La tertulia
Pero no en todos -como es lógico y normal, por otra parte- la lectura de "Te vendo un perro" había despertado entusiasmos tan incontenibles. Por ejemplo a Mª Jesús la novela no le había atraído nada; y a otros compañeros de reunión aun habiéndoles agradado en términos generales había aspectos en ella que les habían disgustado. En este sentido Mamen señaló su enfado con lo que ella denominó engaños del autor al intervenir en el relato confundiendo su pensamiento con el del personaje, algo que no le parecía nada adecuado; a Ana, por su parte, el asunto de los perros y los taqueros mexicanos le había desagradado bastante; y hasta a Juan Dionisio le disgustó especialmente el trato dado en el relato al músico cubano Silvio Rodríguez, cuyo tema 'Mi unicornio azul' lo utilizan los personajes para vaciar de cucarachas el piso del personaje protagonista... Pero en general a todos la novela nos había agradado bastante destacando de ella: el humor, el tratamiento del realismo, la visión del sexo, y muy en especial ese mexicanismo algunos de cuyos aspectos como los nombres de pintores o escritores se nos escapaban a muchos de los allí presentes.
La merienda-cena
Tras una hora larga de debate sobre la novela creímos llegado el momento de tomar cartas en el asunto. Vamos, quiero dccir que cogimos la carta de platos para acallar los estómagos que empezaban a demandar lo suyo. Y lo suyo fue lo siguiente: Alcachofas con jamón, Croquetas de boletus, pulpo a feira y langostinos en tempura de arroz. Esto en cuanto a sólido. En el capítulo de los líquidos tras las cervezas y/o refrescos que impidieron que se nos secara el gaznate durante la tertulia, regamos los alimentos con vino tinto y blanco de la mejor calidad pues un día es un día, ¿no?, y estábamos celebrando la Navidad. Una cena magnífica que además de sabrosa fue muy asequible a los bolsillos.
El rincón poético
Con unas cosas y otras hete aquí que el recitado poético se nos había pasado por alto. Menos mal que el encargado de hacerlo en esta ocasión, Juan Dionisio, nos lo recordó cuando ya el contenido de las botellas había prácticamente desaparecido. ¡Horror! ¿Qué hacer? ¿Cuándo declamar lo que Juan Dionisio -nos dijo- traía debidamente preparado? ¿Ahora o en enero? Tras una breve reflexión decidimos que fuese en ese preciso momento y más cuando Juan Dionisio advirtió que el asunto poético estaba muy relacionado con lo hablado en la tertulia. ¡Y tanto que lo estaba!
Efectivamente, Juan Dionisio había elegido para el recitado nada menos que la Canción de Cardenio que aparece en "El Quijote". Esta historia de amores cruzados entre las parejas de Fernando y Dorotea, y Luscinda y Cardenio se encuentra en la primera parte de la novela cervantina. Para ubicar un tanto la canción diré simplemente que Cardenio está viviendo asilvestrado por el mal de amores que le produce el casamiento de su amada Luscinda con su amigo don Fernando. En ese estado lo encuentran Don Quijote y Sancho Panza. Tras una discusión entre Quijote y Cardenio acerca del argumento del Amadís de Gaula, Cardenio enloquece, pelean y se va.
El cura y el barbero, que han llegado a la sierra en busca de don Quijote, escuchan cantar unos versos. Se trata de Cardenio, que sigue viviendo en los bosques:
… Estando, pues, los dos allí sosegados y a la sombra, llegó a sus oídos una voz, que, sin acompañarla son de algún otro instrumento, dulce y regaladamente sonaba, de que no poco se admiraron, por parecerles que aquel no era lugar donde pudiese haber quien tan bien cantase. Porque aunque suele decirse que por las selvas y campos se hallan pastores de voces estremadas, más son encarecimientos de poetas que verdades; y más cuando advirtieron que lo que oían cantar eran versos, no de rústicos ganaderos, sino de discretos cortesanos. Y confirmó esta verdad haber sido los versos que oyeron estos:
¿Quién menoscaba mis bienes?
Desdenes.
¿Y quién aumenta mis duelos?
Los celos.
¿Y quién prueba mi paciencia?
Ausencia.
De ese modo, en mi dolencia
ningún remedio se alcanza,
pues me matan la esperanza
desdenes, celos y ausencia.
¿Quién me causa este dolor?
Amor.
¿Y quién mi gloria repugna?
Fortuna.
¿Y quién consiente en mi duelo?
El cielo.
De ese modo, yo recelo
morir deste mal estraño,
pues se aumentan en mi daño
amor, fortuna y el cielo.
¿Quién mejorará mi suerte?
La muerte.
Y el bien de amor, ¿quién le alcanza?
Mudanza.
Y sus males, ¿quién los cura?
Locura.
De ese modo, no es cordura
querer curar la pasión,
cuando los remedios son
muerte, mudanza y locura.
Juan Dionisio nos deleitó no sólo con el recitado de los tres ovillejos que forman la Canción de Cardenio sino que además nos los cantó tal y como lo hace la soprano Raquel Andueza. He aquí la canción en la voz de esta magnífica artista:
Raquel Andueza “Canción de Cardenio”
La próxima tertulia
Como ya habíamos establecido el título de nuestra próxima lectura, "Patria" de Fernando Aramburu, no perdimos tiempo alguno en ello. Sí señalamos los nombres de los recitadores poéticos para la tertulia de enero. Según establece el orden alfabético que seguimos el turno recae en Carmen Sánchez y Mercedes Sánchez.
El lugar de tertulia será el mismo de diciembre, o sea, "El Café del Rey" (c/Paseo del rey, 22). La hora: 19:00. Y el día, el el martes 24 de enero de 2017.
El amigo invisible
Decidimos que en esa próxima tertulia entregaríamos el regalo de un libro al Amigo Invisible que nos corresponda en suerte (mañana haré el sorteo de los amigos que os llegará a vuestro correo email. ¡¡Estad atentos!!).
Hasta entonces, dia 24 de enero, os deseo a todos unas Felices Fiestas y que los Reyes Magos, Papá Noël, el Viejito de Pascua, el Olentzero..., o quien sea y en quien creáis (Hay que creer. Si no, no os van a dejar nada) os echen cuantos más libros mejor. Pues una vida sin lecturas, es vida, sí, pero más aburridilla.
GRACIAS POR TAN DETALLADA CRÒNICA, SE VISUALIZA BIEN EL DEBATE Y LA DEGUSTACIÒN FINAL.
ResponderEliminarEN ENERO , YA EVALUADO TODO, ALLÌ ESTARÉ.
UN ABRAZO
MARÍA JESÚS JIMÉNEZ.
P.D. NO SE COMO APAREZCO CON EL SEUDÓNIMO DE CANTARO.
Te lo pondrías cuando te hicieses la cuenta en Google y como la informática no olvida pues te saldrá siempre si no lo cambias
ResponderEliminarUn abrazo