Dividimos el encuentro en dos partes bien diferenciadas: una primera en la que hicimos tertulia propiamente dicha, y una segunda en la que en torno a unas raciones bien regadas por un vino blanco Godello brindamos con la novelista deseándole muchos éxitos futuros en su carrera literaria y muchos éxitos de venta en la Feria del Libro que actualmente está teniendo lugar en Madrid.
Resumir en una breve reseña lo que hablamos sobre Distancia de fuga no me va a ser fácil. Lo intentaré, pese a todo. Rompió el hielo Mercedes que directamente preguntó a Cristina cuánto había de ella misma en la novela. Respondió que, lógicamente, había mucho, especialmente en el personaje de Theo inspirado directamente en ella misma y en su experiencia universitaria al finalizar esos estudios. Y ya a partir de aquí el diálogo con ella fluyó de manera natural y amable.
Resumir en una breve reseña lo que hablamos sobre Distancia de fuga no me va a ser fácil. Lo intentaré, pese a todo. Rompió el hielo Mercedes que directamente preguntó a Cristina cuánto había de ella misma en la novela. Respondió que, lógicamente, había mucho, especialmente en el personaje de Theo inspirado directamente en ella misma y en su experiencia universitaria al finalizar esos estudios. Y ya a partir de aquí el diálogo con ella fluyó de manera natural y amable.
De todo lo que se habló allí lo que más a mí, y creo que a la mayoría, satisfizo fue escucharla hablar sobre su propio quehacer literario, sobre su proceso de escritura: ¿Cómo planteaba la novela?, ¿Cómo resolvía los finales?, ¿Cómo y por qué razón organizaba la historia de manera no lineal?, ¿Qué literatura leía y más le inspiraba?, ¿Y esa figura del narrador tan capaz de atrapar al lector?...
Algunas tertulianas hablaron de la densidad documental del libro, lo que exigía una lectura atenta. Otras criticaron un poco la parte más mediática, consumista y farandulera representada por el personaje de Frances. Otras le dijeron que para ellas sobrarían algunas páginas...
Pero en general predominaron las alabanzas a la obra. Personalmente, creo, fui yo quien más destacó las bondades presentes en Distancia de fuga, novela que como digo en la reseña que tengo publicada en mi blog (podéis acceder a ella desde aquí) es de una gran calidad literaria. Pero no sólo yo, el resto de tertulianas abundaron en aspectos semejantes: el manejo de la figura del narrador con esos cortes de la narración introduciendo estilo directo e indirecto libre, cambiando la persona narrativa con frecuencia, y dirigiendo al lector a través de la trama; la frecuente poeticidad del lenguaje utilizado; la verdad existente en esa relación de la pareja protagonista; lo bien que Cristina sabe evitar caer en el tópico, en el lugar común, en la cursilería a donde con frecuencia arriban las novelas cuando tocan temas amorosos; la cantidad de asuntos que, además del principal, se tocan en el relato: las intrigas, zancadillas y envidias universitarias, las autolesiones, la eutanasia, la relación entre hermanos, una madre posesiva y en cierto sentido algo tóxica, la evolución hacia la madurez personal de los dos protagonistas, ese final abierto... En fin, para qué seguir...
Cristina respondió a todo con sinceridad y gran amabilidad, sin esquivar para nada las algo críticas al entender que eran muy lógicas porque la literatura aunque parte de un único emisor alcanza una multiplicidad de receptores cada uno con sus expectativas y su criterio.
Finalmente le preguntamos por su experiencia en la Feria del Libro en la que firma varios días en diferentes casetas. Dijo estar muy satisfecha por ahora y que el libro estaba teniendo una buena receptividad por parte de los lectores. ¿A qué tipo de lectores está llegando tu novela, en qué franja de edad están estos situados?, le preguntamos. A lo que respondió que mientras que su anterior libro, "Mira a esa chica" (en febrero de 2023 hicimos tertulia con la autora sobre esta novela) fue muy leído por jóvenes, mujeres especialmente, quizás porque se veían bastante identificadas con los personajes y la problemática planteada, en esta segunda novela el grueso de lectores son de mediana edad con significativa presencia de hombres. Además, prosiguió, también quizás por la temática, hay entre esaa audiencia muchas personas del ámbito universitario o con formación universitaria.
Y así discurrió la tarde. Una tarde amable en compañia de una mujer interesante con, en mi opinión, un buen futuro literario por delante. Ojalá que así sea y que la tercera novela en la que ya está inmersa (¿Cómo la titularás? Aún no lo sé, nos respondió) tenga un éxito equiparable a las dos anteriores. Quedamos con ella en que nos veríamos en torno a una mesa cuando esa tercera vea la luz, ojalá que en esa futura ocasión podamos acudir todos.
Finalmente la autora dedicó su libro a quienes llevábamos un ejemplar con nosotros. Muchas gracias, Cristina, y hasta la próxima. Mucha suerte.
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Nota:
A la hora de buscar ilustraciones para esta crónica caigo en la cuenta, queridas amigas, de que no nos hicimos ninguna foto con Cristina. ¡Vaya cabeza la nuestra! En fin, qué le vamos a hacer. Un fallito más a añadir a los que privada y pertinazmente cada uno vamos teniendo y cometiendo con asiduidad.
La futura tertulia
Antes de comenzar la tertulia anterior, mientras aguardábamos a que Cristina Araújo acudiese al Café del Río, establecimos la lectura próxima. Como ya no nos veremos hasta después del verano decidimos buscar una novela extensa. Pensando, pensando, yo recordé que este año se cumplían 100 años del nacimiento de Marilyn Monroe y que quizás podríamos homenajearla leyendo "Blonde" la novela que Joyce Carol Oates escribió sobre ella. A mis compañeras de tertulia presentes les pareció bien y esa es la novela elegida para nuestro encuentro de apertura del curso lector 2026-2027.
Quedamos en vernos, como ya es tradición, el 24 de septiembre a las 19:00 horas en el Café Montserrat de Madrid Río.
Hasta entonces, amigas, buen verano, a refrescarse, y muy buenas lecturas

