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sábado, 21 de abril de 2018

De paseo por Mora, Orgaz, y "Ordesa" del Gran Vilas

3 comentarios:
La Crónica que se me viene encima me acongoja un poco. Porque ¿por dónde atacarla? Nosotros que somos ya tertulianos avezados sabemos que gran parte de la bondad o maldad de un escrito reside en el planteamiento, el enfoque, la organización..., y que luego ya todo viene rodado. Como la novela que llevábamos era de corte memorialista tiraré de repertorio y si me sale en desorden se lo atribuiré al género y si no, diré que opté por la linealidad temporal (je, je...). En fin, ya veremos, me pongo el mundo por  montera y, como dice el clásico, que salga el sol por Antequera.


Ya desde primera hora, qué digo primera hora, desde la noche anterior, la enfermedad se había cebado con una de nuestras compañeras dejándola debilitada, exhausta y descangallada en el lecho del dolor. Es lo que tiene la gastroenteritis que cuando la toma con alguien se resiste a abandonarlo por muchas dietas astringentes que el enfermo -enferma en este caso- haga. ¡Vaya por Dios, mira que es mala suerte!- dijimos los que, aunque algo maltrechos algunos, nos levantamos a primera hora para cumplir el Programa que tan cuidadosamente y con tanta dedicación habían confeccionado María Jesús y Mercedes.

La Jornada
Tuvo, más o menos, el siguiente desarrollo. A las 10:20 recalábamos en la cafetería "Metrópolis" en pleno centro de Mora de Toledo. Allí tomamos café y los tertulianos que participábamos en esta manchega salida (María Jesús, Mercedes, Mary Luz, Cecilia, Inma, las hermanas Tena (Margarita y Teresa), Carmen Sánchez y yo mismo) saludamos a Maite y a Carmen, hermana y amiga respectivamente de Carmen Sánchez. Unas chicas estupendas que se adaptaron a la perfección al grupo y con las que reímos y conversamos a satisfacción.

Tras esta reunión inicial partimos raudos en tres vehículos hacia el Museo del Aceite donde nos esperaba Jonathan, el gañán [así se definió con conocimiento filológico él mismo] que nos iba a ilustrar -¡vaya si nos ilustró!- con todo lujo de detalles sobre el mundo del aceite del que conocía prácticamente todo. Vimos que el chico disfrutaba y, la verdad sea dicha, nosotros también con él. Yo percibí que mis compañeras de tertulia estaban a gusto con este chico a quien dedicaron todo tipo de elogios y parabienes dentro y fuera del Museo que en verdad mereció la visita a pesar del frío que dentro de él pasamos.


Ya fuera del Museo del Aceite pusimos rumbo a Orgaz donde teníamos concertada hora para visitar el Castillo que perteneció al famoso Conde del cuadro del Greco, si bien su última propietaria fue Dª Gema Llopis que dispuso en sus últimas voluntades que el edificio quedase en manos del consistorio municipal. Gracias a eso y a la magnífica reconstrucción que hizo el padre de Dª Gema hacia 1972 del inmueble derruido que había adquirido, ha llegado hasta nosotros una viva muestra de lo que más o menos debió de ser durante la Edad Media un Castillo de vigilancia del camino real que iba de Toledo a Córdoba. Es un castillo peculiar pues está en lo llano y no en un altozano como suele ser lo habitual. Las fotos que acompañan la Crónica nos permitirán recordarlo. Hicimos fotos de todo lo que era presencia patente; por más que nos empeñamos fue imposible hacer lo propio con el mono Jeremías y eso que  nos encomendamos a la Reina de la Fiesta del Aceite 1972, la señorita Gema Llopis, invocándola a través de las fotografías y del vestuario que en el Castillo se conserva. Pero, nada, Jeremías, como que no, tan sólo vimos su inmensa jaula vacía.

Finalizamos la visita al Palacio a una hora ya bastante ajustada y como a las 16:30 habíamos quedado con la guía para que nos enseñase la iglesia nos urgía comer y si era posible incrustar allí, en la sobremesa, la Tertulia sobre la novela de Manuel Vilas. Dejaríamos para más adelante, cuando subiésemos en Mora a la Ermita de Ntra Sra de la Antigua, el recitado de poemas que Inma nos había dicho el día anterior que 'pre-tenía' elegidos. Era intrigante y motivador.


La Tertulia
La comida fue correcta: un menú de 15€ en el que verduras, sopas de ajo, caza  y rabo de toro fueron las estrellas. Los postres también fueron correctos. Comimos, pues, a satisfacción y a eso de las 15:20 iniciamos el intercambio de opiniones sobre la novela de Manuel Vilas.

Abrí el fuego yo al haber sido quien hizo la propuesta del libro. A mí me habría gustado dar a la Tertulia un nuevo estilo que evitase la a menudo espera excesiva para intervenir. Mi propósito quedó a medio camino en parte porque según figuraba en el programa yo pensé que la tertulia sería por la Tarde tras haber concluido toda las visitas y compras y en parte por el tiempo muy ajustado de que dispusimos. Pero bueno no quedó mal la cosa. Expresé en primer lugar el motivo por el que hice la propuesta de "Ordesa": ya la había leído e incluso reseñado [quien quiera ver mi opinión más por extenso puede leer  aquí dicha reseña] y además era una narración de personaje masculino que nos alejaba de los personajes femeninos relacionados sobre todo con otras mujeres (madres, amigas, hermanas...) que tanto habíamos frecuentado en nuestras últimas lecturas. No, aquí, un personaje, Manuel Vilas, hablaba de él y de su relación con sus padres -sobre todo con el personaje de su padre- y con sus hijos. A estas razones de elección añadí dos elementos que me habían agradado muchísimo: La primera, que partiendo de la mera biografía del sujeto protagonista, el autor logra elevar la narración al terreno de la universalidad; y eso a mí me parece meritorio sin ninguna duda. La segunda, ya tiene que ver con el estilo y en especial con esa delicada manera con que Manuel Vilas logra dar a entender informaciones relevantes sobre algunos personajes sin caer en la cruda descripción, tan sólo sugiriendo; a esto contribuye muy mucho esa prosa poética que utiliza para transmitir la historia que nos cuenta.
Tras señalar lo anterior mi intención era la de lanzar unos cuantos temas de debate para sobre ellos construir la Tertulia. Lo logré a medias. Los aspectos que me parecían relevantes en el relato eran dos: el Tiempo y el Amor. Y muy relacionados con ellos estarían la Música, el Humor, la Literatura referencial y la Poesía.

Me gustó que los tertulianos entrasen en desorden a opinar sobre estas cuatro o cinco cuestiones que expuse. Si hubiera habido más tiempo y sosiego quizás el experimento habría resultado exitoso. Pero con todo y con ello yo quedé contento. Durante este constructivo intercambio de opiniones, Mª Jesús estuvo conmigo en la elevación a universal de esa vida familiar que Vilas presenta, aunque a ella le parecía que ese impudor, ese mostrarse ante los demás, era más que nada una concesión a una moda literaria. No hubo mucha opción para detenerse y debatir sobre esto, aunque la mayoría de los contertulios (contertulias, mejor debiera decir) atacaron al hombre porque lo vieron egoísta, mal profesional, mal padre, mal hijo respecto a su madre y adorador de ídolos falsos en sus referencias al padre. En fin, yo vi cómo me iba quedando solo. Afortunadamente Cecilia salió en defensa de la inmensa literatura que hay en esta obra, pero también me pareció ver que venía a decir que el escritor se aprovechaba en exceso de las referencias literarias (Quevedo, el 27, Machado, Dámaso Alonso, Juan Ramón y tantos otros) que germinaban en la novela. Luego ella y muchas otras tertulianas calificaron a Manuel Vilas de engreído y de considerarse por encima del resto. No sé, no sé, a mí me parece que el escritor es un cínico, un irónico y le gusta la provocación y, en parte, levantar respuestas y opiniones como las que en esa escasa hora se pusieron sobre la mesa.
Otra opinión muy generalizada en muchas tertulianas fue que la obra les había resultado muy pesada y muy reiterativa. Pese a estas calificaciones no muy halagadoras para este aragonés todos los tertulianos coincidimos en señalar el magnífico manejo del idioma que tiene el escritor. Pero a mí me quedó la sensación de que en general la obra no había sido muy del gusto de los asistentes: siempre habla de la muerte, no sabemos nada de su mujer, no se sabe ganar a sus hijos, ¿su madre es una mujer estúpida?, acaba uno harto del padre ..., fueron frases muy proferidas en la tertulia.

Prosigue la visita de Orgaz
Y de repente, ¡uy, ya son casi las 16:30. Vámonos! Y así hicimos, marchamos veloces a ver la iglesia de la localidad que había sido restaurada hacía poco tiempo. Una iglesia con hechuras de grande que como tantas cosas en España se quedó en un quiero y no puedo. Una iglesia truncada, abreviada diría yo. En su interior vimos varias esculturas (el Cristo del pie izquierdo, diversas vírgenes, otro cristo de espalda plana para ser  fijado a la pared...) que acababan de haber sido paseadas en procesión durante la Semana Santa. En una capillita perteneciente a la antigua iglesia que la grande absorbió pudimos contemplar un pequeño cuadro del Greco, "El expolio", de los varios que en su taller se debieron de pintar para la confección del mayor que figura en el Museo del Prado. Pero éste -nos dijo la guía orgaceña- era sin duda alguna de Domenico Theotocópuli. Y a la puerta de la iglesia despedimos a la chica que nos había ilustrado sobre la historia y arquitectura de este pueblo que conserva bien su idiosincrasia y tipismo.


¡Ah, se me olvidaba! También en Orgaz visitamos una casa típica, "La Casona", que había recibido múltiples premios  por su fantástica restauración. Allí vimos el estilo árabe de vivir hacia adentro, en el patio al que daban todas las dependencias. ¡Muy bonita la casita en cuestión, sí señor!

En la ermita de la Antigua de Mora. Recital poético
Volvimos a Mora. Aún nos quedaban cosas importantes por hacer. Concretamente faltaba el recitado de poemas que habíamos dejado para cuando visitásemos la ermita de Ntra. Sra. de la Antigua. La ermita en cuestión dista unos siete kilómetros de Mora de Toledo y según nos contó María Jesús los morachos peregrinaban a ella el primer domingo de septiembre. Conserva en su interior algunos cuadros de cierto valor y la imagen que se venera se llama de la Antigua por ser la única que se libró del incendio que destruyó el templo parroquial de Mora durante la Guerra de las Comunidades de Castilla en 1521.

A la entrada de la ermita hay una explanada grande, ancha, magnífica, que nos llamaba a sentarnos en una bancada corrida de piedra junto al muro que delimitaba el espacio abierto. Al abrigo del sol que ya picaba y cómodamente sentados escuchamos a Inma recitar los poemas que había elegido. El primero era del mismísimo Manuel Vilas, concretamente del poemario que publicó el año 2012 titulado "Gran Vilas" y el poema que eligió tenía precisamente ese mismo epígrafe, 'Gran Vilas'. Luego del magnífico recitado de este poema que nos hizo comprender aún mejor si cabe al escritor del que habíamos leído "Ordesa", Inma nos obsequió con otra poesía perteneciente a un autor del que, al menos yo, nada sabía: Roy Galán. El poema se titula 'Hay días cueva y días abismo'. Lo escuchamos en la voz de Inma que, repito, recita muy bien transmitiendo la chispa, el ritmo, el mordiente que el autor ha incorporado al poema. ¡¡Bravo por Inma!!
Ambos poemas esta vez sólo en letra son los que vienen a continuación.
"GRAN VILAS"
Manuel Vilas, poemario "Gran Vilas"

Cómo me gusta el dinero,
cómo me gustaría
ser uno de los hombres
más ricos del planeta.

Me gusta ese momento en que la gente te paga por lo que sea.

Creo que lo que me mataría de verdad es no tener dinero.
Eso mató a mis antepasados: no tener nada.

Me gusta recibir transferencias bancarias.

Pero no me estoy haciendo rico,
sólo me hago viejo.

Se acerca el momento final
Y sigo igual de pobre que siempre,
Igual de pobre que mi padre y el padre de mi padre,
raza negra de negros españoles,
y eso me mete mala y negra sangre en la cabeza.

Muy viejo e igual de pobre que todos los viejos de la tierra.

Mira que era pobre mi padre y mira que yo amaba
esa pobreza, los pobres elegantes españoles
con la frente llena del sol del Mediterráneo.
Mi padre era un Woody Guthrie de las montañas de
Huesca.
Era el mejor, siempre guapo, siempre radiante.
Pero se murió, así fue, se murió.

¿Por qué no soy rico si soy el mejor de los hombres,
si soy un santo,
si soy San Vilas,
muy colega de mis colegas,
un vitalista cordial?

Pagan mal en todas partes. Pagan mal en todo el planeta.
Pronto ya no pagarán nada, y volveremos adonde siempre
estuvo la gente com o yo, allí abajo, quemados,
enloquecidos,
ajusticiados, esclavizados, rotos.

¿Has visto cómo bajan los ríos de la tierra, llenos de cadáveres flotantes,
llenos de moscas que se posan en los labios
de los cadáveres golpeados por la tiranía universal?

No soporto envejecer,
dejar de ser la criatura más resplandeciente de la tierra.

Ser pobre y joven era tolerable

Ser pobre y viejo será un martirio.
Me comeré la pobreza y la vejez con ardiente mala sangre.
Y haré milagros, partiré el mar por la mitad
y me beberé las olas, los peces
y me beberé a todo el alto mando
de la marina de guerra norteamericana

Beberé almirantes, capitanes y delfines.
Beberé ballenas.

También me beberé al alto mando
de la marina mercante de los Estados Unidos.
Me beberé los portaviones de la OTAN.

Necesito cambiar de sangre,
de órganos,
de vísceras,
de cuerpo,
pero no de alma.

Mi alma estará bien siempre

“Hay días cueva y días abismo”
Roy Galán.

Hay días cueva y días abismo.

Hay días que pasan sin más, en los que el invierno te pilla aún con la sal en la espalda y días que tardan más de mil días en llegar.

Hay días mudos y días ruido.

Hay días gota que contienen la memoria de los días lluvia.

Hay días en los que otros rompen contigo y días a los que tú les pegas un puntapié acostándote antes de que anochezca.

Hay días clave y días arpegios y días en los que una canción te salva, de nuevo.

Hay días esclavos de celdas de excel y días libres de vuelos sin cobertura.

Hay días en que dormiste por primera vez con un extraño y días en los que te despertaste al lado de uno al que creías conocer.

Hay días en los que te rompieron la nariz de un puñetazo y días en los que dijiste nunca más.

Hay días en los que te traicionaste a más no poder y días en los que le gritaste a una silla a la que le reprochaste que no te hubiera abrazado lo suficiente.

Hay días que son isla y días que son marca antes de taladrar.

Hay días en los que te comes una y cuentas veinte y días casita en los que te gustaría no tener que tirar de nuevo el dado.

Hay días y díazos y el día que me quieras y vendrán días, han de venir, y los días raros que bailan como un lazo en un ventilador.

Hay días en los que querrás no haber nacido y días en los que sentirás que tus poros atraviesan firmamentos.

Hay días en los que enterraste a tu perro y días en que viste por primera vez una palmera.

Hay días en que fuimos juntos, días en que todavía eras tú solo y días en los que tan solo fui yo a medias.

Hay días en los que estaban todos y días en los que fue imposible que lo estuvieran.

Hay días máscara y días en los que la cara te tiembla.

Hay días trampa para la mente, para sentir que has hecho algo, que hemos estado, que seguimos siendo, aquí.

Hay días en los que el deshielo de los polos casi inunda los pies de tu cama.

Días en los que otros, simplemente, dejaron de latir.

Hay días sin ti y días después de ti.

Y sin embargo, aquí seguimos.

Días vivos.

Nos quedan tantos días, o tal vez solo uno.

Por si hoy fuera mi último día.

Gracias.

Y perdón.

Luego, ya metidos en faena poética, Cecilia no pudo contenerse y leyó el poema "Insomnio" del poemario "Hijos de la ira" que escribiera Dámaso Alonso en 1944 y que muchos habíamos visto sobrevolar no pocas veces por los versículos de algunas secuencias del texto de la novela "Ordesa".
También Mercedes, creo (ahora dudo si fue la misma Cecilia quien hizo el recitado del poema juanramoniano),  hizo lo propio con "Primavera amarilla" de Juan Ramón Jiménez. La letra de ambos textos es la siguiente:

“Insomnio”

de Dámaso Alonso

Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas).
A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en el que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros, o fluir blandamente la luz de la luna.
Y paso largas horas gimiendo como el huracán, ladrando como un perro enfurecido, fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla.
Y paso largas horas preguntándole a Dios, preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma,
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad de Madrid,
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.
Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día, las tristes azucenas letales de tus noches?
“Primavera amarilla”

de Juan Ramón Jiménez

Abril venía, lleno
todo de flores amarillas:
amarillo el arroyo,
amarillo el vallado, la colina,
el cementerio de los niños,
el huerto aquel donde el amor vivía.

El sol unjía de amarillo el mundo,
con sus luces caídas;
¡ay, por los lirios áureos,
el agua de oro, tibia;
las amarillas mariposas
sobre las rosas amarillas!

Guirnaldas amarillas escalaban
los árboles; el día
era una gracia perfumada de oro,
en un dorado despertar de vida.
Entre los huesos de los muertos,
abría Dios sus manos amarillas.

Poemas Májicos y Dolientes (1909)

Por último, a petición de Inma, yo leí el poema "The end" que cierra el libro "Gran Vilas" de Manuel Vilas. En ese poema el escritor autoficcionaliza su propia muerte. Es en el fondo el final opuesto al de "Ordesa" que se cierra con una secuencia en la que el autor autoficcionaliza su propia gestación en Barbastro durante un caluroso día de principios de noviembre de 1961 cuando sus padres por amor se pusieron a ello. ¡Qué enorme es este Manuel Vilas!

THE END

Era noviembre del año 2051
Y el escritor Manuel Vilas agonizaba
En una habitación del hospital
La Paz de Madrid.

Tenía 89 años

Sus hijos y sus amigos estaban con él en la habitación.
Hijos y amigos sostenían las manos de Vilas.
Manos que no recordaban haber cogido el mundo.
Vias estaba lúcido.
Se moría de viejo,
Pero hablaba.

Veo una fiesta, veo gente bailando –dijo-,
Una gran fiesta tropical.
Yo tengo 19 años y no 89.
La gente se baña en el mar.
Vuelvo a ser joven y estoy enamorado.
Soy un ángel perfecto.
Soy inmortal.
Vuelvo a sentir el futuro como una puñalada
De alegría en el corazón.

Vilas expiró en ese momento,
Lleno de besos, de abrazos fuertes
Y de emocionados apretones de manos.

La tierra tembló y se abrieron los palacios celestiales.

Vilas estaba muerto.

Pensé que acabaría pegándome un tiro
O saltando por la ventana, pero he acabado como todos.

Habían estado besando a un muerto hediondo,
Pero no les importaba eso,
Eran los hijos y los amigos de Vilas.
Amaban a Vilas y Vilas les amaba.

En efecto, el médico de planta confirmó el fallecimiento.
Había algunos periodistas y algunos personajes imprecisos.

Mira que fui feliz, pero aún podía haberlo sido más
Y eso me está matando mucho más que esta muerte real.
Un fantasma más enamorado que el hombre
Muy enamorado que lo inspiró.’ 

Vilas parecía una momia.
Daba bastante asco.
Un cuerpo replegado sobre cuatro huesos.
Una boca aplastada.
Unos ojos gastados hasta lo indecible.
La frente era una arruga escandalosa.
Las manos eran pura podredumbre,
Los dedos no tenían forma,
Falanges vivas, en ingrávido retorcimiento.

Esto fue el Gran Vilas, finalmente.
El hombre más bondadoso de la tierra, finalmente.
El hombre más enamorado de la historia, finalmente.
Su paso por el mundo estaba consumado.

Gran Vilas, ¿regresarás?
Los grandes vuelven.
Pero para qué volver.

Seguid besándolo, los besos son nuestras rosas.


La  próxima tertulia
Tras el fervor poético vino la vuelta a aqueste bajo mundo. Vamos, quiero decir, que nos quedaba aún por comprar aceite, queso y dulces. Y así hicimos. Cerca del hermoso ayuntamiento de Mora entramos en una tienda de ultramarinos (no encuentro mejor palabra para denominarla) donde había todo aquello que íbamos buscando. Las enseñanzas de Jonathan se pusieron a prueba a la hora de elegir los aceites: que si de arbequina o picual, que si de mezcla de ambas, que si de la cooperativa, que si oliva virgen o virgen extra, que si de la Moncloa, que si... ¡Qué sé yo la cantidad de "quesíes" que sopesamos para comprar aceite! Bueno, la cosa fue que en poco tiempo finalizamos las compras y todo contentos marchamos a la plaza a sentarnos en una terraza para descansar, tomar un refrigerio y decidir título, día, fecha y hora de nuestro próximo encuentro

Leeremos "La uruguaya" de Pedro Mairal. Nos veremos el próximo 17 de mayo a las 19:00 horas en el kiosko "La Perla", en Rosales.

Espero no haberos cansado mucho. ¡Hasta la próxima!

miércoles, 16 de diciembre de 2015

La tertulia sobre la novela de Carlos Zanón

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Guida eligió un local, "Súchil 15" muy agradable y bien decorado pero como casi todos los establecimientos hosteleros españoles con una acústica deficiente. Diríase que todos los bares y cafeterías estudian cómo hacer que el sonido reverbere todo lo posible a fin de que la estancia en sus locales, si de hablar y cambiar impresiones se trata, sea incómoda. Un buen tema de debate, ¿no os parece?

Bueno, el caso fue que a las 19:00 allí estábamos como clavos diez tertulianos que según llegamos al local fuimos obsequiados por Ana con un DVD que contenía las fotos que ella realizó durante la escapada manchega novembrina. He visto el contenido del disco en casa: son unas imágenes fantásticas que dan testimonio fiel de la salida por tierras manchegas y que dejan ver lo bien que lo pasamos. ¡¡Muchas gracias Ana por tu trabajo!!

"Lo que no tiene nombre", Piedad BonnettPara aprovechar bien el tiempo mientras esperábamos a los rezagados, lo primero que hicimos fue elegir la novela para la tertulia del mes de enero. Esta vez hicimos caso a Cecilia y el título que ella lanzó: "Lo que no tiene nombre" de Piedad Bonnett, fue el aceptado por todos.

Luego pasamos a establecer día y hora. Habida cuenta de que la merienda-cena navideña la hemos pospuesto para después de Reyes creímos apropiado celebrar la Tertulia el día 12 de enero martes, en esta ocasión a las 20:00 horas en vez de la habitual de las 19:00 dado que tras hablar del libro de la Bonnett pasaremos a comer algo. Por ello el lugar elegido para tertulia y cena había de ser un espacio que admitiese las dos actividades. Alguien -ahora no recuerdo quién- habló de un Restaurante situado en la Calle Gral Martínez Campos de nombre "Perrachica"; lo buscamos en los smartphones y sí allí estaba: No está en Martínez Campos sino en Eloy Gonzalo. Acabo de leer algunas de las opiniones de clientes y os aconsejo que las leáis para ver si es el local adecuado para nuestra tertulia; sólo os diré así de entrada que creo que hasta las 20:30 no abren. No estaría de más que alguien se pasase por el local e indagase para detectar su idoneidad. Pero vamos yo aquí simplemente hago crónica de lo que ayer hablamos y decidimos que a falta de contraorden es lo siguiente:

  • Día de tertulia: Martes 12 de enero de 2016
  • Hora de encuentro: 20:30 (si es en "Perrachica", aunque la que establecimos fue la de las 20:00)
  • Lugar de tertulia y merienda-cena: "Perrachica", c/ Eloy Gonzalo, 10

oooOooo


La tertulia sobre "Tarde, mal y nunca" de Carlos Zanón
El turno de intervenciones comenzó por Ana quien tras decir que  la novela sí le había gustado habló de los recuerdos que de la sociedad que existía en Tetuán durante la época del Protectorado español le había traído a su memoria el personaje hispano-marroquí Tanveer Hussein. Fue un momento muy interesante de la tertulia que todos escuchamos encantados dado nuestro total desconocimiento de ese mundo.

Tras Ana empezó un intercambio fluido de impresiones sobre el relato que en líneas generales había gustado a todos, si bien algunos lectores confesaron haberlo abandonado a las 80 ó 100 páginas dada la crudeza del mismo. Los que sí la habíamos leído valoramos su excelente ritmo, su poeticidad (el autor es poeta también), su crudeza, su construcción, la mostración de la marginalidad existente en la Barcelona de los años iniciales de la crisis (la novela se publica en 2009) y dentro de esta marginalidad un amplio mosaico de personajes: inmigrantes paquistaníes, inmigrantes marroquíes, inmigrantes sudamericanos..., prostitutas nacionales y extranjeras, explotadores de los marginados, catalanes arrojados a la marginalidad por culpa de las drogas, etc.

Dentro del abanico de personajes que muestra, la mayoría de los tertulianos se sintieron atrapados por la sencillez, bondad y vulnerabilidad del esquizofrénico Alex Dalmau, hermano de Epi, que durante las doce horas que dura la acción intenta protegerlo y evitarle los problemas que se le amontonan por haber asesinado brutalmente al moro (así se le denomina en el relato) Tanveer Hussein. Además de los hermanos Dalmau hay otros seres importantes en la novela, en especial destaca el de Tiffany Brisette, bella muchacha que está en el centro del relato y que domina a su placer a los hombres en todos los campos: el sentimental, el sexual, la mera atracción física...

Interesante fue establecer si de una verdadera novela negra se trataba. Muchos dijeron que no se lo parecía; otros, por el contrario, sí pensamos que tiene muchos de los ingredientes propios del género. De todos modos en lo que sí coincidimos la mayoría fue en destacar en la misma el componente psicológico que la recorre como nervio conductor. En el fondo -se dijo- todos los seres que pululan por "Tarde, mal y nunca" están solos, y deben solventar su soledad como pueden. Además de ello algunos como Alex sufren episodios esquizoides que debe de controlar con la medicación que no siempre toma con la adecuada periodicidad por lo que la realidad a veces se le confunde y mezcla con otras asociaciones en las que incurre cuando está con mono de su medicación.

A mí lo que más me gustó de la magnífica tertulia que celebramos en "Súchil, 15" fue que a casi todos la novela de Zanón nos sirvió para evocar episodios, acciones o personajes conocidos en la vida real o vistos  en la ficción de series como "The wire" (Guida) o en películas como "El mundo sigue" de Fernando Fernán Gómez de la que Juan Dionisio habló por tenerla muy presente en su memoria al haberla visto hacía una semana en la 2 y que le recordó a algunos de los personajes y situaciones de marginalidad de la narración. Con todo -y aquí hablo por mí pues esa misma noche logré encontrar y ver la película en Movistar+- la dureza y brutalidad es mayor en la novela, pese a no  escasear en la cinta de Fernán Gómez. Es evidente, comentamos, que no es lo mismo 1963, fecha de la película, que 2008 en que se sitúa la novela. Juan Dionisio echó mano de sus recuerdos biográficos y nos contó cómo durante la década de los sesenta era el Madrid de los barrios bajos que se iniciaban en la plaza de Tirso de Molina. 

En fin, una gozada de tertulia. Si Ana la abrió con evocaciones de un mundo desaparecido, el Marruecos del Protectorado español, Juan Dionisio la cerró evocando un mundo también desaparecido: la España de los sesenta en la que la vida era dura aunque afortunadamente no había irrumpido con ferocidad la droga que rompe hoy familias teóricamente bien estructuradas como la formada por los Dalmau, profesores los dos progenitores y sin embargo...


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NOTA: Alguna cosilla más sin duda se dijo, pero como no quiero confundir opiniones personales mías no vertidas allí [hace unos meses hice reseña de esta novela en mi blog que se puede ver pinchando aquí] con otras sí emitidas, doy aquí por finalizada esta crónica.
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 ¡¡Que los Reyes Magos os echen muchos libros, amigos!!

¡¡¡Feliz Navidad a todos!!!

 


martes, 17 de noviembre de 2015

Crónica de la grande excursión que la Cofradía, Tertulia y Grupo de amigos tuvo por tierras manchegas (Jornada II)

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Aquí se relata cuanto aconteció a los bravos tertulianos en su segunda y última jornada de aquesta grande salida que por tierras manchegas y hasta andaluzas realizaron y de cómo el bendito entre todas las mujeres fue armado Caballero andante en la Venta de la Inés, episodio hasta entonces nunca visto.

Jornada 2ª

1ª etapa:Churros en Casa Manolo
"La del alba sería...". Sí, aunque pueda parecer exagerado, muy de primera mañana los tertulianos-viajeros abandonamos las cálidas sábanas que durante la noche nos habían acogido para proseguir en la aventura que traíamos programada desde Madrid con actividades que prometían ser tan interesantes como las del día anterior.

Desde luego el desayuno con churros (porras o tejeringos los llaman en otros lugares por su grosor y contundencia) en Casa Manolo de Argamasilla de Calatrava respondió plenamente a las expectativas pues fue abundante y en un local divertido que se adornaba con alguna que otra imagen de rubicundos muchachotes que, gentiles, mostraban con alegre gesto su torso terso y musculado. Hubo quien en el grupo ante tal decoración llegó a pensar -y según parece no equivocadamente- que Manolo, quizás, cojeaba como el pato aquel del que Eduardo Mendicutti hizo novela.

Aprovechamos el distendido desayuno que tuvimos para adquirir un décimo de lotería no fuera a ser que Manolo, chico alegre, esparciera su alegría en forma de millones y nosotros nos quedáramos a dos velas tras haber estado en su local.

Acabo de enterarme de que Mamen gentilmente ha adquirido un 2º décimo del mismo número para que todos participemos en el premio que pudiera caer. Me parece una idea fantástica que personalmente aplaudo desde aquí.

2ª etapa:Visita y ceremonia quijotesca en la Venta de la Inés
Sin pérdida de tiempo montamos en nuestros fogosos vehículos y marchamos en dirección los confines de la sierra de Alcudia para ver de llegar en tiempo y forma a la Venta de la Inés donde de boca de su propietario actual, Felipe Ferreiro, escuchamos sus penas y las de su familia en lucha desde hace 25 años contra los abusos de un poderoso que los tiene acogotados. Escucharle fue una maravilla, pero como transcribirlo con mis palabras haría flaco favor a la belleza del habla de este Felipe, inserto a continuación un video de you tube que circula por la red y es de libre utilización:



Felipe es un buen hombre que nos permitió leer en su casa el fragmento de la llegada a la Venta de don Quijote y luego, con su inestimable colaboración como ventero o heredero de venteros que es, procedió a ejercer de oficiante en la ceremonia de armar caballero a don Quijote con una pala mata moscas la cual no había de haber acabado con muchas de ellas pues la mayoría estaban, cadáveres, pegadas a la cinta-trampa mata moscas que colgaba del techo de la estancia.


2ª etapa: Excursión a Peña Escrita
 Dejamos a Felipe y a su infeliz hija de 51 años, paralítica desde su nacimiento por negligencia médica, pues queríamos ver las pinturas rupestres que existen en  la Cueva de Peña Escrita situada a unos cuatro kilómetros de la localidad de  Fuencaliente, en el paraje conocido como Sierra de Hornilleros.

Cuando allí llegamos escuchamos con atención las explicaciones que Mercedes nos dio sobre las mismas y luego subimos a la Cueva para admirarlas y fotografiarlas. Nos quedó impresa junto a su belleza y la del paisaje que se observaba desde su emplazamiento la incuria e incultura de algunos de sus visitantes que habían profanado con monigotes la antigüedad sagrada de los símbolos esquemáticos que son estas impresiones monócromas.


3ª etapa: Aperitivo en Cerca Cónsul 
Rápidamente, pues el calor y las ganas de tomar algo apretaban, emprendimos camino hasta Cerca Cónsul, la finca de Mamen Alonso, ya en pleno valle de Los Pedroches, Azuel (Córdoba), donde en un ambiente idílico: al sol, en el porche de la vivienda y observados por varias piaras de cerdos ibéricos que, inocentes, miraban nuestro trasegar, dimos buena cuenta de vinos blancos y cervezas bien fresquitas así como del resto de las migas del día anterior que sin lugar a dudas nos supieron mucho mejor que la víspera (está claro que no hay cosa mejor que tener hambre). Hay constancia fotográfica del buen rollito que nos dio el aperitivo.

4ª etapa: Comida en Fuencaliente
Entrábamos en Fuencaliente pasadas ya las 3 de la tarde para dar cuenta de un lechón asado que las hermanas Alonso habían encargado. Patatas asadas con ali oli fue la guarnición del cochinillo que, ¡vive Dios!, estaba de rechupete: en su punto y con un sabor excelente. La ensalada mixta con que lo acompañamos no se quedó atrás.

En fin, amigos, que no se puede pedir más -¡y en menos tiempo!- al desplazmiento cervantino que ya estaba a punto de finalizar. ¡Ah, bueno, sí, se me olvidaba! El broche final llegó en forma de canto coral que, siguiendo la letra desde nuestros móviles, hicimos del hermoso poema de León Felipe, "Vencidos", al que ya hace unos añitos (¡¡1971!!) puso voz y música el "Nano", quiero decir Joan Manuel Serrat. Así, "Nano", lo llama cariñosamente su amigo Joaquín Sabina. Es tan bonita la canción que no puedo por menos que colocarla en esta entrada para que cualquiera pueda escucharla y leerla cuando quiera.


VENCIDOS
                                                                                                 León Felipe
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.

Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar,
va cargado de amargura,
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar.
Va cargado de amargura,
que allá «quedó su ventura»
en la playa de Barcino, frente al mar.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Va cargado de amargura,
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.

¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar!
¡Y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar!

Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo,
y llévame a ser contigo
pastor.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...



lunes, 16 de noviembre de 2015

Crónica de la grande excursión que la Cofradía, Tertulia y Grupo de amigos tuvo por tierras manchegas (Jornada I)

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Difícil va a ser resumir en una no muy luenga entrada la gran cantidad de actividades que en apenas dos jornadas realizamos los tertulianos de "más que palabras..." por las tierras que vieron las andanzas de don Quijote de la Mancha, el más grande caballero de dicha comunidad. Por ello la haré en dos partes, una por día. 

Jornada 1ª


1ª etapa:Tembleque
Comenzamos el viaje muy de primera mañana  en dirección a Ocaña donde íbamos a hacer una parada para desayunar y admirar su plaza mayor. No hubo tal pues diríase que los magos se habían confabulado en forma de cerrada niebla contra nosotros para impedir que gozásemos de las vistas de Ocaña. El frío y la bruma nos hicieron renunciar a esta primera paradiña que decidimos trasladar a Tembleque, la hermosa villa de nuestra querida Mercedes que nos deleitó con sus muchas beldades: su preciosa plaza mayor, única en España; la ermita de la Vera Cruz (actual biblioteca) de forma octogonal que en su origen albergó diversos enterramientos; la sala de plenos del Ayuntamiento temblequeño y el despacho del señor alcalde; también corrimos para poder ver su iglesia parroquial Ntra Sra de la Asunción en la que amén de admirar su robusta y espaciosa obra de construcción compramos papeletas para la rifa de una cesta de Navidad, así al tiempo que contribuímos a la restauración del templo albergamos la esperanza de tener que regresar al pueblo para recoger el premio que estamos convencidos caerá en nuestros números; tras la iglesia y a toda velocidad fuimos a visitar el Palacio de las Torres que pudo haber llegado a ser Parador de Turismo pero algún listo logró que Almagro se quedara con él dejando este bello edificio en la ruina más terrible que amenaza con derrumbe irreparable.
Y como no todo iba a ser contemplación y deleite artístico, Mercedes nos llevó a una quesería en la que hicimos acopio de quesos de oveja y nueces con los que esperamos en fechas próximas tener larga recordación de esta suculenta visita a Tembleque. Y digo suculenta porque finalizó por todo lo alto en casa de los encantadores padres de nuestra sherpa temblequeña, los cuales nos deleitaron con unas rajas de melón sabrosísimas que recordaremos siempre.


2ª etapa: Los Molinos de viento de Consuegra
De Tembleque partimos para Consuegra donde pensábamos iniciar nuestra verdadera aventura literaria: leer, donde Cervantes imaginó que sucedieron, episodios de Alonso Quijano el Bueno. Y así a los pies del molino "Sancho" leímos el capítulo de la aventura de los molinos. Fue una dramatización fónica satisfactoria de la que quedó constancia gráfica.


3ª etapa: Mesón "Las Brujas" de Daimiel.
De la fantasía cervantina e idealismo quijotesco pasamos a la auténtica realidad cuando vimos la hora que era y sentimos ya en nuestros estómagos que el desayuno hecho en Tembleque había dado paso ya a la habitual gusa del mediodía. Sabíamos, además, que las hermanas Alonso, nos aguardaban en Daimiel, en el mesón "Las Brujas" donde se habían ocupado de encargar comida sana y abundante para proseguir con bríos la marcha manchega. Y a fe que lo habían hecho bien Mamen y Pilarín pues la comida que reservaron fue, amén de sabrosa, copiosa y apañada de precio.
No pudimos hacer sobremesa ninguna pues a las cuatro de la tarde teníamos que estar en Alarcos para visitar el Parque arqueológico que desde 1986 existe allí centrado en recordar la pérdida y posterior recuperación del que fuera famoso castillo de Alarcos construído sobre antiquísimos asentamientos ibéricos cuyos restos excavados pueden hoy contemplarse. También visitamos la eriita que, como heredera del centro religioso que siempre allá existió, continúa siendo lugar de importancia espiritual. Finalizamos la visita recorriendo el Museo que sobre la batalla de Alarcos alberga el Centro de interpretación.


4ª etapa: Argamasilla de Calatrava. Alojamiento en Los Cedros.
Ya se había puesto el sol cuando emprendimos ruta en dirección a Argamasilla de Calatrava donde Pilarín Alonso gentilmente nos invitaba a alojarnos. Una vez que nos instalamos en su preciosa casa de nombre "Los Cedros" salimos a pasear por Argamasilla y a tomar algo en el Restaurante "Los Escuderos" donde Mercedes y Margarita nos sorprendieron por su buen conocimiento enológico de las distintas variedades de uva,  nombres y procedencia de diversos caldos tintos. En concreto Mercedes escogió uno cuyo nombre ahora no recuerdo aunque sí sé que maridaba a la perfección con el riquísimo queso de oveja que degustamos y con las gachas y migas manchegas que por ser muchas no pudimos acabar esa noche aunque sí al día siguiente en la finca de Mamen, como más tarde se verá.

LA TERTULIA
No podemos olvidar que toda nuestra actividad tenía móviles literarios (¡naturalmente!) por lo que mientras bebíamos buen vino, comíamos queso y tomábamos poleos e infusiones varias hablamos de la lectura correspondiente a noviembre, que no era otra que "Dos historias nada decentes" de Alan Bennett, y también, aunque de ésta hablaríamos más tarde en casa de Pilarín, "Rinconete y Cortadillo".

En general la lectura de Bennett nos había entretenido a casi todos, aunque no nos había parecido tan tan humorística como quizás esperábamos. De las dos historias a la mayoría nos había divertido más la segunda, "La ignorancia de la señora Forbes", que la primera, "La señora Donaldson rejuvenece". El motivo que muchos adujimos para sostener tal cosa fue que -y aquí hablo por mí- parecía más inverosímil la manera de actuar de la Sra. Donaldson  del primer relato que los comportamientos, mucho más habituales, de la Sra. Forbes, protagonista de la otra novelita. Sin embargo he de decir que en esta tertulia las razones que pusieron sobre la mesa muchos de los participantes (Inma, Guida, etc.) me hicieron modificar un tanto (y seguramente también les ocurrió a otros) mis primeras opiniones, pues, quizás, yo no había reparado en puntos tan interesantes en el primer relato como el de la sexualidad de una mujer ya de años que durante su matrimonio no se había enterado  mucho del asunto -dijo Inma- o los interesantes aspectos -muy críticos, en acertada opinión de Guida- que sobre la sanidad pública inglesa se van dejando caer a lo largo de la breve historia. Desde luego el debate, animado y con buenos argumentos, hizo que muchos suavizásemos nuestra primera opinión sobre la primera historia, la de la Sra Donaldson.

Respecto a la segunda, "La ignorancia de la Sra. Forbes" casi todos señalamos que se dejaba ver en ella la mano del guionista cinematográfico que es el autor. Aquí, Ana, Mari Luz, Cecilia, etc., recordamos la excelente representación teatral que para nosotros fue la puesta en escena por José María Pou de "Los chicos de historia" del autor inglés. A mí, al igual que a los antes citados, la historia de la Forbes se me represenatba en la cabeza en forma de imágenes cinematográficas o escenas teatrales. Cecilia habló del excelente ritmo de este relato, de cómo va dosificando con criterio la intriga y dando salida de manera bien estudiada a los distintos matices que hay en él. Mary Luz habló de los estereotipos que se muestran (homosexual dentro del armario, policía hipócrita y estafador, suegro que engaña a su mujer y a su propio hijo, suegra que no se entera de nada pese a darse de estar al cabo de la calle en todo, etc., etc.

En fin una amena tertulia que dio para más de lo que parecía al principio.
Y ya sin más pasamos a decidir qué lectura establecer para diciembre. Yo, dada la situación política actual en España propuse leer algo que pudiese darnos algo de luz sobre Cataluña y hablé de Eduardo Mendoza ("La ciudad de los prodigios" o "La verdad sobre el caso Savolta"...), pero la mayoría opinó en contra, aunque sí dejaron abierta la puerta a buscar otra de otro autor ('quizás una novela negra', dijeron). Yo propuse entonces a un autor, Carlos Zanón, que había leído últimamente y que había llenado de sobra mis expectativas; y di un título: "Tarde, mal y nunca". Hubo otras propuestas interesantes como la que hizo Cecilia de "También esto pasará" de Milena Busquets, título que ya ha sido puesto sobre la mesa en varias ocasiones y que merece que le demos una clara oportunidad en un futuro. Inma dijo que por qué no Leonardo Padura, último premio Princesa de Asturias; de los muchos títulos del autor se decidió que se podría leer "El hombre que amaba a los perros". También hubo voces que pidieron leer algo de Fernando del Paso, premio Cervantes 2015; de la ingente obra de este escritor mexicano del que salvo Margarita ninguno habíamos leído nada, se habló de "Palinuro de México" de 651 págs. (1977), y de "Noticias del Imperio" de 726 págs. (1987), pero dada la extensión de estas narraciones se pensó que era lectura más propia para unas vacaciones, quizás para las próximas de Navidad ahora que hay que empezar a pensar en regalos que hacer y que te hagan, ¿no os parece?.

Tras un largo intercambio de opiniones y de pareceres varios sobre unas y otras obras se pasó a elegir en votación la novela de diciembre. Tres fueron los títulos que se pasaron a votar: el de Milena Busquets, el de Leonardo Padura y el de Carlos Zanón. Hecha la votación la que recibió más votos fue la de Carlos Zanón, "Tarde, mal y nunca".

He mirado en internet y veo que está en alguna de las bibliotecas públicas del Ayuntamiento y de la Comunidad. Es una novelita de 221 págs. que salió publicada este verano con el diario El País al precio de 1'95€; en librerías está publicada en RBA libros en formato papel y también existe en ebook.

Decidimos que haríamos la Tertulia el lunes 15 de diciembre a las 19:00 horas en, creo recordar,  "Suchil" en plaza de Conde Suchil, 15. Tiene página web así que consultarla viene bien.

Concluida la tertulia salimos de "Los Escuderos" y enfilamos para "Los Cedros", pues la jornada había sido luenga y la siguiente se anunciaba no menor. Pero como de la tripa sale la danza, en llegando a la estancia donde habríamos de descansar quisimos degustar los sabrosos "Duques" que habíamos adquirido en la pastelería "Peces" de Consuegra. Estaban deliciosos y más aún si, como hicimos, los acompañas de una infusión o de un oportuno gin tónic. Con estos refuerzos espirituales hablamos de "Rinconete y Cortadillo" y hasta nos atrevimos con el perspectivismo que Cervantes desplegó en la figura del narrador de su obra máxima. Cecilia había elegido fragmentos oportunos que leyó a fin de ejemplificar sus oportunas explicaciones.

Y sin más, vencidos ya por el sueño, el cansancio y los alimentos espirituosos, decidimos irnos a dormir dado que el día siguiente, como se podrá leer en la entrada que dedicaré a la Jornada 2ª, iba a ser largo y completito pues estaban programadas múltiples actividades literarias y culturales, amén de un magnífico colofón final en forma de aperitivo y posterior degustación de cochinillo asado.