viernes, 22 de mayo de 2020

La tertulia sobre Ana Merino y su novela "El mapa de los afectos"

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Al dominar ya todos de tal manera los entresijos de Skype omito la introducción habitual sobre dificultades tecnológicas. En esta ocasión, y sólo mientras nos fuimos incorporando poco a poco a la tertulia, intercambiamos las lógicas preguntas sobre la salud de cada uno. En general estamos bastante bien con pequeños deterioros por aquí y por allá en algunas contertulias pero que afortunadamente no parecen graves. Y así sin más dimos paso a comentar la novela que nos convocaba.

La Tertulia
Introdujo Mercedes al haber salido de ella la propuesta lectora. Justificó la elección por ser la escritora hija de José María Merino, autor que le gusta mucho, y al conocer la poesía de la escritora deseaba ver su labor como prosista. Su comentario abrió la puerta a los que manifestaron su agrado. A favor de la novela se expusieron entre otras las siguientes razones:

Ternura en esa mirada inocente del niño Samuel viendo a su maestra Valeria en brazos de un hombre bastante mayor que ella;  una amplia galería de diferentes tipos de mujeres; en pocas páginas toca muchos asuntos; recursos retóricos interesantes; un lenguaje bastante poético en ocasiones; realismo en la presentación de la Religión; relatos distintos unidos por un mismo contexto (a este respecto se la comparó salvando todas las distancias con la película "Relatos salvajes" con Ricardo Darín y Leonardo Sbaraglia entre otros actores); presenta de manera muy acertada y real una localidad de la América profunda con unos personajes muy auténticos aunque en esa presentación deja de lado la música y la comida algo consustancial a los habitantes de estas zonas; la facilidad de su lectura; se notan en su oficio los muchos años de estancia en USA hasta el punto de respirar su prosa el estilo típico de los autores norteamericanos más o menos actuales (Cheever, Richard Ford, Jonathan Franzer...); etc.

Si bien los motivos a favor de la narración fueron numerosos algunas voces que los expusieron iban introduciendo algún 'pero' al final de la alabanza que en su mayoría se podían resumir en la poca verosimilitud que la historia les había transmitido. Y ampliaban la valoración añadiendo la idea de que les pareció una novela algo forzada, quizás escrita o, al menos, finalizada, de una manera rápida, sin atar cabos debidamente, dejando flecos sueltos que dicen poco a favor del relato. Y concluían con una pregunta retórica muy reveladora: ¿Es digna ganadora "El mapa de los afectos" de todo un Premio Nadal antaño tan prestigioso?

Estos 'peros' dejaron franca la puerta a los claramente contrarios a la novela. Algunas de sus valoraciones fueron: Demasiado facilita de leer; insustancial; demasiadas historias cortas ligadas de manera endeble y poco convincente; muy superficial; 'feelgood' sin más; cuentos independientes unidos de manera forzada; la relación de la historia de Iowa con España y el Guardia Civil de Algeciras ya es la guinda del despropósito; sensiblería que hasta puso una lágrima en el rostro de alguna lectora; siendo poeta no hay mucha elevación poética en el relato; y una valoración atinada y contundente en mi opinión fue esta: Ana Merino tiene oficio, conoce los materiales, pero no logra construir una buena obra; etc. 

[Os dejo el enlace de la reseña que tengo hecha en mi blog sobre esta novela]

La siguiente lectura
El curso lector lo despediremos de manera virtual el próximo mes de Junio con la lectura de la novela de James Salter: "Años luz", propuesta por Guida y elegida de entre una serie de títulos puestos sobre la mesa: "Zuleijá abre los ojos" de Guzel Yajina (propuso María Jesús), "Jude, el Oscuro" de Thomas Hardy (propuse yo mismo, Juan Carlos),  "En la tierra somos fugazmente grandiosos" de Ocean Vuong (propuso Mamen) y "Ladrilleros" de Almada Selva (propuso Marga)

[como sé del interés de muchos por el número de páginas de los propuestos y no elegidos, paso a darlas por el orden que aparecen en el párrafo anterior: 544, 536, 232, y 200 ]

El día que nos reuniremos virtualmente por Skype será el próximo 15 de junio a las 18:00


lunes, 11 de mayo de 2020

Tercer encuentro online: Hicimos tertulia sobre "Lincoln en el Bardo" de George Saunders

2 comentarios:
El punto ya se lo tenemos cogido completamente a Skype. La primera vez todos nos anticipamos a la hora convenida por eso de si no éramos capaces de conectarnos. Sin embargo esta vez pocos éramos quienes un poquito antes de las 18:00 habíamos abierto la aplicación. Hubo algún problemilla de sonido e imagen para alguna tertuliana que se resolvió con tranquilidad y con el contundente recurso de "sal y vuelve a entrar". La cosa es que once fuimos los que estuvimos virtualmente presentes en esta Tertulia; tan sólo faltó Teresa que se lleva regular con las tecnologías. Venga, Teresa, te esperamos en la próxima.

Se trataba de dar nuestra opinión sobre la novela "Lincoln en el Bardo" del norteamericano George Saunders. Introdujo la novela Cecilia, proponente de la misma, quien se posicionó a favor de ella y señaló una serie de razones que para no ser reiterativo incluiré entre los argumentos puestos sobre la mesa por los defensores de esta lectura. Y es que pronto se vio que el grupo lector era respecto a esta obra o claramente favorable o todo lo contrario, sin prácticamente existencia de un sector conciliador. Comenzaré por las razones argüidas por aquellos a quienes 'Sí' agradó el libro. Los enumeraré sin entrar mucho en ellos dado que todos estuvimos en la tertulia y los oímos en virtual y en directo: Intimista; Originalidad: sistema de citas en el plano, digamos, real (hubo intercambio de opiniones sobre la realidad o pura invención de las mismas), peculiar presentación teatral de los parlamentos de los personajes en la parte, digamos, fantasiosa; Personaje coral (se llegó a calificar la novela de tragedia griega por esto y su teatralidad); Perspectivismo; Dos planos: real y fantasioso (onírico se dijo y se discutió sobre su pertinencia. Igual que sobre la calificación de 'ciencia ficción'); Información curiosa y relevante sobre el budismo (eso del 'Bardo' llamó la atención de todos) y sobre Lincoln (se dijo que su figura estaba siendo cuestionada ahora mismo en USA); Creaciones léxicas interesantes e innovaciones lingüísticas para mostrar gráficamente sensaciones o caracterizar a ciertos personajes; Crítica social efectuada como desde el otro lado del espejo [esto se me acaba de ocurrir ahora mismo a mí. Más ocurrencias en la reseña que en el mes de marzo colgué en mi blog y que os invito a leer]; etc.

En general a los tertulianos partidarios del 'Sí' gustó más la parte de la irrealidad, del Bardo diríamos, que la real e histórica de Lincoln. Asimismo hubo muchas referencias a sensaciones o evocaciones particulares producidas durante el curso de la lectura: pura parapsicología en algunos momentos (se citó a Rudolf Steiner), muy emocional, la literatura de Jack Kerouac... La confesión más generalizada fue que leer la novela era costoso, tenía su exigencia, y que para bien entenderla y disfrutarla precisaba de una segunda vuelta; segunda lectura que muchos habían hecho y durante la cual habían descubierto no pocas virtudes literarias formales y temáticas que en gran medida ya he dejado señaladas en el apartado de elementos positivos.

El grupo de los negativistas aunque en su gran mayoría vieron el libro como original, sin embargo comentaron que el asunto no les había interesado para nada dado que lo sobrenatural, lo religioso, la historia del presidente Abraham Lincoln... eran cuestiones que no excitaban su curiosidad. También adujeron como causa de su rechazo esa mezcolanza real-irreal con sus aditamentos formales que de puro novedosa e inverosímil les hizo caer en el aburrimiento lector y llevarles a considerar que ante tantas cosas por leer qué hacían ellos con una novela a la que textualmente alguien dijo que le había parecido 'más un petardo que otra cosa'. 

Y así con un sosegado intercambio de opiniones entre unos y otros que luego derivó a títulos de novelas, de películas o de series televisivas,  fue transcurriendo la hora y media que dedicamos el 9 de mayo de 2020 a hablar de literatura, algo que desde hace ya más de diez años nos convoca, nos reúne y nos divierte. Por esto y por la situación de #nosalgasdecasa decidimos volver a "vernos" a través de Skype el próximo lunes día 18 a las 18:00. El libro que comentaremos será la novela de Ana Merino, "El mapa de los afectos"

Durante el curso de esa tertulia propondremos títulos para próximos encuentros. Nos vemos el 18. Un abrazo






lunes, 27 de abril de 2020

Annie Ernaux y Mia Couto, protagonistas de la 2ª sesión de nuestras 'Tertulias Online'

2 comentarios:
Parece que le vamos cogiendo el punto a eso de Skype y la videollamada grupal. Tan es así esto, que en la segunda sesión que realizamos de Tertulia Online el pasado sábado 25 de abril todos llegamos en forma, tiempo y hora a la cita. Quienes no pudieron la vez anterior mostrarse en imagen, esta vez allí que estaban felices y contentas; todos, lo que se dice todos, hicimos buen uso de la tecnología. La lástima fue que a falta de no más de un cuarto de hora para finalizar el comentario de los cuentos de Mía Couto la comunicación con Inma fallase y pese a los esfuerzos realizados por muchos fuese imposible reincorporarla al debate. Fue una pena, aunque duró poco la penalidad y seguro que la próxima vez nada de esto sucede. Cruzaremos los dedos, por si acaso.

Como digo, fuimos puntuales en nuestra cita. Prácticamente a las 18:00 ya estábamos todos virtualmente presentes en las respectivas pantallas. Tras los saludos de rigor y habida cuenta de que sospechábamos que los dos títulos -"Pura pasión" de Annie Ernaux y "Cada hombre es una raza" de Mia Couto- que llevábamos para este encuentro darían mucho juego nos pusimos, rápidos, a la tarea.


"Pura pasión" de Annie Ernaux
Rompí el fuego yo por haber sido una reseña mía publicada en mi blog allá por mediados de marzo la que hizo que este título saltara a la mesa de lecturas propuestas para este mes de abril que en nuestra última tertulia presencial imaginábamos que sería como de hecho está siendo: mes de encierro decretado, de confinamiento impuesto, de profilaxis colectiva.

No suelo soltar largos speechs por eso de no cansar al respetable, y en esta primera intervención tan sólo comenté la sorpresa -muy positiva para mí- que me había causado la lectura de esta novela de no ficción, confesional, autobiográfica, memorialista, con la que su autora -dice allí ella misma- sólo pretendió trasladar al papel las sensaciones que la relación tan absorbente que vivió con ese hombre -sólo en el relato- le produjo. Y sin decir más pasé el testigo al resto de comentaristas para así entre todos ir construyendo nuestra Opinión (suma de opiniones a veces dispares y/o contrapuestas) sobre esta novela.

Como tantas veces nos ocurre -y es normal, claro- hubo personas a las que la novela satisfizo y sorprendió frente a otro grupo que manifestó su disgusto con la misma. Los motivos de unos y de otros, lógicamente, fueron el haz y el envés [-- / --] de lo que se decía:

  • inverosímil por ser una pasión más bien propia de una personalidad adolescente y no de una mujer de casi 50 años hecha y derecha  /  muy creíble habida cuenta de que estamos ante un 'enganche', popularmente 'encoñamiento', de una persona con otra que puede ocurrir a cualquier edad como bien se comprueba en la cantidad de hombres que a esas edades se 'en*****' con mujeres y dejan familia e incluso en ocasiones alguno llega a comprometer su propia carrera profesional o como poco su prestigio.
  • Historia no muy creíble al carecer de un mínimo de romanticismo, hasta el punto de que esta mujer da cierta pena   /  Es una pura relación sexual, que sólo busca el placer erótico, que si hacemos caso a la autora ha debido ser de órdago, tanto que durante una temporada su mente ha quedado totalmente obnubilada por ello.
  • Una mujer que vive en una tremenda soledad y que se lanza con frialdad al puro (simple) sexo   /  Una mujer preparada intelectualmente con activa vida social, con una buena posición social (profesora de Universidad), madre de dos hijos, que decide en pleno uso de su racionalidad vivir en el momento de su madurez el placer.
  • Si el contenido parece inverosímil, la forma no es buena al ser una prosa que no fluye, quizás por una mala traducción; formalmente no tiene nada digno de reseñar   /   Al igual que en el contenido la forma con que lo expresa es muy interesante: hay metaliteratura en esas reflexiones sobre el propio acto de escribir, hay frases interesantes para transmitir esa desazón que tiene esta mujer ante la ausencia de su amante. Hay fluidez en la prosa utilizada.
Luego ya fueron saliendo a la palestra ideas o sensaciones que la lectura de la novelita había suscitado en algunas de las tertulianas: una mujer que enerva por su dependencia de ese hombre; una novela en cuya primera lectura hubo quien la hizo en estado de enfado. Frente a esta consideración está la de quienes vieron esta escritura valiente, original, rompedora... teniendo en cuenta además que estamos hablando de una historia escrita hace 30 años cuando las mujeres por la educación recibida no solían hacer uso de esa liberalidad de costumbres -mucho menos, relatarlo por escrito- liberalidad que hoy está plenamente asentada y admitida en su comportamiento diario.

En contraposición a esta mujer hubo tertulianas que hablaron en sentido elogioso de "La mujer rota" de Simone de Beauvoir por existir en la mujer de Beauvoir componentes más creíbles que en la de Annie Ernaux. Pero claro -esto lo añado yo ahora por mi cuenta y riesgo [más opiniones personales en reseña hecha en mi blog]- uno y otro libro están separados por casi 30 años (1967, el de Beauvoir; 1992, el de Ernaux).

Y así fue transcurriendo la primera mitad de esta tertulia nuestra tan virtual y también tan apasionada porque el comportamiento humano mostrado no permitía quedar indiferente ante él.



"Cada hombre es una raza" de Mia Couto
Si en el anterior libro hubo discrepancias evidentes entre unos y otros lectores, en éste del mozambiqueño de familia blanca portuguesa Mia Couto la coincidencia fue absoluta. Los elogios fueron unánimes y eso que una mayoría de lectoras confesaron su no predilección por la lectura de cuentos; de todas ellas quizás fuese Mamen la única o de las pocas que dijeron que leer cuentos sí que era de su agrado. Pero vuelvo a los calificativos ponderativos que se aplicaron a la literatura contenida en estos relatos cortos:

  • Intensa: dice mucho con pocas palabras. Simple, por breve, pero compleja por la significación contenida. Emocionante por lo que se desprende de lo expresado
  • Poética: quizás el adjetivo más repetido de los aplicados a su prosa. Crea expresiones inéditas ('calzado soltero', por ejemplo). Sus frases son auténticos versos alineados en horizontal; algunas de estas frases son auténticos refranes... La proliferación de recursos poéticos es infinita.
  • Mágica: en concreto la mayoría de asistentes utilizamos la expresión "realismo mágico" para referirnos a su literatura. Guida comentó que el propio autor cuando tal calificación se hacía de su prosa se revolvía un poco en contra de la misma distanciándose así del boom hispanoamericano que consagró el término. 'No hay magia alguna, la realidad que relato es así' -venía a decir Mia Couto en sus réplicas a quienes así calificaban su estilo.
  • Deliciosa: leer a Couto es disfrutar mucho, es una auténtica gozada -dijimos la práctica totalidad de comentaristas.
  • Innovadora: especialmente en el capítulo de neologismos creados por el propio autor ('benevalentía', 'tiritanteaba', 'exfuturo', 'argumentiras'...)

Como se ve  a todos la forma nos encantó. A caballo entre los asuntos y la forma dada a los mismos hubo quienes encontraron semejanzas con otros productos literarios. Así, por ejemplo, alguien  comentó que estos cuentos le evocaban durante su lectura al Silvestre Paradox barojiano e incluso hubo quienes detectaron en alguno de los cuentos ("El baobab que soñaba pájaros") plasmación o versión particular del mito clásico de Dafne y Apolo.

Unos y otros convinimos que de los muchos asuntos tratados en estos 11 cuentos destacaríamos:

  • Las mujeres: quizás sea uno de los principales. Las mujeres -nos dijo Guida- son esenciales en la literatura de Mia Couto y siempre ocupan lugar preferente en la galería de sus personajes. Son mujeres que se enamoran, que son golpeadas a veces, que luchan por salir adelante pese a todas las contrariedades que salen a su paso, que son madres y ejercen aunque sean molestadas o importunadas, que... Son mujeres que destacan en su comportamiento versus el de los hombres presentados siempre como vagos.
  • La muerte: siempre en relatos tan humanos como éstos la Muerte aparece como elemento consustancial a la propia vida. La muerte abre la puerta al plano de lo no-real, de lo que está por encima de la realidad, o sea, al surrealismo. 
  • El Sueño: es un elemento importante pues es la entrada a lo no real y enlaza directamente con lo legendario, con el mito...
  • Lo mágico y legendario: Muy importante en estos relatos el aspecto no racional, mágico, presente en algunos comportamientos o hechos.
  • Cultura animista: chamanes, brujos... fusión de contrarios... Todo esto es inseparable de lo mágico y legendario
  • La Violencia: presente en muchos cuentos y enlazado no sólo con otro de los asuntos, la lucha por la independencia, sino como consustancial al ser humano, sobre todo al ser humano varón.
  • El Colonialismo y la lucha por la liberación: en muchos cuentos aparece este hecho de la dominación blanca al menos como marco de referencia en el que se desarrollan otras historias.
  • El Humor: lo incluyo en esta relación aunque entiendo que es más una manera de presentar algún asunto que asunto en sí mismo. En algunos cuentos es muy perceptible ("El exfuturo padre y la exfutura viuda" o "Rosalinda la ninguna" y varios más).

No realizamos votaciones en sentido estricto sobre cuál/es de los cuentos más nos había/n gustado, pero sin hacerlo creo poder afirmar de lo escuchado por mí de mis compañeras que el primero de la serie, "Rosa Caramela", el de "Sidney Poitier en la barbería de Firipe Beruberu", "El apocalipsis privado del tío Guegué" (el del 'calzado soltero', ¿recordáis?) o el de "La princesa rusa" se habían nombrado en el curso de la tarde más veces que otros que bien merecerían también figurar en este hit-parade de oídas. Bueno, en fin, lo anterior es sólo una apreciación casi casi personal que como siempre y ya sin la constricción que impone una Crónica expongo de manera más amplia y extensa en la Reseña que en mi blog tengo hecha de estos cuentos.


Nuestro próximo encuentro virtual 
Había transcurrido casi una hora y media e iba tocando poner fin a tanto disfrute literario. Por formación, educación y cultura somos gente comedida y no nos dejamos arrastrar -al contrario de la mujer de la novela de Annie Ernaux-  por el disfrute desmedido. Por esto aunque estábamos gozando con Mia Couto decidimos cortar: ¡Se acabó. Que lo poco agrada y lo mucho enfada! Dicho y hecho, a otra cosa, mariposa. ¿Qué leemos en el próximo encuentro y cuándo lo realizaremos?

Sobre qué comentar en el próximo encuentro, decidimos finalizar la propuesta lectora que se hizo en marzo con el último de los cuatro títulos que allí nombramos. Este último libro es "Lincoln en el Bardo" del norteamericano George Saunders que fue propuesto en su momento por Cecilia. Así pues esta es la novela sobre la que debatiremos el sábado 9 de mayo a las 18:00 horas.

Cuando en un momento de la reunión Mercedes nombró la novela de Ana Merino titulada "El mapa de los afectos" recordé que un amigo hacía bien poco que me la había enviado en ebook. La mayoría dijisteis que por qué no os la enviaba. Y ayer mismo os la envié por email. Si alguien el 9 de mayo ya la hubiese leído podría ser una opción lectora para encuentros posteriores al del 9 de mayo, ¿no os parece?

Y como decía Bugs Bunny, ¡¡Esto fue todo, amigos!!







martes, 14 de abril de 2020

En abril, tertulias mil: I) Javier Cercas

2 comentarios:
Pensábamos que no seríamos capaces, pero el lunes 13 demostramos que no hay quien nos pare, que juntos sacamos esto adelante, y que no hay virus, confinamiento, ni Skype que se nos resista.

El ensayo previo que hicimos el miércoles día 8 del programa pienso que nos vino de perlas. Ese día detectamos alguna dificultad en la incorporación de algunas tertulianas pero la mayoría pudimos conectar y comentar lo que nos parecía el Programa, lo que aparecía en nuestras pantallas, trasteamos por aquí y por allá, supimos que debíamos de guardar cierto orden y permanecer en silencio cuando quien está interviniendo es otro del grupo..., en definitiva, nos fuimos haciendo con los rudimentos de su funcionamiento.

Ayer lunes procedimos a realizar nuestra primera tertulia online. ¡Oye, salió estupendamente! Incluso Mercedes que ha sido quien hasta el momento ha tenido más dificultades para unirse a la videollamada grupal pudo intervenir en la tertulia y aunque no pudiéramos ver su imagen sí que la oímos y escuchamos con atención. Desde este punto de vista, la Tertulia online fue un éxito. Esperemos que las siguientes online que debamos hacer sigan la senda iniciada con ésta.

La Tertulia
Al ser muchas las lecturas que nos habíamos autoimpuesto por eso del Confinamiento, elegimos para esta Reunión cibernética una que todos hubiéramos ya realizado. Y la que todos habíamos leído, excepto Inma, era "Las leyes de la frontera" de Javier Cercas. Así que nos pusimos a la tarea.

Leer a Cercas fue idea de Teresa Tena, ausente en esta reunión. Por ello fui yo quien inició la tertulia al haberla apoyado en su propuesta y, de acuerdo con ella, haber elegido este título y no "Terra alta" que era el que en principio ella había llevado a la tertulia anterior. Simplemente diré aquí que casi casi fui el único que mostró satisfacción plena con esta novela. El resto de compañeras tertulianas, quien más quien menos, manifestó su insatisfacción con este relato. Muchas cosas se adujeron en contra de la novela: que era inverosímil fue sin duda la principal; que el asunto que tocaba estaba muy pasado también se repitió mucho; que si bien la primera parte -la historia de la amistad del Gafitas con Tere y la banda del Zarco- tenía un pase, la segunda -la de Ignacio Cañas, abogado gerundés triunfador- era bastante infumable. Muy inverosímil parecía que este abogado siguiese enamorado de una quinqui a la que perdió la pista durante más de 20 años.

Tampoco gustó a la mayoría el procedimiento constructivo utilizado en la novela: ese narrador inquisitivo a la manera de periodista -sin duda el propio Javier Cercas- que investiga un asunto del pasado preguntando por el mismo a distintos personajes: Ignacio Cañas, el inspector de policía Cuenca y el director de la cárcel en la que se encuentra el Zarco. De los tres el que más alabanzas recibió fue el alcaide de la prisión, los otros dos y el resto parecieron huecos,  poco desarrollados y poco creíbles. De nuevo volvió a salir la inverosimilitud a la palestra. Al ser un relato realizado a la manera periodística, el narrador quiere mantenerse en la objetividad absoluta por lo que no saca conclusiones, de manera que la narración no queda cerrada quedando la sensación en los lectores de historia incompleta, sin finalizar, dado que sobre lo que en verdad pasó o no pasó no hay certezas absolutas.

Entre los méritos de la novela se destacó la descripción de la arquitectura de la ciudad en ese momento: las zonas donde habitan unos charnegos (los albergues) y los otros charnegos es impresionante y digna de reseñar. Otro valor señalado a la novela fue el de ser un relato muy inteligible en Cataluña donde la condición de charnego marca mucho, donde -y más en esos años 70 u 80 del pasado siglo- la lengua catalana era signo de distinción, separación e integración (-al hablar de esto se evocó a Juan Marsé-), donde en los casi cuarenta años transcurridos desde los hechos del verano de 1978 y el momento de escritura -la novela se publicó en 2012- ha habido una increíble evolución en la sociedad catalana que llega a integrar en su clase política a Ignacio Batista quien, desde su condición de hijo del falangista presidente de la Diputación de Gerona y cruel maltratador de Ignacio Cañas durante su adolescencia, evoluciona a catalanista antiespañolista y joven empresario modelo del nacionalismo en el poder.

También se destacó la inquina que el autor por boca de uno de sus personajes manifiesta respecto a Galdós de quien se muestra el cambio de valoración habido hacia su figura y obra por parte de esa sociedad catalana en la que los venidos de fuera se van integrando y adquiriendo sus valores, ideas y comportamientos. Mercedes dijo que a raíz de esta novela se puso a leer el episodio nacional "Gerona"  sobre el que se opina de modo dispar en un momento y otro del relato y que, en su opinión, Cercas es más galdosiano de lo que él mismo cree.

Yo, sin ser para nada adepto de la Obra de Javier Cercas, creo que la novela es mejor de lo que en líneas generales se dijo en la Tertulia. En mi blog tengo hecha reseña sobre ella y allí hablo de sus ¿méritos?

La próxima conexión
Quedamos en que volveríamos a vernos virtualmente el próximo día 22 de este mismo mes de abril, fecha inicialmente establecida para la misma en la anterior reunión y Crónica. Hablaremos durante la misma sobre "Pura pasión" de Annie Ernaux y sobre los cuentos de Mia Couto contenidos en "Cada hombre es una raza". La hora, las 6 de la tarde por Skype. No es que tengamos muchas cosas que hacer antes o después de la misma, salvo salir a aplaudir a las 8.




Esperemos que esta vez podamos todos vernos las caras. Saludos a todas.

viernes, 13 de marzo de 2020

Marzo 2020: "El infinito en un junco" de Irene Vallejo

1 comentario:
Es viernes 13 de marzo cuando me pongo a escribir esta crónica. Sólo han pasado dos días desde que unos cuantos tertulianos (Guida, Inma, Margarita, Teresa, Mercedes, Mary Luz y yo mismo) nos reunimos en el Ibis de Malasaña para hablar del libro que llevábamos de lectura, pero aún me encuentro bajo la impresión de lo sucedido ayer jueves a nuestra amiga Guida. No es éste el lugar, pero tampoco quisiera ponerme a hablar de libros como si nada ocurriera a mi alrededor. Guida, desde aquí sólo puedo enviarte, en nombre de todos y en el mío propio, nuestro cariño de tantos años y nuestros sincerísimos ánimos para ti y tu hijo. Un beso.

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La Crónica
La ciudad con esto del Coronavirus está ciertamente algo transfigurada. Todos estamos cambiando desde que por fin los gobernantes decidieron implicarse en el asunto y no dejar pasar los días con esa actitud tan habitual entre nosotros, a la manera arábiga, de 'el tiempo todo lo cura'. El caso es que tras el anunciado cierre de colegios y universidades del miércoles, los tertulianos dudábamos si bajar ese día al Hotel Ibis de Manuela Malasaña tal y como en febrero habíamos quedado. Bueno, el miércoles llegó y a las 19:00 horas los siete nombres citados arriba estábamos allí en torno a unas cervezas comentando la actualidad y a punto de iniciar la tertulia sobre el libro de Irene Vallejo.


Rompió el fuego Mary Luz que fue quien lanzó el título en la tertulia anterior. 'Bueno tú y Manuel Longares', añadimos los demás recordando la espontaneidad del "¡Es cojonuda!" que el autor de "Romanticismo" profirió nada más oír los nombres de autora y título. Justificó Mary Luz su propuesta por haber escuchado de labios de una amiga, muy buena lectora, su satisfacción con el libro. Añadió luego que le había sorprendido la enorme documentación manejada por la escritora y en especial esa manera de enlazar el mundo de la Antigüedad clásica con el nuestro actual.

A partir de aquí, de manera muy natural, se inició un cruce de intervenciones grato y fructífero. A algunos en la obra no nos habían sorprendido en demasía, por conocidas, las informaciones aportadas; es más alguien estimó que la obra caminaba no por la linde sino consciente y plenamente por la senda abierta del best seller. Personalmente yo -la verdad es que ahora no sé si lo dije en voz alta o tan sólo lo pensé- creo que cuando se unen éxito comercial y calidad en los contenidos y en la manera de presentarlos, los lectores podemos darnos con un canto en los dientes, vamos, que para nada me parece demérito sino todo lo contrario.

Todo, para obra y autora, fueron comentarios elogiosos destacando entre ellos los referidos al enorme número de anécdotas presentes en "El infinito en un junco", a las etimologías de términos que desconocíamos y que como amantes de las lenguas a muchos nos satisface saber, al sentido homenaje que Irene Vallejo hace a su profesora de instituto gracias a la cual ella se enamoró de la cultura griega, a la gracia con que cuenta ciertas cosas, etc. También hablamos sobre los dos Premios recibidos por la obra: el primero, el Ojo Crítico de Narrativa 2019, pese a tratarse de un ensayo nos pareció oportuno dada la narratividad contenida en el libro; y el segundo, el Las Librerías Recomiendan de No Ficción 2020, lo demuestra claramente la 9ª edición que el libro, aparecido en septiembre de 2019, ya ha alcanzado.

librería Rafael Alberti
Hablar del enorme éxito de ventas que el libro está teniendo (figura con el número 1 en el hip parade de obras de no ficción más vendidas) nos llevó de manera natural a recordar la presentación del mismo en la librería Rafael Alberti con presencia de la autora el pasado 25 de febrero. A ese acto acudimos cuatro tertulianos -Inma, Guida, Mary Luz y yo mismo- que disfrutamos mucho con las palabras de todas las intervinientes: la periodista Eva Cruz, la editora de Siruela Ofelia Grande y la propietaria de la librería Lola Larumbe. Echamos en falta -criticamos, más bien- que sólo se le plantearan a la escritora tres cuestiones: el asunto de la oralidad -sin lugar a dudas, comentamos en nuestra reunión, uno de los más hermosos y mejor tratados en el libro-; el de la invención del alfabeto, de los signos de la escritura -esa poetización del acto que en la voz suave, tierna y persuasiva de Irene Vallejo, enamoró a la audiencia y, añadimos nosotros, es el mismo tono que con idénticos resultados se percibe en su escritura. De ahí su enorme éxito-; por último, la periodista le preguntó por ese acoso escolar sufrido durante su adolescencia en el IES. Los que escuchamos sus respuesta a esta cuestión pensábamos que en el libro le dedicaría más espacio, pero no es tanto aunque sí viene a confirmar que su afición a la escritura deriva de la necesidad que ella sintió en esa época de buscar un refugio ante el bullying, y lo encontró en sus diarios, en el afán de escribir y en el de imaginar.

Finalmente yo comenté mi gusto por la lectura de estos libros que hablan de libros [todo esto lo expongo más por extenso en la reseña que sobre la obra tengo hecha en mi blog] y cité la deuda que la misma Irene Vallejo confiesa a autores como Alberto Manguel, Jordi Carrión o el mismísimo Umberto Eco. Respecto al último de los citados alguien comentó que en la RTVE2 esa misma noche pasaban "El nombre la rosa", película que la escritora cita con afecto y es que, alguien en la tertulia dijo, a ella le gusta más la peli que la novela en la que se basa. Esta opinión algunos la justificamos por la casi segura imposibilidad de que una niña nacida en 1979 leyese una novela aparecida en 1980 siendo más lógico que viese la versión cinematográfica realizada en 1986.

Y por estos derroteros discurrió el resto de la reunión que como siempre fue agradable, distendida y entrañable.

La próxima lectura
Como siempre había que elegir lectura para la próxima cita. Se barajaron varios títulos: "Lincoln en el Bardo" de George Saunder, propuesto por Cecilia en el chat de la tertulia; alguno de Javier Cercas ("Terra alta", "Las leyes de la frontera", "El impostor"...) fue la propuesta de Teresa Tena; o alguno de Mia Couto ("Jerusalén", "El último vuelo del flamenco"...) a propuesta de Guida. Se inició un diálogo sobre cuál o cuáles escoger que concluyó en elegir dos que no fuesen muy extensos y a los que hubiese acceso en estos momentos en que todas las bibliotecas madrileñas están cerradas. Los elegidos fueron: "Las leyes de la frontera" de Javier Cercas y "Jerusalén" de Mía Couto.




Luego había que elegir fecha para reunirnos. ¡Madre mía, con la que está cayendo! Era difícil señalar una, pero, con todas las alertas encendidas y abiertos a la evolución de los acontecimientos que cambian a gran velocidad, decidimos lanzar una posible: el 22 de abril, a la hora acostumbrada (19:00 horas), en el sitio habitual: Hotel Ibis de la c/ Manuela Malasaña.

Un abrazo

sábado, 15 de febrero de 2020

En febrero hicimos tertulia con Manuel Longares y Juan Cruz

1 comentario:
Nos habíamos citado en "El Villagodio
Como se puede leer en la entrada anterior, la de la tertulia que dedicamos a Galdós en enero, el jueves 13 de febrero habíamos quedado a comer con el autor de "Romanticismo", la lectura seleccionada para este mes. Fue el periodista y escritor Juan Cruz el artífice de este encuentro entre los tertulianos y Manuel Longares, el creador de la novela escogida.

A la puerta de "El Villagodio", el restaurante donde comeríamos -¡bravo por tu elección, Mercedes, no pudiste elegir mejor lugar para hablar con el necesario sosiego!- nos encontramos con los dos escritores. Juan Cruz que iba acompañado de Julián Rojas, fotógrafo del diario "El País", propuso hacernos una foto con Manuel Longares antes de entrar a comer. Así lo hicimos y esperamos haber salido lo mejor posible, algo que damos por seguro.

La dirección de "El Villagodio" nos había reservado una sala para nosotros solos aislada del resto de comensales. Íbamos a ser 11 + 2, el día anterior al 14 de febrero, a las 14'30, una hora a la que el menú del día era degustado por un restaurante repleto dentro y con cola a la entrada. De nuevo, pues, otra vez un hip, hip, hurra por la previsión y buen hacer de Mercedes.


La Tertulia sobre "Romanticismo" de Manuel Longares
Iniciamos la Tertulia al tiempo que nos iban sirviendo el Cocido que la mayoría habíamos elegido. Pese a la vorágine y ruidoso vértigo producidos al principio por el incesante entrar y salir de las camareras en la sala pudimos ir entrando en harina respecto a la novela que nos convocaba. La verdad es que en esta ocasión, y a petición expresa de Juan Cruz que tomaba diligente nota de cuanto allí se decía, procuramos en la medida de lo posible -¡no siempre nos es posible, Juan, nos puede la pasión!- no interrumpir las intervenciones de los tertulianos.

Ana fue quien había propuesto el título, y, por eso ella fue quien rompió el fuego explicando el motivo de la elección. Fue consecuencia, dijo, de la conversación habida entre ella y este cronista en la BN al final de la exposición dedicada a Galdós por el centenario de su fallecimiento. Allí, antes de abandonar la muestra en una especie de atril circular se podían escuchar audios de autores actuales (Muñoz Molina, Almudena Grandes, Manuel Longares, Elvira Lindo y Andrés Trapiello) que comentaban alguna obra del canario ilustre. Ante el  audio de Manuel Longares surgió el título de su novela "Romanticismo". Fue una novela que allá por 2003 ó 2004 leyó ella y que desde esa primera lectura le encantó; tanto que es fácil, prosiguió, que sea el libro que más he prestado. Expuso que el ambiente de clase alta que se describía en la obra le era reconocible por haberlo visto en otros aunque ella no lo hubiese vivido en carne propia. Todas las calles, los locales que se nombraban los había conocido e incluso en algunos había estado. Un 'pero' quiso formularle al escritor y fue que le parecía excesiva la manera de presentar a los 'pijos'. Manuel Longares contestó que no puede obviarse que estamos en los territorios de la ficción y que aunque se le etiquetaba de realista él no se reconocía del todo en este rótulo porque la invención tiñe siempre la narración y con ella el autor suple las 'deficiencias' de la realidad. Unas deficiencias que presenta el paisaje al que pretendes ser fiel, nos dijo, pero que los años han cambiado y hacen que te traicione. El escritor debe corregir hacia arriba o hacia abajo esas deficiencias a fin de lograr su propósito narrativo.

Tras esta primera intervención, luego se fueron sucediendo los comentarios de unos y de otros tertulianos sin poder, en el momento en que escribo esta entrada, determinar a ciencia cierta quién dijo tal o cual cosa. Queden pues las reflexiones que vayan apareciendo en esta Crónica sin autoría concreta a fin de no errar en la atribución. Se habló de que así como varios lectores reconocían el paisaje social que se narraba e incluso comentaron su cercanía al mismo aunque no en los términos de pijotería y de no dar palo al agua que caracterizan a la familia protagonista, también hubo quienes vieron en principio el relato como algo totalmente alejado de la realidad vivida por ellos y sus familias dado el ámbito rural en que crecieron. Para quienes vivieron los años del franquismo que se relatan en la primera parte no en Madrid sino en otras capitales de provincia, el detallismo descriptivo, las largas enumeraciones de personajes que de un modo u otro aparecen en el relato, así como el extensísimo número de locales a los que estos personajes acuden por ocio o necesidad se les había hecho algo difícil de deglutir en un primer momento. Hubo compañeros que incluso llegaron a tener la tentación de abandonar la lectura; sin embargo, superado este inicial momento de empacho, su disposición ante la novela luego fue bien otra llegando a darle al relato una segunda oportunidad finalizada la lectura primera. Fue entonces -nos dijeron- cuando vieron y disfrutaron mejor las calidades de la novela. Se diría que de las tres partes que componen la narración, la primera fuera una fronda que de profusa dificultara ver el bosque amplio y perfectamente constituido del que junto al resto forma parte.

Se habló sobre el tratamiento dado al tiempo en el relato. El autor al hablarle sobre la sensación de disolución temporal, de anulación del tiempo, comentó su intencionalidad perseguida con ello: había querido transmitir al lector la idea de que durante el franquismo -e incluso en los años que siguieron, aunque ya algo menos- la sociedad era como un estanque parado en el que nada sucedía y el tiempo siempre era el mismo independientemente de si eran los padres, los hijos o los nietos quienes protagonizaban el momento.

Al hilo de lo anterior se le preguntó sobre el narrador, sobre quién narraba la historia. Nos aclaró que Hortensia, en la primera; un narrador grupal o coral en la segunda; y en la tercera indubitablemente quien narraba era Marta Pombo, la militante de base socialista que ve con sorpresa cómo con la democracia ha cambiado la lucha obrera en la agrupación socialista del barrio. A este respecto se comentó que durante el franquismo, en los barrios, eran otros los protagonistas de la lucha política y poco protagonismo tuvieron los socialistas. Longares aclaró que su intención a este respecto en la novela había sido bastante crítica, humorística y paródica. Se habló entonces del humor, tan importante y abundante en la novela, citándose momentos de la narración que a todos nos hicieron sonreír.

 Se señaló en otro momento que se percibía un cierto maniqueísmo en el libro. A algunos nos había parecido que se enjuiciaba de modo diferente a los personajes, por ejemplo, al presentar prácticas sexuales, según que los mismos pertenecieran al 'cogollito' o habitaran en la conurbación del mismo. Y al igual que en el sexo también en su disposición ante el trabajo: nula en los habitantes del barrio de Salamanca; de esfuerzo, aplicación y completa entrega en la de los de la calle Narváez (el administrador Marcos Panizo) o en las chicas que trabajaban en la casa de los Arce Matesanz (Domi, Wences e incluso Bea). Contra este maniqueísmo se escucharon voces que entendían que nunca en un colectivo todos son iguales y que vagos y trabajadores los hay en todas las clases sociales; y en cuanto al sexo, pues qué decir...

También se habló y bastante de la enorme literatura que contiene "Romanticismo". Literatura en forma de alusiones o intertextos que se pueden reconocer provenientes de la tradición literaria española que Longares ha interiorizado y forman parte intrínseca de él: Cervantes, Valle Inclán, Pío Baroja, la novela por entregas, la poesía del siglo de Oro, Camilo José Cela... y sobre todo don Benito Pérez Galdós..., y también los costumbristas madrileños..., y ... Todo, prácticamente todo el espectro literario español es posible ver reflejado en esta estupenda novela que tanto se disfruta una vez que se superan las primeras vallas de su recorrido.

Así transcurrió la comida y la tertulia que la salpimentó; de manera que a decir verdad apenas si fuimos conscientes de lo que comimos pues los bocados fundamentales se los llevaron las intervenciones, comentarios, reflexiones de los contertulios y las contestaciones pausadas, sinceras y sabias del autor. Tan bien estábamos que cuando Juan Cruz, que durante toda la comida no se cansó de tomar cumplida nota de cuanto allí se hablaba, tuvo que marcharse, nos quedamos con Manuel Longares y aprovechamos, con su gentil aquiescencia -¡qué buena gente es este hombre!-, a hacerle preguntas más que a presentarle más impresiones que las ya surgidas durante la comida.

Le preguntó María Jesús por esos períodos oracionales tan extensos que, además de haberle encantado, le habían recordado la novela "Ordesa" de Manuel Vilas que en el grupo leímos en su día. Longares respondió con ironía y luego pasó a decir que nunca su literatura había sido comercial ni muy bien entendida por el gran público. Pero que pese a ello esta novela era la que mejor receptividad había tenido aunque para ello tuviera que aguardar a la 2ª o 3ª edición, pues al principio los lectores la abandonaban o se aburrían con ella. Juan Dionisio le dijo que el vocabulario que manejaba era increíble y magnífico. El escritor explicó que siempre es el lenguaje el que se impone. Al saber el novelista que Juan Dionisio se dedicaba a la música como profesor y ejecutante se interesó por saber qué le había parecido la escena del concierto de música en el Retiro. Inma se interesó por si había personajes reales.  Sí, en origen, pero un personaje siempre es la suma de varias cosas -contestó Manuel Longares-. Cecilia pidió al autor información sobre cómo fabricaba los personajes. El novelista dijo que desde el principio él sabe lo que va a ocurrir; que en su proceso de escritura realiza tres reescrituras y que en cada una de ellas al núcleo primero de seres se le van añadiendo otros; que crear, lo que se dice crear, o sea la realización concreta del acto de creación, en su habitual jornada de escritor que comienza a las cuatro o cinco de la madrugada, sólo se produce como mucho durante una hora u hora y media, dedicando el resto del tiempo de trabajo a corregir, porque son las palabras que aparecen las que -dijo- me van haciendo matizar aquí y allá. Guida le preguntó por el personaje Pía Matesanz y Ana por cómo le surgió la idea de la historia. Longares respondió con enorme sinceridad al decir que la historia nació en él por un intento de recuperar así a una mujer que conoció pero que se fue; esta búsqueda le hizo recuperar el espacio en el que tal cosa había sucedido y así fue apareciendo ese Madrid del final del franquismo, etc., etc. Yo, Juan Carlos, le pregunté por el título, ¿por qué "Romanticismo"? El novelista respondió que con ese término él quería significar el cambio a lo otro, a lo que no se sabía qué sería, a lo inexplicable, a lo inefable. Mercedes se interesó por ese enorme conocimiento que demostraba, por cómo se documentaba. El autor vino a decir que no era fácil responder a esto, pero que eran ya 76 años vividos y eso proporciona mucha información.
[como siempre en mi blog tengo reseña hecha sobre este título
 a la que se puede acceder pinchando aquí]

Bueno, voy a concluir porque me estoy contradiciendo. Dije que no iba a nombrar a nadie y al final he nombrado a todos salvo a Margarita, Carmen y Mary Luz. No os lo toméis a mal, queridas amigas, y lo mismo pido a quienes no hayáis visto reflejadas con exactitud vuestras opiniones o cuestiones. Quiero creer que vuestras intervenciones estarán contenidas en algún momento de esta Crónica que se me está haciendo interminable como esos párrafos por los que preguntaba Mª Jesús pero sin la maestría de nuestro contertulio de honor.
Sí, digo bien, Manuel Longares y Juan Cruz, para nosotros habéis sido y sois contertulios de honor. A ambos desde aquí queremos invitaros a seguirnos y a participar en cualquiera de nuestras reuniones. Ha sido un lujo contar con vuestra presencia en ésta. En nombre de todos y en el mío propio os damos las gracias por el buen rato pasado a vuestro lado y, en especial a ti, Manuel Longares, por lo mucho que hemos aprendido contigo en tan poco tiempo. Gracias. Muchísimas gracias.

La próxima tertulia
Eran ya las cinco de la tarde cuando nos disponíamos a salir del Restaurante y nos dimos cuenta de que no habíamos elegido lectura para la Tertulia del mes de marzo. Con cierta premura se puso sobre la mesa el título de Irene Vallejo, "El infinito en un junco". '¡Es cojonuda!' -con rotundidad dijo Longares al escucharlo-. No nos hizo falta más. Dicho y hecho. Para nuestra próxima reunión comentaremos este libro que, parece, ha conmocionado el panorama cultural español, desde su aparición. Se dice que su lectura es deliciosa y escuchar a la autora otro tanto. Vamos, que pienso que la elección no ha sido mala, o quizá sí, ya veremos, para eso están las tertulias. La solución el próximo 11 de marzo, miércoles, a las 19:00 horas en la cafetería del Hotel Ibis de la calle Manuela Malasaña. Retornamos a lo habitual. Allá nos vemos, amigos.

Por último, simplemente decir que deseo que Juan Dionisio, que nos anunció su abandono temporal de las reuniones, vuelva en cuanto pueda a participar en las tertulias pues, amigo, tus puntos de vista sobre las lecturas siempre son aportaciones muy enriquecedoras. Un fortísimo abrazo.










sábado, 18 de enero de 2020

Enero de 2020. Comenzamos el año de la mano de Galdós

2 comentarios:
Visitamos la Exposición de la BNE sobre Pérez Galdós
Como digo en el título de esta crónica, el año que abre los -¡quiéralo Dios!- felices años 20 lo comenzamos visitando la exposición que sobre don Benito Pérez Galdós se puede contemplar en la Biblioteca Nacional. A mí las exposiciones librescas no me atraen mucho dado el escaso atractivo material de los objetos que se exhiben habitualmente en ellas. Sin embargo en esta ocasión la muestra galdosiana me ha agradado sobre manera. Sin duda este cambio en mí debe mucho a la personalidad de las dos personas que la comisarían : Germán Gullón Palacio y Marta Sanz Pastor. Los dos desde su contrastada sensibilidad de escritores han logrado hacer verdad el subtítulo de la exhibición sobre Galdós,: "La verdad humana", no quedándose sólo en los libros sino tocando otras facetas de su vida: la música, la pintura, la política, la vida sentimental...

Habíamos quedado citados a las 12'30 del miércoles 15 de enero a la puerta de la Biblioteca Nacional para realizar la visita de la exposición. En principio la idea fue la de que la misma fuese una visita guiada pero al no haberla solicitado con mucha antelación y no darnos hora para este día decidimos hacerla de manera personal. Pienso que tras la lluvia de informaciones que las páginas culturales de los periódicos han dado durante estas Navidades e inicios de 2020 para conmemorar el centenario del fallecimiento del autor canario poco o nada de interés podría habernos añadido el cicerone de turno que nos hubiera correspondido en suerte.

Realizamos el paseo por las cuatro o cinco zonas en que está organizada la muestra: las cuatro maneras narrativas más una zona inicial de orígenes familiares y una final de la repercusión de su Obra en otras disciplinas artísticas, en especial Cine (Luis Buñuel, Pedro Olea, José Luis Garci...) y Literatura. En el caso de esta última me encantaron los audios que bajo la imagen en movimiento de sus autores (Elvira Lindo, Manuel Longares, Antonio Muñoz Molina, Almudena Grandes...) se pueden escuchar como colofón de la misma.

 Todo en la Exposición me agradó, pero por eso de que siempre hay que destacar algo sobre el resto diré que me emocionaron sobre manera las resmas de cuartillas caligrafiadas por el mismo don Benito que contienen algunas de sus muchas obras narrativas y/o teatrales. Así mismo me impactó la contemplación de alguno de los dibujos del gran dibujante que Pérez Galdós también era y, cómo no, la secuencia narrativa de su recorrido vital sobre todo en dos de sus vertientes: la amatoria (sus relaciones con la Pardo Bazán, con la actriz Concepción Morell, con Lorenza Cobián que le dio su única hija,  con Teodosia Gandarias ya en su senectud...), y la política (sus actas de diputado en Cortes, su republicanismo, su defensa de la monarquía constitucional como solución de consenso, su amistad política con Alcalá Zamora o Pablo Iglesias, su encendida defensa del regeneracionismo y krausismo de Julián Sanz del Río...). Todo en la muestra, como digo, hace auténtico el sentido del eslogan que la preside: "Benito Pérez Galdós. La verdad humana".


Como curiosidad diré que a la salida de las salas que contienen más de 200 objetos sobre el escritor escuché una voz que reconocí sin dudar. Era la del periodista y escritor Juan Cruz que deambulaba por el hall de la Biblioteca Nacional charlando animadamente por teléfono. Me dirigí a él cuando vi que cortó la comunicación telefónica y amablemente por su parte intercambiamos algunas palabras. Al decirle que íbamos a comer para a continuación hacer tertulia sobre una novela de don Benito se interesó vivamente por la actividad. Fue el momento entonces en que las tertulianas junto a las cuales yo había acudido a la muestra (María Jesús, Cecilia, Ana, Mari Luz, Mercedes, Inma) se fueron presentando a Juan Cruz. La conversación con el escritor fue breve pero interesante y fructífera. Se interesó el periodista por nuestra próxima lectura. Surgió el  nombre de Manuel Longares por estar en uno de los audios que cierran la exposición; Ana nombró una de las novelas de Longares, "Romanticismo", que de inmediato decidimos adoptar como nuestra siguiente lectura. Juan Cruz nos dijo que era factible que si se lo decíamos con tiempo Longares, el autor, pudiera asistir a la tertulia de febrero si esta la realizábamos a mediodía en una comida. Y en eso quedamos, que buscaríamos un espacio amable y no muy ruidoso donde se pudiese hablar sin agobios sobre literatura. Al final de esta Crónica diré en qué punto se encuentra este asunto.

La Comida en el Restaurante "Alhoceima"
A las 14:30 llegamos al Restaurante situado en la c/ Farmacia. A la puerta encontramos a Mamen que charlaba animadamente con unas amigas; en el interior Teresa ya estaba aguardándonos en la mesa. Poco después llegaron Guida, Margarita y Juan Dionisio. Cada uno de nosotros fue depositando el libro del amigo invisible -en esta ocasión debería decir desconocido por completo mejor que invisible, dado el caos de nombres ocasionado por el programa informático- en una bolsa. El reparto de libros lo realizamos al final del almuerzo y mal que bien solventamos los problemillas surgidos.

La comida en sí, así como el lugar, fue del agrado de todos. Comimos el menú degustación con una serie de platos típicos de la gastronomía árabe/marroquí a la que se adscribe el local: harira, pastela, Chakhchukha (pisto moruno), Ensalada de berenjenas tomates y pimientos (Atlas), culminando con el alcuzcuz de pollo o cordero que da nombre al local. Todo ello lo regamos con vino de Rioja, cervezas y agua. De las bebidas nos hicimos cargo Margarita y yo por haber cumplido cada uno un añito más y el resto dividido a pachas salió por 23€ per cápita. Nos pareció bien en líneas generales.

La tertulia sobre "Torquemada en la cruz"
Afortunadamente la sala de comedor donde nos encontrábamos fue vaciándose de comensales vecinos con lo que la comunicación entre los doce tertulianos fue fácil, agradable e intensa. Rompió el fuego Mari Luz que fue quien propuso la lectura de esta novela. Recordó que había leído en una entrevista que Santiago Lorenzo decía que esta novela era una de las que más le había hecho reír. Con esta opinión del autor de "Los asquerosos" se lanzó la tertulia. ¿Tenía humor, no tenía humor? ¿Hacía reír o simplemente sonreír? ¿Qué es mejor la risa a carcajadas o la sonrisa inteligente? Así iniciamos un fructífero intercambio de opiniones.
Todos comentamos que sí, que hay momentos en que los pensamientos de Francisco Torquemada, las actitudes un poquito fuera del tiempo del hermano ciego de Cruz y Fidela, el rescate que de las Del Águila realiza Bernardina y su esposo el pirotécnico, etc. dibujan una sonrisa en nuestra cara.

La novela, segunda de la tetralogía Torquemada, gustó. A casi todos gustó mucho; a otros, -pocos, la verdad-, gustó pero menos. Estos últimos no lograron olvidarse del apelativo valleinclanesco de 'garbancero' y de que los sectores progresistas españoles de los años 70 añadieron la connotación de 'casposo' al adjetivo galdosiano. De hecho en la tertulia se preguntó el porqué de esta negativa consideración que la literatura de Galdós había tenido durante muchos años. Y sobre ello (que si las envidias en vida de los jóvenes -Baroja, Valle Inclán y demás-, que si su ideología republicano-socialista durante el primer franquismo, que si para ciertos sectores de la sociedad española los "Episodios nacionales" transmiten una idea de Nación unitaria que no satisface sus intereses ideológicos, que si los jóvenes esteticistas de los últimos años 60 y primeros 70 odiaban la naturalidad y frescura de la prosa de Galdós, que si...) estuvimos un tiempo debatiendo.

Pero salvo estos pequeños 'peros' la novela gustó mucho por casi todo. Los personajes están fantásticamente dibujados. Nos sorprendió especialmente la manera como el autor sabe transmitir el mundo de la ceguera que vive el hermano menor, lo bien que muestra la evolución psicológica de Torquemada que desea ser admitido en el entorno de la sociedad respetable y lo va a conseguir gracias a su dinero y a los modos lingüísticos que va tomando de aquellos que considera bien hablados pero que él por impericia no sabe colocar debidamente en la frase ni emitir u omitir cuando la ocasión así lo requiere. Las dos hermanas y su 'sacrificio' o prostitución matrimonial para no alejarse demasiado de lo que ellas entienden es su estatus. Este sacrifico evidencia que su época de aristocracia ya ha pasado, que una nueva clase social, la del dinero que representa Torquemada, ha llegado y va a barrer con esa clase alta inoperante, aunque los advenedizos desean adoptar su barniz.

Además del contenido, del realismo que presenta el autor, en especial ese Madrid magnífico hoy desaparecido por el que gracias a él podemos transitar, podemos vivirlo, está el lenguaje, la forma. Galdós es un maestro manejando el idioma; utiliza un vocabulario hoy en gran parte desaparecido que da gusto leer y recuperar; la tradición de la literatura española se percibe en la novela: esas descripciones de suma tacañería parecen sacadas de Quevedo o del Lazarillo, pero sobre todo -ahora sí que sí- Cervantes está del todo presente en la narrativa galdosiana: el perspectivismo, el enjuiciamiento del propio autor que se introduce en la narración cuando así lo requiere, la doble o triple atribución de la historia a diversas fuentes cual si de un narrador múltiple se tratase, las historias intercaladas en el curso de la narración principal, etc., etc. También se habló en la tertulia de la teatralidad presente en el relato. Una teatralidad que aparece en forma de acotaciones -pocas, pero las hay- y en ese dirigirse al lector directamente cual si de un 'aparte' teatral se tratase.

Por último, o ya no sé si lo dijimos al inicio, todos convinimos en que ciertamente "Torquemada en la cruz" no es una novela insigne, no es "Fortunata y Jacinta" ni "Misericordia", claro es, pero casi precisamente por eso es una novela en la que el arte galdosiano se ve con más claridad por ser una escritura más rápida, menos reposada, más propia de él que por ello algunos maledicentes -Valle Inclán, Juan Benet...- tildaron de autor literariamente 'basto, grosero, casposo, garbancero, sin mérito alguno".

Y así pasó el tiempo, y llegaron las 17:45. El dueño del "Alcuzcuz Alhoceima" ya nos había lanzado más de una indirecta en forma de puerta de la calle abierta, calefacción tiempo ya apagada, mesa recogida, y paseos aparentemente inocentes por nuestro alrededor. Sí, había que marcharse, levantar el vuelo, salir a la calle y ver si de ese Madrid de Galdós aún quedaba algo. ¿Algo? Muchísimo. La misma calle de la Farmacia es buena prueba de ello.

La próxima tertulia
Como he dejado dicho más arriba, consecuencia del encuentro casual con Juan Cruz y de la conversación con él mantenida fue la decisión de elegir la novela "Romanticismo" de Manuel Longares como lectura para nuestra tertulia de febrero. Juan Cruz nos dio su teléfono e insistió en que en cuanto decidiésemos el día de tertulia lo llamásemos para ver si él podía convencer al autor de la novela, Manuel Longares, para asistir a nuestro encuentro tertuliano. La hora de la comida era la idónea, según nos dijo. Con estas premisas al final de nuestra comida de enero elegimos el día que nos veríamos en febrero: el jueves 13.

Con los presupuestos y decisiones antes señalados la misma tarde del día de nuestro encuentro le envié un wasap al periodista y novelista que amablemente me contestó al instante iniciando un intercambio de mensajes en el que él me transmitió la aceptación del encuentro el próximo día 13 de febrero a las 14:30 para comer con él y Manuel Longares. ¡¡Fantástico!! Aceptación que os comuniqué a todos por wasap. Quedaba sólo elegir restaurante. Ellos -los escritores- lanzaron tres nombres de restaurantes (Lhardy, Paradise, La trucha...) que a nosotros nos parecieron poco idóneos por caros (Lhardy y Paradise) o muy bullicioso (La trucha). Se lo dije así a Juan Cruz quien lo entendió y me dijo que preguntara en La trucha si disponían de Reservado, algo que al día siguiente hice obteniendo una respuesta negativa.

La búsqueda de Restaurante con Reservado era labor importante y hacerla pronto me parecía conveniente para no perder la oportunidad de hacer tertulia con estos dos autores. Todos colaborasteis sugiriendo nombres... y fue Mercedes que había tenido una comida con sus compañeros del Ateneo de Madrid en un restaurante de la calle San Agustín la que con celeridad logró reservar día y reservado idóneos. Se trata del Restaurante "El Villagodio", sito en esa calle. En el restaurante se sirve cocido, pero también menú y carta.  Más cerca de la fecha habrá que comunicar al restaurante los platos elegidos. 

Comuniqué el resultado de la gestión a Juan Cruz, esa misma mañana enviándole un wasap. Los mensajes los leyó (ya sabéis eso de las dos aspas coloreadas en azul que indican la recepción y lectura del mensaje por parte del receptor) pero no me ha contestado ni siquiera con un emoticón o emoji. Frente a la locuacidad del miércoles, la mudez del viernes. Y en esas estoy. Pienso por una parte que sigue en pie su aceptación dada la rotundidad de la misma la noche del miércoles, pero también sé de la volubilidad de carácter de estas personas. En fin, creo que habrá que dejar pasar unos días -no muchos- para ver si hay contestación y si no requerírsela para nosotros poder decidir definitivamente.

No sé qué pensáis de todo esto. Es un buen asunto para conversar en nuestro chat de wasap. Allí nos veremos (quiero decir, leeremos). Un abrazo a todas y a Juan Dionisio.



miércoles, 18 de diciembre de 2019

Diciembre: Despedida de Año y Tertulia

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La "Sra. Smith"
El 16 de diciembre, ocho tertulianos acudimos al restaurante "Sra, Smith" en la calle Barquillo, 10. El lugar lo había propuesto Teresa y todos al acabar la comida alabamos su propuesta y lamentamos muy mucho no haberla podido compartir  con ella. La verdad es que la fecha -ya muy metido el mes en el espíritu navideño- dificultó a varios miembros asiduos del grupo su asistencia. En fin, una pena porque la verdad es que el sitio es muy agradable, la atención muy profesional y la comida de Menú muy ajustado en el precio pero holgado en calidad y abundancia. Vamos, que salimos satisfechísimos.

La tertulia
Para el café y la tertulia que queríamos hacer sobre la novela "La retornada" decidimos cambiar de local pues "Sra. Smith" estaba lleno y la alegría del buen comer y el buen beber aumentaba en decibelios por minutos. Salimos a Barquillo y en esa misma calle pero hacia el número 21 entramos en el Hotel "Only You", una preciosidad de establecimiento con amplios salones en las zonas comunes y salida también a la calle de Alberto Figueroa. Un lugar encantador donde nos atendió António -sí, así, con acento en la primera 'o'-, un camarero brasileño que trajo sin equivocación la comanda y departió con Ana y con Guida sobre la manera como en portugués se designa 'jarra' dado que había cierta discrepancia filológica sobre el término adecuado para ello.

Fue allí en un salón de este hermoso hotel degustando un café o una infusión de calidad donde iniciamos nuestro intercambio de impresiones sobre la novela de Donatella di Pietrantonio. Tras la primera intervención que corrió a cuenta de Margarita por ser ella la que propuso la lectura los ocho tertulianos en intervenciones espontáneas y no en rígido orden aportamos nuestras opiniones sobre esta narración. En general la novela había gustado por la ternura que la misma desprendía si poníamos el foco en las dos niñas (Adriana y la Retornada) aunque para el resto de partícipes en la historia la expresión ternura dado su comportamiento y actitud quizás no fuera adecuada. Había gustado mucho esa manera de decir sin formular, o sea, esas presuposiciones que debe de hacer el lector para intentar entender debidamente las actitudes de los personajes. Unos personajes que de puro normales -¡algunos!- se diría que son algo "abultos". Insisto en la palabra porque Carmen fue quien la puso sobre la mesa para referirse al carabinero, padre o tío de la niña, cuyo comportamiento no podría describirse más que con este término usado antaño en Castilla para describir a ese tipo de hombre que mira hacia adentro, que no transmite emoción o afectos al exterior y cuyo comportamiento es frío, adusto, seco... (pido disculpas si no he acertado con la idea de 'abulto')

Sobre los personajes hablamos largo y tendido: el comportamiento de las dos madres, el egoísmo de Guido -la nueva relación de Adalgisa-, la frialdad del carabinero, el cambio en el comportamiento al final de la historia de la Retornada [quisiera aclarar que esta idea salió de mis labios. En la reseña que hago en mi blog quizás se entienda mejor lo que quise transmitir], la ternura de Adriana, el cambio a mejor de Bice -la madre biológica de la niña adolescente-, etc. También gustó mucho el lenguaje poético que por momentos aparece en el relato. Sin lugar a dudas es uno de los valores de la novela.

Para cerrar divagamos un poco sobre esa idea de si la novela tendrá o no una continuación. Se nos antojaba esto debido al cierto parecido que creímos ver en ella con la tetralogía de su colega literaria y compatriota Elena Ferrante. Pero no sé, no sé, aquí hubo disparidad de opiniones: puede que sí, pero igual puede que no.

La Comida y la Tertulia de enero
En la tertulia de noviembre, como bien recordaréis, acordamos celebrar la comida navideña en Enero. Buscamos día adecuado para ello y entre todos ´decidimos que fuera el 15 de enero a las 14:30 horas y en el Restaurante "Alhoceima" sito en la c/Farmacia, número 6.

Decidimos la hora de las 14:30 por la tertuliana trabajadora y además porque antes, a las 12:30, habríamos ido a visitar la Exposición que sobre Benito Pérez Galdós ha preparado la Biblioteca Nacional para conmemorar así el centenario del fallecimiento del canario ilustre. Esta visita a la muestra galdosiana es nuestro particular homenaje a este gran escritor hoy quizás algo injustamente desplazado de los focos literarios.

Y por eso del Año Galdós y el cariño y aprecio que muchos tertulianos tenemos al canarión el libro elegido para este mes de enero será de su autoría. A propuesta de Mary Luz elegimos "Torquemada en la cruz" perteneciente a la tetralogía Torquemada. Mary Luz lo puso sobre el tablero al haber sabido que Santiago Lorenzo, autor de la exitosa novela "Los asquerosos", que ella ha leído la considera una de las lecturas imprescindibles para quien guste de la buena literatura. Esperamos -casi tenemos la seguridad- de que nuestra querida compañera habrá acertado.

Amigo Invisible
Para concluir sólo quiero recordaros que como todos los años en esta comida nos haremos entrega del libro que cada uno haya elegido como regalo para el Amigo tertuliano que por sorteo secreto le haya correspondido. El Sorteo lo prepararé en cuanto finalice esta Crónica y a cada uno le llegará por correo electrónico. Por favor no lo perdáis y recordad que el obsequio lo llevaremos a la Comida del Día 15 de enero en el Restaurante "Alhoceima" a las 14:30

Os deseo unas muy, pero que muy, Felices Navidades. Espero y deseo igualmente que la salida de 2019 y la entrada en 2020 sean de lo más divertido y lo hagáis con buen pie.

¡¡Besos para todas y todos!!