchos, a Lina Meruane con "Sangre en el ojo", Daniel Sada con "Porque parece mentira la verdad nunca se sabe", Emiliano Monge con "Las tierras arrasadas" y Guillermo Saccomanno con "Cámara Gesell". La mayoría de estas novelas -nos dijeron- son relatos duros que hacen pocas concesiones al lector, pero son obras por demás interesantes.También Ana citó una narración escrita por un autor no sudamericano, Edouard Louis titulada "Para acabar con Eddy Bellegueule" de la que resaltó su tremenda dureza.

Tras este breve parón en la narración prosigo. Yo mismo, -[quien lo desee puede leer en mi blog mi reseña sobre "La uruguaya"]-,  que ya había metido baza cuando se habló del humor, expresé primero mi contento por la lectura de esta novela dado el respiro que, como también había dicho Inma, nos había dado ante lecturas de meses anteriores que nos habían dejado sin aliento; además, dije, es como la anterior que leímos de Manuel Vilas: una obra escrita por un hombre y no por una mujer como últimamente viene siendo la tónica. Tras esto señalé dos elementos que me habían parecido interesantes en "La uruguaya": el primero, la fuerte presencia de literatura que hay en el relato (Borges, Rimbaud, Cortázar...); el segundo, el estilo fluido y natural con que discurre la narración alternando dos tiempos, el real de esas 17 horas en que todo acontece, y el evocado y recordado durante su transcurso. El tránsito de uno a otro lo realiza de modo magistral. Aquí Guida señaló cómo cambia de persona narrativa según esté en uno u otro tiempo.

Mercedes fue sin duda alguna la que más se había fijado en los aspectos técnicos. Antes de nada quiso decir que al principio la obra le parecía como un pan sin sal; menos mal, añadió, que empecé a ver alusiones literarias y que el día en Montevideo del propio Lucas no deja de ser una especie de salida quijotesca (aquí todos recordamos a nuestra querida amiga Cecilia, cervantista donde las haya). Al citar a don Quijote todos comentamos algo al respecto. Luego ya Mercedes resaltó especialmente el muy buen uso de las distintas personas narrativas, los distintos estilos empleados, el manejo en los tiempos verbales... Todo el librito, dijo, es como un compendio de recursos narrativos. Diríase, finalizó, que Pedro Mairal fuese profesor de narrativa o estilística (¡lo es; lo es!) y hubiese ensayado en esta narración todos los recursos que conoce. También al hilo de la intervención de Mercedes otros tertulianos hablaron de la metaliteratura practicada en "La uruguaya".

Mary Luz intervino comentando algo tan importante como la mostración de la realidad de la Argentina con sus terribles problemas de inflación, que son los que están en la base del  viaje de este Ulises que es Lucas. Un viaje en el que topará con las sirenas (la Maga Guerra) que le desviarán de su camino y retrasarán su vuelta a casa. También Mary Luz destacó la importancia que tiene la música en esta novela.

Guida cerraría el orden de intervenciones si es que tal orden hubiese existido. En su lugar como ya he señalado intentamos en esta tertulia hacerla más fluida, más conversacional, menos profesoral, y cuando el círculo se cerraba con ella es verdad que casi todo ya había sido dicho por el resto y también por ella misma como ya se ha podido comprobar. Quizás, ahora recuerdo cómo habló sobre la visión que los argentinos tienen de Uruguay, al que consideran un país liberal de costumbres, abierto, alegre..., claramente un objeto de deseo en su imaginario. Al hablar de Uruguay y de ese viaje de sólo 17 horas, Ana comentó su experiencia personal del viaje en el transbordador que la llevó de Buenos Aires a Colonia en Uruguay. Es el mismo viaje que hace Lucas cuando va a por plata a Montevideo. Comentó Ana la belleza de esta localidad, Colonia, y cómo los argentinos (¡buenos son ellos!) le dijeron que Montevideo no valía nada.

En general, pues, la novela había gustado a la gran mayoría, y es que no es frecuente encontrar literatura transmitida en un formato ligero y no exenta de calidad.


Momento poético
Al estar ausente Maru, a quien por orden le correspondía el turno de recitado poético, Mercedes llevó hasta la reunión desde su biblioteca un volumen trabajado y muy consultado por ella a lo largo de los años. Se trataba de la "Segunda Antolojía Poética (1898-1918)" de Juan Ramón Jiménez. Ella, que es juanramoniana por los cuatro costados leyó al azar una serie de poemas de este volumen recopilatorio. Concretamente pudimos escuchar en su voz los poemas "La Amapola", el poema 'Intelijencia, dame' de su poemario "Eternidades" y, por último, 'Valle nuevo a través de la cristalería', poema 239 de dicha "Segunda antología". No recuerdo ahora mismo si recitó alguno más. A continuación pongo el texto de estos tres poemas en letra y, con el permiso de Mercedes, en mi propia voz. Veamos qué tal resulta la operación:

Intelijencia
(de “Eternidades”)


Intelijencia, dame
el nombre esacto de las cosas!
Que mi palabra sea
la cosa misma,
creada por mi alma nuevamente.
Que por mí vayan todos
los que no las conocen, a las cosas;
que por mí vayan todos
los que ya las olvidan, a las cosas;
que por mí vayan todos
los mismos que las aman, a las cosas...
¡Intelijencia, dame
el nombre esacto, y tuyo,
y suyo, y mío, de as cosas!

La Amapola,
(Segunda Antología Poética)

¡Amapola, sangre de la tierra;
amapola, herida del sol;
boca de la primavera azul;
amapola de mi corazón!

¡Cómo ríes por la viña verde,
por el trigo, por la jara, por
la pradera del arroyo de oro;
amapola de mi corazón!

¡Novia alegre de los labios granas;
mariposa de carmín en flor;
amapola, gala de la vida;
amapola de mi corazón!

Valle nuevo a través de la cristalería
Juan Ramón Jiménez

Valle nuevo a través de la cristalería
de colores. Trastorna su lizz y sus colores.
Cristal rojo, azul, verde. Oh qué policromía
falsa, brillante y lírica de hojas y de flores.

La hora, en él, está más distante y más pura.
Lo mismo, de otro modo, ilusión desbordante,
esponja el corazón. Qué encanto, qué ventura
de brisa carmesí y de sol verdeante.

El azahar es celeste; los redondos claveles
de sangre, son morados; los moriscos jazmines
amarillos son cobres; los lustrosos laureles
son naranjas; las Cándidas magnolias son carmines.
(Poema 239 de la “Segunda Antolojía (sic) Poética” publicada en 1920) 


La próxima Tertulia
Como solemos hacer, al finalizar el momento poético hablamos sobre el libro que leeríamos en nuestro próximo encuentro que será, además, el cierre del presente curso. Recordamos todos que Mamen Alonso desde la lejana Helsinki había lanzado un título que a todos nos parecía interesante; es más, ya Inma se había ocupado de sacarlo de la biblioteca y estaba leyéndolo. Se trata de una novela de Siri Hustvedt titulada "El mundo deslumbrante".

La Tertulia siguiente, tras oír a todos, los presentes en la propia reunión, y a los ausentes a través de WhatsApp este mismo sábado en duradera conversación, quedó señalada para el próximo día 14 de junio, jueves, a las 20:00 horas. Da la impresión de que ese día todos podemos asistir, ¡fantástico! La idea es hacer como otros años: tertulia a esa hora y luego tras ella comer algo en el mismo establecimiento. ¿Y de qué establecimiento estamos hablando? Pues del local 'Metro-Bistro' situado en la calle Imperial, 3, muy cercano a la Plaza Mayor de Madrid. Leo en su página que abren todos los días a partir de las 19 horas con lo que, pienso, que no habrá problema para ir al establecimiento a eso de las ocho de la tarde. Pero eso ya se comprobará debidamente al hacer la reserva. Me perdonaréis pero en este momento no recuerdo quien quedó encargado de realizar esta tarea.

Y esto fue todo, amigos. Espero que disfrutéis de la vida (lecturas, viajes, teatro, películas, familia...) y nos lo contemos todo, todo, en cuanto nos veamos de nuevo.