viernes, 1 de mayo de 2015

"Así empieza lo malo" y el título de mayo

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A las 19:10 comenzamos a llegar los que el miércoles 29 de abril pudimos acercarnos al Viena-Capellanes donde teníamos cita con la última novela de Javier Marías. En total fuimos diez los que nos pusimos manos a la obra con ella.

Ilustración que figura en la portada de la novela de Javier Marías
La primera cuestión que se planteó fue la de si había gustado o no. Hubo dos o tres tertulianos que, aun admitiendo el buen oficio del autor, manifestaron sin ambages su decepción ante la narración leída. En general señalaron su extremada morosidad, la falta de sucedidos en la misma, el exceso de "excursos" habidos en el relato, un cierto sesgo misógino..., incluso algunos de los asistentes auguraron al relato un mal envejecimiento.

Los que sí salvaron la novela, salvo alguna adhesión sin paliativos, destacaron muchas de sus virtudes: excelente técnica literaria (personas narrativas variadas y variables, diversidad en el empleo de las citaciones, ruptura temporal, etc.), marcado y bien tratado erotismo y sensualidad en algunas de sus partes, percepción de una fuerte carga autobiográfica, metaliteratura e intertextualidad manifiestas -si bien algunos vinieron a señalar su exceso como elemento negativo-, etc. Pero también en general los que se congratularon con la lectura pusieron algún o algunos "peros" como: el exceso de circunloquios, la pérdida de fuelle narrativo en algunos momentos, la ausencia de un claro posicionamiento frente a la justicia, la nimiedad del asunto narrado, la búsqueda de motivaciones algo forzadas para dar sentido al relato...

En fin, como se puede observar de la lectura de esta simple crónica, fue un debate animado y de altura. Un lujazo de tertulia gracias al lujazo humano de quienes forman parte de ella, ausentes incluidos naturalmente cuyas opiniones también se pusieron sobre la mesa. Además -esto ya es pura opinión personal- la tertulia, pese al ruido ambiente del local (¡qué difícil es encontrar en Madrid un local donde se pueda escuchar sin dificultad lo que dice el compañero de enfrente!) tuvo una duración de más de una hora sin dispersiones importantes pues los asuntos ajenos a la novela como saludos, relatos viajeros y demás los realizamos previamente a la espera de los compañeros que tardaron -apenas nada, es cierto- en llegar.

Y luego ya pasamos a la selección de nuevo libro y a elegir lugar de reunión para la tertulia del mes de junio. Cinco títulos se pusieron sobre la mesa; los recojo aquí para que consten como posibles lecturas en meses próximos. Son:

• "El informe Brozker" de Philippe Claudel

• "La templanza" de María Dueñas

• "Blitz" de David Trueba

• "Matar a un ruiseñor" de Harper Lee

• "Como la sombra que se va" de Antonio Muñoz Molina

Se hizo votación a mano alzada de la que resultó ganadora con 5 votos la novela de David Trueba. Tras ella quedaron empatadas con 2 votos cada una las novelas de Philippe Claudel y de María Dueñas, y ya a mayor distancia con 1 solo voto la de Antonio Muñoz Molina.

El autor durante una presentación de su novela
Así pues nuestra próxima lectura será "BLITZ" de David Trueba. Como lugar de reunión decidimos volver a la terraza de la cervecería "La Perla" del Paseo de Rosales. La hora, la ya habitual de las 19:00. Hasta entonces

¡¡Felices lecturas y buena suerte!!

miércoles, 25 de marzo de 2015

La tertulia sobre Oliver Sacks. El nuevo título.

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El martes 24 de marzo nos reunimos en el café acristalado "El Espejo" del Paseo de Recoletos ocho integrantes de la Tertulia para comentar el libro de Oliver Sacks "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero".

La reunión se inició como si de un caso clínico de los presentados por el neurólogo Sacks en su libro se tratara. Resultó que Mercedes y Mamen sin haberse visto tenían reservadas sendas mesas para los diez o doce tertulianos que cabía esperar. Pasaban los minutos y tan sólo en la mesa de Mercedes nos juntamos cuatro personas. ¿Qué estaba pasando? Tras repasar los e-mails en los que se comunicaban las ausencias, en los whatsapp en los que se transmitían los retrasos por la manifestación estudiantil apareció uno de Mamen que rezaba así: "Aquí estoy con mi propriacepción y una birrita en El Espejo. ¿Vais a venir?" Ja, ja, ja..., resulta que teníamos tomado el Café con motivo de nuestro encuentro tertuliano. Al final los que asistimos fuimos ocho; creíamos que íbamos a ser menos.

El caso es que el libro de Oliver Sacks a todos nos pareció curioso, interesantes algunos de los casos, ininteligible por momentos debido al exceso de tecnicismos médicos, difícil de 'culminar' (je, je) por resultarnos a algunos algo reiterativo, motivador en ocasiones al evocarnos casos semejantes vistos en amigos y/o familiares [quizás lo mejor de la tertulia fueron las anécdotas -¡reales!- que Inma y Mercedes nos contaron de compañeros y conocidos suyos que sufrieron comportamientos parecidos a alguno de los expuestos en el volumen que habíamos leído].

Por lo demás, una vez que constatamos lo complicado que es el cerebro, lo que más nos había gustado de estos casos clínicos que el Dr. Sacks presenta en este libro de tan sugerente título fue el indudable aliento poético que emanaba de alguno de ellos como el que da título a la colección "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero", "La dama desencarnada", "El marinero perdido" y algunos otros más. También nos agradaron las hermosas comparaciones que el médico hace de algunos de sus pacientes con personajes de la literatura universal ("Sentada allí, con un vestido claro, la expresión tranquila, una leve sonrisa, me hizo recordar de pronto a una joven heroína de Chejov (Irene, Anya, Sonia, Nina...", pág. 195) e incluso la 'defensa' de algunas enfermedades como la epilepsia según confesaron en su momento algunos autores como Dostoievski o Proust ("Todos ustedes, los individuos sanos, no pueden imaginar la felicidad que sentimos los epilépticos durante el segundo que precede al ataque... No sé si esta felicidad dura segundos, horas o meses, pero créanme, no lo cambiaría por todos los gozos que pueda aportar la vida" -dice T. Alajouanime que había confesado el mismísimo Fiodor Dostoievski).

En fin, como se ve, es una obra de no ficción que tiene interés, pero que en una tertulia que se dice literaria no da mucho juego; y desde luego no lo dio.

Por ello pusimos mucho empeño en que la siguiente lectura fuese de las de peso, de aquellas que incitan a pensar y a enfrentar argumentos. Esta vez veníamos provistos de varios títulos, todos ellos literarios. Tras un somero repaso de los que en el encuentro anterior quedaron en puertas procedimos a elegir entre
"También esto pasará" de Milena Busquets y "Así empieza lo malo" de Javier Marías. La elección fue reñida. En una primera votación quedaron empatados; pero una vez consideradas voces críticas tan autorizadas como Coetzee, John Balville, Pozuelo Yvancos, Sebald..., y otros más de este nivel, hubo uno -o varios, pues aquí la historia no acierta a declararse verídica en absoluto- que cambió su voto inclinando la balanza decididamente del lado de Javier Marías y su "Así empieza lo malo".

La cita para el comentario de esta novela quedó fijada el día 29 del mes de abril, miércoles, a las 19:15 en el Café Viena que está en la calle Luisa Fernanda, 23 esquina con Juan Álvarez de Mendizábal  (ver plano aquí).

Y nada más. A todos os deseo una Feliz Semana de Pasión. Un abrazo.

jueves, 26 de febrero de 2015

La última tertulia. La próxima lectura. Un anticipo veraniego.

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La tertulia
Bueno, pues llegó el 25 de febrero y a las 7 de la tarde, -¡eran exactamente las siete de la tarde!-, nos sentamos en "La Cruz Blanca" en torno a unas cervecitas los miembros de la Tertulia. Nos convocaba el libro de Asne Seierstad, "El librero de Kabul". La verdad es que en una rápida pasada, previa al comentario propiamente dicho, casi todos confesamos el poco atractivo que la obra había tenido sobre nosotros. Sin embargo cuando empezamos a hablar de aspectos concretos fuimos viéndole algunas virtudes. Pero con todo y con ello, las sombras se impusieron a las luces. Y es que apenas si la periodista noruega nos ilumina en algo con esta crónica afgana que, leída cuando fue publicada en 2003, habría cumplido su función informativa, pero doce años más tarde apenas si alumbra alguna zona oscura de nuestro conocimiento sobre este mundo musulmán extremo.

Como virtudes destacables en la obra se señalaron: 
  1. Presenta con claridad el machismo brutal de esa sociedad y la difícil situación social, familiar  y personal en que viven las mujeres.
  2. Tras la lectura se tiene clara la difícil resolución que tiene el conflicto en la región. Los autóctonos no sienten el país como una unidad sino como algo artificial cuyas diversas zonas están controladas por los señores de la guerra que representan a las distintas tribus y que, dependiendo del momento, alteran sus alianzas pensando siempre en su propio provecho.
  3. Informa de aspectos pocos conocidos (consumo de alcohol, homosexualidad, etc.) pero sólo de pasada.
  4. Es magnífica -muy cinematográfica, se destacó en la tertulia- la presentación de la sensación de "vivir" dentro de un burka.
  5. Muy interesante cuando muestra el baño donde las mujeres y niños se asean raspándose la piel con inusitada contundencia. Casi casi olemos la pestilencia que se levanta en el lugar.
El listado de defectos observados fue grande:
  1. No tiene ninguna estructura. No hay plan de escritura.
  2. Es un conjunto de estampas puestas una junto a la otra.
  3. A veces resulta hasta ininteligible. ¿La traducción, quizá?
  4. No hay objetividad alguna, pese a ser un texto periodístico.
  5. El título induce a error. Con este producto sólo se buscaba -y se logró- el éxito económico. En efecto fue un best-seller en el momento de su aparición.
  6. El desarrollo de los personajes es escaso e incluso nulo. A veces no sabemos por qué alguien hace algo, la autora no presenta justificación verosímil alguna.
  7. La autora desde el primer momento tiene tomada una posición inamovible sobre lo que está presentando.
  8. La autora ve todo desde fuera, no se implica.
  9. Parece generalizar el comportamiento del personaje Sultán Khan al de cualquier hombre afgano.
Hubo más aspectos, positivos y negativos, señalados, pero la memoria según pasa el tiempo se muestra frágil y creo que lo señalado sí se dijo, sin atreverme a más no sea que vayan a ser imaginaciones mías. En otro lugar manifiesto mi opinión personal sobre la obra, opinión que en general no difiere mucho de la señalada en esta reseña, más bien, diría yo que se complementan.


La próxima lectura
En esta ocasión sobre la mesa se pusieron varios títulos. Los más destacables y sobre los que se votó para elegir la lectura del mes de marzo fiueron:
  • "Una reina en el estrado" de Hilary Mantel
  • "Los pozos de la nieve" de Berta Bías Mahou
  • "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero" de Oliver Sacks
  • "Como la sombra que se va" de Antonio Muñoz Molina
  • "También esto pasará" de Milena Busquets
En la primera votación destacaron dos títulos sobre los demás: "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero" de Oliver Sacks y "Una reina en el estrado" de Hilary Mantel. Como el resultado era muy ajustado (sólo un voto separaba ambos títulos) procedimos a efectuar una segunda votación en la que salió elegido, con diferencia, el título de Oliver Sacks. Quizás el conmovedor y fantástico artículo de Oliver Sacks que  publicó EL PAIS el domingo pasado haya podido pesar en nuestra elección, pues sin duda un hombre que se expresa con esa claridad, sinceridad y emotividad bien merece atención; además el título del libro tan en la línea del pintor Magritte creo que nos animó a todos a ir tras él.

El día en que hablaremos sobre lo que el sr. Sacks nos haya sugerido será el martes 24 de marzo; el lugar de reunión, de nuevo "El Espejo" en el Paseo de Recoletos, 31; la hora, como siempre, a las 19:00.

Un anticipo veraniego
Aunque parezca excesiva anticipación, no es tal porque como sabemos el último trimestre de los cursos se marcha siempre a gran velocidad; por eso es bueno hablar de lo que vendrá aunque ello vaya a suceder a principios del mes de junio próximo. Se trata de lo siguiente:

En Fuencaliente, pueblo natal de Mamen Alonso, existen unas notables pinturas rupestres. Mercedes es mujer entendida en dichas obras artísticas y se ofrece a explicarnos al grupo de tertulianos el sentido y ejecutoria de las mismas. Dado que Fuencaliente se sitúa en el Valle de Alcudia donde existen molinos harineros y batanes de lana, molinos y batanes que tienen especial protagonismo en algunos pasajes de "El Quijote", y además, teniendo en cuenta que el año en que nos encontramos (2015) se cumplen 400 años de la impresión de la "Segunda parte del ingenioso caballero don Quijote de la Mancha", estaría pero que muy bien que la nuestra grande amiga Cecilia, admiradora del ingenio cervantino, nos deleitase a su vez contándonos anécdotas, chascarrillos y cuchufletas, y/o leyéndonos pasajes escogidos de la obra cuyo cuatrocientos aniversario celebramos. ¿Estás de acuerdo, Cecilia?

Desde luego el programa antes descrito es interesante, creo yo. Sólo falta, pues, establecer el momento de acercarnos allí y disfrutar del arte en piedra y del impreso. ¿Cuándo sería? Pues, dados los muchos compromisos a los que la situación de jubilado nos obliga, el finde del 6 de junio sería momento óptimo. Fijáos que he dicho "finde". ¿Por qué? Pues simplemente porque visto nuestro natural aventurero la jornada podría organizarse yendo a la zona el viernes por la tarde, dormir allá, pasar el sábado degustando todo lo que la zona ofrece y regresar al caer la tarde de ese día a Madrid. Quizás, también, al ser por entonces los días muy largos, no sé yo si todo cabría en un solo día. En fin todo es cuestión de analizarlo.

Bueno, como decía al inicio, esto tan sólo es un anticipo. Creo que a partir de este momento debemos de hablarlo, madurarlo, decidirlo y hacerlo.

¡¡Viva Cervantes!! ¡¡Viva don Quixote!! ¡¡Viva el Valle de Alcudia!!


miércoles, 28 de enero de 2015

La tertulia sobre "El palacio...", la merienda, los regalos y nuestro próximo título

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La animada e interesante primera tertulia de este año 2015 la hicimos en casa de Mª Luz y Juan Carlos. En esta ocasión fuimos once los tertulianos (desgraciadamente Margarita y Teresa no pudieron estar al haber fallecido su padre). Estábamos ante una reunión especial pues además de comentar la lectura realizada durante el mes de enero íbamos a hacer la merienda-cena que en diciembre postergamos para los inicios de este año; además a los postres íbamos a regalarnos unos a otros y como siempre debíamos elegir la lectura de febrero. Muchas cosas a tratar en esta crónica en la que habrá que ir con orden y procurar ser ser breve.

"El palacio azul de los ingenieros belgas" de Fulgencio Argüelles.
Prácticamente a todos los que habíamos completado su lectura nos satisfizo plenamente. Las razones que se adujeron a favor del relato del asturiano Fulgencio Argüelles insistieron fundamentalmente en la belleza de la prosa poética empleada que hacía disfrutar de la lectura incluso haciendo abstracción del asunto tratado. Además se señaló en favor de la verosimilitud de no pocos de los personajes el hecho de que la acción se situase en plena época de la II República española, momento en que los niveles educativos de la población rural alcanzaron en España unos niveles que jamás desde entonces se volverían a ver. Muchos de los tertulianos comentaron  que la historia leída les había hecho revivir su niñez a través de los tipos y comportamientos de no pocos personajes. Vista en sí misma, la anécdota que narra Argüelles (la entrada en la edad adulta del niño-adolescente Nalo), nos pareció a no pocos de los tertulianos, por su manera de presentarla, como  muy próxima al realismo mágico. Desde el punto de vista formal se señaló la importancia conferida en la novela a lo puramente lingüístico: los vocablos para nombrar las cosas [muchos dijimos que nos había recordado a Miguel Delibes], el reiterado uso de refranes por parte del personaje de la abuela Angustias, la sintaxis utilizada por el autor a base de frases cortas en estilo directo enlazadas sintácticamente como recurso estilístico a través de las conjunciones "Y" y "O". También se quiso señalar las largas tiradas oracionales que no dan descanso al lector al prescindir habitualmente de la separación del texto en párrafos. Esta característica fue alabada por algunos y censurada por otros. Etc., etc., 
Quienes vieron en este relato de Fulgencio Argüelles más defectos que virtudes apoyaron su postura esencialmente en los siguientes argumentos: lo irreales que para ellos eran todos los personajes, el carácter de informe baúl-donde-pongo-todo-lo-que-sé que les pareció la novela, la cursilería, las digresiones innecesarias, y los defectos o falta de pericia en la utilización del estilo indirecto libre que estos lectores apreciaron durante la lectura de la novela.

Esta disparidad de juicios sobre la novela tuvo como consecuencia un muy feliz intercambio de argumentos a favor y en contra de "El palacio azul de los ingenieros belgas" lo que en mi opinión dio como resultado un debate amigable, gustoso y animado como pocos. 
[Si alguien tiene interés o mera curiosidad  puede pasarse por  "El blog de Juan Carlos" y leer allí más por extenso los argumentos que me hicieron durante la tertulia mostrar mi satisfacción con esta novela. También os animo a que allí opinéis sobre lo que digo que no tiene por qué, claro es, estar en lo cierto.]

La merienda
Tras casi una hora y media de animado debate, creímos llegado el momento de dar alimento al cuerpo. Como todo hay que decirlo, diré que el debate sobre la novela de Fulgencio Argüelles fue regado con refrescos y unos excelentes caldos (champagne Moet Chandon, vinos blancos y tintos) que servían para empujar papas fritas, jamón ibérico y raspas de queso. Se entenderá fácilmente que el debate fue ganando en animación según las copas se vaciaban y volvían a llenarse.
La merienda en sí misma, dejando a un lado los aperitivos, consistió en una magnífica tortilla de patata, unos sabrosos pimientos con ventresca, un contundente hornazo salmantino, unas excelentes croquetas y algunas cosas más que mi memoria -cada día más castigada- no ha logrado retener.
Esta abundante merendola finalizó con una tarta de hojaldre rellena de nata y con forma de pez que estaba muy rica.
Serie de fotos realizadas ya al final de la merienda. ¡¡Un poco más y se nos olvida dejar constancia gráfica!!

El amigo invisible
Como la merienda-cena correspondía a la de Navidad que no llegamos a realizar, al finalizar esta procedimos a hacer entrega de los libros que el 'amigo invisible' nos regalaba a cada uno. Era la primera vez que practicábamos este juego y el resultado nos gustó mucho a todos. ¡Habrá que repetirlo, pues!

La próxima lectura
Para el mes de febrero que ya se nos echa encima se pusieron varios títulos sobre la mesa. Cecilia propuso "En el café de la juventud perdida" de Patrick Modiano, Carmen Sánchez manifestó su deseo de comentar "El librero de Kabul" de Asne Seierstad, y Lourdes habló de "El jiguero" de Donna Tartt. Tras un rápido intercambio de opiniones elegimos el propuesto por Carmen Sánchez, o sea, "El librero de Kabul" de Asne Seierstad.

Siguiendo la dinámica que tenemos establecida de ir alternando el día de la semana para la tertulia, pusimos como día de reunión el próximo miércoles 25 de febrero; la hora como siempre a las 19:00 (las 7 de la tarde); y el lugar será en la zona de Príncipe Pío, si bien aún no quedó establecida la cafetería que Mamen nos comunicará a su debido tiempo.

martes, 16 de diciembre de 2014

"Nos vemos allá arriba" de Pierre Lemaître (reseña tertulia). Próxima cita.

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Aunque con cambio de lugar de reunión por no estar abierto "Vergüenza ajena" los lunes, el día 15 de diciembre nos reuníamos en "The Toast" (Fernando el Católico, 50) aproximadamente la mitad de los que integramos "más que palabras...". En concreto asistimos a la cita Ana, Lourdes, Cecilia, Mari Luz, Guida, Inma, Mercedes y quien  escribe estas líneas. Nos convocaba el comentario del último premio Goncourt y desperdirnos ante la proximidad de las fiestas navideñas.. Empecemos por lo primero.

"Nos vemos allá arriba" ("Au revoir là-haut") de Pierre Lemaitre gustó bastante a la mayoría de los presentes. Tan sólo algunos -pocos- se mostraron reticentes ante la novela arguyendo la poca verosimilitud del desenlace o el exceso de crueldad y de morosidad en la misma durante algunos momentos del relato. El resto mostramos nuestra más absoluta conformidad con el producto leído. Muchas fueron las bondades percibidas en la novela y muy grande la fuerza y entusiasmo con que fueron mostradas por los partidarios de este Goncourt: redondez de la historia; denuncia de la corrupción; humor; técnicas narrativas (menos que en Faulkner, claro, pero muy bien asimiladas por el autor francés que reconoce su inmensa deuda con la faulkneriana "La paga de los soldados");  la figura del narrador se levanta omnipotente y omnipresente sobre el resto de seres que pululan por la historia; es un narrador que presenta, opina, enjuicia, interviene, se aleja, se acerca a veces hasta confundirse con los personajes, se dirige al lector, le interroga..., es con mucho la estrella de esta novela; personajes muy bien perfilados que sirven para mostrar comportamientos colectivos (el arribismo de algunos, las clases sociales, los políticos rastreros, los militares aprovechados...) o desarrollos individuales como la entrega desinteresada del protagonista Albert Maillard, las penurias vitales y el agradecimiento a Albert por parte de Edouard, la vileza de Henri Aulnay-Pradelle, la evolución de Marcel Pericourt (padre de Edouard), las mujeres del relato: Madeleine, las amantes de Henri, la enigmática niña Louise, Cecile, Pauline, la Sra. Belmont, etc. Y así seguimos hablando durante una buena hora (el surrealismo de algunas escenas, la propia división del relato en escenas más que en unidades narrativas propiamente dichas, la fuerte presencia de elementos metaliterarios y de la intertextualidad, un logradísimo final, etc., etc.) que, sin agotar la novela, nos dejó un buen sabor de boca a quienes participamos en este ameno y agradable intercambio de opiniones.

Finalizada la parte seria, pasamos a tomar un pequeño refrigerio por eso de estar las Navidades en ciernes. Burritos, humus y nachos llenaron la mesa  aunque no nos gustaron demasiado. Pese a ello, y a su calor, ideamos cómo celebrar la llegada de 2015 con el resto de amigos tertulianos. 

En primer lugar decidimos la elección de título para la próxima tertulia. Recayó la suerte en el novelista Fulgencio Argüelles y su relato "El `palacio azul de los ingenieros belgas" publicado por Acantilado y que está disponible en cualquier biblioteca del Ayuntamiento y Comunidad de Madrid.

En esta ocasión acordamos hacer la reunión en el domicilio de Mari Luz que lo ofreció para ello. Su ofrecimiento fue aceptado con simpatía por los tertulianos y decidimos que nos organizaríamos para entre todos distribuirnos bebida y comida. El día de reunión se fijó en el martes 27 de enero a las 19:00. La dirección exacta se comunicará a través de un e-mail o por whatsapp.

Como acto propio de estas fiestas decidimos, a propuesta de Cecilia si bien en otra ocasión ya lo propuso Mercedes, realizarnos unos a otros el obsequio de un libro siguiendo las normas del amigo invisible. El libro puede ser nuevo, viejo o mediopensionista, o sea, cada uno elegirá lo que estime más adecuado para la personalidad y/o gustos lectores de la persona que le hubiere tocado en suerte. La comunicación de a quién debe de hacer el regalo cada uno la haré por medio de un e-mail generado automáticamente a través de un programa informático; con esto quiero decir que yo no conozco el resultado del sorteo, que es totalmente aleatorio. La gracia de la historia estriba en mantener el secreto de a quien debe cada uno regalar.

domingo, 9 de noviembre de 2014

La tertulia sobre "Americanah" de Chimamanda Ngozi Adichie

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Puntuales como nunca se había visto, antes de las 7 de la tarde prácticamente todos estábamos sentados en el "Vergüenza ajena" degustando bebidas acompañadas de unas moradas patatas fritas que, ¡naturalmente!, prometían dar color a la velada.
En esta ocasión tan sólo Carmen Sánchez faltó a la cita y eso por causas totalmente ajenas a su voluntad, pues sufrir un resbalón de "narices" no es para tomárselo a broma, y más con el dolor que suele ir asociado a los golpes en esta, siempre algo prominente, parte del rostro.

Metidos de lleno en el intercambio de opiniones sobre el relato de la nigeriana afincada en USA, Chimamanda, pronto se vio que la novela había gustado a una mayoría de los asistentes, aunque, salvo contadas excepciones, apenas si había enamorado a alguien. Muchos que la defendían utilizaban como justificación fundamental la excepcional valía de su otra novela anterior, "Medio sol amarillo", en la que narra la lucha de Biafra por conseguir una república independiente de Nigeria, y la consecuente guerra civil que segó la vida de miles de personas. Mientras que este relato les había entusiasmado, "Americanah" se había quedado muy por debajo de sus expectativas.

Entre los tertulianos los hubo que hablaron a plena satisfacción del libro al que salvaban por muchos motivos: su estructura, su frescura en los diálogos, su denuncia del problema negro en los EE UU, su planteamiento femenino (¿feminista quizás? No sé), el problema de la emigración, la situación de ilegal en un país que no es el tuyo, etc., etc. Pero incluso quienes vieron sobre todo virtudes en la obra achacaron a la misma un exceso de páginas que en gran medida eran repetitivas.
Los que manifestaron su enojo con la novela lo hicieron fundamentalmente porque la misma no les había dado a conocer nada nuevo para un españolito de a pie, pues nosotros -al igual que los nigerianos, por lo leído- de corrupción política sabemos un montón, de población de clase media bien preparada que debe de emigrar para encontrar trabajo no te digo, de trabajos infames en los países de recepción que muchos jóvenes han tenido que tomar para poder vivir pues también... Quizás los disidentes de Chimamanda esperábamos acabar sabiendo más de Nigeria, pero no hubo caso. Al acabar la novela, de Nigeria no sabemos prácticamente nada. Y de la Nigeria actual con su gravísima problemática religiosa con la facción criminal y asesina de Boko Haram  nada de nada, pues la autora ni la cita; diríase que Nigeria no tiene más que una confesión religiosa, la cristiana, y que la meta de la mujer nigeriana -véase la tía Uju- es la de conseguir un hombre que la tome de amante y la provea de cuanto ella desee. Eso sí, por contra, de problemas pilosos, en especial de cabelleras rizadas foscas muy afros acabamos sabiendo un montón.

La tertulia fue muy viva y en ella se desató un interesante intercambio de opiniones sobre cuál era la finalidad perseguida por la autora al escribir su obra: que si su intención no era la denuncia social y/o política de su país, que si la autora sólo quería plantear el problema de un negro africano en USA entre blancos y negros americanos y afroamericanos, que si lo importante era que la protagonista Ifemelu -evidentemente la autora Chimamanda- era una mujer que se libera de la dependencia de la mujer nigerianarespecto al hombre, que si lo más interesante era ese estilo de escritura tipo blog mezclado con el de la narración tradicional, que si el destinatario esencial de la novela era un lector mujer más que un lector hombre, que si...., ¡qué sé yo cuántas más cosas se pusieron sobre el tapete en una, ya digo, viva e interesante tertulia literaria!

Próxima lectura y próxima cita
Agotado el asunto Chimamanda-Ifemelu pasamos al habitual momento en que los contertulios nos recomendamos lecturas los unos a los otros.

Se habló de Alan Bennet ("Dos historias nada decentes", humor), de John Bart ("El plantador de tabaco", algunos blogs literarios la califican de excelente), de Robertson Davies ("El quinto en discordia", "El mundo de los prodigios"), de Modiano, y muchos otros autores y títulos más. Hubo contertulios que se lamentaron de que se nos iba el año 2014 sin haber leído ningún título situado, o que hablase, de la contienda.

Por fin, llegada la hora de la despedida y antes de partir, establecimos el título que comentaremos en nuestra próxima cita. Este será "Nos vemos allá arriba" de Pierre Lemaitre. Se trata de una novela galardonada con el Premio Goncourt, ensalzada por los críticos y convertida en un auténtico fenómeno editorial en Francia —donde ya ha superado el medio millón de ejemplares vendidos—. La novela es un emocionante canto a la capacidad de superación del ser humano y, a la vez, un fresco y atrevido retrato de una sociedad descompuesta por uno de los más crueles inventos del hombre: la guerra. Y al tratarse de la de 1914, la laguna que antes algunos habían lamentado podría quedar cubierta a través de esta narración publicada por la editorial Salamandra y también disponible en e-book.

Quedamos en vernos el día 15 de diciembre  a las 18:30 horas en el café librería "Vergüenza ajena" de la calle Galileo.

Hasta entonces, felices lecturas.

domingo, 26 de octubre de 2014

Listado de las lecturas realizadas en la tertulia

2 comentarios:
Salvo error u omisión los libros que hemos leído en la tertulia "más que palabras", ordenados alfabéticamente por el título (A) y por el autor (B), son los que figuran en el listado que aparece a continuación. De la mayoría de ellos hay comentario al que se puede acceder haciendo clic sobre el título.

A)  Ordenados por títulos: 
  1.  Adiós a los padres, de Héctor Aguilar Camín
  2. Agua del limonero, de Mamen Sánchez
  3. Alguien de Alice McDermott
  4. Americanahde Chimamanda Ngozi Achidie
  5. Años luz, de James Salter
  6. Apegos feroces, de Vivian Gornick
  7. Arde este libro, de Fernando Marías
  8. Así empieza lo malo, de Javier Marías
  9. Austerlitz, de W. G. Sebald
  10. Ayer, de Agota Kristof
  11. Blitz, de David Trueba
  12. Cabaret Biarritz, de José C. Vales
  13. Cárdeno adorno, de Katharina Winkler
  14. Casa de verano con piscina, de Herman Koch
  15. Claus y Lucas, de Agota Kristof
  16. Delicioso suicidio engrupo, de Arto Paasilinna
  17. Dos historias nada decentes, de Alan Bennett
  18. El azar y viceversa, de Felipe Benítez Reyes
  19. El buen nombre, de Jhumpa Lahiri
  20. El colibrí, de Sandro Veronesi: 
  21. El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad
  22. El cuento de la criada, de Margaret Atwood
  23. El deshielo, de Lize Spit
  24. El filo de la navaja, de Somerset Maugham
  25. El Gran Gatsby, de F. Scott Fitzgerald
  26. El infinito en un junco, de Irene Vallejo 
  27. El jilguero, de Donna Tartt
  28. El lamento de Portnoy, de Philip Roth
  29. El librero de Kabul, de Asne Seiestard
  30. El mapa de los afectos, de Ana Merino
  31. El nadador, de John Cheever
  32. El maestro y Margarita, de Mijail Bulgákov
  33. El manuscrito de piedra, de García Jambrina
  34. El mundo deslumbrante, de Siri Hustvedt
  35. El olvido que seremos, de H. Abad Faciolince
  36. El palomo cojo, de E. Mendicutti
  37. El primo Basilio, de Eça de Queiroz
  38. El ruido de las cosas al caer, de Juan Gabriel Vásquez
  39. El tiempo es un canalla, de Jennifer Egan
  40. El tren de la última noche, de Dacia Maraini
  41. El último encuentro, de S. Márai
  42. El verano sin hombres, de Siri Hustvedt:
  43. El vuelo de la reina, de T. Eloy Martínez
  44. En la orilla, de Rafael Chirbes
  45. Estado del malestar, de Nina Lykke 
  46. Estupor y temblores, de Amélie Nothomb
  47. Farándula, de Marta Sanz
  48. Frontera sur, de Horacio Vázquez Rial
  49. Guapa de cara, de Rafael Reig
  50. Harriet, de Elizabeth Jenkins
  51. Instrumental, de James Rhodes
  52. Intemperie, de Jesús Carrasco
  53. Jude, el oscuro, de Thomas Hardy
  54. Juliet, desnuda, de Nick Hornby
  55. La amiga estupenda, de Elena Ferrante
  56.  La anomalía  de Hervé Le Tellier
  57. La boda de Kate, de Marta Rivera de la Cruz
  58. La calle de Valverde, de Max Aub
  59. La casa de Jampol, de Isaac Bashevis Singer
  60. La cena, de Herman Koch
  61. La delicadeza, de David Foenkinos
  62. Ladrilleros, de Selva Almada
  63. La elegancia del erizo, de M. Barbery
  64. La España vacía, de Sergio del Molino
  65. La habitación oscura, de Isaac Rosa
  66. La liebre con ojos de ámbar, de Edmund de Waal
  67. La lluvia antes de caer, de Jonathan Coe
  68. La maravillosa vida breve de Óscar Wao, de Junot Díaz
  69. La marca del meridiano, de Lorenzo Silva
  70. La Mennulara, de S. Agnello
  71. La muerte de Iván Illich, de Lev Tolstoi
  72. La mujer de papel, de Rabih Allamedine
  73. La nieta del señor Linh, de Philippe Claudel 
  74. La Retornada, de Donatella di Pietrantonio
  75. La romana, de Alberto Moravia
  76. La rubia de ojos negros, de Benjamín Black
  77. La sociedad literaria y el pastel de piel de patata, de Mary Ann Shaffer
  78. La soledad de los números primos, de Paolo Giordano
  79. La tía Julia y el escribidor, de M. Vargas Llosa
  80. La tribuna, de Emilia Pardo Bazán
  81. La uruguaya, de Pedro Mairal
  82. Las arrugas (cómic), de Paco Roca
  83. Las chicas de campo, de Edna O’Brien
  84. Las chicas, de Emma Cline
  85. Las leyes de la frontera, de Javier Cercas
  86. Las tres bodas de Manolita, de Almudena Grandes
  87. Léxico familiar, de Natalia Ginzburg
  88. Libertad, de Jonathan Franzen
  89. Ligeramente desenfocado, de Robert Capa
  90. Limónov, de Emmanuel Carrère
  91. Lincoln en el Bardo, de George Saunders
  92. Lo que no tiene nombre de Piedad Bonnett
  93. Los Buddenbrook, de Thomas Mann
  94. Los chicos de la Nickel, de Colson Whitehead
  95. Los hombres que no amaban a las mujeres, de S. Larsson
  96. Los muertos, de Jorge Carrión
  97. Los privilegios, de Jonathan Dee
  98. Media vida, de Care Santos
  99. Mira a esa chica de Cristina Araujo Gámir
  100. Mi vida querida, de Alice Munro
  101. Nada se opone a la noche., de Delphine de Vigan
  102. Nada, de Janne Teller
  103. Necesitamos nombres nuevos, de NoViolet Bulawayo
  104. Nos vemos allá arriba, de Pierre Lemaitre
  105. Obra maestra de Juan Tallón
  106. Olga, de Bernhard Schlink
  107. Ordesa, de Manuel Vilas
  108. Paraíso de Abdulrazak Gurnah
  109. Patria, de Fernando Aramburu
  110. Plata quemada, de R. Piglia
  111. Plegarias nocturnas, de Santiago Gamboa
  112. Presentimientos, de Clara Sánchez
  113. Pura pasión, de Annie Ernaux
  114. Purga, de Sofi Oksanen
  115. Rinconete y Cortadillo, de Miguel de Cervantes
  116. Ritos funerarios, de Hannah Kent
  117. Romanticismo, de Manuel Longares
  118. Santa suerte, de Jorge Franco
  119. Sobre los huesos de los muertos, de Olga Tokarczuk 
  120. Sólo las bestias, de Colin Niel
  121. Stoner, de John Williams
  122. Sunset Park, de Paul Auster
  123. Tarde, mal y nunca de Carlos Zanon
  124. Te vendo un perro, de Juan Pablo Villalobos
  125. Tokio Blues, de Haruki Murakami
  126. Torquemada en la cruz, de Benito Pérez Galdós
  127. Tú no eres como otras madres, de Angelika Schrobsdorff
  128. Un amor, de Sara Mesa
  129. Un artista del mundo flotante, de Kazuo Ishiguro
  130. Una vacante imprevista, de J. K. Rowling
  131. Verano, de John Maxwell Coetzee 
  132. Yo confieso, de Jaume Cabré 
  133. Zuleijá abre los ojos, de Guzel Yájina


B)  Ordenados por autores: 


  1. Abdulrazak Gurnah: Paraíso
  2.  Agota Kristof: Claus y Lucas
  3. Agota Kristof:  Ayer.,
  4. Alberto Moravia: La romana
  5. Alice McDermott:  Alguien
  6. Alice Munro:  Mi vida querida,
  7. Almudena Grandes:  Las tres bodas de Manolita,
  8. Amélie Nothomb:  Estupor y temblores,
  9. Angelika Schrobsdorff:  Tú no eres como otras madres,
  10. Annie Ernaux: Pura pasión
  11. Arto Paasilinna:  Delicioso suicidio en grupo,
  12. Asne Seiestard:  El librero de Kabul,
  13. Benjamín Black:  La rubia de ojos negros
  14. Benito Pérez Galdós: Torquemada en la cruz
  15. Bernhard Schlink: Olga
  16. Care Santos:  Media vida,
  17. Carlos Zanon: Tarde, mal y nunca
  18. Chimamanda Ngozi Achidie:  Americanah
  19. Clara Sánchez:  Presentimientos
  20. Colin Niel: Sólo las bestias
  21. Colson Whitehead: Los chicos de la Nickel 
  22. Cristina Araujo Gámir: Mira a esa chica
  23. Dacia Maraini:  El tren de la última noche,
  24. David Foenkinos: La delicadeza
  25. David Trueba:  Blitz,
  26. Delphine de Vigan:  Nada se opone a la noche.,
  27. Dominick Dunne:  Una temporada en el purgatorio.,
  28. Donna Tartt:  El jilguero
  29. Donatella di Pietrantonio: La Retornada
  30. E. Mendicutti: El palomo cojo,
  31. Eça de Queiroz: El primo Basilio,
  32. Edmund de Waal: La liebre con ojos de ámbar,  
  33. Edna O’Brien:  Las chicas de campo,
  34. Elena Ferrante:  La amiga estupenda,
  35. Elizabeth Jenkins:  Harriet,
  36. Emilia Pardo Bazán: La tribuna
  37. Emma Cline:  Las chicas,
  38. Emmanuel Carrère:  Limónov,
  39. F. Scott Fitzgerald:  El Gran Gatsby,
  40. Felipe Benítez Reyes: El azar y viceversa,
  41. Fernando Aramburu:  Patria,
  42. Fernando MaríasArde este libro
  43. Fulgencio Argüelles:  El palacio azul de los ingenieros belgas,
  44. García Jambrina:  El manuscrito de piedra,
  45. George Saunders: Lincoln en el Bardo 
  46. Guzel Yájina: Zuleijá abre los ojos
  47. H. Abad Faciolince:  El olvido que seremos, 
  48. Hannah Kent:  Ritos funerarios,
  49. Haruki Murakami: Tokio Blues,
  50. Héctor Aguilar Camín:  Adiós a los padres 
  51. Herman Koch: Casa de verano con piscina
  52. Herman Koch: La cena 
  53. Hervé Le Tellier: La anomalía
  54. Horacio Vázquez Rial:  Frontera sur,
  55. Isaac Bashevis Singer:  La casa de Jampol,
  56. Isaac Rosa:  La habitación oscura,
  57. J. K. Rowling:  Una vacante imprevista, 
  58. James Rhodes:  Instrumental,
  59. James Salter: Años luz
  60. Janne Teller:  Nada,
  61. Jaume Cabré:  Yo confieso, 
  62. Javier Marías:  Así empieza lo malo,
  63. Jesús Carrasco:  Intemperie,
  64. Jhumpa Lahiri:  El buen nombre,
  65. John Cheever:  El nadador,
  66. John Maxwell Coetzee:  Verano,
  67. John Williams:  Stoner
  68. Jonathan Coe:  La lluvia antes de caer, 
  69. Jonathan Dee:  Los privilegios,
  70. Jonathan Franzen:  Libertad,
  71. Jorge Carrión:  Los muertos,
  72. Jorge Franco:  Santa suerte,
  73. José C. Vales: Cabaret Biarritz,
  74. Joseph Conrad:  El corazón de las tinieblas,
  75. Juan Gabriel Vásquez: El ruido de las cosas al caer 
  76. Juan Pablo Villalobos: Te vendo un perro,
  77. Juan Tallón: Obra maestra
  78. Junot Díaz:  La maravillosa vida breve de Óscar Wao,
  79. Katharina Winkler:  Cárdeno adorno.
  80. Lev Tolstoi:  La muerte de Iván Illich,
  81. Lize Spit El deshielo
  82. Lorenzo Silva:  La marca del meridiano,
  83. M. Barbery:  La elegancia del erizo,
  84. M. Vargas Llosa:  La tía Julia y el escribidor,
  85. Mamen Sánchez:  Agua del limonero
  86. Manuel Longares: Romanticismo 
  87. Manuel Vilas:  Ordesa,
  88. Margaret Atwood: El cuento de la criada,
  89. Marta Rivera de la Cruz:  La boda de Kate,
  90. Marta Sanz:  Farándula,
  91. Mary Ann Shaffer:  La sociedad literaria y el pastel de piel de patata, 
  92. Max Aub:  La calle de Valverde,
  93. Miguel de Cervantes:  Rinconete y Cortadillo,
  94. Mijail Bulgákov: El maestro y Margarita,
  95. Natalia Ginzburg: Léxico familiar,
  96. Nick Hornby: Juliet, desnuda
  97. NoViolet Bulawayo:  Necesitamos nombres nuevos.,
  98. Paco Roca: Las arrugas (cómic),
  99. Paolo Giordano:  La soledad de los números primos,
  100. Paul Auster:  Sunset Park,
  101. Pedro Mairal:  La uruguaya,
  102. Philip Roth:  El lamento de Portnoy,
  103. Philippe Claudel: La nieta del señor Linh
  104. Piedad Bonnett:  Lo que no tiene nombre
  105. Pierre Lemaitre:  Nos vemos allá arriba,
  106. R. Piglia:  Plata quemada
  107. Rabih Allamedine: La mujer de papel
  108. Rafael Chirbes:  En la orilla, 
  109. Rafael Reig:  Guapa de cara,
  110. Robert Capa:  Ligeramente desenfocado,
  111. S. Agnello:  La Mennulara, 
  112. S. Larsson:  Los hombres que no amaban a las mujeres,
  113. S. Márai:  El último encuentro,  
  114. Sandro Veronesi: El colibrí
  115. Santiago Gamboa: Plegarias nocturnas,
  116. Sara Mesa: Un amor
  117. Selva Almada: Ladrilleros
  118. Sergio del Molino: La España vacía
  119. Siri Hustvedt: El mundo deslumbrante,
  120. Siri Hustvedt: El verano sin hombres
  121. Sofi Oksanen:  Purga,
  122. Somerset Maugham: El filo de la navaja,
  123. T. Eloy Martínez:  El vuelo de la reina, 
  124. Thomas Hardy: Jude, el oscuro
  125. Thomas Mann:  Los Buddenbrook,
  126. Vivian Gornick: Apegos feroces,
  127. W. G. Sebald:  Austerlitz,