Mostrando entradas con la etiqueta Los libros de la tertulia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Los libros de la tertulia. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de junio de 2023

La tertulia de mayo: "El retrato de casada"

No hay comentarios:

Caían chuzos de punta. Así decimos en Castilla cuando, a pesar de tener el mar a mucha distancia, nos sorprende una galerna de esas que en el Cantábrico hacen estragos. Aquí, el lunes pasado, día establecido para la tertulia de mayo, el Cantábrico se llamó Moncloa y el puerto seguro donde nos refugiamos al menos tres tertulianos de "más que palabras..." fue la enorme boca de metro que allí comunica con el intercambiador de transportes. Relámpagos, rayos, truenos y centellas, como en las historietas del Capitán Trueno nos acompañaron a Guida, Mary Luz y a mí mismo durante más de media hora mientras aguardábamos a que escampase.

Tras la tempestad vino la calma, aunque, eso sí, llegó con más de un tertuliano pasado por agua. Mejor debiera decir con todos salvo Mamen, única tertuliana que, previsora, antes de iniciarse el tormentón ya estaba sentada en la terraza de La Perla esperándonos al resto con una espumosa y fresca jarra de cerveza en sus manos. Desde su posición, al frente de una estupenda mesa redonda en la que nos aguardaba, fue intercambiando mensajes con los tertulianos que chapoteábamos por calles y aceras camino de donde ella estaba. 

Por fin, a la hora convenida lloviendo aún, pero ya todos (Mercedes, Guida, Mari Luz, Margarita, Ana, Mamen y este cronista) refugiados en la cervecería del Pº de Rosales, tras los saludos de rigor cruzamos entre nosotros cuatro cosas acerca de la novela que nos convocaba. Comencé yo que fue de quien partió la idea de leer El retrato de casada de Maggie O'Farrell. Manifesté mi desilusión y cierto desencanto con la lectura, a la que había llegado con muchas expectativas habida cuenta de lo mucho que me había gustado "Hamnett", la exitosa novela anterior de la O'Farrell. Parece que en mí se materializó el dicho de 'segundas partes nunca fueron buenas'. No, no me satisfizo el libro en cuanto a la anécdota, aunque sí me tuvo atento y pendiente en lo tocante a la destreza que la autora demuestra una vez más en el manejo de la lengua literaria. Y no dije más dado que en mi blog justifico esta opinión mucho más por extenso [para acceder pinchar aquí].

Mi juicio sobre la novela dio pie a conversar sobre la realidad vital de las mujeres en esa época (el siglo XVI) respecto a nuestro hoy. ¿Sigue sucediendo algo parecido en la actualidad? Se planteó esta cuestión y hubo animadas intervenciones sobre ello. También salió el asunto de si hay anacronismo o extemporaneidad en lo que se dice sobre la condición femenina del momento. Yo afirmé que sí; sin embargo la mayoría de mis compañeras vinieron a decir que no, apoyándose en la peculiar personalidad de Lucrecia, el personaje protagonista, quien desde bien niña fue una persona singular por sus aficiones y el hecho de ser el quinto hermano. En una familia estar en el grupo de en medio nunca ha reportado grandes atenciones por parte de los progenitores. 

Se habló de la belleza de la ciudad de Ferrara. Del castillo de la familia del esposo, una auténtica fortaleza. Lógicamente comentamos acerca del hecho de la imposibilidad de tener hijos, cuestión achacada siempre a las mujeres y nunca al hombre cuando como en este caso Alfonso d'Este no tuvo ninguno con ninguna mujer. Otra injusticia hacia la mujer. Hablamos también de cómo Lucrecia deseó volver a Florencia, algo imposible dado el carácter de la madre y los entresijos económicos y políticos que habían rodeado a la unión. Se habló... ¡de muchas otras cosas! Sí, la novela es una buena disculpa para hablar de una época, un país, el arte, el hombre, la mujer, la crianza de los niños, la relación señora-criada, etc., etc.

Naturalmente no nos olvidamos de elogiar la magnífica prosa de la escritora, así como la magnífica traducción de Concha Cardeñoso. Destacamos la maestría que tiene la novelista al meter al lector dentro de la cabeza del personaje. Leemos y el narrador se diluye en el personaje, ambos son todo uno, no se distinguen. El personaje duda, avanza y retrocede en sus decisiones sin decantarse por nada, está indecisa. Y nosotros la comprendemos, la entendemos, no puede ser de otra manera... En mi opinión esa es la maestría de la escritora, ese conducirnos, llevarnos de la mano, sin presionarnos, por donde ella quiere. Mamen destacó cómo la narradora siempre está en presente; es un tiempo que no avanza. La verdad es que la historia en sí sólo dura un año, el que va de 1561 en que se casan a 1562 en que finaliza la vida en común [no quiero decir aquí, para no romper el interés de la lectura, lo que le sucede a esta Lucrecia por si alguien, fuera del grupo tertuliano, se pasa por esta crónica]. Además de este año lineal, en la novela hay avances -más que avances yo diría anticipaciones- y retrocesos dentro de este año de casada. 

Tengo la sensación de que me he alargado casi más en la Crónica de lo que en realidad duró el comentario en vivo de la novela. Había bastante ruido en la terraza de La Perla llena hasta la bandera por culpa del mal tiempo, y no siempre nos escuchábamos debidamente los unos a los otros -mejor sería decir las unas a las otras, pero yo soy un antiguo (ja, ja...)-. Por esto de manera casi natural e imperceptible pasamos a otras cosas, en especial a hablar de títulos de libros leídos. Ana habló de Olivia Manning y su 'trilogía balcánica'; también habló de Víctor Esteban Sardiña, natural de Ciudad Rodrigo (Salamanca) y su libro "A la sombra del atardecer". Por su parte Margarita recomendó dos libros que había leído últimamente de Mariana Travacio titulados "Quebrada" y "Como si existiese el perdón". Quedó en que nos los enviaría. Mamen habló de Haruki Murakami, premio Princesa de Asturias 2023.


Ana Lena Rivera
Sobre esta escritora y su novela Las herederas de la Sínger de la que hablé yo en la anterior tertulia, comuniqué a las tertulianas la completa disposición de la novelista de asistir a la tertulia que hagamos sobre su libro. Quedamos en que yo volvería a contactar con ella para establecer fecha en septiembre. Lo he hecho y ella me dice que para la última semana de septiembre, en principio ella no tiene compromiso alguno. Le dije que en junio, en nuestra tertulia final de curso, fijaríamos el día de la reunión septembrina y que se lo comunicaría para ver si le cuadraba.  


Nuestra próxima tertulia
Para cerrar el año lector debidamente decidimos, en contra de nuestra habitual costumbre, fijar primero el lugar posponiendo la elección del libro a un intercambio de opiniones posterior. Así que voy por orden. Decidimos volver a reunirnos en la cervecería La Perla del Pº de Rosales. En ella, además de hablar de literatura, el jueves 29 de junio tomaríamos algo más sólido de lo habitual como despedida de cara al verano. Nos veremos, por esta razón a las 19:30 horas

El título para leer que elegimos allí, en La Perla, fue uno propuesto por Guida titulado "La educación física" de Rosario Villajos. Al día siguiente, la misma Guida avisó por wasap de la mucha similitud entre el asunto que tocaba la novela propuesta con el de, por ejemplo, la novela de Cristina Araujo. Así pues decidimos en el chat de wasap proponer un nuevo título. En el cruce de mensajes salieron a colación los libros siguientes: "Hombres sin mujeres" de Murakami, "Quebrada" de Mariana Travacio, "Lejos de Egipto" de André Aciman y no recuerdo ahora si algún otro más. El grueso del grupo se inclinó por el titulado Lejos de Egipto de André Aciman, obra que Cecilia ya había propuesto en una tertulia anterior.

Y, como dice Bugs Bunny, eso fue todo, amigas. Hasta entonces.



Lo logra utilizando con maestría técnicas narrativas como el monólogo interior y el flujo de conciencia








jueves, 23 de febrero de 2023

En febrero hicimos tertulia con Cristina Araujo Gámir

1 comentario:

 

La verdad es que se agradece mucho dar variedad, introducir cambios de vez en cuando en nuestros encuentros mensuales. Este febrero hemos tenido la oportunidad de conversar, intercambiar opiniones, con la autora del libro que habíamos leído y sobre el que íbamos a comentar. El libro era Mira a esa chica, último Premio Tusquets de Novela, y la autora, claro, Cristina Araújo Gámir.

Para este encuentro volvimos al Café del Rey, establecimiento que se nos antoja fantástico para poder hablar, especialmente si se hace con orden y sin atropellos. Además, frente a recuerdos del pasado, en esta ocasión se nos atendió debidamente y lo que es más importante no había música ambiental ni sonido de televisión alguno. Fantástico.

Tras saludar a Cristina e interesarnos los unos por los otros iniciamos la tertulia sobre la novela. Lo primero que le preguntamos a Cristina fueron los motivos que le llevaron a escribir esta historia. Nos respondió que sobre todo fue el pensamiento que siempre la acometía cuando escuchaba noticias sobre abusos sexuales: ¿Cómo abordará tras esto la agredida su vida cotidiana? ¿Qué pensará mientras es examinada en el servicio de urgencias del Hospital? ¿Cómo reaccionará ante la policía, el juez, su familia?, etc. Este come come que no se le iba de la cabeza se agrandó aún más tras los sucesos de la manada pamplonica. Ambos ingredientes  —comentó Cristina— fueron el germen de su novela; faltaba ahora lo esencial, prosiguió: buscar la manera de mostrarlos debidamente barajados, conjugados. Pues lo lograste, Cristina, le dijimos, vaya si lo lograste.

A propósito de la anécdota que se desarrolla en el relato, le preguntamos sobre por qué Pattie, la madre de Miri, era madre soltera; por qué los nombres de los personajes no eran nombres españoles; y otras cuestiones de este estilo. Amablemente ella fue respondiendo a todo: por necesidades narrativas y por dar un desarrollo más verosímil a este o aquel personaje, a propósito de la madre; y en cuanto a los nombres de persona, para evitar contaminaciones mentales mientras escribía con personas concretas reales que ella pudiera conocer.

Se habló del consentimiento y de la delgada línea que existe para identificarlo o no; se habló de la igualdad hombres - mujeres en la sociedad actual y de la dificultad de que ésta se plasme en la vida real más allá de los planteamientos legales en los que sí que existe la misma; se habló de la sociedad hipersexualizada en la que vivimos; se habló del cada vez más temprano consumo de pornografía, alcohol y drogas por parte de los adolescentes; se habló de una cierta banalización del sexo que con frecuencia conlleva efectos indeseados... En fin, se habló de tantísimas cosas, que fue un gozo y una satisfacción estar allí.

Mira a esa chica, Premio Tusquets de novela 2022
Pero en lo que más insistimos y le alabamos a Cristina Araújo fue la forma que había dado a su novela. Comentamos con ella sobre el uso de las personas narrativas, en especial esa segunda persona en las secuencias en las que Miriam es personaje central; también sobre la muy conseguida individualidad de que dota a todos y cada uno de los personajes, en especial la de los amigos del instituto (las chicas y los chicos); el tratamiento dado al tiempo; la ubicación espacial [curiosamente dijo Cristina que en otras  reuniones como la que estábamos teniendo hubo quienes, no sabía ella por qué, tenían claro que la acción se situaba en Alicante (?)]; la conseguidísima plasmación en la novela del mundo de los sentidos más diversos (oído, gusto, tacto...); la ordenación del relato muy en consonancia con las idas y venidas que lo sucedido tiene en la cabeza del personaje central. Y Cristina respondió a todo y agradeció que hubiéramos valorado debida y positivamente toda esta parte formal que para ella fue lo más costoso de realizar durante el proceso de escritura.

Seguramente hablamos de más cosas, pues Mira a esa chica da para mucho; pero este cronista llega hasta donde llega. No se le puede pedir más (ja, ja...). Sólo me resta añadir  la inmensa amabilidad, afabilidad, que Cristina demostró con todos nosotros respondiendo a todo lo que le preguntamos, incluso a cuestiones que rebasaban los límites estrictos de su novela como las siguientes: 

¿Por qué vives en Frankfurt?
—Por motivos laborales
¿Piensas volver a España?
—Sí que me gustaría. Me lo estoy pensando
¿Estarás en la Feria del Libro?
—Quizás. Es la editorial la que dispone al respecto.
¿Es Mira a esa chica la primera novela que escribiste?
—Naturalmente esta novela no es lo primero escrito por mí, aunque sí lo primero publicado.
¿Tienes entre manos o ya en imprenta alguna nueva novela?
— Tengo otras novelas escritas que quizás ahora lleguen a los lectores. No sé. Ya se verá.
¿Podremos ver en alguna pantalla la historia de Mira a esa chica?
—No lo sé. Eso no depende de mí.
Muchísimas gracias, Cristina, por todo.
—Gracias a vosotros.


Nuestra próxima tertulia

Antes de acabar tan agradable reunión elegimos lectura para la tertulia del mes de marzo. Mercedes propuso leer una novela de Antonio Orejudo, precisamente presidente del jurado que otorgó el Premio Tusquets de Novela a Cristina Araújo por Mira a esa chica. Dado que en "más que palabras..." hasta el momento nada hemos leído suyo, la propuesta fue aceptada de inmediato. Antes de seleccionar título dentro de su novelística, nos demoramos un poco hablando de otro miembro del jurado de quien esta vez sí que habíamos leído una o dos obras suyas. Hablamos de Sara Mesa, de lo mucho que a la mayoría nos gustan sus obras; Cristina comentó la profunda admiración que le tiene y lo que le satisfizo que una escritora de su calibre hubiese valorado muy positivamente su obra. Algunos de nosotros intervinimos aquí y comentamos que habíamos encontrado más de una similitud o reflejo de la novelística de Sara en Mira a esa chica, en especial en la manera de abordar de manera equilibrada, lo que nunca es fácil, asuntos difíciles dado el eco social y mediático que los mismos tienen.

Pero volvamos al libro elegido. Su título es Fabulosas narraciones por historias publicado por Tusquets. Nos reuniremos el próximo día 23 de marzo, jueves, a la hora acostumbrada, las 19:00, en el Hotel Ibis de la calle Manuela Malasaña

Allí nos veremos, amigas. Leed mucho y sed felices.

Nota:
En el blog de Cecilia, Vive el Quijote,  y en el mío propio, El blog de Juan Carlos, podéis leer las reseñas que sobre Mira a esa chica hemos hecho cada uno de nosotros dos. Esperamos veros por allí. 








jueves, 1 de diciembre de 2022

La tertulia de noviembre. "La anomalía" de Hervé Le Tellier

No hay comentarios:

La tertulia sobre "La anomalía"
Esta crónica será necesariamente breve dado que todos concurrimos a ella. Tan sólo faltó Carmen Sánchez que anda de médicos por ciertas descompensaciones tensionales. Desde aquí, querida Carmen, en mi nombre y el de toda la Tertulia, te deseamos una muy pronta recuperación de esos golpes emocionales -¡seguro que ellos son los responsables!- que se reflejan en el funcionamiento de tu organismo. Un beso comunitario.

Como digo seré breve. "La anomalía" de Hervé Le Tellier en general gustó; sólo dos tertulianas, Mary Luz y Mamen, manifestaron cierto disgusto respecto a la novela: que si por la abundancia de personajes su lectura se hacía algo complicada; que si eran muchas las reflexiones de naturaleza filosófico-teológica o las hipótesis científicas acumuladas en el relato, en un intento de dar alguna explicación a esa anomalía que presenta el escritor francés; que si era fantasiosa, poco verosímil y bastante confusa toda la historia... Algunas de las 'pegas' puestas  a la novela por estas dos tertulianas fueron así mismo corroboradas por otras amigas. «Sí, sí, a mí también se me hizo algo tediosa cuando en algún momento habla de ciencia, filosofía, religión...», fue un comentario salido de varias bocas durante la exposición de Mamen y Mari Luz.

Pero lo general, desde la primera intervención de Ana, fue manifestar la plena satisfacción con una novela fresca, viva, innovadora, sorprendente, original, juguetona, muy bien trabajada, crítica con instituciones y organizaciones de todo tipo, rebosante de humor en muchas de sus partes, a la vanguardia de modas y movimientos literarios, rompedora incluso con esos movimientos vanguardistas, etc. 

Se habló mucho de la pertenencia del escritor a OULIPO, el movimiento literario-matemático surgido en Francia en los años 50 del siglo XX de la mano de Raymond Queneau y el matemático François Le Lionnais. En la reseña que sobre la novela publiqué en El blog de Juan Carlos en octubre pasado hablo brevemente de este grupo. También en esa entrada hablo de la, en mi opinión, pertenencia de "La anomalía" de Hervé Le Tellier al posmodernismo literario. Os dejo AQUÍ el enlace por si os apetece leer más de mi comentario.

Hubo consideraciones sobre la novela muy interesantes. Simplemente enumeraré aquellas que ahora recuerdo: la metaliteratura tan presente en ella (una novela haciéndose, la importancia y dificultad de la traducción, la organización de un relato, etc.); la perturbación que supone, supondría o supondrá la posible duplicación de seres ya en cierto modo presente en nuestro hoy en la realidad virtual, la clonación animal ¿y/o de seres humanos?; el camino que el autor, matemático además de escritor, ha seguido partiendo de la ciencia hacia la escritura y no al revés; los capítulos se asemejan -seguramente lo son- a relatos cortos, quizás por ello cada uno utiliza un género literario distinto; los personajes representan al conjunto de la sociedad pues hay de todo entre ellos: el delincuente, el escritor, la niña abusada, el enfermo terminal, la joven independiente, el adulto babosillo, etc.; incluso, al hilo de las muchas referencias que en la novela se hace a la cultura popular actual, Guida habló sobre los parecidos encontrados por ella entre "La anomalía" y "Manifest", una serie televisiva en la que pasajeros y tripulación de un avión desaparecido cinco años atrás reaparecen de manera sorpresiva; por último se destacó de ella el ritmo, el humor, ciertos personajes, etc. 


Celebración del Año Nuevo 2023. Próxima lectura. Amigo invisible.

Como ya es tradición de años entre nosotros, decidimos festejar en enero la llegada del Año Nuevo. Lo haremos en una comida en el curso de la cual comentaremos, a propuesta de Cecilia, el libro "Obra maestra" de Juan Tallón. El restaurante elegido se llama ZAGA, local al que Mercedes y sus compañeros del Ateneo acudieron hace no mucho quedando muy satisfechos. La fecha en que tendremos la tertulia-almuerzo será el próximo 19 de enero, jueves, a las 14:00 horas

En el curso de la comida nos regalaremos libros. Lo haremos por el procedimiento del Amigo Invisible. A continuación de leer esta reseña pasaos por vuestro correo electrónico para leer el mensaje que el programa os envía indicándoos quién es el destinatario de vuestro regalo libresco.  

Os deseo a todas unas felices fiestas. Disfrutad todo lo que podáis, no os matéis a preparar comidas y leed mucho. Un beso a todas




miércoles, 26 de octubre de 2022

"Arde este libro". El libro de la tertulia de octubre de 2022. Fernando Marías

No hay comentarios:
La tertulia de ayer, martes 25 de octubre de 2022, la celebramos en el Hotel Ibis de la calle Manuela Malasaña, precisamente la calle que dio nombre a una zona madrileña que albergó, durante la Movida de los 80, varios de los templos musico-alcohólicos en los que se coció mucho de lo que luego ha quedado marcado en letras doradas en los anales que dan cuenta de la Movida. Evidentemente, su elección para la tertulia de esta novela fue pura casualidad; a nadie se nos ocurrió pensar cuando lo elegimos que el autor y sus personajes -el mismo Fernando Marías y Verónica, su pareja- pisotearon la zona y habitaron sus locales durante los veintitantos años que duró su relación. Pero volvamos a la crónica, que parece que me estoy yendo por las ramas.

Ocho tertulianos acudimos esta vez al Ibis para vernos y cambiar opiniones sobre el libro elegido para leer en octubre. A todos el libro nos había gustado mucho y todos nos preguntábamos cómo era posible que en los medios el mismo no hubiera tenido mayor repercusión. La verdad es que a esta cuestión ninguno de nosotros encontró respuesta válida satisfactoria. Quien propuso la lectura fue quien esto escribe, o sea, yo mismo. Inicié mi intervención diciendo que fueron comentarios de amigas lectoras los que me revelaron la existencia de esta obra de Fernando Marías. El nombre del escritor yo lo había escuchado, claro, pero confesé que hasta ese momento nada suyo había leído. La lectura de "Arde este libro" me impactó. Reconozco que es de las obras literarias que más me han conmovido últimamente: no salí de ella igual que entré, salí transformado, impresionado por lo que una persona puede escribir mostrándose desnudo a los demás, en plena visceralidad, esto es, sin tapujo alguno, sin esconderse. Para no cansarlas, dije a mis compañeras tertulianas que en febrero de este año escribí, nada más acabar de leer el libro, una reseña en la que me explayé a mi gusto sobre esta novela.

¿Novela? Sí, novela, porque el término es maleable al máximo y admite prácticamente todo. Aquí, -vinimos a convenir la mayoría-, estábamos ante una novela de no ficción, autobiográfica, memorialista, concebida como una elegía, un canto fúnebre dedicado a Verónica, la mujer con la que compartió Fernando sus años más felices. También, dado el alcoholismo que los tuvo apresados a ambos en un primer momento, y luego sólo a Verónica, la novela es una mostración de la brutalidad que supone esta adicción. En esta obra el autor dialoga con Verónica, fallecida siete años antes de que Marías se pusiese definitivamente a redactar el libro, utilizando con frecuencia el narrador en segunda persona; es una novela que tiene una estructura acorde con el funcionamiento que tiene la memoria y el hecho de recordar en cualquiera de nosotros, esto es, con cierto ordenado desorden, con avances y retrocesos, por asociación y su contrario... Pero, sobre todo, sobre todo, -en esto coincidimos los presentes-, es una novela en la que la belleza del lenguaje, su poeticidad, deslumbra y enamora.

Como no todo podían ser elogios, varias de mis compañeras se preguntaron por qué el escritor no muestra más del pensamiento de ella, de Verónica. Aquí fue donde las opiniones, más o menos diversas, de unos y de otros salieron afuera. Que si tal, que si cual... Pero en general todos convinimos y nos reafirmamos en que el propio autor se lamenta, -un poco tarde, la verdad sea dicha (ja, ja...)-, de no haberse preocupado más por las propias aspiraciones de ella, una mujer que, eso sí que se ve bien claro, se enamoró perdidamente de él y se inmoló en aras de su triunfo. Aquí se dijo "La luz prodigiosa", libro que supuso un antes y un después para la pareja, pero sobre todo para Fernando Marías, por el premio de novela que recibió en 1992, lo lograron gracias al esfuerzo creativo de ambos. No lo sé, no lo he visto yo tan claramente en la novela, novela que leí al finalizar Arde este libro, pero, quizás sea así. 

En mi reseña [dejo aquí el enlace a la misma] hago hincapié en la enorme belleza de la literatura que Marías utiliza en el que, al sorprenderle la muerte un día del pasado mes de febrero, ha sido su último libro publicado en vida. A este respecto, en la tertulia nos preguntamos sí el escritor tenía obra poética publicada. No, que nosotros sepamos, dijimos mirándonos unos a otros. Y nos pareció extraño dada la apostura poética presente en muchos párrafos; el ritmo logrado a base de repeticiones como ese "Te enterraron con un libro mío entre las manos" que, cual salmodia, vertebra la novela; e incluso, naturalmente, ese título tan impactante, sugerente y sorprendente; "Arde este libro". Y más, mucho más...

La tertulia sobre Arde este libro de Fernando Marías discurrió así, sin grandes exposiciones, interrumpiéndonos e interviniendo cuando lo dicho por alguien suscitaba un matiz, una apostilla, un dato relevante que aportar. Estuvo bien, aunque quizás puntualmente resultase algo vocinglera y embarullada. Fue una tertulia viva y muy participativa. 

Además de hablar sobre el libro que nos convocaba, como ya viene siendo habitual entre nosotros, citamos algunos títulos de lecturas que últimamente nos habían resultado especialmente interesantes. Salieron así a la palestra autores de novela como la americana de ascendencia croata-persa Ottessa Moshfegh (La muerte en sus manos, Mi nombre es Eileen y otras), el francés Bernard Minier y su novela Hermanas ('Soeurs'), Cielo abajo y La luz prodigiosa de Fernando Marías, La anomalía de Hervé Le Tellier, y otros títulos más que ahora mismo no recuerdo.


Nuestra próxima tertulia
Fue precisamente uno de los títulos anteriores, conocido por dos o tres tertulianos, el que nos pareció perfecto para ser comentado en una tertulia literaria. Me refiero a La anomalía de Hervé Le Tellier, novela ganadora del Premio Goncourt del año 2020. El día que elegimos para reunirnos fue el 28 de noviembre; y el lugar, el Hotel Ibis donde nos encontrábamos que, aunque menos dadivoso y algo más caro que en ocasiones anteriores, nos agrada por eso de estar prácticamente solos, sin personas ajenas a nuestro alrededor. La hora, casi ya no hace falta recordarla: las 19:00. 

Hasta entonces, queridas amigas.

domingo, 19 de junio de 2022

Fin de curso lector 2021 - 2022. "Lo que el día debe a la noche", novela de Yasmina Khadra

No hay comentarios:

 

En medio de la tremenda ola de calor que nos ha tenido entretenidos y cobijados en las respectivas casas durante al menos seis días, el viernes 17 de junio -40º de temperatura a la sombra- nos acercamos a la terraza de la cervecería La Perla para charlar sobre la novela de Yasmina Khadra, "Lo que el día debe a la noche", pasar un rato agradable en buena compañía, refrescarnos con alguna bebida fría y tomar unos aperitivos que marcasen el final de un curso lector más.

Nueve fuimos las personas que acudimos a la cita. Nos saludamos, nos interesamos los unos por las otras y las otras por los unos, nos contamos anécdotas diversas, relatamos sucedidos curiosos, mientras que con gusto y magnífica disposición dimos buena cuenta de unos vinos blancos bien fríos, refrescos y copas de cerveza helados. En el curso del almuerzo Ana habló de los recuerdos que la lectura de la novela de Khadra le evocaba de su estancia en Marruecos durante sus años de infancia. Marruecos no es Argelia pero la situación colonial y descolonizada de ambas, si bien en diferentes momentos, se le hacía patente en su memoria según que leía la novela.

Culminada la comida y ya viendo que la hora era avanzada hicimos una tertulia rápida. A todos nos había gustado "Lo que el día debe a la noche", aunque había cosas en ella que nos parecían poco verosímiles o que el autor había dejado -conscientemente o no- en el terreno de la indefinición. No nos cuadraba mucho que el narrador -el joven Younes-Jonas adoptado por la familia de su tío con nueve años- apenas hablase de sus padres árabes; también nos dejaba algo estupefactos que de su casamiento o de los dos hijos que decía tener nada se dijese, salvo una leve mención al final del relato. 

Todos coincidimos en señalar que de los asuntos (el amoroso, el de la amistad entre los cuatro amigos, el del racismo, el del respeto a lo prometido, etc) lo mejor de la novela es el marco histórico en el que se produce: los años anteriores, los coincidentes y los posteriores, a la independencia de Argelia. Y dentro de ella, en el terreno puramente de la ficción, la lucha por la identidad de este chiquillo nacido árabe (Younes) y educado francés (Jonas). En el fondo su caso es traslación humana de lo sucedido al país, Argelia, que se debatía entre su origen árabe bereber y los años de colonización europea francesa hasta encontrar su identidad en la independencia alcanzada en 1962 [no sé si tal cosa comentamos en la tertulia, pero así lo veo yo y lo señalo en la reseña que de la novela acabo de publicar en mi blog].

Y sin lugar a dudas a todos la manera de escribir de Yasmina Khadra nos encantó. Ahí radica el verdadero gusto de la lectura de la novela. Es una auténtica gozada sumergirse en su literatura. 


La próxima lectura
Para el verano que se avecina, y que se prevé tan tórrido o más que el aviso dado por la ola de calor ya finalizada cuando estas líneas escribo, decidimos elegir una lectura más extensa de lo habitual. Tras repasar los títulos que en el curso de tertulias anteriores fuimos poniendo sobre la mesa: La anomalía de Hervé Le Tellier, El deshielo de Lize Spit, Piedra, papel, tijera de Maxim Ósipov, La señora March de Virginia Feito,  Arde este libro de Fernando Marías, Tokio, Estación de Veno de Yu Miri, Casi nunca de Daniel Sada, La batalla de Patrick Rambaud, Teoría de la gravedad de Leila Guerriero, y alguna otra más, elegimos por unanimidad la siguiente:

El deshielo de Lize Spit

Nos pareció una buena elección dada su adecuada extensión (528 págs.), y contener elementos propios del thriller, la novela de iniciación, la comedia negra... Además se trata de la primera novela de una autora de sólo 27 años y a lectores avisados como nosotros nos gusta conocer nuevos valores.


La reunión la realizaremos como ya suele ser habitual en el kiosko Montserrat de Madrid-Río. La fecha: Martes 27 de septiembre. La hora: las 19:00


Hasta entonces, queridas amigas, os deseo un magnífico verano. Procurad escapar del calor, divertíos, disfrutad de familia y amigos, y, naturalmente, leed mucho y bueno. Un beso a todas





jueves, 27 de mayo de 2021

Mayo. Homenajeamos a Emilia Pardo Bazán leyendo "La tribuna"

1 comentario:

¡Ojalá!─exclamamos casi al unísono mientras cerrábamos cada uno Skype al finalizar, a eso de las 8 de la tarde, la tertulia sobre "La tribuna". 

Tan ansiado deseo venía a cuento de la posibilidad más que cierta de realizar 'in praesentia' la próxima tertulia. El calorcito, la extensión de las tardes que a esas alturas del año penetran en la noche con pasmosa claridad, la vacunación -¡por supuesto!-... todo nos llevaba en el fuero interno a soñar con vernos de nuevo físicamente y no virtualmente, evitando así los problemas que la tecnología conlleva y que impide un intercambio de opiniones vivo y auténtico, como a todos nos gusta. Pero no adelantemos acontecimientos, paremos el reloj, volvamos atrás y comencemos de nuevo.

oooOooo

La tertulia
A las 18:30, la hora convenida para vernos las caras, contestamos la llamada que Marga realizó desde la habitación del hospital donde convalecía de una operación. Estaba radiante, cualquiera diría que hacía nada la habían intervenido quitándole no sé cuantas cosas pero dejándola como nueva, sana y salva. ¡Ánimo, Marga, que ya ha pasado todo! Seguro que mientras escribo esto, tú ya te encuentras a gustito en tu casa, que, como todo el mundo sabe, es donde mejor se está, ¿a que sí? Bueno, pues como digo, a esa hora más o menos, después de algunos problemillas técnicos sufridos por Ana pero solventados con cierta rapidez, ahí que estábamos Mercedes, Marga, Mary Luz, Guida, Inma, Ana y un servidor con ganitas de ir largando sobre la galleguiña. 

Comenzó hablando Mercedes por haber sido ella quien propuso la lectura de "La tribuna". Nos dijo que la idea le sobrevino tras asistir a una conferencia médica en la que se habló de las muchas enfermedades que asediaban a los trabajadores de las tabacaleras cuando las labores se realizaban manualmente; en esa conferencia fue citada, entre otras, esta novela. Además, el título ya había sido puesto sobre la mesa tertuliana meses atrás, así que podía ser una buena ocasión para hacerlo dado que ahora en el mes de mayo se cumplían (de hecho ya se han cumplido) cien años del fallecimiento de la escritora.

Sobre la novela en sí dijo Mercedes cómo leyéndola le parecía ver a Galdós por todas partes; que le parecía exagerado el calificativo dado a la gallega de la naturalista española, algo que ella a lo sumo dejaría en realista y punto. También comentó lo mucho que le había agradado el lenguaje utilizado, un lenguaje que la había llevado mentalmente hasta el Valle Inclán de "Divinas Palabras" pues había entrevisto descripciones muy semejantes en ambas obras; y luego la belleza poética plasmada en esa adecuación entre la expresión y el estado emocional del personaje le había encantado. Es tal la maestría con la que esta escritora utiliza el idioma que -dijo Mercedes- el mismísimo Cervantes se vislumbra en el escrito. ¡Madre mía lo que habrá disfrutado Cecilia! Hizo Mercedes, para finalizar su atinada intervención, una alusión a esos Carnavales que celebran las cigarreras disfrazándose y tal. Los disfraces y caretas que se colocan le recordaron vivamente al Corpus de Camuñas (Toledo), festividad arcaica y curiosa donde las haya.

Y como siempre tras la introducción y primeras palabras de quien hizo la propuesta se pasó a la tertulia más o menos ordenada que habitualmente realizamos. El contexto social, político y laboral era lo que a muchos había interesado más. Ese período convulso de la historia de España que llevaría a la proclamación de la Primera República con que se cierra el relato es el marco en el que se realiza la historia sentimental entre Amparo y Baltasar. A muchos esa relación nos pareció muy trillada, aunque escondía aspectos sociales y de clase más que interesantes por la mezcla inevitable entre el puro enamoramiento y el interés material que el mismo puede acarrear o hacer perder. Aquí hubo un ameno intercambio de opiniones.

Destacamos la belleza del idioma empleado, esas descripciones tan minuciosas (algunas asistentes las consideraron algo pesadas), ese vocabulario tan preciso y que hoy apenas si conocemos, la reproducción del habla popular que da viveza a la novela y que en definitiva es el principal recurso naturalista utilizado por la Pardo Bazán. Aquí dialogamos un poquito sobre el Naturalismo, 'La cuestión palpitante', Emilio Zola y todo eso.

Muy importante, claro, fue lo que comentamos a propósito de la protagonista de la novela. Amparo es sincera en sus manifestaciones amorosas, es una mujer que se echa el mundo a la espalda, una mujer que afronta el resultado de sus actos, una mujer que se revela como una líder natural incluso para su sorpresa, es también una mujer anárquica pero que busca seguridades para dar el paso que Baltasar le pide... 

Todo esto y mucho más se dijo en la tertulia del martes 25 de mayo sobre "La tribuna" de Emilia Pardo Bazán. Muchas de mis personales opiniones sobre la novela son compartidas con las  expuestas hasta aquí vertidas por mí y mis compañeras durante la tertulia.  Pero al haber leído la novela dos meses antes de la realización de la reunión es seguro que algunas otras se habrán quedado en el tintero. Quien quiera buscarlas no tiene más que darse un garbeo por mi blog y si quiere perder poco tiempo le bastará con pinchar aquí.


Nuestra próxima lectura
Junio será el mes en que realicemos el último encuentro del curso. Es el mes que abre la puerta del verano, quizás por ello -y también porque acababa de leerlo- se me ocurrió proponer a las compañeras la lectura para nuestra próxima tertulia de "El verano sin hombres" de la norteamericana Siri Hustvedt, novela publicada en 2011 tres años antes de aquella otra, "El mundo deslumbrante" que en 2018 leímos y comentamos con agrado en este grupo de lectura [si pincháis en el título podréis leer la crónica correspondiente a la tertulia que tuvimos sobre ella].

Como decía al inicio, muchas ganas tenemos de vernos en persona, y por eso decidimos que, salvo circunstancias adversas, nos reuniríamos el próximo día 22 de junio a las 19:00 horas en la terraza de la cervecería La Perla. Ya sólo pensar en la cervecita junto a tan buenas tertulianas se me hace la boca agua.


Un abrazo y muchos besos, amigas.


miércoles, 28 de abril de 2021

Sara Mesa y su "Un amor", protagonistas de la tertulia de abril

1 comentario:

18:30 de la tarde. Excepto Inma que avisó de su inasistencia, todos -Mª Luz se incorporó algo más tarde- estábamos al pie del ratón dispuestos para comentar la última novela de Sara Mesa.

Comenzó Guida, que fue quien en la tertulia anterior hizo la propuesta de esta lectura. "Un amor " ya había saltado al tapete del qué leemos el mes próximo en varias ocasiones, pero por fin esta vez recibió el plácet. Así que, como acostumbramos, fue ella quien rompió el fuego explicando los motivos que la llevaron a efectuar esta proposición, entre otros, el hecho de haber sido un libro muy elogiado y alabado por otros novelistas y haber ella leído u oído a la propia escritora cosas sabrosísimas sobre este relato. Nos habló de los inicios de Sara Mesa en los terrenos de la Poesía, ¡y eso se nota para bien!, es más, hay quienes sostienen que los buenos narradores son aquellos que probaron primero en el campo de Erato y Terpsícore. Muy interesante en mi opinión fue la información que Guida transmitió sobre que la protagonista Natalia está traduciendo un libro de breves piezas teatrales de Agota Kristof, escritora exiliada de su país e idioma que escribió en francés con las dificultades que ello le producía; esta necesidad de encontrar el término exacto se percibe en Natalia y es trasunto del propósito que la autora persigue cuando escribe. También destacó Guida como elemento esencial de esta novela los silencios, el inteligente uso de las elipsis que realiza, que utiliza para presentar la historia. Y en el campo de lo narrado muchas cosas destacó, y que yo recuerde ahora, especialmente esa opresión que los núcleos poblacionales pequeños ejercen sobre aquellos vecinos que viven a su aire, que no participan de los ritos comunitarios, y más si son mujeres. 

Muchas otras cosas comentó con acierto Guida. Lo importante fue que a partir de ella, como si del corte de una cinta inaugural se tratase, el resto de tertulianos fuimos entrando en la conversación desgranando opiniones y realizando aportaciones muy interesantes. Como es lógico y normal las hubo para todos los gustos, aunque si en algo, pienso, todos coincidimos fue que en el aspecto formal Sara Mesa era una artista consumada: lenguaje cargado de intención poética que bebe, perfectamente asimilado, en la  tradición española (Juan Ramón aletea en algunos momentos en la novela, dijo alguien); pero también la literatura en prosa, ciertamente muy poética, respira en el fondo de esta narración ubicada en un pueblo de nombre simbólico -La Escapa- que a alguna tertuliana, y en mi humilde consideración, con acierto, le recordó mucho mucho al Obabakoak de Bernardo Atxaga. 

Respecto de las influencias literarias que cabe ver en "Un amor" tanto formales como de fondo muchos hicimos alusión a la autora francesa Annie Ernaux cuya novela "Pura pasión" leímos hace varios meses y que, creo recordar, generó también un apasionado debate entre nosotros. En la reseña que tengo hecha sobre "Un amor" en mi blog señalo algún otro 'hipotexto' (perdón por la cursilería, pero no encuentro otro sinónimo para influencia literaria de obra anterior en una posterior a ella). Varias tertulianas consideraron muy destacables en la novela los recursos formales frente a una cierta inverosimilitud de la historia. 

Esa posible inverosimilitud de lo narrado fue lo que levantó más apasionadas intervenciones, Sí, no; no, sí; Depende...; Acordaos de que...; Pero, bueno, eso es absurdo...; A mí desde luego no me lo parece en absoluto...; etc. Las actitudes de los cuatro personajes masculinos y la de los femeninos, en especial Natalia, naturalmente, fueron el centro del rico debate que se produjo.

Una crónica es lo que es, breve por definición y ésta ya se me está haciendo algo larga. Concluyo rápido diciendo que el grupo de lectura se escindió en dos: Aquellos a quienes en general el relato  había satisfecho mucho y aquellos otros a quienes les había satisfecho menos. Todos coincidimos en la calidad formal y la mayoría señalaron que el final les había parecido algo brusco y sobrevenido sin mucha explicación causal. Sobre la historia principal y las distintas llamadas a otros asuntos que se hacen, así como ese abanico de personajes que aparece llenando todo el espectro de lo que suele haber en un pueblo, en esto ya no hubo consenso. Gracias a esto último, en mi opinión, la Tertulia fue animada y muy constructiva. 


Próxima lectura

Llevamos ya tiempo citando a la Pardo Bazán en su año conmemorativo. Esta vez parece que la propuesta que hizo Mercedes de leer "La tribuna" no cayó en saco roto. Todos dimos el 'Sí' y decidimos que esta novela sería la protagonista de la tertulia próxima que celebraríamos por el mismo procedimiento de  comunicación a distancia el día 25 de mayo, martes, a la hora acostumbrada últimamente: las 18:30.


Hasta entonces, amigas, muy buenas lecturas. Sed buenas


domingo, 28 de marzo de 2021

Rosa Montero y su libro "La ridícula idea de no volver a verte". Tertulia de marzo de 2021

No hay comentarios:

El pasado martes 23 de marzo, salvo Ana que no pudo asistir, hubo pleno en el encuentro telemático. Comenzamos a las 18:00 y durante cerca de una hora y media hablamos largo y tendido sobre el libro de Rosa Montero que habíamos elegido para la tertulia.

Rompió el fuego Mamen que había sido quien en febrero propuso este libro. Explicó que lo propuso porque su hija le había hablado muy bien de él y confesó que la obra le había gustado mucho. Destacó especialmente las barbaridades que el matrimonio Curie cometía manipulando el radio; que los descubridores de este material desconociesen su enorme peligrosidad le había sorprendido muchísimo. 

Tras haber comentado Mamen lo curioso que le había resultado esa conexión que la autora realiza entre la experiencia personal vivida por Mme Curie y la suya propia, el resto de integrantes de la tertulia iniciamos una ordenada ronda de intervenciones en las que con brevedad (creo que esta vez lo hicimos bien de verdad: con brevedad y escuchándonos sin atropellarnos ni interrumpirnos) expusimos nuestras opiniones sobre la lectura realizada. A todos había gustado aunque en general no era la obra de la Montero que más nos había llenado. A unas les pareció que la biografía que se mostraba de Marie Curie no era otra cosa que la disculpa que Rosa Montero había hallado para hablar de sí misma por lo que les parecía un ejercicio de autoexhibición algo excesivo. A otras tertulianas la novela (o lo que en realidad sea porque sobre su género hubo sus más y sus menos) les impresionó por haberles hecho revivir la penosa experiencia de la pérdida de un ser próximo si bien no hallaron en lo contado por Rosa Montero respuestas que les sirvieran para superar o ayudar a quienes se encuentren en ésta o semejantes situaciones.

Hubo un numeroso grupo a quienes leer este libro había satisfecho en grado sumo por muchas razones. La primera sin duda alguna porque el Diario de la Curie les pareció un texto impresionante. A este respecto la mayoría destacamos el muy alto grado de intimidad que muestra lo que incide en la cercanía emocional por parte del lector habida cuenta de que el asunto de las desapariciones definitivas de seres queridos es común a todos.

Dejo para el final de esta crónica la reiterada alusión por parte de casi todos a lo bien que está escrito el libro. Se puso en valor la técnica que utiliza para enhebrar debidamente lo leído en las biografías sobre la Curie y en el Diario de ella con los recuerdos de su propia experiencia vital a propósito de la muerte de su marido Pablo Lizcano. También gustó mucho lo bien que presenta la dualidad de Mme Curie, una mujer dulce en el amor conyugal y dura ante los demás. En este capítulo de la forma también se señaló la facilidad con la que se lee seguramente debido al tono periodístico que Rosa Montero da a  la obra; un tono y un tema -el de la mujer brillante y algo, o mucho, ninguneada o minusvalorada en un mundo de hombres- que ella ha tratado con asiduidad en varios de sus artículos periodísticos, incluso dando lugar a libros como el titulado "Historias de mujeres", recopilación de las historias de mujeres que ella publicó en el suplemento del diario "El País" durante una serie de años.

No gustó el que, tras elevaciones literarias interesantes de carácter casi lírico, inopinadamente cambie de registro y liquide una secuencia o un capítulo con un coloquialismo que parece inoportuno. También a varias tertulianas -no es mi caso como comento en la reseña que sobre esta lectura tengo hecha en mi blog- no les agradó la reiterada utilización de la almohadilla (#), o sea, de los hashtags tan empleados en las redes sociales como manera de introducir un debate. Si bien este elemento innovador no fue del agrado de muchas, la inclusión de fotografías de miembros de la familia de los Curie o de la propia Rosa Montero sí que gustó mucho. 

Con todo lo expuesto hasta aquí se hace difícil considerar el libro perteneciente a un género literario concreto. Este asunto dio lugar a un animado intercambio de opiniones entre todos sobre si ensayo, novela de no-ficción, biografía, autobiografía, crónica periodística, etc. Lo que sí nos quedó a todos claro es que se trata de un género híbrido y que la Novela todo lo admite como tantos teóricos de la cosa han venido a decir reiteradamente.

La próxima lectura

A la hora de elegir libro para la tertulia del mes de abril varios títulos se pusieron sobre la mesa. Si mal no recuerdo algunos de ellos fueron: "La tribuna" de Emilia Pardo Bazán, "El olor del bosque" de Hlne Gestern, "El encaje roto" (colección de cuentos) de Emilia Pardo Bazán, "Un amor" de Sara Mesa... Por unanimidad elegimos este último título propuesto por Guida

El día elegido para realizar el debate sobre "Un amor" de Sara Mesa fue el 27 de abril. La hora en esta ocasión, las 18:30. El lugar: seguimos viéndonos por Skype.  

Saludos a todas

 

martes, 2 de marzo de 2021

Tertulia de febrero de 2021. "El tiempo es un canalla" de Jennifer Egan

No hay comentarios:

 

Este cronista llevaba tiempo deseando comentar en el grupo tertuliano "El tiempo es un canalla", novela de Jennifer Egan que mereció ser premiada con el Pulitzer en 2011, el año de su publicación. Quizá por esto, llevado de mi entusiasmo, el pasado jueves 25 de febrero me extralimitase en mi intervención que a algunas amigas les pareció que se dilataba ya en exceso. Es verdad que cuando algo entusiasma no siente uno el paso de los minutos y quisiera seguir hablando de ello por los siglos de los siglos (ja, ja...). A todos nos ha ocurrido tal cosa y todos hemos tenido que ser reconvenidos en algún momento, A mí me sucedió el jueves pasado.

Lo que también ocurrió ese día es que -hablo por mí solamente- la conexión telemática a través de una tableta utilizando como router el móvil resultó ser de escasa calidad, lo que producía dilaciones en la transmisión de la imagen y su debida coordinación con el sonido; un sonido que se entrecortaba, se iba y se venía. En fin, un pequeño caos que evidentemente no hacía apetecible oír las alabanzas que la novela en mi opinión y en la de muchas otras tertulianas bien se merece.

Por lo anterior bien comprenderéis que esta ´crónica se me hace difícil pues aparte de mis problemas de hacerme oír estaban los que tuve respecto a escucharos debidamente. ¿Quoi faire? Pues en lo que a mí respecta sólo me queda, si es que queréis conocer mi positiva y laudatoria opinión sobre esta novela, recomendaros la lectura de la reseña que en el mes de octubre del año pasado publiqué en mi blog [si hacéis clic en la frase resaltada anterior accederéis a la misma]. Ahí expongo una serie de ideas sobre esta novela que, insisto, a mí me parece buena e interesante.

Por lo que pude malamente escuchar de vuestras intervenciones parece que la novela a muchas se os presentó en principio algo tediosa principalmente por el contexto musical en que se desarrollaba la historia, pero según ibais avanzando en su lectura se os fue haciendo más y más interesante. Todos insistimos en tener la sensación de que la novela parecía estar construida a base de relatos cortos independientes que podrían leerse como tales, aislados de la misma, pero al aparecer en ellos personajes relacionados entre sí, si bien en distintos momentos e incluso espacios geográficos diferentes, iban conformando una creación cuando menos de una gran originalidad.

Quienes gustaron de la narración destacamos especialmente la manera de estar construida la novela con ese juego de narradores diversos, esos cambios de espacio y tiempo, esa rapidez en el ritmo de construcción, la multiplicidad de relatos y la variabilidad de registros usados para construirlos llegando incluso a narrar a base de diapositivas de power point. Increíble.

Sobre los asuntos planteados se erige de manera principal sobre todos ellos el que ya va explicitado en el título, el machaque que supone el paso del tiempo para los seres humanos. Pero no es el único, muchos asuntos más, y de toda índole, surcan las páginas de esta novela. Yo destacaría por encima de todos, la función del arte en la vida, la búsqueda de la belleza en la vida para regocijarse con ella, el rock y su devenir según cumplen años esos ejecutantes que un día fueron jóvenes, la nostalgia del pasado (sentimiento inútil pues el tiempo nunca se detiene y el pasado jamás volverá), el sexo, los hijos, etc., etc.

Poco más puedo decir de lo que en la tertulia unas u otras comunicarais pues en un momento dado mi tableta entró en barrena: la imagen se me congelaba, el sonido se dilataba e independizaba de las imágenes, no hacía más que escuchar acoplamientos estridentes... Estas cuestiones telemáticas unidas a obligaciones personales me hicieron abandonar la tertulia antes de que ésta finalizara con lo que, seguro, me perdería intervenciones sabrosas que habréis intercambiado entre vosotras y que desgraciadamente no pude escuchar. 


La próxima tertulia

Aunque como digo no asistí a la última parte del encuentro dejo por escrito el título de la novela elegida para nuestra próxima tertulia gracias a que a través de wasap me lo habéis comunicado. Leeremos "La ridícula idea de no volver a verte" de Rosa Montero. También a través del chat grupal conocí el día que elegisteis para reunirnos virtualmente: el 23 de marzo a las 18:00 horas. Gracias Cecilia y Mercedes por la información.







domingo, 31 de enero de 2021

"La España vacía" de Sergio del Molino. Primera tertulia de 2021

2 comentarios:

 

Nuestra tertuliana Carmen, proponente de la lectura del libro de Sergio del Molino, fue la encargada de iniciar el debate sobre el mismo. Pronto todos vimos que la obra del escritor, aragonés por filiación, había sido muy de su agrado. Carmen entre las razones que expuso habló del profundo trabajo que se reflejaba en la obra, del inmenso placer que experimentó durante su lectura al encontrarse ante un libro de geografía humana al tiempo que libro de viajes, repaso literario e histórico. Un ensayo, dijo, con el que había aprendido mucho aunque no estuviese de acuerdo con todo lo que en él se dice; por ejemplo eso de que los españoles no escriben de España es algo que ella pondría en cuestión actualmente. Por contra el 'gran trauma' de la emigración campo-ciudad durante los años 1950-1970 lo reconocía como auténtico y le parecía similar al proceso de llegada de emigrantes del continente africano a Europa. Quizás echó en falta en el análisis de Del Molino una alusión al caciquismo. 

En definitiva, Carmen se mostró la mar de satisfecha con esta obra que le había hecho disfrutar no sólo por lo que dice sino también por cómo lo dice, ese lenguaje pleno de metáforas, símiles, imágenes, etc. que procuran placer durante su lectura. Aunque no fuese este el orden que ella siguió en su exposición también comentó que "La España vacía" le había hecho recordar, pese a ser ella madrileña de nacimiento, la procedencia de Íscar (Valladolid) de su familia paterna y también reflexionar sobre esas tierras de Aragón a las que en estos momentos por razones personales ella tan unida se siente. Piensa Carmen que quizás debido a la pandemia que estamos sufriendo y a la extensión del teletrabajo se está produciendo una cierta vuelta al campo.

La alusión a la vuelta al campo dio pie para realizar entre todos un ameno intercambio de ideas sobre la cuestión. Hubo quienes pensaban que este retorno sería flor de un día, que no era un auténtico retorno al mundo rural tradicional. Quizás por eso el autor utiliza la expresión de "neorrurales" que no a todos satisfizo. En este punto hubo comentarios sobre cómo es la vida en una localidad pequeña, que no siempre es muy entendible por parte de los urbanitas que acuden a vivir en ella al sentirse como invadidos en su intimidad por la curiosidad de los autóctonos. Todos concluimos en que para que de verdad se vuelva a un equilibrio campo-ciudad hay que dotar al campo de Servicios aunque si la población es escasa en esas localidades es complicado que todos los servicios se puedan hacer llegar allá.

Ha sido un libro que en general ha gustado aunque casi todos le señalaron algún pero, alguna laguna, algún error de bulto. Por ejemplo se citaron errores gruesos al hablar de Portugal, se echó en falta que no señalase la importancia de los ríos a la hora de hablar de la distribución poblacional... Muchas intervinientes señalaron como demérito que el libro les había parecido un pequeño batiburrillo, que les parecía algo falto de unidad, como si más que un ensayo fuese una colección de ensayos dispersos que el autor había agavillado con un acierto cuando menos cuestionable. Otras personas difirieron de esta idea. Y casi todas expresaron su sorpresa al ver que la obra no tocaba aspectos que pudieran explicar desde una perspectiva económica las causas o razones de este vaciamiento. Tampoco se decía nada en el libro, se apuntó al respecto, sobre lo mucho que últimamente se ha hecho en el medio rural por parte de diversas instituciones públicas para mejorar las condiciones de vida en el mismo.

En lo que en general todos coincidimos positivamente fue en alabar el estilo cargado de buen humor que el autor utiliza con acierto en buena parte del libro. Un libro que ya lo advierte el escritor en varias ocasiones es un ensayo literario; y los tertulianos corroboramos esto además de en el cuidado lenguaje empleado en las muchas alusiones a obras y autores, haciendo una especial parada en el capítulo de 'Maritornes' por parte de la tertuliana que más amor y admiración demuestra por la obra cumbre de nuestra literatura. 

Y junto al paseo por la literatura de nuestro país con incursiones acertadas o no tanto en la de los vecinos, se puso muy en valor por parte de todos la desmitificación que Sergio del Molino realiza de no pocos asuntos, productos, personas y cosas de nuestro país que casi nadie se atreve a tocar. Productos como el documental que Buñuel hizo sobre "Las Hurdes"; asuntos como el Carlismo y su repercusión en el choque campo-ciudad; personas como algunos relevantes políticos de nuestra primera Democracia; cosas como la protección interesada de las provincias de poca población realizada en la Constitución del 78 para conseguir disimulados réditos políticos. Pero, se insistió con acierto por parte de todos, estamos ante un ensayo y ya sabemos que un ensayo es algo muy personal, muy sugerente, muy subjetivo, que más que dar en la verdad lo que hace es presentar una explicación plausible de algo, en este caso de eso que desde que apareció este libro se ha venido en llamar "La España vacía".

El libro es tan animado, toca tantos palos, habla de tantas cosas, es tan divulgativo, que aunque se lee con mucha facilidad su contenido no se agota en una única tertulia pues no hay página que no tenga su aquel, discutible o no. No es posible en una crónica como ésta dar entrada a todo cuanto se habló en la animada tertulia de ese día 28 de enero. Por mi parte y como siempre sobre la obra tengo hecha reseña en mi blog que invito a leer a quien quiera [para acceder a la misma basta con hacer clic aquí].


Próxima lectura

El tiempo se nos fue en un vuelo. Ya casi eran las ocho de la tarde cuando algunas tertulianas anunciaron que debían marchar. Se imponía elegir lectura y fijar día para hablar de ella. En esta ocasión yo propuse la lectura de una novela que leí hace cosa de cuatro o cinco meses y que me dejó un muy buen sabor de boca. Se trata de "El tiempo es un canalla" de la autora norteamericana Jennifer Egan, una novela de 2011 que se alzó con el Pullitzer de ese año. Una novela que creo gustará o al menos no dejará indiferente. A ver qué os parece, amigas.

Como fecha del encuentro decidimos que fuera el próximo jueves 25 de febrero a la hora acostumbrada, las 18:00.

Hasta entonces, amigas. ¡¡Buenas lecturas!!



martes, 5 de enero de 2021

Diciembre. Tertulia. "Olga" de Bernhard Schlink

1 comentario:

Cuando uno acostumbra hacer algo de determinada manera siempre, suele haber algún motivo, aunque sea difícil de aprehender. Viene esto a cuenta del hábito que tengo de escribir la Crónica de la reunión lectora a continuación del final de la misma. ¿Por qué lo hago así? A ciencia cierta no sabría decirlo. Sin embargo hoy, 8 días después de haber tenido lugar la Tertulia de diciembre con la que dábamos carpetazo a este año infausto, de amargo recuerdo, al volver de unas visitas familiares que me han tenido fuera de casa unos días, me caigo del guindo y constato que mi mala cabeza me ha hecho despistar el papel en el que tomé alguna nota de las intervenciones de mis compañeras tertulianas. Creía tenerlo todo atado y bien atado, que dijo aquel, pero no, va a ser que no. No encuentro mis anotaciones, así que, queridas amigas,  desde ya pido disculpas pues he de tirar de memoria y si pierdo papeles que dejo sobre la mesa, ni pensar quiero en qué será lo que ocurra en mi desordenada cabeza. Pero, vaya, venga, allá va, chicas.

Fue el lunes 28 de diciembre, día de la matanza de los Santos Inocentes, cuando a las 18:00 horas fuimos abriendo nuestras pantallas para irnos saludando. En esta ocasión asistimos a este encuentro virtual Margarita, Mercedes, Ana, Guida, Cecilia, Inma, María Jesús, Mari Luz, Carmen y Juan Carlos, quien esto escribe. Por fin, tras unas cuantas sesiones fallidas, Inma pudo participar en el encuentro. En esta ocasión las conexiones funcionaron debidamente; tan sólo la de Mercedes en algún momento se resintió y al entrecortarse sus palabras en algunos momentos resultaban ininteligibles para el resto. Una lástima. Por lo demás todo marchó a las mil maravillas.

Rompió el fuego Cecilia, la postulante de esta novela del alemán Bernhard Schlink. Fue breve en su exposición pues, nos comunicó, el día anterior había colgado en su blog [leer su entrada aquí] sus opiniones sobre esta obra y nos invitaba a todos a pasarnos por allí. En síntesis explicó que había disfrutado con esta novela corta por varias razones: su estructura, sus figuras del narrador distintas para cada una de las tres partes que la constituyen, el perspectivismo utilizado para la conformación del personaje central, la belleza de sus descripciones y diálogos, un estilo periodístico claro en algunos momentos (en este punto no todos coincidimos con ella). Si lo anterior pertenece al campo de la forma, en cuanto a la historia relatada, Cecilia introdujo la idea de la Historia de Alemania contada desde la intrahistoria de Olga, un ser insignificante dentro de la gran Alemania que desde Bismarck se estaba construyendo o, al menos, ideando. Junto a ella aparece su enamorado Herbert que se ve cautivado por esos ideales colonialistas de su país a los que contribuirá personalmente. Tras ello Herbert, enamorado de los espacios abiertos (llanuras inmensas, desiertos inacabables y/o hielos infinitos), emprenderá una serie de viajes y desplazamientos hasta extinguirse o subsumirse en ellos. Esta pareja tan distinta es sin embargo el objeto de un amor inquebrantable por parte de Olga, quien sin saber ya de él y temiendo (teniendo conciencia casi cierta, más bien) que hubiera muerto, pese a ello le escribe cartas a una lista de correos de una localidad noruega próxima al Ártico y a la zona que él pretendía explorar. Estas cartas forman la 3ª parte de la novela. Además, vino a concluir Cecilia, hay una gran cantidad de asuntos o temas que afloran en el relato como sin querer a base de pequeñas pinceladas.

Tras Cecilia y su favorable opinión se sucedieron intervenciones de compañeras a las que no gustó este relato o no satisfizo lo suficiente por razones variadas: excesivamente amplio el período histórico abarcado (desde Bismarck hasta la década de los 90 del siglo pasado) con información escasa para un lector no alemán; el tipo de mujer que es Olga no era muy creíble para algunas o al menos no quedaba bien explicada esa dependencia tan fuerte respecto de un hombre que hacía su vida sin importarle lo que ella sintiera u opinara, la inverosimilitud que algunas vieron en la historia del hijo Eik y su relación con Olga; ciertas incoherencias como los estudios que Eik hacía o había hecho y su dedicación posterior a las SS; el aburrimiento que a algunas la lectura les había producido; etc.

Pero tras la intervención del grupo de las no favorables se produjo la entrada en el debate de las personas a las que la novela había gustado mucho. Las razones, además de las expuestas por Cecilia, hacían referencia a las informaciones desconocidas como todo lo referido al colonialismo alemán en África de finales del XIX e inicios del XX; pero sobre todo los que apoyamos sin fisuras la novela fijamos nuestra atención en el personaje que da título al relato, Olga, una mujer la mar de interesante y compleja que se enamora de alguien muy distinto al que pese a todo ella ama sinceramente; para muchos la novela es una historia de amor conmovedora por su credibilidad; también en la conformación del personaje de Olga había que fijarse -se dijo- en esos tres seres que se mueven a su alrededor: Viktoria, Herbert y Eik; y para otras tertulianas quizás lo que más les había atrapado de esta novela era esa mujer sencilla, cabal, que sabe hacerse a sí misma pese a las dificultades del momento en un mundo de hombres, una mujer que busca la felicidad en las cosas pequeñas y no en los grandes ideales como hace su amado Herbert, una mujer en definitiva con la que en cierta manera alguna tertuliana se sentía identificada. Se señaló también que el aprecio sentido hacia esta obra de  Bernhard Schlink venía dado por el estilo: esos tres narradores diferentes, el estilo epistolar de la tercera parte, la sencillez con la que expone lo difícil haciendo que la lectura sea sumamente fácil pese a la extensión y profundidad del período tocado, esa manera de presentar la información no toda de una vez sino por capas, como por arrimadas o por suaves oleadas, de manera que no es hasta el sorpresivo final que podemos tener completo en nuestra cabeza al personaje protagonista de "Olga".

Dejo para desarrollarlo más por extenso en mi blog la idea que apunté en la tertulia de que el autor, al igual que hiciera en la otra novela que de él he leído, "El lector", lo que hace en "Olga" es dar un repaso a la historia de su país, una nación que durante el siglo XX pero ya desde la época de Bismarck venía anunciando lo que luego en la década de los 30 y mitad de los 40 del siglo pasado practicaría: el exterminio, el genocidio, el nazismo... Schlink viene a decir a sus compatriotas que deben asumir su responsabilidad y no evadirla escondiéndose en un 'no sabía, yo creía que...' pues todos fueron partícipes en mayor o menor grado de esa barbarie. [como siempre esta y otras consideraciones expongo en la reseña de "Olga" que  hago en mi blog].

___________________________

Nota bene: Algunas diréis "pues para haber perdido sus notas y tirar sólo de memoria, se acuerda de muchas cosas". No, no os quiero engañar. Resulta que hacia la mitad de esta Crónica por arte de birlibirloque levanté un papel que sobre mi mesa estaba y... ¡zás!, aparecieron las susodichas anotaciones que me han ayudado a corregir alguna que otra cosa. Jé, jé...

___________________________

Próxima lectura, próxima tertulia

Y así se nos fue agradablemente pasando el tiempo. Llegó el momento de proponer lectura para el mes siguiente. Sobre la mesa se pusieron, que yo recuerde, dos títulos: "El tiempo es un canalla" de Jennifer Egan, a propuesta mía; y "La España vacía" de Sergio del Molino, a propuesta de Carmen Sánchez. Estimamos que el de Sergio del Molino, un ensayo sobre el despoblamiento del mundo rural sufrido en nuestro país, daría pie a un buen intercambio de opiniones sobre un tema candente y más en este momento aciago de lucha contra el Coronavirus. Y en eso quedamos, leeríamos "La España vacía" de Sergio del Molino. La reunión virtual la realizaremos el próximo día 28 de enero a la hora acostumbrada, las 18:00.

Hasta entonces, queridas amigas, deseo que hayáis pasado unas Fiestas lo más felices posible, y que Sus Majestades, los Reyes Magos de Oriente, se porten o se hayan portado con vosotras como os merecéis, es decir, fantásticamente bien. 

¡Ea!, lo dicho, hasta el 28 de enero a las 18:00 por Skype. Bye, bye.







jueves, 3 de diciembre de 2020

Colson Whitehead y Miguel Delibes protagonizaron la tertulia de noviembre

No hay comentarios:

 "Los chicos de la Nickel" y "El disputado voto del señor Cayo" fueron las novelas de Colson Whitehead y de Miguel Delibes, respectivamente, que comentamos en nuestra última tertulia.

Poco más y se nos escapa el mes. El día de san Andrés que cierra noviembre era el día establecido para esta tertulia en forma de doblete. Doblete por parecernos que los días transcurridos desde la anterior de octubre y ésta -32 jornadas, concretamente- eran más que suficientes; a esto cabía añadir la brevedad de los libros elegidos (214 y 190 páginas, respectivamente). 

Quizás el lapso de tiempo transcurrido desde que no nos veíamos o las ganas de departir sobre la negritud en la sociedad norteamericana  y sobre el abandono pertinaz que en España hacemos del mundo rural y de su cultura, el caso es que minutos antes de las 18:00 ya repicaron en nuestros ordenadores los avisos de videollamada. Prestos respondimos a la llamada seis tertulianos (Mercedes, Ana, Guida, Mª Jesús, Cecilia y este escribano); poco más tarde se incorporó Mª Luz y todos estuvimos atentos a la aparición en pantalla de Inma que en esta ocasión tampoco participó en la conversación, aunque no por problemas técnicos sino por mero despiste.


La tertulia sobre
"Los chicos de la Nickel"

La exposición inicial en esta ocasión corrió de mi cuenta al haber sido yo quien propuso el título. Como ya dijera en la reseña que en mi blog realicé de "El ferrocarril subterráneo" del novelista afroamericano, fue por puro azar, como tantas veces en la vida, que conocí la existencia de esta novela, premio Pulitzer 2020. Oír por televisión  el nombre del autor y el título de la obra me llevó a buscar información sobre Colson Whitehead y a indagar por las bibliotecas que frecuento la existencia del libro citado. No lo encontré y hube de contentarme entonces con leer su anterior publicación, del año 2017, premio Pulitzer también, "El ferrocarril subterráneo". Esta novela me encantó y fue la que motivó que propusiera leer "Los chicos de la Nickel" al tratarse de un título de plena actualidad.

Tras la anterior exposición de motivos pasé a dar mi opinión que con la del resto de comparecientes vino a conformar la del grupo tertuliano que en resumidas cuentas es la que sigue. La novela fue del agrado de todos y todos también destacamos en mayor o menor grado la enorme dureza del relato hasta el punto de que hubo tertulianas que, según confesaron, debieron en algunos momentos pausar la lectura a fin de poder sobrellevar sin sufrimiento la misma. Pero, en fin, vayamos, por orden.

El asunto del racismo y de la consiguiente segregación racial que se toca en la novela parte de un hecho real acaecido en Florida el año 2014: el descubrimiento de un cementerio clandestino en los terrenos de lo que hasta 2011 fue la institución educativa Escuela Dozier para chicos. Este hecho fue sonadísimo y es a partir de él que Colson Whitehead decidió ficcionalizarlo creando este relato. Un relato que parte de este macabro hallazgo y pasa a centrarse en las vicisitudes vividas en esa institución, con claras referencias a lo sucedido antes de entrar en ella y después de haberla abandonado, por el protagonista de la novela llamado Elwood Curtis

La historia del personaje central la presenta en tres partes que con un comienzo lineal en la primera centrado en los años 60 va complicando su estructura en la segunda -la estancia en la Escuela Nickel de Elwood- hasta, definitivamente en la tercera, ganar en complejidad formal jugando con las ubicaciones espacio-temporales: en Nueva York actualmente, con continuos flashbacks a la terrible experiencia vivida por el ficticio protagonista junto a su amigo Turner y otros chicos en la terrorífica escuela. 

Lógicamente en el curso de la tertulia el asunto del racismo nos llevó a hablar de casos recientes sucedidos en USA como el de la muerte por asfixia de George Floyd; pero se apuntó que entre nosotros, en nuestra sociedad, también existe esta segregación y se habló de los gitanos y también de marroquíes. De los gitanos, dada la experiencia educativa de algunos de nosotros con ellos, contamos algunas anécdotas y comportamientos peculiares de ellos, con ellos y hacia ellos por parte de la comunidad educativa (alumnos, padres y ellos mismos). Fue interesante y, como creo que Mª Jesús comentó, lo positivamente más llamativo de esta novela es que fijándose en un asunto particular (la historia de un chico cruelmente tratado por la sociedad por encontrarse en el lugar inadecuado en el momento inadecuado) logra trascenderlo llevándolo hasta lo universal: la denuncia del Racismo en Estados Unidos pero también en el resto del mundo.

Formalmente destacamos el estilo ágil, fresco y el ritmo vivo del relato que algunos consideraron periodístico calificando la novela de especie de crónica periodística, algo con lo que no todos estuvieron de acuerdo por considerar que había mucha literatura en la novela si bien menos elevación imaginativa que en "El ferrocarril subterráneo" que varios de los intervinientes en la tertulia habíamos leído. Quizás sea por ello que el relato, al estar más pegado a una realidad cierta, resulte sobrecogedor en muchos momentos por su extrema violencia. La unión volencia e institución "educativa" recordó a alguna tertuliana -creo que a Mercedes- "La ciudad y los perros" de Vargas Llosa. Las descripciones fueron admirativamente destacadas por varias tertulianas. Y luego están -aquí la coincidencia casi fue total- los giros argumentales, las sorpresas narrativas, algo muy literario. 

Finalizamos la Tertulia comentando que Colson Whitehead con esta novela rinde homenaje a Martin Luther King que en la ficción es la luz y guía del protagonista cuya senda sigue desde su más tierna infancia. Frente a la paz, reconciliación y equidad siempre buscadas por el Premio de la Paz 1964, se encuentra la maldad humana. Los miembros de la tertulia pensamos que la novela "Los chicos de la Nickel" es un aldabonazo a nuestras conciencias, un recordatorio de que la maldad humana verdaderamente existe, algo que solemos olvidar u obviar pensando que hemos alcanzado un nivel cívico tal que esto ya no está en el mundo. Sí, penosamente, sí que está ahí y hay que estar vigilantes siempre.

[Nota: En su blog, Cecilia ha reseñado la novela. Incluye citas textuales muy clarificadoras. También en mi blog, "El blog de Juan Carlos", tengo reseñada la novela]


La tertulia sobre "El disputado voto del señor Cayo"

Tras una novela tan angustiosa, tan tremenda, tan fuerte en contenido, llegó el turno de decir algo sobre la novela que como homenaje a Miguel Delibes en el año de su centenario habíamos leído, "El disputado voto del señor Cayo"

Inició la ronda de opiniones Mercedes que había sido la proponente de la lectura. Dijo que ella habría preferido otro título de Delibes que contuviese más innovaciones literarias, un mayor experimentalismo, pues creía que esta novela junto a "Los santos inocentes" eran inferiores a las versiones cinematográficas que de las mismas se habían hecho. No todos estuvimos de acuerdo con esta afirmación respecto a la versión fílmica del relato que teníamos entre manos que nos parecía bastante flojita.

Lo que sí enseguida se puso sobre la mesa ya por parte de la misma Mercedes es la magnífica mostración que en la novela se realiza de la España vaciada, algo en lo que todos estuvimos de acuerdo. A Mercedes y a muchos otros integrantes del grupo lector "El disputado voto del señor Cayo" había gustado bastante y en esta valoración positiva destacaba sobre cualquier otra cosa la riqueza léxica, el vocabulario manejado por el escritor, presente en el señor Cayo, representante del agónico mundo rural. En el asunto de la política -no se puede olvidar que, como revela el título, estamos ante una campaña electoral- Mercedes quiso ver las dos Españas de Machado allí presentes. Otras voces se alzaron para comentar que más que ésas las dos Españas que de verdad se muestran son la España rural frente a la España urbana. Y de esas dos, mucho más la rural que la urbana.

Varias tertulianas introdujeron el asunto del machismo que habían querido ver en el trato recibido por Laly de parte del inculto Rafa y del intelectual Víctor. Incluso la actitud de ella hacia ellos en algún momento, cual si de una amorosa madre se tratara, no gustó. Aquí sí que hubo disparidad de opiniones pues algunos consideramos que Delibes lo que está presentando es una realidad muy presente en la España de 1978, año en que apareció la novela. El trato condescendiente hacia la mujer siempre considerada desde un aspecto más o menos sexualizado era más que frecuente en esos años que ahora y era visto como algo 'normal' por los dos sexos. Al respecto Laly se muestra como una mujer avanzada que se rebela frente a las frases insinuantes de Rafa con cierta brusquedad ("Cacho puto" es una de sus expresiones favoritas) quizás para poner límites a esa invasión que el otro realiza. 

Pero lo esencial, recalcamos todos, es ver cómo, a través de esa tarde pasada en animada conversación entre este trío mitinero y el señor Cayo, hombre sabio donde los haya, queda expuesta con claridad meridiana la existencia de dos culturas (rural y urbana) y la, si no nos damos prisa, anunciada muerte de la más rica: la que Cayo no sólo conoce por haberla estudiado sino que la vive de manera cotidiana en perfecta comunión con el mundo natural en que se halla perfectamente integrado. No hay más que un hombre cabal (el señor Cayo) frente a un trío que viene a "redimir al redentor"; un trío (el simplón, la chica espabilada y el profesor intelectual) que se reconocen ignorantes y hueros frente a este "cateto" del que en una tarde han aprendido más que en sus muchos años de urbanitas. 

A mí, dije en la tertulia, la novela me parece fresca y aplicable a nuestra actualidad. Una novela que [esto más por extenso lo digo en la reseña que tengo hecha en mi blog] no ha perdido lustre con el paso de los años y que hoy se puede leer con mucho gusto. 


La próxima tertulia

Y así en animada conversación transcurrió la tarde. Era momento de marchar pero no antes de elegir fecha y título para nuestra siguiente reunión. El día pronto lo establecimos: 28 de diciembre a las 18:00. Es el Día de los Santos Inocentes, pero la fecha va en serio.


En cuanto a títulos, como siempre algunos saltaron al tapete: "Un amor" de Sara Mesa, "El viajero sedentario" de Rafael Chirbes y, a propuesta de Cecilia, "Olga" de Bernhard Schlink. Elegimos esta última sugerencia pues varios conocíamos la novela "El lector" del autor así como la magnífica versión fílmica de ella protagonizada por una magnífica Kate Winslet.


Resumiendo, pues, la cosa quedó así:

Lectura"Olga" de Bernhard Schlink.

Fecha: 28 de diciembre a las 18:00

Lugar: Videollamada a través de Skype